lunes, 17 de septiembre de 2007

El Cultural, Segunda Semana de Septiembre

Tres reseñas críticas de poesía, un comentario de Anson que merece un post para él solito, y un breve sobre Marzal.

Comenzamos por una antología del poeta mejicano Eduardo Lizalde. La crítica la realiza Ainhoa Sáenz de Zaitegui. Edita Visor.

Como ya conocemos la buena relación que existe entre Visor y el Cultural, nuestra nota de independencia no puede ser muy elevada. Aunque siempre es mejor que la crítica a Visor la realice Ainhoa a que la realice un premiado de Visor, como ha ocurrido en otras ocasiones. Aún así:

Independencia del crítico en este caso: 5/10.

No se incluye en esta antología ninguno de sus poemas anteriores a Cada Cosa es Babel (1966), lo que resta calidad a la antología toda vez que el experimentalismo de Eduardo en sus primeros poemas es más que interesante: La Mala Hora (1956) y Odesa y Cananea (1958).

Quizás el mayor fallo de la crítica que realiza Ainhoa, al margen de la chorrada final que comentamos en el siguiente párrafo, es dar a entender, sugerir veladamente, que la voz de Eduardo es una voz única, basada hasta la extenuación en la repetición del sustantivo tigre, que la crítico repite casi tantas veces como el autor en alguno de sus poemas. Si así fuera, la poesía de Eduardo tendría poco interés y un único poemario. En realidad, la poesía de Eduardo va muchísimo más allá del libro El Tigre en Casa (1970). Estamos ante un autor cuyo mayor mérito, señorita Ainhoa, es inventarse de nuevo en cada libro. En La Zorra Enferma (1974), Caza Mayor (1979), Tabernarios y Eróticos (1989), Bitácora del Sedentario (1991) ó Rosas (1994), el poeta, en cada poemario, nos introduce nuevos matices que van desde la épica, la filosofía, el sexo, el sentido del humor, juegos de palabras, el barroquismo, autoparodia, etc etc. Eduardo es un poeta nuevo en cada libro, un buen poeta, no un poeta de un libro y de un sustantivo. Es su único parecido con su compatriota Octavio Paz. Que no es poco.

Resulta alucinógena la frase: "Lizalde se mide con los grandes –Valéry, Petrarca, Shakespeare– porque sabe que puede permitirse el lujo". Y lo es tanto porque no se puede comparar en altura a Valéry con Petrarca o Shakesperare, como por el hecho de que Eduardo es un buen poeta, pero está a años luz de la genialidad y la importancia histórica de un Petrarca o un Shakespeare. Realmente no entendemos este tipo de comentarios hiperbólicos que desacreditan no sólo al crítico sino al medio en el que se realizan.

Finalmente, y si tienen ocasión, lean "Autobiografía de un fracaso", del mismo autor, un libro apasionante y muy divertido.

Nuestra nota final se ve un poco lastrada por la no inclusión de sus poesías de juventud y por un criterio en la selección de los poemas con el que no estamos muy de acuerdo.

Valoración del libro A la Caza del Tigre (Antología): 6,75 / 10

La segunda crítica que vamos a analizar es una nueva antología, en este caso de René Char, publicada por Alianza Editorial y traducida por Alicia Bleiberg. Tiene el título de Común Presencia, como su poemario homónimo de 1964. Escribe la crítica Antonio Colinas.

Independencia del crítico en este caso: 8 / 10

La verdad es que la crítica de Antonio en este caso está por debajo de lo que suele ser habitual en él. Para empezar se le olvida señalar un detalle importante. La selección de la antología es del propio René Char, en su versión ampliada de 1978 y reúne aproximadamente treinta años de poesía. Nos resulta también cansino la insistencia de Antonio en llamar versículos a los versos de René. Sabemos que Antonio Colinas escribe con una métrica muy conservadora, pero llamar versículos a los versos de René sólo porque no atienden a los criterios medievales de candencia es como llamar a un cuadro de Picasso pinturita o a un verso del propio Antonio versito. Son maneras de envenenar el lenguaje y situarse en una posición alzada que cae por su propio peso.

Respecto al propio libro, que vamos a decir nosotros a estas alturas de René Char que no se haya dicho ya, de sus imágenes, de su concisión lírica y de su enorme importancia para la poesía del siglo XX. Sobran palabras. Por cierto, muy buena traducción de Alicia Bleiberg. Es el mejor Char que hemos leído hasta ahora en español. Además, el libro tiene la ventaja de ser bilingüe.

Valoración del libro Común Presencia de René Char: 8 /10

Hay una tercera crítica sobre tres libros de Antonio Gamoneda, que o son reediciones o ya han sido comentadas. Túa Blesa, en su línea, despacha los tres libros rapidito rapidito.

Y por última, aunque no sea una crítica, sorprendente Marzal cerrando El Cultural vestido de imposible y con un enemigo acechándole en Photoshop. La historia es enternecedora. Y apasionante. Cuantos amigos ganadores y miembros del Loewe, querido Carlos. Y los que no mencionas. Olé.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Pero que le pasa a Ainhoa? En su opinión algunos son unos frívolos y otros comparten podio nada menos que con Shakespeare. Del blanco al negro y del negro al blanco. No tiene ninguna credibilidad y debería dedicarse a otra cosa. Por mi parte después de esto dejo de leerla.

Theo dijo...

Pues yo la voy a seguir leyendo. Con lo aburrido que están los culturales, como perderme a esta maestra del humor, princesa del surrealismo, reina de mi corazón. Te quiero Ainhoa. No cambies nunca. Muakkkkkkkkkkkkk

Sylvia dijo...

El autorretrato complaciente de Marzal, haciendo ver que él en realidad quería permanecer en silencio, pero el azar -oh, el azar-, quiso que sus dulces compañeros de aventura lo animasen a publicar es... bueno... es sencillamente ridículo.
Entre esto y el programita aquel de Canal Sur de "El club de los poetas nuestros" no sabe uno con qué cantera de pesadillas quedarse...
Felicidades por el blog.

Sylvia dijo...

Ah, otra cuestión. Creo yo que Colinas, al hablar de versículos, no está utilizando ninguna terminología despectiva. Según la RAE, un versículo es "cada uno de los versos de un poema escrito sin rima ni metro fijo y determinado, en especial cuando el verso constituye unidad de sentido". Aunque ciertamente es un concepto en desuso, pienso que Colinas lo ha utilizado en ese sentido. Es que a mí me gusta mucho Colinas y estoy dispuesta a justificarlo en(casi) todo.

Addison de Witt dijo...

Hola a tod@s,

Gracias por vuestros comentarios.

Anónimo, no sabemos qué le pasa a la crítica. Lo cierto es que ya lleva unos meses de comparaciones hiperbólicas que, en el mejor de los casos, producen cierta perplejidad. Debe ser una persona muy pasional pero no debería ser una disculpa para sus comparaciones fuera de lugar. Nosotros tendremos que seguir leyéndola. Qué remedio.

Theo, que vamos a decirte que no te hayamos comentando ya en el anterior "post".

Y respecto a Sylvia, estamos más que de acuerdo con lo que comentas de Marzal. Parece que lo importante es salir en los medios, eso dicen siempre los agentes, sea como sea. El programa de Canal Sur que comentas no lo hemos visto. ¿Qué era, una especie de Gran Hermano de poetas?. Nos han chafado la idea...

Y respecto al uso de la palabra versículo, efectivamente viene recogido en el diccionario de la RAE y en cualquier manual de métrica. Pero en nuestra opinión es una palabra peyorativa que pudo tener su lugar hace 100 años pero que hoy en día, no tiene sentido de ser. Sabemos que Antonio es muy clásico en su métrica, lo cual es una opción estética como cualquier otra. Pero de ahí a seguir utilizando una palabra anclada en el pasado y con matices despectivos, va un mundo.

Bsos

Sylvia dijo...

Hola de nuevo.
Es una lástima que no llegarais a conocer el programa "El club de los poetas nuestros", porque era entrañable...
Os podéis imaginar: conductor de programa (García Montero) lleva a otros poetas andaluces a recitar sus versos (Caballero Bonald, Benítez Reyes, Luis Muñoz...), animado con música (Miguel Ríos y Sabina) y coreado por un escogido público (Almudena Grandes, etc.). Nada que objetar si no hubiesen obviado las demás corrientes de la poesía andaluza.
Así que nadie os ha pisado todavía vuestra primicia del Gran Hermano de los Poetas. Ánimo y a por ella.

Addison de Witt dijo...

Jajajaja. Qué bueno. Con razón lo de "nuestros" del título. Podría también haberlo titulado "míos".

Ayyyyyyy, nos reímos por no llorar. Todo con dinero público claro. Luego El Pais se queja de las ayudas al alquiler. Qué despilfarro ayudar a la gente a tener una vivienda. Pero eso sí, cada año TVE pierde 600 millones de euros. Sin contar las autonómicas...

Pues nada, esperamos encontrar algo del programa en youtube para reirnos un poco y salir de la depresión pre-otoñal.

Gracias por el comentario, Sylvia. Besis