jueves, 31 de enero de 2008

El Cultural, última semana de enero, 2008. Primer cuerpo...último mar. Adonis. Miguel García Posada con Dias Precarios. Babelia.

Hola todo el mundo:

Antes de nada, queda poco para que se acabe el plazo de las votaciones. Por favor, queremos más votos. No os cortéis. Votad. Decidselo a amigos, enemigos, poetas, lectores. Venga, no seáis tímidos. Muchas gracias.

Tres reseñas de poesía la pasada semana en El Cultural de las que dos son novedad en este blog y una ya había sido criticada. Tres en Babelia de las que dos ya habían sido criticadas.

Comenzamos con el libro más importante para nosotros de los reseñados la semana pasada. Se trata de "Primer cuerpo...último mar". Escribe el poemario Adonis. Traduce Rosa Isabel Martínez Lillo. Edita Huerga & Fierro Editores. Escribe la reseña Antonio Colinas.

No hay conflictos de objetividad por ninguna parte, así que vamos al grano. La crítica de Antonio, muy buena en general. Es el mejor de El Cultural con diferencia sobre el resto. Aún así, esperamos que el libro le haga ser más abierto de miras y caiga menos en las generalizaciones, ya que suele ser demasiado conservador en lo rítmico-métrico.

Antes de comenzar, una brevísima nota biográfica para los pocos que no sepan quien es el poeta en cuestión. Adonis, ha sido finalista en los últimos tres años del Nobel de literatura. Su nombre real es Ali Ahmad Sa'id, y de todas las teorías sobre su seudónimo, nos quedamos con la que explica que nadie aceptaba sus obras en Occidente debido a su nombre, y de ahí el cambio. El poeta es sirio como sirio podría ser el origen del culto a Adonis, otro de los muchos dioses resucitados. Sin embargo, el pensamiento del poeta es universal y cualquiera de sus ensayos son altamente recomendables, incluso desde la discrepancia. Tiene una mente privilegiada, centrada en la importancia de la feminidad y en la crítica al modo de vida occidental.

Su propia autobiografía es recomendable (Identité Inachevée), creemos que no editada en España y seguro que best-seller si le dan el Nobel, y nos recuerda a una infancia y juventud similares a la de Miguel Hernández, trabajando duramente en el campo (Miguel como pastor y Adonis como agricultor), aunque con la suerte, a parte de cuestiones bélicas, de que un poema leído al rey en una visita a una remota villa le permitió a Adonis todo un lujo para su humilde origen: la educación.

"Primer cuerpo...último mar" es un poemario que trata fundamentalmente sobre el amor, aunque con extensiones a otros territorios que lo enriquecen enormemente, sobre todo porque es muchas ocasiones el amor se considera como una totalidad. El autor, quizás, tiene en cuenta las palabras de Ibn al-'Arabi, el místico sufí de Al-Andalus , que dijo que "ver a Dios en la forma de una preciosa mujer es la visión más perfecta de todas". Una opinión que nos recuerda a Dante.

El poemario tiene, como suelen tener los libros de Adonis, una estructura aparentemente simple, pero de una enorme complejidad simbólica, con una cosmogonía propia, que vamos a dejar apartada de momento aunque se puede discutir en el apartado de comentarios si queréis. El libro lo vamos a reseñar de forma breve por razones de espacio pero, como casi todos los libros de Adonis, admite tesis doctorales completas. Recordamos a Ángel Luis, que sabéis que nos gusta a pesar de los pesares crecientes, que hace poco criticaba a los poemarios con estructura. Nada peor que las generalizaciones, profesor. Hay poemarios fragmentarios maravillosos, poemarios con estructuras complejísimas infumables, y todo lo contrario.

Tras una breve obertura, comienza el poema con "Vocabulario abreviado para ellas", donde nos imaginamos que la traductora habrá tenido que hacer magia para encajar las distintas piezas. Nos quedamos con la letra O, tan femenina:

"El cuerpo femenino
no acabará jamás de cambiar sus fronteras,
dilatándose".

La primera parte extensa del libro viene a continuación: Música - I, que contiene 38 poemas, todos ellos de extensión breve. Es quizás la parte que menos nos gusta del conjunto del libro, excesivamente anclada en la tradición árabe (en esto discrepamos de Antonio) y dónde se echa a veces de menos la originalidad tan característica del poeta.

En la historia de la poesía se pueden contar casi con los dedos de la mano los poetas que han sabido cantar al amor (y no hablamos de sexo, ni del desamor) y salir indemnes. La poesía de esta primera parte nos suena, curioso para un innovador como Adonis, algo antigua, con un barroquismo que roza lo rococó, de una sentimentalidad excesiva y escuchada. Quizás el poeta, con su enorme oficio, lo haga como juego de contrarios frente a otras partes del libro. Pero para quien lea a Adonis por primera vez, puede ser sorprendente el tono de esteticismo extremo y enorme clasicismo de su lenguaje.

Algunos ejemplos sin ánimo exhaustivo: "En tu boca la luz, y la sombra / en una rosa está"; "Despertar, cual arroyo su curso deletreando / yendo de flor que llora en flor".

Por supuesto, también hay excelentes versos de amor:

"Los amantes van echando sus nombres
a tinteros cuya tinta conoce solamente cuando perecerán".

De vez en cuando el poeta no puede evitar darnos joyas como el poema 5, el 13 o el 14, ya de contenido más erótico. Además, conforme va avanzando el poemario en esta parte, el amor se va haciendo menos puro, viene lo erótico, el dolor, y el poemario mejora: "me quito los zapatos, tú también, aquí y ahora, sobre el lecho, con el agua
chorreando por los cuerpos". O:

"Una estrella, que pasa por las tumbas
de nombres que ni el viento
recordará jamás,
se fue tras abrazarme".

Termina por tanto, mucho mejor esta larga Música-I, de lo que comenzó. En el penúltimo poema:

"Quizá,
no haya en la tierra amor
sino el que imaginamos
que, un día, ganaremos.

No ceses de bailar, amor, poesía,
hasta la muerte misma".

La siguiente parte del poemario se titula Ola - I, y es una de las mejores del poemario, sino la mejor. El poeta se olvida del barroquismo y esteticismo excesivo de Música-I, se olvida del poema corto, y nos entrega un poema en cinco hojas, letra pequeña, en la que sin descanso, de manera torrencial, nos somete a una poesía alucinógena, un canto al amor, a la fusión de los contrarios y naturalezas, a divinidades extinguidas, sincretismo de lo terrenal y lo espiritual, conversión de lo femenino en el todo y unión con lo masculino, en un lenguaje adictivo, profético, misterioso. Salvático. Elegir un verso de este poema sería una amputación y un sacrilegio.

Música - II se compone de 49 poemas y se sitúa tras Ola-I. En esta parte, el tono elevado de Música - I se relaja y aparecen más firmemente elementos de desamor, surrealismo y otras de las claves de la poesía de Adonis. Ya en el poema 2:

"Imagino que soy una canción
ondeando entre las curvas de la caña.
Me mezclo con la luz en la alcoba del sol
o en la jaima del árbol".

Y alguna declaración de rebeldía:

"...
no quiero que mi amor y sus asuntos se entiendan fácilmente,
no quiero pertenecer a estirpe ni identidad alguna.

Sólo que seamos lenguas
de la desobediencia, y nuestros miembros...alfabeto"

Maravilloso el poema que comienza:

"Abro la puerta, entre un aire que visita los dibujos colgados
y roza sus extremos".

O el que termina:

"Amor, la luz, ¿de dónde viene
cuando el cielo traiciona al propio cielo?".

Conforme van avanzando los poemas, el exultante amor del comienzo se transforma en desamor, dolor, tedio, y surgen los mejores poemas de Música II, que se cierra con el siguiente excelente poema:

"Crepúsculo tomando el instante del cuello,
metiéndolo en un hoyo:
todas las profecías de mi amor se ponen boca abajo,
semi-asfixiadas.

Los soles que la vida continúa buscando
se esconden en el rostro de un niño
que surge, cual lucero, de la feminidad de sus ensueños".

Sin llegar a arrollarnos con su extraordinario caudal verbal, Adonis logra pequeñas joyas en cada uno de los breves poemas, que penetran en la raíces más profundas de lo indefinible llamado amor.

La siguiente parte, Ola-II, no llega a la intensidad de Ola-I, pero también es un gran poema. En ella, el poeta nos da una clave, de las muchas posibles, de los miles de mensajes posibles del poemario, de varios de las palabras-símbolos que nos ha ido escribiendo: la ola, el hueco, etc. Todo ello con versos de una belleza deslumbrante:

"Ella
empezó a seducirle hasta hacerle arribar a unas costas en donde se perdían los navíos"].

En Música III, con 41 poemas, el poeta ya nos introduce conceptos como la vejez ("¿Cómo he llegado a viejo? ¿Por qué me siento extraño?), la separación ("y ambos, mañana moriremos / en un lecho lejano") y la soledad ("Enamorado / Mas sólo con vacío entre los ojos") , aunque en varios poemas hay saltos temporales a los comienzos como en el poema 14. Y como denominador común de la ideología del poeta: "y la feminidad siguiera existiendo cual principio".

También hay nuevas referencias al niño, recuerdos que deben pesar muchísimo sobre el poeta, que suenan a esperanza:

"Para rezar así,
con la esperanza de aquel niño perdido que está dentro y se apiaden de mí todas mis penas".

De las tres partes de Música, quizas la tercera sea la mejor, donde mayor deja ver el poeta sus sentimientos, tras una vidas de exilio, pero también de amor. El amor como eje de su cosmovisión, alrededor del cual gira todo lo demás. Nos atrevemos a poner nuestro poema preferido de esta parte. Excelente este 25, cargado de lirismo:

"Me voy -
un durar trazaré
para mi marcha, un durar
como giro de ave
en el espacio. Me cansé de palabras, de sus locuras,
de morir en amor,
en su perdida tierra,

me cansé de los dioses".

La siguiente parte del poemario, Alfabeto, quizás sea una de las claves del poemario según nos dice la traductora. Es muy posible y de nuevo alabamos a Rosa Isabel por el dolor de cabeza que le debe haber causado la traducción. A nosotros, nos parece un Alfabeto irregular, con algunos poemas impresionantes, como el denominado "E" o el "Ll", pero en donde también vemos algunos de los defectos, subjetivos claro está, que señalamos en la primera parte de Música. Nos quedamos con estos tres versos de la letra "Z":

"Nuestros sentidos,
antes y después de nuestro encuentro,
son profecías".

Y termina el poemario con otro maravilloso poema lleno de claves simbólicas titulado "Talisman" en donde destaca una vanguardista y erótica descripción de distintas partes del cuerpo. El triángulo como resumen de geometrías y dualidades. El mejor Adonis, el atrevido y el que busca nuevos terrenos poéticos, para el final. Para los que crean que las vanguardias han muerto, que se froten los ojos.

Respecto a la traducción, nuestros conocimientos de árabe son demasiado limitados como para atrevernos a decir nada. A Adonis lo hemos leído en español pero sobre todo en francés en las traducciones, que los entendidos califican de excelentes, de Anne Wade Minkowski. El trabajo de traducción de este libro debe haber sido brutal y no sabemos que se habrá perdido en el camino, especialmente en el Alfabeto y en el Vocabulario. Tampoco sabemos si el uso a veces arcaizante de determinadas figuras como el hipérbaton o de algunas palabras (mas en lugar de pero, cual en lugar de como) corresponden al sentido original del poeta. En cualquier caso, nos parece un reto digno de elogio la traducción de Rosa Isabel.

En conclusión, "Primer cuerpo...último mar" es un poemario que trata sobre todo del amor, que puede serlo todo, aunque por supuesto va más alla de él, o mejor dicho, explora otros territorios adyacentes. Lo mejor del poemario se encuentra cuando Adonis, como ha hecho de manera más profunda en otros poemarios como "El libro", se vuelve complejo, creativo, innovador, hermético, torrencial, místico, surreal y profeta. Es cuando la poesía de Adonis se convierte en visión, "ru'ya", en "un salto hacia afuera del orden establecido", cuando Adonis se hace grande. Cuando nos recuerda que el sufismo y el surrealismo tienen mucho en común. Es ese Adonis, que encontramos por supuesto en este libro, aunque nos hubiera gustado verlo en toda su presencia, el poeta extraordinario y sublime. Sin duda, un libro muy recomendable.

Valoración de "Primer cuerpo...último mar": 8 / 10


Seguimos.

El Cultural parece inmerso, en algunos aspectos, y en lo que a poesía se refiere, en una carrera hacia la nada que puede tener consecuencias sobre su credibilidad.

La crítica que supera casi todo lo superable la realiza esta semana Francisco Díaz de Castro sobre el libro de Miguel García Posada "Días precarios", el libro anterior a "Inclemencias", ganador del premio Ciudad de Melilla que edita Visor, y que, junto con el famoso Parnaso, ha sido la comidilla de todos los jurados durante buena parte del final de año.

Miguel García Posada es Presidente de la Asociación Española de Críticos Literarios. En este país en el que todo vale, ¿a nadie le chirrían los oídos porque el presidente de los críticos se presente a un premio literario?. ¿A nadie le chirrían porque se presente, el presidente de los críticos, al premio Melilla que suelen ganar los críticos?. Nos referimos a: Luis Antonio de Villena, Clará Janés, Benjamín Prado, Francisco Díaz de Castro y por supuesto, el presi de todos: don Miguel García Posada.

Y encima de todo, ¿cómo cxñx, con perdón, tiene El Cultural las santas narices de que la crítica de un libro de Visor, de un premiado Melilla, la haga otro premio Visor, otro premio Melilla?. ¿Se ríen de nosotros?. ¿No hay otros críticos que puedan hacer la reseña?. ¿Tiene que ser un Visor a otro Visor?.

En fin, soltadas las culebras:

Valoración de la objetividad del crítico en nuestra opinión en este caso: - 10 / 10.

Valoración de la objetividad del colectivo en este caso: - 10 / 10

Portada-homenaje a la cursilería. Eso sí, describe perfectamente lo que vamos a encontrar.

El poemario se divide en cuatro partes, la primera de las cuales da título al conjunto del libro.

Esta primera parte está constituída por una serie de poemas que comienzan con la palabra "Sueño", algunos de carácter elegíaco sobre personas ya fallecidas. Otros son reflexiones no originales sobre el dolor, el deseo, etc.

Falta emoción en esta primera parte, cansa el monótono ritmo del endecasílabo extenuada ya por tanta pobreza métrica, aburre, carece de capacidad para transmitir intensidad lírica. Y a veces el poeta tiene que forzar el léxico para mantener el número de sílabas y nos regala palabras como: conduele. Los versos pasan unos tras otro como si leyéramos una receta médica o una revista antes de entrar al dentista. O incluso un cuento infantil en el mejor de los casos: "la luna es un espejo, el sol un artificio". No destacan ni por buenos ni por malos. Simplemente pasan sin dejar una sola huella. Es como si el poeta fuera incapaz de explicar líricamente lo que para él es el dolor y el deseo, por poner dos ejemplos.

El poeta consigue remontar con tres poemas aceptables: "Sueño del innombrable", donde se intuye a Franco, "Sueño del amante de hotel" y "Sueño del amante viejo", que son tres pequeños oasis (con alguna cursilería tipo "Sus manos centellean en el aire del sueño, / con sus caricias rozan el fiel de las estrellas"), que pronto se rompen por poemas que parecen forzados, escurridos para sacar algo sin que de ellos salga nada, como es el caso de "Sueño de los marineros del Carmen", el aburrimiento extremo de "Sueño de una agonía", y otro poema, "Sueño de marzo", sobre la Semana Santa sevillana, que el poeta salva en los últimos versos: "y lo hacen creer que fuera alienta / el ángel salvador, / no la mentida sombra que habrá de conducirlo / hasta la nada". Termina esta primera parte con un homenaje voluntarioso a Cervantes, en dónde el poeta desgraciadamente crítica lo que le quizás podría serle muy familiar.

La segunda parte, más breve, se titula "Reuniones" y abre con el poema del mismo nombre, de una sentimentalidad muy cargada, lastrada además por un lenguaje amanerado: "Oh delicadas sombras, / mi memoria alimenta vuestra vida"; o como otro ejemplo: "Carezco de testigo, oh cordiales espíritus, / a quien ceder el dulce banderín / de los recuerdos". Un confesionalismo que haría temblar a los maestros norteamericanos. En el siguiente poema se insiste en el amaneramiento cuando se describe su casa de infancia: "Mi casa era una esencia y un palacio / en el aire perdido; era una rosa / fragante en el recuerdo...". Y no sólo eso, sino que un cierto fundamentalismo retórico-métrico lleva a expresiones que hacía decenios que no leíamos: "Querían libres ser". El siguiente poema, "Balada de las sombras", compuesto en cuartetos rimados, es uno de los peores poemas que hemos leído en mucho tiempo. Parece, a nuestro modesto entender, un ejercicio escolar. Un ejemplo:

"Bailad, sí, bailad, benditas del alma,
oh sombras doradas, todo corazón.
Hermanas, bailad, que todo está en calma
y somos felices a proa y babor."

Toma ya. Ayyy...

El siguiente poema, "A la cordura", en el que autor menciona un "pedantuelo" que podría ser alguien más cercano de lo que el autor piensa, termina de esta manera: "Oh dignidad del cuerdo, / sabroso pan por el que yo me pierdo". Curiosa silva.

Desafortunadamente, el lado más "divertido" de la poesía de Miguel se acaba y nos regala a continuación dos sáficos que pasan sin pena ni gloria, entre cierto rebuscamiento léxico tan propio del autor: "Hija de opaco tremedal confuso, labrada en aire, en azulenco éter,". Unos lo llaman riqueza del lenguaje. Nosotros preferimos la dictadura de la métrica mediante el arcaísmo. Termina esta segunda parte con un "Post-scríptum".

La tercera parte, "Del fin", está compuesta por ocho sonetos. El atrevimiento estilístico es nulo. Desde el punto de vista poético y de pensamiento, están llenos de lugares comunes, pero del Siglo de Oro, como Séneca, donde brilla la originalidad por su ausencia y falta pulso poético. Son sonetos sin vida. Más que de nihilismo, señor crítico, habría que hablar de la nada. Y el último soneto, un mero ejercicio de palabras.

La cuarta y última parte se titula Coda. Comienza con un buen poema, "De la armonía", como muchos, lastrado por la monotonía métrica apenas recortada por algún heptasílabo. El siguiente poema, "Conjeturas", dividido en quintetos, vuelve a lugares comunes reescritos en mil ocasiones. El azar, los dioses jugando a los dados, etc. Algo similar ocurre con "De la consolación" y baja todavía más en "De la dignidad", con la gastada imagen sístole y diástole: "la sístole y diástole del alma derrumbándose...".

El penúltimo poema, "Voces", también lleno de lugares comunes, consigue sin embargo sacarnos del letargo y comunicarnos algo de poesía en el desencanto que transmite. Nos sobran las anáforas pero casi nos da igual a estas alturas.

Y termina el poemario con el poema titulado "Hijas", que comienza muy bien en su primera estrofa, pero que en su segunda y última tan sólo demuestra que el crítico tiene una muy elevada opinión de sí mismo.

En definitiva, no hay intensidad expresiva y la hondura moral no parece creíble. No hay riqueza de imágenes ni de matices. No podemos estar en mayor desacuerdo con el crítico. No vemos nada de lo que ve. Nosotros vemos lugares comunes transitados hasta la extenuación, falta de originalidad temática y estilística, amaneramiento estético, psicosis métrica y algún que otro poema por encima de la media. Como conjunto, un libro no recomendable.

Valoración del poemario "Días precarios", de Miguel García-Posada: 3,75 / 10

Y termina El Cultural con una reseña de un libro ya reseñado la semana pasada, y que esta semana tiene la suerte de ser alabado por Ainhoa Sáenz de Zaitegui, a la que parece que le gusta la foto. Si cuando decimos que Maite es muy lista...

Babelia nos ofrece tres reseñas. Un poco de cotilleo, venga, que hace tiempo que estamos muy académicos. La primera, firmada por Martín López Vega, del libro de Seamus Heaney, el ya reseñado "Distrito y circular". La segunda de Manuel Rico sobre el libro de Jesús Jiménez "Fundido en negro". Dios los cría y los junta también. Después del follón de Martín con Manuel Rico (recordamos que Martín dijo que los poetas no querían que Manuel los reseñara porque no se enteraba de nada, Manuel estalló, Martín se disculpó, Juan Palomo salió en defensa de Martín porque había trabajado en El Cultural, etc, etc), toma ya, Martín en Babelia y al ladito de Manuel, letra con letra. Parece un broma del mismísimo diablo. En fin, nos imaginamos que en DVD estarán contentos y como prueba de hermandad, reseña a DVD para empezar bien. Con buenas relaciones tras su paso por El Cultural, y ahora en Babelia, ¿qué más se puede pedir?.

Bueno, DVD tiene a los reyes magos exhaustos pero nosotros sí podemos pedir más. ¿Una reseña de Martín Lopez Vega a Luis Antonio, a quien llamó la Paris Hilton de la poesía?. Por favor, señor director, aunque sea para el día de los inocentes, haga que nuestros sueños sean realidad.

Respecto a las reseñas, se quedan muy unidimensionales, sin aristas. De acuerdo que no hay mucho espacio pero la vida tiene matices, y la poesía más. Queremos críticas, no reseñas de contraportada.

Y el último libro, "En voz alta. Las poetas de las generaciones de los 50 y los 70", editado por Hiperión y antologado por Sharon Keefe, no lo hemos encontrado este fin de semana. Parece que salió al mercado hace tiempo. Aprovechando que era carnaval podríamos haber ido a la librería Hiperión y pasar desapercibidos pero nos ha cogido lejos esta vez. Si alguno tiene el libro y quiere comentar, bienvenido sea. Si lo encontramos pronto, lo añadiremos.

Y esto es todo. Que tengáis una semana terriblemente feliz.

Besos.

32 comentarios:

Anónimo dijo...

lo de lópez-vega con rico no fue exactamente así: dijo en primera persona que le daba igual que rico le reseñase porque no se enteraba de nada, no que nadie quisiera. y lo de el cultural en su defensa fue antes de lo de rico en su blog. lo que tiene gracia es que rico comente 'fundido en negro' que parece obra de un imitador de martin, que por cierto ya se ha recorrido todos los suplementos: del cultural al de abc, pasando por la vanguardia, y ahora babelia. y sergio gaspar encantado, supongo. eso si, l-v parece que sólo sabe hablar de seamus heaney! tendrán que ficharlo para dvd...

saifodías dijo...

Desde luego, ante semejantes cosas (y me refiero a lo del presi-crítico) es difícil ser objetivo.

Por otro lado, ¿qué os parece la entrevista a Vicente Gallego que aparece en El País? Yo aún estoy horrorizado por ciertos comentarios...

Jordi dijo...

Saifo,

¿Puedes pasar el link a la entrevista?. Vicente acaba de sacar libro en Tusquets y todos sabemos lo que bien que se llevan las dos familias Tusquets-Polanco.

Por cierto, interesantísimo el libro de Adonis, ¿no?. Algunos de esos versos me han parecido magistrales. Me quedo con las ganas de leer Ola - I o ese final erótico-vanguardista del que habláis. Tiene muy buena pinta. Espero que se encuentre fácil porque aquí en Barcelona Huerga&Fierro cuesta más de encontrar.

Enhorabuena como siempre, chicos. Muy buenas dos reseñas. Yo estuve hojeando el libro de Posada y me pareció hasta peor de lo que decís.

Saludos

Anónimo dijo...

El enlace es:

http://www.elpais.com/articulo/
Comunidad/Valenciana/escritura/
deseo/necesidad/elpepiespval/
20080203elpval_13/
Tes#%3Fctn%3DvotosC%26aP%3Dmodulo%2
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Pero vamos, no veo nada interesante. Una charla intrascendente con un colega periodista de su ciudad, imagino. Creo que se publicó sólo en la Comunidad Valenciana.

Para mi, otro del grupito sobrevalorado.

Helena dijo...

Me ha gustado la crítica a Adonis. Tengo la suerte de haber leído ya el libro y reconozco que el libro es bueno, aunque no es el mejor de este poeta. Me pareció un poco irregular, con parte geniales y partes que me descolocaban como esa Música-I que señaláis, donde habéis sido hasta benevolentes teniendo en cuenta algún verso: "Tomé mi tinta / del sollozo de sus manantiales".

También estaría de acuerdo con que la traducción parece buscar a veces un cierto tono antiguo que ignoro si será el escrito por el poeta. En el poema 12 de esa primera parte dice: "Cuan noble el despertar - ayuda a nuestra nube /.../ Despertar, cual arroyo su curso deletreando". Imaginaros que diferencia si el habla fuera más actual: "Qué noble el despertar - ayuda a nuestra nube /.../ Despertar como un arroyo deletreando su curso". Imagino que la traductora está tratando de seguir un ritmo versal muy clásico, pero el hipérbaton es fuerte, y si se le añade el "Cuán" por el "Qué", y el "cual" por el "como", el resultado es un verso muy sobrecargado estética y retóricamente. Insisto, quizás el original es así o quizás sea la manía de muchos traductores de retorcer la sintaxis a cambio de un supuesto ritmo poético adecuado.

Por lo demás, un libro excelente, brutal esa Ola - I, aunque para mí Talismán y Ola -II están a la altura.

Lo de García Posada parecería una broma si no fuera que es real. Pero me lo he pasado francamente bien leyendo como escribe poesía el boss de los críticos. Ahora entiendo todo :p

Y me uno a la petición de que por favor Martín realice una crítica a Luis Antonio. Pero tampoco sería mala idea una de Manuel Rico a Martín, ¿no? ;-p

Besossss.

saifodías dijo...

http://www.elpais.com/articulo/Comunidad/Valenciana/escritura/deseo/necesidad/elpepucul/20080203elpval_13/Tes

Este es el enlace. A lo que yo me refería es a:

P. Sin embargo, en poesía es mucho más difícil triunfar si no eres un buen escritor, lo que no ocurre con la narrativa.

R.En poesía es muy fácil detectar el engaño. No el engaño consciente, pues nadie escribe mal a conciencia, sino el que se engaña pensando que es poeta y publica un libro. Es fácil de ver porque la poesía es muy autoevidente, inmediatamente detectas, cuando lees unos pocos poemas, si te puede interesar.



Es cierto que los lectores lo detectamos en seguida: pero fijaos, a mí este tío me aburre soberanamente (casi me duermo en un recital suyo) y ahí está, en Tusqué, y aunque sólo se publicara en Valencia la entrevista, sé de buena tinta que los articulitos sobre otros escritores de la edición exclusivamente comunitaria NO son referenciados en la web de El País :) (aunque lo puedas encontrar vía buscador).

Lo que quiero decir es que me resulta muy hipócrita que alguno de los encumbrados diga eso, cuando la mayoría no vale dos céntimos.

Jordi dijo...

Bueno Saifo, pues cuando leas su nuevo libro, agárrate bien el cuello porque hay riesgo de ruptura.

Bueno, él se hizo famoso por el rollo del basurero, cuando en realidad trabajaba de operario en una fábrica. No es que estuviera por las calles recogiendo porquería precisamente. La noticia le gustó a los medios y parece que ni ellos la olvidan ni el quiere que se olvide. Conozco otros poetas que sí han tenido empleos de verdadera mierda y no pasa nada.

Por lo demás, el mismo lo dice. Sus mejores amigos son poetas, y entre ellos se han ayudado muchísimo. Toda la cadena de Loewes que suponen tanto la experiencia andaluza (Montero, Benítez Reyes) como la valenciana (Marzal, Gallego), con la excepción de Velasco, me parece que tuvieron su éxito y que seguirán en Tusquets porque venden, pero no son poetas de poetas. El tiempo ya los está poniendo en su sitio. Su poesía está envejeciendo rápidamente. Y si no, releerlos por favor.

anonimito dijo...

Guau, os dejo solos un rato y la de cositas jugosas que traéis, qué maravilla.

Hoy vengo impactado por eso que se llama casualidad y que nos invade a cada rato. De verdad que todo parece estar conectado por un tejido invisible que te deja con la boca abierta. Comento: esta tarde hago una ronda de llamadas a amigos o conocidos que por las razones que sea llevo algún tiempo sin tratar, trabajo, vacaciones, etc, lo que sea. Pues bien, uno de ellos, sevillano, me habla de un encuentro poético entre Adonis y Chantal en Sevilla. Acabamos de salir de la reseña de Ander y entro y me encuentro la fabulosa contracrítica a Adonis. De oca en oca... os parecerá una tontería pero a mí estas cosas me alucinan.

http://www.suranda.es/detalle_noticia.asp?id_noticia=3139

Me cuenta que el acto estuvo increíble, buen ambiente, con lecturas intensas de ambos poetas, esbozo de su poética y denuncia de las miserias de la globalización, la desigualdad, etc., también cargaron contra la instrumentalización política de las religiones (que nos pilla en guardia con el bochornoso repunte de nuestro nacionalcatolismo). Al parecer había buena química entre lso dos y se intercambiaron piropos mutuos a sus obras. Lástima no haberme ni enterado, aunque me pillaba lejos para ir me lo hubiera pensado ;)

Respecto a la contracrítica de Adonis, de nuevo Addison se sale de la gráfica. Espectacular, nos estáis acostumbrando a lo bueno!!

De Adonis me gustaría destacar que yo también lo he leído en francés y me alegra que al fin, tímidamente, se le empiece a hacer caso en esta Iberia nuestra. Es un poeta de lectura imprescindible y de engañosa simplicidad, intenso y ligero a la vez y del que sólo hay que lamentar la ignorancia (en mi caso) de su lengua materna para poder leerlo en ella, cosa que imagino debe ser toda una experiencia. es una pena que no sea más conocido... seguro que si finalmente le dan el Nóbel (parecía improbable con la administración Bush y el eje del mal, en el que, no lo olvidemos, está Siria, pero ahora que parece que van a ganar los demócratas... no os riáis, estas cosas influyen en los Nóbel...), si le dan el Nóbel, como apunta Addison, seguro que se convierte en un best-seller o algo así, cuando ahora nadie lo conoce... ¡Ay la fama y los premios! Dicho esto, me parecería un Nóbel muy digno...

Nota: la letra utilizada en la edición de Huerga y Fierro es minúscula... ¡ya podían haberla puesto un poquito más grande, se te pegan los ojillos a la página!¡Qué poco piensan en los topos del mundo!

Por lo demás, Jordi creo que lo clava, como siempre: los poetas de la experiencia no envejecen bien, hay que renovarse. Los libros se te caen de las manos, son los que viven más atrincherados, mientras la poesía pasa al margen de ellos y no se dan cuenta (opinión personal, meramente).

Salutaciones carnavalescas

Eloísa Otero dijo...

Lo primero: me interesa mucho vuestra página, que he conocido gracias a sopadepoetes.
Lo segundo (sobre las votaciones del gran libro de 2007), os envío las que hemos votado en Isla Kokotero a final de año (aparece primero el libro, después el autor, y finalmente quién lo votó):
http://islakokotero.blogsome.com/2007/12/30/p399/
"Derradeiras conversas co capitán Kraft", de Oriana Méndez (Galaxia) / Chus Pato
"Sextinario: trinta e seis + tres", de Marica Campo (Sotelo Blanco) / hormiga, otrasnoviaxeiro.
"Estudio de lo visible", de Mariano Peyrou (Pre-textos) / Marcos Canteli, dandolavoz.
"Historia del daño", de Antonio Méndez Rubio (Germanía) / Marcos Canteli, dandolavoz.
"Obra poética completa", de Arthur Rimbaud, trad. de M. Casado y E. Moga (DVD) / Tomás Sánchez Santiago.
"Lúpulo Fernandes da Silva", de Miguel Bermejo (Icaria) / Víctor M. Díez, sinred.
"Algo que declarar", de David González (Bartebly) / Vicente Muñoz, hankover.
"Canciones del que no canta", de Mario Benedetti (Visor) / Òscar Solsona, sopadepoetes.
"Objetos perdidos", de María do Cebreiro (Trea) / Eloísa, Isla Kokotero.
Saludos y bss mil

Ana dijo...

Interesante lista, Eloísa.

Anonimito, qué pena que no nos hayamos enterado de ese encuentro Adonis-Chantal antes. Si te vuelves a enterar de algún evento parecido, avísanos, guapo (3ª vez).

Por cierto, los que habéis leído a Adonis en francés, ¿la traductora también utilizaba esas palabras e hipérbaton que dan un aire antiguo a algunos versos?. Estoy interesada en saber vuestra opinión.

Y de paso, Adissons, ¿sería posible preguntar a la traductora directamente o me estoy pasando pidiendo?.

Bueno, excelente crítica y contracrítica, chicos. Keep it up.

Besos

PD.- Lo de poesía de la experiencia siempre me ha parecido apropiación indebida. Toda poesía se basa en la experiencia, interior, exterior, del poeta, independientemente del mecanismo formal sobre el cual traslade esa experiencia al poema.

Eguzkine dijo...

He encontrado un texto de Adonis que me parece lo suficientemente interesante como para ponerlo en el blog. Es un poco largo pero entiendo que nos gusta leer a todos. Un saludo.


Hacia una estética de metamorfosis

Voy a referirme sólo al concepto de metamorfosis desarrollado en primer lugar por el poeta latino Ovidio en su célebre obra titulada precisamente Las Metamórfosis. Se trata en esencia de un proceso de transformación del ser del hombre, de un cambio que le priva de su identidad originaria para darle otra, modificando así la naturaleza y haciéndole pasar de una forma existencial determinada a otra. ¿Puede el hombre, por ejemplo, convertirse en árbol o planta, piedra o astro? (Existir, estre y astro encierran la misma raíz trilítera: STR)

Genera el arcano de la metamórfosis una fuerza misteriosa. Dicho arcano opera en el corazón del ser humano merced a una divinidad masculina o femenina —ya por amor y recompensa, ya por odio y castigo—. Según Pitágoras, la metamorfosis incluye la transmigración o metempsícosis: esto significa que, con la muerte del cuerpo, el hombre pierde su identidad corporal mientras que la esencia enigmática de su espíritu transmigra a otro cuerpo, ya superior, ya inferior. Esto debido a que la transmigración tiene un doble sentido: de elevación o de degradación, en otras palabras: ascensional o a la inversa.

Concibiendo la metamorfosis en un sentido más general, puede decirse que la metáfora es fuente del perpetuo renacer y de la renovación continua de un movimiento creativo que incluye en sí los contrarios: la imaginación y la realidad, lo extraño y lo familiar, lo sobrenatural y lo habitual, lo manifiesto y lo oculto.

Al transformar y renovar los seres, la metamorfosis genera los cambios de identidad: un cuerpo muere para que la esencia de su espíritu se integre en otro; una cosa pierde su aspecto para reaparecer bajo otro. En este sentido, puede que la metamorfosis contenga en sí misma la omnipotencia de la continuidad secreta entre todos los seres (o el principio de su intersubjetividad trascendental), potencia que se manifiesta también en el discurso y en la escucha. Orfeo, por ejemplo, cuando canta, no es sólo oído por los humanos, sino también por los animales, los árboles, las plantas y las rocas. Después de la muerte de Orfeo, su cabeza cortada sigue cantando mientras flota en la superficie de las aguas. Otro ejemplo: las olas murmuran y gritan, los relámpagos hablan.

La omnipotencia de esta continuidad secreta entre los seres nos es revelada en las profecías celestes o en lo que se denomina los milagros de los profetas. En el Islam, esta omnipotencia tiene un nombre específico: al-karama (que podemos traducir por gracia), que significa rebasar lo habitual y lo familiar, no sólo por parte de las palabras, sino también de los actos. Numerosas obras hablan de los karamat de los santos (awliya) y los describen como transformación de las cosas de un estado a otro a través del poder del santo (wali). Creer en los espíritus, los diablos y los ángeles no es más que la expresión de la fe en la idea de la metamorfosis y en la existencia de fuerzas sobrenaturales e invisibles. A este poder se une la magia. Todos conocemos la leyenda del mago que vaga toda la noche transformado en lobo feroz, la fábula de la calabaza transformada en carroza tirada por cuatro caballos y la de los lagartos transformados en lacayos.

Tal vez esta metamorfosis, en cuanto a la manera de ver el mundo y la relación de una cosa con otra, entre lo visible y lo no visible, es el fundamento sobre el que está construida la metamorfosis en el terreno de la expresión poética del mundo.

Del mismo modo que la metamorfosis ha sido la vía primordial para aclarar la intervención de los arcanos y las fuerzas operativas, o incluso la intervención de la divinidad en los cambios de forma de las criaturas —y como consecuencia la presentación de una nueva imagen del mundo—, la metáfora es la vía por medio de la cual se opera la intervención de los poetas en el cambio de las relaciones entre las palabras y las palabras, las cosas y las cosas. Como todo salto, éste tiene lugar a través de la transformación de las palabras, es decir, a través de su empleo en el espacio de un significado que no tenían en su origen, de modo que cambia su sentido —lo que da a ese sentido nuevo una existencia diferente de su existencia originaria—. Desde el momento en que el sentido de las palabras cambia, cambia también a la vez la imagen de la cosa afectada, su relación y su significación.

La metáfora es, pues, el nombre poético de la metamorfosis de las cosas y aquello sobre lo que se basa la estética de la metamorfosis. De este punto deriva el nexo entre la metamorfosis de las cosas y la de las palabras. Del mismo modo que la imagen de una cosa (y como consecuencia del mundo) se renueva por su metamorfosis existencial, la metáfora renueva, existencial y poéticamente, la imagen de las cosas.

ladonis04.jpgDescribo la metamorfosis como una transferencia o un viaje. La palabra viaja entre las cosas. Las cosas viajan entre las palabras. Lo visible viaja en lo no-visible. Y el sentido viaja en las imágenes. Desde este punto de vista podemos decir que la existencia no es más que un viaje. El viaje del hombre se expresa a través de la lengua que desvela tal o cual conocimiento a través de tal o cual imagen. Dado que la existencia es la metamorfosis continua de una imagen en otra, el conocimiento, pues es duradero, se transforma en una suerte de rigidez, inercia que el poeta al-Niffari llama "la ignorancia estática". Por añadidura, el contenido del conocimiento se convierte a toda prisa en un "velo" puesto que la cosa desconocida nunca es estática, sino, al contrario, no deja de transformarse. Por este motivo, en la poesía árabe, tanto a la "letra" como a la "palabra", se las llama "velo". Esto se debe a que el sentido y la verdad residen detrás de la letra. La "palabra" nunca puede agotar la cosa. Por este motivo la lengua o el "decir" debe cambiar perpetuamente, evolucionar y fluir desde la fuente como el cuerno de la abundancia del mundo, si no cae en la inercia convirtiéndose en una suerte de "velo" petrificado sobre la cosa en sí.

El nombre sería pues un velo sobre la cosa. Para conocer las cosas, sería necesario verlas más allá de su nombre, en otras palabras sería preciso llamarlas siempre mediante nuevas denominaciones que a su vez se convertirían en "velos" si ellas mismas no se transformaran. En este cambio ininterrumpido, no podríamos ver ya las cosas o no veríamos de las cosas más que su nombre. La letra, el nombre, lo dicho no son más que apariencias visibles. En efecto, el "velo" es precisamente lo que hace del viaje-búsqueda la primera cuestión existencial, la que hace del significado —o de lo que llamamos la "verdad"— una luz que no cesa de brillar al final del camino: un fin que nunca puede ser alcanzado puesto que el camino no tiene fin.

El conocimiento de ese "velo" tejido por el viaje en el espacio de la existencia y del conocimiento es la condición fundamental de la develación. El que conoce perfectamente este "velo" es el único que podría no dejar de develar y se hallaría siempre en el punto de descubrir. ¿Puede significar esto que el sentido reside siempre en lo que todavía no ha sido dicho y no en lo que ya ha sido dicho? ¿Es decir, que el descubrimiento de la verdad de la existencia y del sentido del hombre sigue siendo para siempre inaccesible? Si el sentido del hombre es más fuerte que el del cielo y el de la tierra, según al-Niffari, ¿cómo podríamos llegar a detentar el significado del hombre? ¿Cuál sería la verdad, dónde se escondería, puesto que es tan difícil, es decir, imposible, atrapar tal significado? En este contexto, ¿cuál sería para el hombre la utilidad de representar realidades visibles ya manifiestamente presentadas por la vida misma? ¿De qué serviría la reproducción o la imitación de lo que esta vida misma ha producido de un modo insuperable? Por lo demás, la representación de las realidades visibles de la vida no es más que una presentación de los velos y de los nombres. La estética que de ello resulta es la de lo familiar y lo consumado. No expresa en nada la verdad porque limitarse a las imágenes de las cosas es velar su sentido. Es decir que el conocimiento no consiste en buscar refugio a la sombra de las imágenes, sino en desgarrarlas. La belleza no es reflejo, sino nacimiento.

Al-Niffari dice (y al decir esto es Dios quien se dirige a él): "La verdad es la descripción de lo verdadero y lo verdadero soy Yo". Así une al-Niffari la verdad a lo no-visible, a lo desconocido, a lo improbable. En esta óptica, la verdad en sí es metamorfosis o viaje-búsqueda sin fin en un universo infinito. La existencia es, pues, un sentido o una verdad hacia el cual o la cual viajamos a través de la metamorfosis de las imágenes. Dado que la verdad no se puede concebir de un modo completo y final, su secreto reside en ese viaje y en el movimiento perpetuo de este último. No existe ninguna fuerza distinta a la poesía que muestre siempre que el hombre es un ser viajero habitado por un destello de verdad en los ojos. El viaje de la poesía es el más rico y el más profundo de los viajes hacia el hombre, hacia el conocimiento, la verdad y la belleza, simplemente porque es un viaje entre la muerte y la resurrección, un viaje que no tiene límites entre la imagen y el sentido, entre lo visible y lo no-visible. El conocimiento y la verdad no pueden, pues, separarse de la estética, y la estética no puede separarse de la metamorfosis. En esta óptica, quisiera decir de la poesía que es la ciencia del develamiento de la verdad, es decir, la ciencia del inaccesible develamiento del infinito.

Digamos, de una manera más iluminadora para describir la relación entre poesía y verdad, que si es cierto que las cosas, al no dejar de cambiar sí mismas no dejan de cambiar las relaciones entre ellas y las palabras, por lo mismo la verdad, expresada mediante las palabras, se hallaría también en perpetuo cambio. Es evidente que la verdad no debe buscarse sino fuera del mundo estático: el de las "creencias", de las "fes" y de las "certezas". Por este motivo la verdad no puede buscarse en una ciencia que niegue otra ciencia, o en una filosofía que niegue otra filosofía, o en una religión que niegue otra religión. La verdad es errante: es en sí una forma de vagabundeo. La poesía es la encarnación del errar por excelencia. Ver la verdad a través del ojo de la poesía exige salir de todos los lenguajes que pretenden convertirse en verdad, exige ser sin cesar redefinida y no ser nunca vista como si hubiera alcanzado un fin, sino, al contrario, siempre abierta en su caminar sin camino y sin fin.

La poesía ¿será en sí la verdad revestida con el traje del vagabundeo? Buscar la verdad ¿será, pues, vivir este errar: vivir, como decía Hölderlin, "como poetas en esta tierra"?

Addison de Witt dijo...

Hola Eloísa:

Muchas gracias por la votaciones y bienvenida.

Si queréis votar como grupo, pasamos esas votaciones a la votación general. Desgraciadamente hay algunos libros que no pueden entrar, bien porque no están en castellano o bien porque son reediciones. Pero el resto de libros, por supuesto, son perfectamente válidos para esta votación en concreto.

Si os apetece hacer una votación individual, tenéis que mandar vuestro voto a: votarlibros@gmail.com

Podéis votar hasta siete poemarios en castellano editados en España por poetas o bien españoles o bien latinoamericanos, y también podéis votar siete traducciones de poesía, en cualquier idioma, al castellano. Los únicos requisitos es que sean editados en 2007 en España y no sean reediciones.

Gracias por pasarte por aquí. Esta es tu casa y la de quien quiera cuando os apetezca participar. Felicidades por vuestro blog.

Besis

Oscar dijo...

Ostrassss, vaya pedazo de ensayo, Eguzkine. Impresionante, bello, denso, con mil ramificaciones.

Curioso cuanto menos que en la poesía árabe, tanto a la "letra" como a la "palabra", se las llama "velo".

Y en la vía que más me gusta, la vía de lo sagrado, su definición de que la poesía es la ciencia del develamiento de la verdad, es decir, la ciencia del inaccesible develamiento del infinito.

En la excelente crítica de los Addison al libro cuando se habla de las Olas, creo que añadiría que Adonis, entre otras muchas referencias, utiliza la referencia del viaje. Como él dice, "No existe ninguna fuerza distinta a la poesía que muestre siempre que el hombre es un ser viajero habitado por un destello de verdad en los ojos".

Me parece un prodigio de escritor y de mago de la palabra. Casi un iluminado.

Viktor Gómez dijo...

Me interesa Adonis, como fenómeno cultural, como poeta inclasificable y pensador valiente, arriesgado. Este último libro no es el mejor, posiblemente, pero sigue sumando, ampliando ese poliedro cultural y temático de su palabra dada. Amor, si, pero con una conciencia y una atención a los contextos.

Vuestros análisis y sus replicas son muy instructivas. Quizá daría más para un formato web que para un blog.

Os sigo, pendiente tengo comentar lo de Ruben Darío. No me olvido.

Como soy de Valencia, de la entrevista de Vicente Gallego opino que lo salvable es cuando dice aquello de que "ME POEMO ENCIMA" porque creo que es literal. De su espiritista exposición de consciencia del vacío, prefiero no opinar. El libro lo he leído y el poema PADRE, por ejemplo es un buen poema.


Buen miércoles,

Viktor

Viktor Gómez dijo...

AH, estoy de acuerdo que la poesía de Marzal, Benitez y cía envejece rapidamente. Es cierto.

Sólo salvaría el libro reeditado de Vicente Gallego "La luz de otra manera" con sus correcciones hechas por el propio autor, pese a que mi interés lector y personal está muy lejos, en otra dirección que viene de la tradición de Celan, Trakl, Bequett y representa Antonio Méndez o en la poesía revolucionaria de Enrique Falcón o en los poemas esenciales de Olvido Garcia Valdes, Antonio Ortega, Clara Janes. O en el trabajo de Jenaro Talens.


Un abrazote,

Viktor

anonimito dijo...

Saludos Ana:

no sabría decirte si las traducciones del francés conservan ese aire arcaizante, quizá porque lo leo bien, pero justito, no sé si llego a apreciar esos matices, en principio, lo que he leído en francés me pareció bastante depurado, no sé.

Respondiendo a tu petición, y aunque no es algo estrictamente poético (participan un poco de todo, escritores, pensadores), aquí te dejo este enlace:

http://www.cccb.org/es/curs_o_conferencia?idg=17853

En general estos ciclos del Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona suelen ser muy interesantes, los recomiendo para quien le quede cerca, yo procuraré acercarme a alguna cosa. Anonimito como soy, pasaré desapercibido.

Saludos.

Anónimo dijo...

Siento salirme un segundo de la conversación, que me está pareciendo muy interesante, como siempre. Y prometo ser educado para que mi comentario salga sin cortapisas.

Observad un segundo Babelia. Hay tres reseñas de tres editoriales: DVD, Bartleby e Hiperión.

De las tres personas que realizan reseñas, una es el director de Bartleby poesía y otra es una persona muy cercana a DVD. Añadir a esto que uno de los dos directores de DVD, Eduardo Moga, ha publicado con Bartleby el pasado año. Sumar a esto que Manuel Rico, director de poesía de Bartleby, ha publicado en Hiperión el pasado año. ¿No parece que hay una cierta Alianza, sin calificarla de Santa, entre las tres editoriales para hacer frente al resto de competencia en todos los frentes posibles, incluido, claro está, el de las reseñas?.

Dejo la pregunta en el aire, imposible de responder sin más datos, porque estoy seguro de que veremos hasta que punto mis sospechas son infundadas o no.

Anónimo dijo...

En este mundillo todo el mundo se conoce, y claro que eso influirá, pero tampoco hay que tomárselo al pie de la letra. Para empezar: no hay ninguna reseña de Bartleby, pero sí una de Visor. Manuel Rico es cercano a Dvd; alguien me dijo que era muy amigo de Sergio Gaspar, sí. Y Martín ha publicado en Visor, editorial de la que hace la reseña; pero ha publicado en casi todas las editoriales, así que no creo que tenga mayor importancia. Está bien estar atentos;pero más allá de alianzas más o menos santas ¿no estamos hablando de algunas de las editoriales que más han hecho por la poesía en este país? Su supervivencia no es fácil; así que yo, más allá de algún tejemaneje más o menos criticable o disculpable, les estoy, antes que ninguna otra cosa, agradecida.

Helena dijo...

Yo creo que todas las editoriales de poesía, muchas de ellas con más de 20 años a sus espaldas, han hecho muchísimo por la poesía. No establecería distinciones. Unas se llevan más honores, por lo que intuyo que les será más fácil trabajar, y otras muchas, la mayoría, son silenciadas, o casi, por los grandes medios sin que sepa la razón clara para ello. Desde luego no por razones de calidad.

A mi personalmente me da igual que las editoriales y sus directores se apoyen entre ellos siempre y cuando eso no suponga crear una barrera para que no entren más. Y a veces lo parece. Al menos a mi.

Por otra parte, y es mi opinión personal como poeta, no me gusta el papel de juez y parte que se ve reflejado en algunos nombres del comentario de anónimo.

Pero, y gracias a Internet, creo que la importancia de las reseñas en prensa, y sobre todo el monopolio sobre el gusto poético, que ha estado cerca del pensamiento único unas cuantas veces, se ha reducido considerablemente. Incluso me atrevería a decir que se ha roto para siempre.

Y con actitudes como la reseña de Díaz de Castro a Posada, y cosas similares, ellos mismos se están alejando definitivamente de los poetas, que somos quienes mayoritariamente compramos poesía.

(necesito tiempo para digerir la densidad del comentario de Adonis que ha puesto Eguzkine pero gracias amor)

Jordi dijo...

Viktor, espero que la espera sobre Rubén Darío no sea porque has descubierto que está vivo, en plan Elvis ;) Aunque no sería mala noticia desde luego.

Me quedo con algunos de los nombres de tu lista, sobre todo con Olvido y Antonio Méndez.

Pero me quedo sobre todo con la magia, como dice Oscar, de la palabra de Adonis, a pesar de que el seudónimo me parezca absolutamente excesivo. Creo, y no sé si esto ya lo ha dicho alguien por aquí, que lo que diferencia a los poetas del resto de escritores es que, incluso cuando escriben ensayo o prosa, su voz es poética. Y a este hombre se le sale la poesía por todos los lados.

Estoy de acuerdo, como dicen los Addison y Viktor, que no es su mejor libro. Pero aún así es un gran poemario.

Me apunto, con anonimito, a que por favor pongan la letra más grande. Me niego a llevar gafas.

Con Helena, no puedo estar más de acuerdo en todo lo que dice, punto por punto.

Salut

Anónimo dijo...

Bien, estoy de acuerdo con Helena sobre todo en un punto: la poca repercusión que tiene lo que salga en los suplementos en la gente a la que realmente le importa la poesía. Entonces ¿por qué seguimos comprándolos? ¿Por qué la materia prima de este blog es lo que sale en ellos? Al final, salir o no salir acaba siendo una cuestion de ego. De todos nosotros, de los que salen y de los que no salimos ni saldremos nunca. Es puro ego, reconozcámoslo. Porque amiguismos los hay en todas partes: lo mismo en el Babelia que en la más pequeña revista de poesía. O digamos "afinidades electivas": amigos que lo son por gustos compartidos, gustos que acaban compartiéndose porque un amigo los contagia. Si las tiene una revista, ¿por qué no las puede tener un periódico? Se trata de un medio igual de privado que esas pequeñas revistas. ¿Por qué deben ser más democráticos? ¿Por qué nos deben algo? Critiquemos lo que dicen, sí; pero creo que partir de que tienen la obligación de ser imparciales es sencillamente partir de algo erróneo. Y sinceramente, lo del Cultural con García Posada da vergüenza ajena, sí; pero señores, ¿quién, a estas alturas, sigue comprando ese suplemento, que parece el de novedades de libros del carrefour? Yo no, desde luego. Y cada vez estoy más segura de que no merece la pena comprar ninguno.

Ana dijo...

Gracias por el link, anonimito. A ver si tengo suerte de estar la semana que viene en Barcelona porque la ponencia tiene muy buena pinta. Si estoy, buscaré a un chico no muy grande que parezca que quiere pasar desapercibido ;)

Sobre lo que dice anónimo, bueno primero pienso que la materia prima sigue siendo válida en ciertos casos y no se puede generalizar. Además, cada vez más tanto el blog como quienes escribimos nos alejamos más del contenido concreto. Cada vez hay más crítica y se mantiene el espacio de la contracrítica. O sea que el espacio de contracrítica en el conjunto es más pequeño que cuando yo empecé a leer este blog.

También creo que el decir que como el resto de medios no son imparciales, pues los suplementos tampoco, no es un argumento válido. A mi me repatea la parcialidad y el partidismo de las líneas editoriales de la prensa, por ejemplo. Y lo digo, lo escribo, y lo grito. Otra cosa es que vayamos a cambiar algo. Lo dudo a corto plazo. Pero el silencio tiene algo de complicidad para mí. Y sobre todo, soy optimista. Y libre para hablar. Y quiero seguir siéndolo y gritándole al establishment lo que no me gusta. El que prefiera callarse, lo respeto pero que respeten por favor mi derecho a hablar.

Y, más importante que esta pequeña discusión sin posibilidad de arreglo, quería dar las gracias a Eguzkine por poner el ensayo de Adonis. Es una pena que cueste tanto encontrar libros suyos en las librerías. Como los editores leéis esto, espero que os animéis a editar más a este señor. Seguro que se vende muy bien. Y amigos de Pre-textos, algún ensayo en vuestra excelente colección, sería bienvenido también.

Anónimo dijo...

Bueno Helena, yo no creo que no tenga arreglo. Y por supuesto que respeto tu derecho a opinar, y de hecho comparto la mayoría de tus comentarios. Lo único que quería decir es que la imparcialidad ni es posible ni, creo, deseable. Lo que debemos pedir es una parcialidad informada, una parcialidad que elija lo que por consenso podríamos llamar "mejor". Porque ¿qué es la imparcialidad? Alguien imparcial debería hablar tanto de García Posada como de García Lorca. Y eso, pues no, ¿no?

Joan dijo...

Hay un libro de Adonis que se editó en el 75 y que quizás sea interesante volverlo a reeditar porque es una buena muestra tanto del pensamiento del poeta como de unos cuantos nombres muy interesantes dentro de la poesía árabe. Se titula "Introducción a la poética árabe".

En el libro habla de los simbolistas franceses y los conecta directamente con la obra poética de varios místicos árabes y otros poetas clásicos árabes. Entre los nombres que toma como referencia: Abu Nuwas, Abu Tammam, al-Niffari, Hafiz, Rumi, Al-Mutanabbi, al-'Attar, al-Ma'arriy y el gran Imru'l-Qays.

Para quien le pueda interesar. Saludos a todos.

Helena dijo...

Me quedo con lo de "imparcialidad informada" aunque quizás dándole un significado distinto, prefiero "información sobre la imparcialidad".

Joan, algunos de los autores que mencionas los publica un excelente editorial especializada que se llama Ediciones del Oriente y del Mediterráneo. Se pueden comprar hasta en forma ebook.

Bsos

anonimito dijo...

De la editorial que recomienda Helena, tengo, del propio Adonis, un poemario con el maravilloso título "Libro de las huidas y mudanzas por los climas del día y de la noche". Muy recomendable.

Ana, pues por allí nos veremos, iré el lunes seguro. Busca a un ser minúsculo y casi invisible ;)

Helena dijo...

Anonimito, por lo que voy entendiendo, debes de tener una biblioteca de lo más jugosa. Seguro que tienes alguna primera edición de esas que dan muchísima envidia

anonimito dijo...

Uy, Helena, qué más quisiera yo; lo cierto es que no tengo tantos libros. Éste de Adonis es una adquisición reciente. También me prestan muchos y utilizo las bibliotecas. Mi biblioteca personal es más bien modesta.

Soy de los que creen que los libros son un artículo de lujo puesto a disposición de las élites. Como no formo parte de ellas, esto me molesta un poco; a veces me privo de otras cosas para adquirir algún libro, como estas navidades. En mi mundo ideal la cultura debería ser, si no gratuita, al menos sí accesible para todo el mundo. Sólo unos pocos pueden permitirse el lujo de gastarse 120 euros en la obra completa de Gottfried Benn, por ejemplo... bueno, ya estoy soltando el mítin, jeje

Nada, Helena, te aseguro que mi modesta biblioteca no haría las envidias de naide.

un besito

Anónimo dijo...

Imparcialidad: mi parcialidad.

Ana dijo...

Ya quisiera yo estar la semana que viene en Barcelona, anonimito.

Ya nos contarás que tal está la ponencia.

He conseguido un ejemplar de "Introducción a la poesía árabe" de Adonis, 1976, edición de la Autónoma, en perfecto estado y a un precio de risa. Oleee.

Buen finde

Addison de Witt dijo...

Hola a todos y gracias por vuestra generosa participación.

Si lo de Rico fue como dices, perfecto, anónimo. Queda corregido con tu comentario. Por lo demás, eres casi tan malvado como nosotros. Y sí, en Barcelona se comenta que la sonrisa de Gaspar se ve más que la torre Agbar.

Saifo, no querías Gallego, toma dos tazas. Ahí tienes nuestra crítica.

Jordi, la relación Prisa-Tusquets, excelente, como no podía ser menos.

Helena, eres malvada también. Cualquiera de las dos críticas Martin a LAV o viceversa, sería muy curiosa.

Anonimito, lo del encuentro Chantal y Adonis debió ser magnífico. Qué pena no haber ido. La próxima vez, avisad porfa.

Gracias a Eloísa por sus votaciones.

Ana, no hemos tenido tiempo para ponernos en contacto con la traductora. Pero lo intentaremos, guapa.

Gracias a Eguzkine por subir el nivel a extremos importantes. Si te das cuenta, es otro caso de poeta que cuando escribe ensayo parece que escribe poesía también.

Bonito lo de "iluminado", Oscar.

Viktor, aunque no te lo creas, no nos olvidamos de tu reflexión pendiente sobre Rubén. Y de acuerdo también contigo y Jordi sobre la rápida caducidad de algunos libros de esa corriente poética. Sin duda, el libro que mencionas de Vicente es muy superior a su último poemario, que ya ha salido en nuestra modesta opinión con la fecha de caducidad vencida.

Y sobre la discusión final entre varios anónimos, casi que nos quedamos también con lo que comenta Helena: información sobre la imparcialidad, aún siendo conscientes de que ésta, como todo proyecto humano, es una quimera.

A todos y a todas, como siempre, muchísimas gracias por vuestras aportaciones.

Viktor Gómez dijo...

He releído el libro de Vicente "Si temierais morir" y creo que es un libro fallido porque:

1º busca reescribir como un trovador. ¿Qué hay de eso que nos beneficie hoy o garantice un paso adelante?.

2º busca expresar una espiritualidad, pero ¿qué espiritualidad diría que da igual lo que hagas, dentro de 30 años todos calvos?. Es de una inmoralidad manifiesta conviviendo en una Aldea en la que 2400 millones de personas no tienen acceso a un mínimo de sanidad, techo y comida.

3º su pretendido vaciamiento hinduista, su decir orientalizado es superficial: en el fondo y en la forma subyace y se impone un yoísmo hedonista y desubicado de lo real.

4º Nada justifica poemas extensos cuando no añaden nada que no resuelva suficientemente los 2 últimos versos y el encabezamiento del poema.

Lamento decir esto, porque conociendole personalmente algo, me parece persona en el trato personal afable, simpática y dialogante.

De Ruben quisiera hacer una exposición al nivel de los compas que por aquí comparten sus lecturas y análisis, por lo que no voy a improvisar como ahora. Yo tampoco me olvido y de este mes de febrero no pasa.

¿Qué os parece "Para no ver el fondo" de Antonio Méndez. Me sigue pareciendo el mejor libro del 2007 en lengua castellana. Va del verso a la prosa, del eneasílabo al verso asintagmático y resuelve la paradoja del "no ver" y del desierto al mar con su asombro, perplejidad, integridad moral ante el estupor y defensa de una urgente revisión del canon político y cultural. Entre otras cosas.

Su mundo sintáctico y discursivo es claramente reconocible, singular. Su poesía, resumiendo, siendo abierta y misteriosa, es precisa, sustancial y posibilitadora de relecturas vitales y filológicas. Teoría y acción se entretejen y nos interpelan.


Un abrazote,

Viktor Gómez