jueves, 16 de abril de 2009

Ánima mía de Carlos Marzal


Hola:

Estaba Marzal inédito en nuestro blog y no hemos podido evitar caer en la tentación de contracriticar su nuevo libro. Si uno de los objetivos del Addisson es encontrar poetas poco conocidos y buenos, también es uno de nuestros objetivos señalar a poetas muy conocidos y menos buenos.

Hemos leído antes de comenzar las críticas al libro que hacen Luis García Jambrina (http://www.abc.es/abcd/noticia.asp?id=11628&sec=32&num=894), para nosotros el peor crítico de ABC con diferencia, y Francisco Díaz de Castro en El Cultural (http://www.elcultural.es/articulo.aspx?id=25052, entre los peores críticos de ese medio (resulta difícil quedarse con uno sólo).

Ambos, con unas dosis muy bajas de objetividad a priori, hacen unas reseñas relamidas en el vacío crítico, reseñas que valdrían para cualquier libro que hubiera escrito el poeta, porque lo que importa no es el libro sino el nombre. Evidentemente los responsables de los suplementos han puesto a críticos fáciles ante un libro de Tusquets, un anunciante muy importante, especialmente en esta época de vacas flacas. Es el mismo error en el que está incurriendo Antoni Marí en su dirección de la colección Marginales. Le da igual el libro. Lo que importa es el nombre. Y así llevamos un libro bueno de cada cinco que publica en la colección de Tusquets, siendo generosos. Quizás ha llegado el momento de su relevo.

Sobre "Ánima Mía" comenzaremos diciendo que es uno de los peores libros que hemos leído en los últimos años, y van unos cuantos. Explicaremos las razones. Ponednos una nota baja de objetividad, por favor. Y que alguien le diga a Elena Medel que, afortunadamente, los niños no tendrán que leer los poemas de Marzal en clase. Salvo en el caso de que tropiecen en el neobarroco. O con ella.

"Ánima mía" reúne en un mismo volumen muchos defectos comunes a otros poetas conocidos:

1) Falta de dominio técnico de la retórica: Sí. Carlos Marzal no tiene un dominio técnico adecuado de la poesía. Por mucho que esto vaya en contra del pensamiento común del triste reseñista oficial. En este libro, quizás, se ve en mayor medida este defecto. Si el dominio técnico fuera mayor, también sería mayor su riqueza retórica, pero ésta se ve concentrada a unas pocas figuras que se repiten sin cesar desmontando la utilidad que puedan tener. Es evidente que el hipérbaton abunda toda vez que el poeta quiere ser barroco de mayor. También utiliza con cierta profusión la metáfora, con resultados espeluznantes en algunos casos ("Las llamas del vivir me queman todo", "para hacerse un candil de incertidumbre") como luego veremos con más detalle. Pero es la paradoja, pura o mezclada en juego de palabras, figura que parece de moda en parte de la poesía oficial, la figura de la que más abusa a lo largo de todo el libro ("ardió todo en nostalgia / sin nostalgia", "hasta la tea en blanco de lo oscuro", "dolor que al dolor calla", "Me curo de vivir en lo que escribo /y en lo que vivo sano de escribir", "dándonos la limosna de nos darnos...", "La vida se me aleja si la nombro, / y sólo si la nombro se me alcanza.", "Lo que hay fuera de mí / es de mi adentro, / igual que lo interior es de mi afuera:", "o estamos secos / de toda sequedad...")...¿Os suena? Siglo de oro, pero en la tercera línea.

2) Arcaísmos: Hay una voluntad clara del poeta, desde el mismo título, por usar un lenguaje rebuscado que, en ocasiones, deviene simplemente en arcaísmos: "me han dado las del alba", "que este estar a merced", "Tú tósigo,", "tundida de vivir...", "trasmina de vivir...Marzal dice: "La brizna de arcaísmo da el acento". Como diría él, conocido aficionado al toreo, parece que lo que le da es la puya.

3) Arcaísmo métrico: La fuerza con la que el poeta somete a su lenguaje a los dictados más conservadores de la métrica imparisílaba es, a veces, sorprendente. Los giros son tan forzados que todo ese aparato métrico se le cae encima al poeta. Se le ve la arquitectura al poema. Y el ritmo resulta cansino por una parte y forzado hasta extremos no vistos desde hace tiempo en otra. "Tus dedos niños dos" escribe el poeta para que el acento en la última sílaba haga del verso un heptasílabo. Igualmente busca al precio que sea el acento en la sexta sílaba: "Tu empeño dactilar siempre me empuña", "Dejadme enceguecer de tanto fuego", "como un algodonal que levitase", "cuando desciende un velo sobre el mundo, / de seda vaporosa en que se orea,". Dice Carlos que "Todo viene en fraseo, / todo en solfeo adviene, / y lo ejecuto.", cuando es un sonsonete lo que nos propone. El poeta parece más bien un mal traductor de sí mismo, empeñado en clavar el rígido corsé métrico que se impone.

4) Temática manida: El poeta se atreve con temas poéticos de siempre (el amanecer varias veces, el almendro en flor, el insomnio, la lluvia) y lo hace desde la autocomplacencia y la falta total de originalidad. Al contrario, busca el cliché allí donde puede o es simplemente incapaz de salir de él.

5) Cursilería y amateurismo: En no pocas ocasiones, los versos escritos nos producen vergüenza ajena. Con esto queremos decir que parece increíble que alguien no sólo siga escribiendo de esta manera tan arcaica sino que una parte de la crítica asienta condescendiente. Algunos ejemplos: "La flor de los almendros / es un fruto superior a su fruto.", "Esta mañana viene encinta de temores", "todo este sol violeta moribundo / que agoniza de rosas y azucenas", "Padre sol vespertino acariciaba / las sienes de mis hijos, en la orilla,", "Un velero perenne, aguas adentro, / rasgaba de blancura aquel segundo.", "cabalgaban las olas,.../ desbocadas de espumas majestades,","Son zapatos de boda con el mundo, / los de mis esponsales con la música", "La cabina del tren fue la crisálida / que me acogió en la noche,", "los núbiles jazmines / charolados de verde disciplina", "estoy lavando el mundo en estas lágrimas", "Corrió el niño hacia el agua, / y el animal, sumiso, / lamió sus pies descalzos..." . En especial resulta grave este tono cuando el poeta se pone cantor, sea al amanecer, a los niños, a los dientes, a los almendros, a la playa, a la lluvia, a una preposición o a lo que se le ocurra.

6) Hay un intento de espiritualidad, pero fallido. Es como si algunos autores de Tusquets como el propio Marzal, su amigo Vicente Gallego o Colinas hubieran hecho un cursillo rápido de mística con el resultado de tres libros insoportables.

Un libro malo, de esa corriente neoconservadora en la que se ha ubicado hasta el enterramiento una parte de la poesía española con más éxito. Y nos produce vergüenza ajena porque cuando un extranjero se acerca a nuestra poesía y ve que esto es lo más premiado y alabado por la crítica en el momento, puede dejar de investigar. Piensa que estamos en otro siglo. Y esto produce un daño importante a la poesía española. Por eso es importante denunciarlo. Autores como Marzal no salen gratis al prestigio de nuestras letras. El autor tendrá muchos amigos en todas las generaciones, desde los dedicados Brines o Bonald, pasando por Gallego, Benítez Reyes o Montero hasta Medel entre los más jóvenes. Pero no nos vamos a callar ante libros tan malos como éste. Si "Metales pesados" es uno de los peores premios nacionales que recordamos, y "Fuera de mí" uno de los peores Loewe, "Ánima mía" entraría fácilmente entre los peores libros del poeta. Ahí es nada.

Finalmente, dice en uno de sus versos: "Si supiera escribir, / no escribiría." ¿Por que no ser fiel a la premisa y dedicarse a la novela?

Valoración del libro "Ánima mía": 2 / 10

52 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Es una broma? ¿Alguien ha escrito esos versos de verdad? ¿Es 2009? ¿Qué ha pasado con la ruta del bakalao?

jey dijo...

Ejemplo de ortodoxia:

por el endecasílabo morir (11-acento en 6ª)
por el imparisílabo vencer (11-acento en 6ª)
hasta que los rosales nos separen (11-acento en 6ª)

Ejemplo de heterodoxia:

Si la poesía es contar,
que baje Dios, lo vea
y corra

Ejemplo de heterodoxia corregida:

sï es la poesía contar sílabas (11, acento en sexta)
que baje Dios, Levante en su mirada (11, acento en sexta)

Asterión dijo...

Me llama mucho la atención esta tendencia de la poesía española que ustedes señalan, pues hace suponer que existe todo un movimiento en contra del minimalismo de cantina que impregna todas las demas producciones de hispanomaérica: hiperbreve, aburrido, como chistes fáciles, con aires de irreverencia caduca.

Por otro lado, lo que apuntan sobre este dizque poeta parece my acertado, al menos con los ejemplos que han puesto, lo que hace suponer también que dicho movimiento neobarroco es débil y también caduco.

Ahora, lo que quería era saber si ustedes rechazan de plano toda estéticaa neobarroca, o por el contraro, sin consideran que hay poetas rescatables, y de ser así, a quiénes mencinarían.

Saludos.

Addison de Witt dijo...

Pues mire, Asterión, no tenemos nada en contra ni a favor del neobarroquismo, o de cualquier otro movimiento, siempre y cuando aporte algo nuevo. En este caso, el poeta no sólo no aporta nada nuevo sino que parece que su estilo es imitativo.

No demasiado lejos de donde usted reside vivió un señor que se llamaba Lezama Lima, que fue tan barroco como genial e innovador. No es un problema de etiquetas sino de buena poesía.

Es evidente que seríamos demasiado exigentes si pidiéramos el nivel de Lezama en todos los intentos neobarrocos existentes, pero al menos debería de intentarse una cierta originalidad en la actualización del barroco.

Creemos que el problema de Marzal, el problema principal, es un problema de talento.

Por último, no estamos demasiado de acuerdo con su apreciación sobre la poesía actual en latinoamérica. Al menos lo que llega a nuestras manos muestra una variedad de gustos y estilos encomiable y enriquecedora. Por supuesto, en un continente tan grande, tendrá usted poetas tan malos como los nuestros, pero hay una gran diversidad de registros y voces.

Un cordial saludo

Asterión dijo...

Mr. Addison, gracias por su respuesta.

Lo del talento (o su falta) de Marzal ha quedado claro desde su reseña.

Lo del neobarroco no quedaba tan claro, porque es común que la gente deseche de plano ciertas tendencias que buscan renovar el lenguaje precisamente recurriendo a modelos legados por la tradición, pero por supuesto con aires nuevos.

Finalmente, no me refería yo a Latinoamérica, sino a Hispanoamérica, y sí hay un registro rico y variado, pero por eso decía cierto aire que “impregna” la poesía, y que puede ser por presión del mercado o por temor de no ser aceptado. En narrativa sucede igual. Vean este artículo en 100 Palabras por Minuto: www.depeupleur.blogspot.com

Saludos.

Jirón dijo...

Pues qué coñazo de libro, entonces.

Anónimo dijo...

¿Qué decir de esta gente de la que ya se ha dicho todo? Pueden seguir copando los espacios institucionales y confundir a algunos lectores pero no nos engañan. Ni siquiera hay que leerlo demasiado. Hay mucha información en la pose que acompaña al estilo de escritura y la impostura del mismo.

Anónimo dijo...

"Si uno de los objetivos del Addisson es encontrar poetas poco conocidos y buenos..."

Está muy bien vuestro primer objetivo de desenmascarar a malos poetas que pasan en nuestros días como buenos.

Pero quizás se les sigue dando publicidad, aunque sea negativa, la gente parece ser que lee lo que oye que se lee aunque sea malo.

Creo que va siendo hora de incarle el diente a vuestro otro objetivo que entrecomillo al principio.

Adelante y mi aplauso

Sara Castelar Lorca dijo...

No creo que todo lo de Marzal sea desechable, aunque publique en esta ocasión, más por la voluntad de la editorial en publicarle que por la voluntad de su poesía en asomar.
Los círculos cerrados donde se cuece la gloria de la poesía en estos días, sostienen la supuestas calidades poéticas en el amiguismo y el beneplácito de editoriales e instituciones, y no es Marzal precisamente uno de los casos más fragrantes de "engordamiento", a mi modo de ver, los hay mucho peores, aunque en esta ocasión al misticismo express se le haya visto el plumero.
(Esto mío no es más que envidia insana :P, éh?)

Anónimo dijo...

Dejad que Marzal siga escribiendo, bien o mal; bastante tiene ya un poeta con escribir versos. La culpa de todo la tienen las editoriales, no los poetas, que son las que sesgan la poesía, se la inventan, la derrotan a donde quieren y la venden. La cosa es que ganan dinero con eso, por eso hacen lo que hacen y seguirán haciéndolo. ¿Que no trascenderá esta poesía?, a las editoriales ni les importa. ¿Que es mala poesía?, no lo creen puesto que se vende. Lo dicho, a dios lo que es de dios (al poeta lo que es del poeta) y al cesar lo que es del cesar (a las editoriales lo obtenido por un producto inventado y sesgado). Lo dicho, que los poetas sigan escribiendo poesía (buena o mala, eso da igual) y que sigan sesgando las editoriales la poética, que ya se caerá por su propio peso.

Addison de Witt dijo...

Anónimo, para sacar poetas desconocidos necesitamos algo importante: poemarios. Sólo hemos recibido 6 poemarios en las últimas tres semanas. A ese ritmo, poco o nada se puede hacer.

Vamos a hacer un mail, de nuevo, masivo a las editoriales para que nos manden sus libros y no esperen a los premios de dentro de un año. Pero salvo una o dos, el resto sabe de promoción lo que nosotros de física nuclear avanzada. Esto se podría compensar con un actitud más proactiva por parte de los autores. Tampoco la estamos viendo salvo en proceso de votaciones. No vamos a publicar una mala crítica de alguien desconocido. Lo hemos dicho unas cuantas veces. Ánimo.

Al otro anónimo, aquí nadie impide que el señor Marzal escriba. Faltaría más. Ni medios ni ganas. Lo que tampoco van a conseguir es que no digamos lo que pensamos de su poesía. Tusquets tendrá la culpa que tiene y que hemos señalado en la entrada. Pero Tusquets no tiene culpa de que Marzal escriba así. Sólo la tiene de publicarle con los ojos cerrados. Qué no es poco.

Anónimo dijo...

Me habéis entendido mal, Addison, no he querido decir que impidáis a nadie escribir (me he explicado mal, mejor dicho). Y que, claro, la poesía de Marzal es horrible, y hay que decirlo.

Otra cosa, ¿habéis leído a Javier Vela en su último libro, el de Loewe? Qué tristeza de poeta, que desperdicio, ¿no? Lo bien que empezó (a mi forma de ver, claro) con el del Adonais (antes tenía uno publicado en Cádiz, "Aún es tarde" creo que se llamaba) y cómo ha ido degenerando, con "Increado, el mundo", "Tiempo adentro" y este último de Loewe, "Imaginario". ¿Será que escribe por escribir, o es que está dejando de gustarme su poesía? Ya no lo sé, visto el panorama poético no sé si es que cada vez hay más malos poetas o es que me voy volviendo más huraño en el gusto por la lectura. ¿Habéis leído este último, el de Loewe?

Addison de Witt dijo...

Leímos ese libro para un posible secreto de poesía pero no pasó el corte. Tampoco nos entusiasmó su Adonáis.

Hoy la Fundación Loewe se anuncia en El Cultural. ¿Una vuelta a los cauces normales? ¿Un guiño para que los próximos 20 años sean condescendientes?

Y una crítica de Túa Blesa a otro levantino: Jaime Siles y el premio Ciudad de Torrevieja, el Loewe 2 de la poesía española. Esperamos encontrar algo mejor que contracriticar pero nos descartamos nada. Esto de El Cultural parece una continua provocación.

jordi dijo...

Anonimito, te contesto por aquí porque éste parece el vivo. Vale, hubo una mezcla de libros. No conozco ese libro en concreto. Pero sí recomiendo el libro de JRJ si realmente te gusta el poemario. De verdad que es impresionante el curro que han hecho. Es de las mejores ediciones que he visto de un libro en España.

Sobre Marzal no voy a decir nada nuevo que no se haya dicho en este página. Creo que su mayor problema es de talento por un lado y de exceso de facilidades por otro. No estoy muy de acuerdo con Sara, por mucho que me pese. Creo que es él un claro ejemplo de amiguismo, de cómo Felipe y Montero tiraron en su día de él, junto con Vicente Gallego. Es más, me parece un caso de libro. Sus continuas citas a los colegas en sus libros es sólo un ejemplo. También puedes repasar su presencia en los premios que ha dado y las presencias en los premios que se le han concedido. Con toda sinceridad opino que el lugar que ocupa en la poesía no se corresponde en absoluto con la calidad de su poesía. Es más bien inversamente proporcional.

Anonimito, ¿por qué no nos recuerdas diez películas buenas españolas y que sean desconocidas para la mayoría de compatriotas? Lo digo porque Marsé puede tener razón, pero hay francotiradores que sí tienen talento, aunque estén marginados de los focos.
¿Suena familiar?

anonimito dijo...

Querido Jordi:

lo cierto es que hay talento. Más que oculto hablaría de talento semi-oculto, no muy subvencionado ni publicitado. Quizá haya verdaderos genios que aún no han podido rodar sus películas; por desgracia no se puede echar de menos lo que no se conoce.

Entre el cine no tan visible (relativamente visible o invisible, como lo queramos llamar) de los últimos años destacaría estas películas (alguna es un documental):

-Honor de cavalleria, Albert Serra
-El cielo gira, Mercedes Álvarez
-La leyenda del tiempo, Isaki Lacuesta
-La línea recta, José María de Orbe
-Las horas del día, Jaime Rosales

A ellas habría que añadir películas y documentales de directores más conocidos como Víctor Erice, Basilio Martín Patino, José Luis Guerín o Joaquim Jordà.

No es una nómina muy larga pero es muy buena. Claro que luego llega el último bodriete de Medem y es que se lleva el gato al agua en taquilla.

De todas ellas, mi película favorita es "El cielo gira", de Mercedes Álvarez: una maravilla semi-documental rodada en 2004. Desde entonces no se ha vuelto a saber nada de esta chica: imagino que nadie financia sus proyectos.

Tampoco me vayas a hacer mucho caso, Jordi, porque mi peli favorita de la última década es "La bàs", de Chantal Akerman, y muy pocos apostarían por ella como la película de la década (tan pocos como los espectadores que ha tenido esa secreta obra maestra). Si esto fuera un foro de cine, la mitad de los participantes dirían que no es cine, que es un engaño, y así sucesivamente.

Ah, olvidaba decir que las películas de Chantal Akerman no se estrenan en España. Como el 95 % del cine más interesante que se hace en el mundo, relegado al circuito de los festivales o a ediciones en DVD (o a la cartelera francesa, mucho más generosa y abierta que nuestros provincianos y timoratos distribuidores).

No creo que haya que ser derrotista ni apocalíptico: lo cierto es que hay un puñado de buenos poetas y cineastas en este país, que no siempre coinciden con los que tienen mayor visibilidad mediática.

abrazos

Branquia dijo...

"Sus continuas citas a los colegas en sus libros es (sic) sólo un ejemplo", dices, Jordi. Bueno, esto no puede ser un argumento contra nadie, no nos pasemos de rosca. Bien podría aplicarse a Gamoneda, García Valdés, Méndez Rubio y tantos otros de todas las tendencias y tribus. Las dedicatorias son un asunto privado que, sin duda, chirría un poquito en público, de acuerdo. Pero de ahí a que se conviertan en materia de valoración estética va un mundo, me parece.
Yo voy a romper una lanza en favor de Marzal, un poeta que en general me gusta bastante. Entre sus defectos, que los tiene -y algunos son apuntados por Addison-, no están, por ejemplo, ni la falta de emoción ni la inanidad verbal (en su dominio verbal, desde luego, entiendo que germina y crece su mayor peligro). Y ha escrito una novela fantástica, valiente, nada condescendiente con lo fácil, por cierto.
Finalmente, como reconocieron los Addison en su ejemplar autocrítitica, no hay en España nadie que en algún momento no ejerza o se favorezca del amiguismo. Nadie.
Digo todo esto mientras me cubro la cara para detener las hostias que ya veo venir. Saludos.

Anónimo dijo...

Te agradecería, anonimito, que dieras tu lista de buenos poetas, a ver si me aclaro un poco. No me gustaría estar perdiéndome cosas valiosas, que soy un recién llegado a esto de la poesía. Muchas gracias, me respondas o no.

Anónimo dijo...

El Adonais no es que sea una obra maestra (aún se le ve que es un crío; eso sí, recomendado por Gala -hay que ver que hace falta padrinos hasta en poesía-), pero yo le vi....¿maneras?....vamos, que tenía fe en que "rompería" a poeta, si no bueno, al menos decente. Pero ha ido decreciendo en categoría poética.

Abelardo Manuel Martinez dijo...

Yo que siempre he huido de foros poeticos, de asociaciones, de congresos, de concursos literarios, hago un inciso para participar aquí. Hace poco un librero me dijo, Abelardo, la poesía se lee poco, es más el estilo que tu tienes, romántico, clásico, eso ya no se lleva, o sea que sepas de antemano el futuro que le auguro a tu reciente libro. Lejos de cabrearme, agradecí la sinceridad, pues era algo que yo ya sabía de antemano. Pero me importa un bledo. el poeta, el verdadero poeta, escribe sobre sentimientos, normalmente mucho más lúcidos cuanto más jodida está la persona. Jamás he llevado una obra mía a un certamen literario, alguien me pude decir como se puede puntuar los sentimientos? el estilo? Un poema que has escrito tras la muerte de una persona querida? Nadie. Poetas hay de dos tipos, los que escriben comprometidos con sus sentimientos, con su inspiración y los que escriben palabras floreadas, que a veces nadie sabe el significado, por muy moderna que sea su poesía. Que nadie se me ofenda, para nada; pero hay que respetar el estilo de cada cual, sus sentimientos, su compromiso personal, guste mas o guste menos; y recordar lo que me dijo un viejo y casi olvidado poeta, poetas hay de dos tipos, los verdaderos y los farsantes. Carlos Marzal, a mi entender es un excelente poeta, así lo siento yo, no por su calidad mejor o peor, eso se lo de menos, aunque la tiene y mucha, si no por su postura personal, se siente poeta, y así lo demuestra en sus versos y en su trayectoria.

anonimito dijo...

Anónimo, si me pones un mail te respondo por privado, a la lista de mis poetas preferidos. Te lo digo porque cada vez que he comentado mis preferencias en este foro me ha caído una lluvia de palos encima que no estoy dispuesto a volver a recibir.

Estaré encantado de contestarte por privado, sin escarnio público.

Esta es la nueva política de anonimito, lo siento chicos pero estoy muy escarmentado.

jordi dijo...

Todos esos nombres que mencionas, Branquia, han merecido sus banderillas negras en algún momento de este blog. Pero en general les separan dos cosas. En primer lugar, una calidad poética muy superior en los dos primeros nombres. Y en segundo lugar, la mayoría no han necesitado de padrinos para ser conocidos y reconocidos, aunque les haya venido bien en un momento dado para ascender los escalones finales (Gamoneda con el Cervantes, merecido en cualquier caso, y Olvido en el Nacional, premio sobre el que tengo más dudas, no por su libro sino por otros publicados en su año). Marzal ha hecho todo el recorrido cogidito de la mano, y de manos que eran teletransportadoras. Es un matiz, pero importante (porque es cierto que Olvido anduvo de la mano de Ullán, pero éste teletransportaba bastante menos hasta que pasó a Galaxia).

Yo no lo considero un matiz de valoración estética. Pero sí de valoración ética, que puede no tener importancia para ti. Para mí si la tiene. No es un tema de nombrar. Es los usos que se hacen de esos nombres y como se promocionan entre ellos. Si Méndez Rubio lo hace en su grupo, que yo creo que sí junto con toda la tropa alternativa valenciana, cuando sea un libro suyo, hablemos de cómo le ha influido, pero ahora toca a Marzal.

Efectivamente no se le puede achacar inanidad verbal a Carlos. Pero sí verborrea. No hay poema que no le sobren versos en una cantidad importante.

Y dices que no le falta emoción. Cómo si eso fuera un valor necesariamente bueno. En este libro en concreto le sobra por todas partes, pero una emoción infantiloide, que no infantil, trasnochada, azucarada y lacrimógena que, en lugar de emocionar, produce rechazo como cualquier producto con un 80% de azucar.

Sobre su novela y no puedo opinar, no la he leído pero creo que estamos hablando sólo de poesía.

Saludos

Addison de Witt dijo...

Si alguien quiere cruzar mails con otro participante del blog, y no lo quiere hacer de manera pública, lo puede hacer a través nuestro en: buzondewitt@gmail.com

Se asegura la confidencialidad.

No hay problemas para dar recomendaciones públicas de libros pero para evitar spam necesitamos que sea un perfil público o que sea alguien que conozcamos de manera interna. En otras palabras, no se puede hacer a través de un simple anónimo. Esperamos que lo entendáis. Gracias.

Miriam Litvan dijo...

¿Pasarse Marzal a la novela?
¡No, por dios!
Ya vamos a tener a la sempiterna Almudena Grandes premiándole en todos los premios literarios en los que participa como jurado.
Desde el respeto hacia todos lo que les gusta, eh... pero lo de este poeta es bochornoso.
Caí en el error, en su día, de comprar "Metales pesados", libro que hace honor a su título por su pesadez y monotonía insoportables.
No más.
Por sus acólitos los conoceréis...
Saluditos!

Branquia dijo...

¿Por qué piensas, Jordi, que no me ha de interesar la ética cuando se abordan asuntos estéticos? Claro que me interesa. Precisamente, a Marzal le he dado siempre una buena nota ética desde el momento que lo descubrí, que fue con Los paises nocturnos. Por aquel entonces sus libros se habían publicado sin la intermediación de premios, cosa que me llamó la atención. Lo que viene después es distinto, sí, pero como lo ignoro todo de la vida privada de este poeta, de a quién le da la mano y todo eso, pues me plegaré a lo que tú aseguras. De todos modos, como mi ingenuidad es grande por lo visto, pienso ingenuamente que tres cuartos de lo mismo será aplicable a los autores que citaba, a todos en general, pon tú el grado, que pareces manejar buena información.

Al lector que soy le ha gustado siempre Marzal, qué quieres. Comprendo que desde que entró a ponerse celebratorio se le está yendo la mano. Probablemente. A cursi no considero que haya llegado todavía, aunque quién conoce el futuro. Desde luego me reitero en que es un poeta potente. La verborrea, tan unida a menudo a la vaciedad, entiendo que hay que buscarla en otros lugares. Y con respecto a la emoción, discrepo en el porcentaje de azúcar. Dejémoslo en un 20% de media, una cantidad necesaria para que se note algún efecto en el lector. A no ser que pienses que la emoción está de más en poesía, que supongo que no.

Pero mi intervención empezó hablando de las dedicatorias. Tengo la impresión de que mucha gente es lo primero y último que lee de un libro de poemas. Algo absurdo, vamos.

Un placer. Saludos.

Sara Castelar Lorca dijo...

Bueno, tengo que confesar que, al igual que Branquia, no conozco tan al dedillo la vida de Marzal y no sé mucho de las manos que le sostienen, sé de él lo he leído suyo y no creo que todo sea desechable, sobre todo después de leer otros muchos de igual fama y a mi modo de ver mucho más candidatos a "manos amigas" o yerbas similares.

Lamento no coincidir con Abelardo en el tema de los sentimientos y de que la poesía no sea valorable, los sentimientos los tenemos todos y no son garantía de escribir una poesía de calidad, en mi opinión, porque yo entiendo la poesía desde la percepción, una percepción que abarca los sentimientos, obviamente, pero que pasa por un estrato distinto y además de en el talento, se sustenta también en el trabajo, el oficio de poeta se aprende como se aprenden todos los demás, que yo sea capaz de hacer una estantería no me convierte en carpintero. Y ese trabajo, que abarca muchos aspectos es valorable como todo en este mundo, otra cosa es que los concursos de poesía (no todos) pequen de irregularidades, de las que podemos estar hablando eternamente.

Yo a Marzal (lo siento Jordi ;)) no le observo falta de trabajo y es más, puede que ese intento de volver a los orígenes pase por un descontento generalizado que existe al ver el panorama poético en la actualidad, en que se desprecia el oficio en pro de la provocación, que los poemas no son más que prosa fraccionada, con el intento de falsear la percepción, ya desde lo visual, del lector, al que condicionan a identificar esos textos con "poemas", que en realidad no son ( no es el caso de todos eh?). Es lo que yo quiero extraer en positivo de todo esto, otra cosa es que no haya estado acertado o que su poesía sea más o menos alta. También hay que tener en cuenta con quién se le compara, en el país de los ciegos el tuerto es el rey, y como desgraciadamente, como bien ha dicho alguien por ahí arriba, no se puede echar de menos lo que se desconoce, pocas puertas se abren para los autores que trabajan día a día y no tienen nombre y estoy segura que nos estamos perdiendo mucho bueno, mucho…(buenos y buenas)

Iba a poner Sara, pero no me puedo resistir =)

Firmado...anónima…ah y lo dicho, esto no es más que envidia insana…

Saludos a todos

Anónimo dijo...

La asociación de críticos que dirige y lidera Miguel García-Posada, ha premiado como mejor libro del año al libro de Eduardo García "La vida nueva". El director Posada que publica en Visor y su asociación que vuelve a premiar a un Visor, premiado por "conciliar varias modalidades expresivas de la poesía de la experiencia." Ahí es nada. Un libro mediocre cuyo premio clama a gritos una asociación de críticos que sepa de poesía, que arriesgue y que no juegue a las amistades y las afinidades electivas. Enhorabuena también a Medel, a Neuman y todo esos aspirantes a poetas que tan fielmente siguen la línea de sus padrinos.

Anónimo dijo...

Yo espero que entre tanto poeta mediocre y famoso alguno se detenga en algún momento a leer con atención sus propios versos y dé un giro de 180º por el bien de la humanidad y del lenguaje.

Utopías aparte, esta crítica a Marzal me parece realista aunque demasiado visceral. Cierto es que son muchos en este país los que tocan los c. con sus versos y rostros en los diarios, y con su "nadería" en el decir. Pero creo que el tono ADW se ha radicalizado, algo que ellos mismos criticaron en su propia auto-crítica.

En definitiva, no olvidemos que detrás de cada libro hay un autor que es un ser humano y un trabajo que, por más que nos disguste, no debería propiciar las críticas cáusticas, sino justificadas (ésta está justificada pero el tono es hiriente, a mí al menos me molesta).

Es que me parece ridículo darle tanta importancia a las guerrillas de los mediocres, que se dejan la piel y la dignidad poética en su búsqueda de los cutres huesos de premios y otros restos. Pero realmente su actitud no deja de ser muy humana.

Con esto sólo quería aportar mi punto de vista a vuestro trabajo, que aún así considero admirable y sigo continuamente. Un abrazo y suerte en esta nueva etapa.

Salut.

Anónimo dijo...

Hola Bebelardo:

No estoy de acuerdo con tu concepción de la poesía y los sentimientos. Sin embargo respeto tu visión de la misma.

Pienso que los sentimientos propios no benefician a la poesía, si no se trabajan para eliminarlos del poema y hacer un poema más universal.
A ver si consigo expresar lo que pienso: cuando uno lee un poema no es el sentirse identificado con el poeta lo que me vale, es sentir o percibir el poema. Aunque claro uno lee dentro del contexto del autor pero el autor no escribe para expresar o aliviar sus penas. El poema cobra una vida independiente del escritor y se vuelve entidad propia.

Precisamente creo que escribir desde cualquier sentimiento propio solo sirve para alivio de uno mismo, pero al final eso poco le interesa a nadie.
Y además creo que la poesía no es talento es más bien trabajo. Trabajo de lectura y de escritura.

Saludos.

Anónimo dijo...

Creo que Sara y Branquia representan a buena parte de los lectores del medio, los que vienen siendo desinformados y en cierta manera manipulados por la prensa y las instituciones. Hay un verso de Benítez Reyes: "La leyenda de la triunfante juventud y las ciudades vividas como cuerpos". Se trata de eso. De los vencedores y los vencidos. Mientras Sara gana un premio de quinta fila con una escritura de igual categoría a "Los países nocturnos" (lo único digno de Marzal y una clara imitación de Benítez Reyes), todo ese grupo andaluz valenciano ha ganado mucha pasta con premios y sus artes durante más de veinte años. Si lo moral tiene algún peso en lo estético, basta mirar la lista de ganadores del Premio del Tren Antonio Machado (ojo con los más jóvenes):
http://www.ffe.es/premiosdeltren/index.htm

o ver cómo, cuando no pueden repartirse algo entre sus semejantes, prefieren dejar desiertas las convocatorias, como recientemente hizo el propio Marzal.

Anónimo dijo...

Ese premio de esa asociación de críticos cuyo título ya da a entender sus intenciones de crear un monopolio del pensamiento crítico como si no hubiera fuera nada de ellos ("La crítica", se autodenominan), hace mucho tiempo que perdió todo su prestigio aunque de vez en cuando premien a un outsider para completar la representación de las minorías. De hecho sólo sale en la prensa regional donde tiene lugar, Santander ha puesto la pasta en éste caso, y en algún medio con intereses económicos en la edición de la novela. Nada más. Visor + Visor = más de lo mismo. Todavía tirando de la poesía de la experiencia.

Branquia dijo...

Respondo a un Anónimo que me pone de tonto manipulado por la prensa y las instituciones. Y todo porque,entre otros muchos poetas, me gusta Marzal. Caray con los no mediocres. Yo no he puesto en duda la inteligencia de nadie (aunque ganas me dan visto lo visto de ciertos comentarios), sólo defiendo la mía, la que modestamente pueda poseer. Este Anónimo también parece muy informado de los entresijos más íntimos de premios y demás. ¿No te los han dado? Vaya, lo siento. Comprendo que no es fácil leer poesía sin resentimiento ni prejuicios. Mejor no olvidar que también hay una ética de la lectura. Saludos.

Addison de Witt dijo...

Salut anónimo. La situación actual nos lleva a gritar. Sabemos que es no es cómodo ni agradable escuchar gritos pero estamos convencidos que es parte de nuestra labor. Es posible que luego nos venga el arrepentimiento jainista y todo eso pero en estos momentos necesitamos gritar. No lo haríamos si no fuera un poderoso, lleno de alabanzas y mimado por la crítica. La situación no está para ser políticamente correcto. Para eso encontrarás muchos otros sitios en Internet y en la prensa escrito. Lugares de lametazos mutuos.

Cambiando de tema, y relacionado con lo que comentó Asterión, esta semana uno de nosotros ha leído los Elogios de Saint-John Perse, con prefacio de Alejo Carpentier y traducción de una cubana: Lourdes Arencibia. Especialmente la parte "Pour fêter une enfance" le ha parecido un ejemplo magnífico de neobarroquismo antillano, el libro está escrito cuando Perse todavía vivía en su antilla natal, y lo recomendamos fuertemente. Lo edita la fundación Sinsonte y es bilingüe. El prefacio de Alejo, también barroco barroco, maravilloso.

jordi dijo...

Yo, querido Branquia, nunca pensé que trataría así a ese sustantivo, creo que no comparto ninguno de tus criterios éticos, ni estéticos, ni la voluntad de cerrar los ojos y poner a todo en el mismo saco. Tampoco los niveles de azucar en sangre que te permites los admite mi maltrecho cuerpo. Y sí Carlos Marzal no te parece un poeta cursi, quizás haya que redifinir el término cursi.

En suma, o resta, dos especies distintas de homo sapiens, incapaces de mayor comunicación. Disfruta de Marzal y hasta siempre.

Anónimo dijo...

Ha muerto Ballard. Qué putada.

anonimito dijo...

Simpática entrevista a Margarit en El Cultural. He aquí un extracto:

"P: ¿Qué le parecen entonces esos poetas que se afanan en ser originales a toda costa?
R: Adolecen de falta de sentido común. Y esto es muy peligroso para un poeta".

Más adelante confiesa que Celan le parece insoportable. ¡Ya era hora de que alguien pusiera en su lugar a ese poeta ilegible y hermético!

Conmovedoras, también, las recomendaciones de Margarit en "Nuevas cartas para un joven poeta": un breviario de buenos consejos y chascarrillos que las nuevas generaciones no deberían perderse.

¡Brindemos por la pedagogía, maestro!

Un mínimo comentario sobre el Nacional de la Crítica: los del Cultural estarán tranquilos, el año pasado un articulista acusó de "beligerante" al premio; imagino que este año optarán por el término "conciliador" o "pacifista": las aguas vuelven, por suerte, a su sagrado cauce.

Andrómeda dijo...

Pues a mí Marzal me parece un instrumento de tortura.

Y que Ballard descanse en paz, qué triste.

Anónimo dijo...

Branquia, ¿por qué no te identificas, así queda claro que no tienes nada que ver con Marzal y sus amigos?

wired dijo...

El tono de la crítica, a mi juicio, si está radicalizado, es con toda razón.

No he tenido la desgracia de leer "Anima mía" (hasta el título es cursi) pero "Fuera de mí" y "Metales pesados" son dos de los peores libros de poemas que he leído jamás. Sin excepción. Todavía recuerdo con estupor cómo ponían este último horror de obra maestra en todos los suplementos y gente que yo consideraba inteligente empezó a elogiarlo también. El mundo parecía estar volviéndose loco. pero eso es el poder de la prensa y las reseñas: si alguien con un gusto poco formado les da crédito, acaba viendo cosas que no existen.

Por eso es necesario este blog, para decir lo obvio desde un ámbito de credibilidad. Aquí se dan sobrados motivos y ejemplos de lo increíblemente mal que escribe Marzal (el último Margarit o García Montero y cía, son mediocres, pero éste es que es criminalmente MALO), y se hace desde un espacio que se ha ganado cierto prestigio por emitir opiniones argumentadas y, sobre todo, desinteresadas -pues a nadie le interesa hacerse enemigos en este mundillo tan casposo.

Gracias por la valentía y por el esfuerzo (titánico, no lo dudo) de hozar en un libro semejante.

Jirón dijo...

Alguien pone a Celan a caer de un burro... Jo, a mí me encanta, no me parece tan hermético. xD

anonimito dijo...

Jirón:

en mi opinión Celan es uno de los grandes poetas del siglo XX. Quizá no es el más popular o "fácil", pero acercarse a él sin prisas y con la mente abierta es muy estimulante. A mí tampoco me parece hermético; más bien transparente, evidente. Pero hay cierto arte que requiere un esfuerzo, o que a algunos les requiere un esfuerzo que no están dispuestos a hacer. Mejor quedarse en lo consabido, en la digestión fácil. Es una opción, evidentemente, pero nos perdemos grandes cosas.

Contestación a Margarit de una joven dijo...

Métete tus cartas y tu sentido común donde te quepan. No se puede caer en un mayor patetismo de falso padre poético.

Y enhorabuena a la Azancot que vuelve a dejarse vivo a un entrevistado. Para hacer ese trabajo, mejor manda un cuestionario si no eres capaz de cuestionar algo de lo que dice un entrevistado.

Anónimo dijo...

A la mayoría les sientan mal los premios, en especial los nacionales. De ahí a empezar a decir tonterías hay un pequeño paso. Lo peor no es que se crea una reencarnación de Rilke sino la ignorancia que demuestra sobre los movimientos y artistas más importantes del siglo XX. Se merece más dedicatorias de escritores tipo Marzal o similares. Le ubica.

Addison de Witt dijo...

Muchas gracias a todos por vuestros interesantes comentarios. En especial gracias a los que han dejado sus comentarios por primera vez.

Como despedida de esta entrada por nuestra parte, dejamos una noticia que ha aparecido hoy en el diario ABC, sección Valencia, noticia que habla por sí sola:

http://www.abc.es/20090424/valencia-valencia/para-poesia-util-tierra-20090424.html

¡¡Y tan útil!!

No intentéis valorar mal la noticia porque se autoborra la votación al refrescar. Como las de El País.

Baudeleriano dijo...

"Brines citó los puntos coincidentes de Marzal con los versos de Lope de Vega, con los de la corriente luterana y la escuela barroca."

Lamentable, triste y lamentable.

Addison de Witt dijo...

Anónimo, mándanos un email a buzondewitt@gmail

Gracias

Jesús Sanagustín dijo...

No me gustó "Metales Pesados" y no he leido "Anima Mía", pero me parece que vuestro divertido y refrescante estilo de dar cera a los consagrados os nubla un poco la objetividad. Da la sensación de que estábais esperando la ocasión. Pienso que un poema (y hasta un verso) justifica a un poeta, y Carlos Marzal ha escrito éste, por ejemplo, que me gusta(paradoja tras paradoja, por cierto):

EL ALGEBRA CELESTE

Hay un lugar en medio de la luz
donde se reconstruyen las ruinas de este mundo.
Y un acorde que logra convertir
las edades y las sangres vertidas
en un preciso artefacto melodioso.
Hay un número donde está reunido lo disperso,
y una llave que cierra las puertas tenebrosas.
Existe una moneda suficiente
para el pago de todos nuestros sueños.
Y una flor de metal que vive para siempre.
Una breve plegaria nos devuelve el favor de los dioses,
y cuentan que hay un verso
que arrastra la esperanza al primer día.

Lo extraño, sin embargo, del álgebra celeste
es que para entender la luz hay que ser ciego,
y que sólo quien no lo necesita ha escuchado ese acorde.
Quien jamás ha traspuesto ninguna puerta oscura
es dueño de la llave; quien antes no rezó
es siempre el elegido de los dioses,
y aquel que ya no sueña
con recordar el verso ni con oler la flor
mantiene la esperanza intacta todavía.

No es una paradoja a la que nos emplacen,
pero así están las cosas;
hay, en verdad,
una sabiduría de existir.
Y quien quiere aprenderla está ya muerto.

Ysaías Núñez dijo...

Me he quedado de piedra al leer críticas cómo estás, hasta parece que me dan ganas de borrar lo poco que he "publicado" en los blogs, cuentos, relatos y poesía... Da miedo, de verdad.

Aunque de mi parte me gusta escuchar lo bueno y lo malo que alguien pueda decir sobre el arte de cada quien, seguro hace crecer...

Me ha gustado este blog.

Saludos.

Abelardo Manuel Martinez dijo...

Bueno, acepto tu postura de la poesía, amigo anónimo que me respondiste el día 19 de Abril, me llamaste Bebelardo por creer que bebía de los manos de Marzal? Te diré algo, de Marzal critiqué días pasados dos cosas de su presentación, ni me mentí ni con el ni su poesía, eso jamás lo haría de nadie; me lo callaría, te lo aseguro. Me llovieron hostias, pero sin consagrar por todas partes; no tengo fama precisamente de ser calladito ante nadie o nada. Respecto a la poesía de sentimientos, la mía lo es, íntima, amor, desamor, elegías, nostalgias, clásica rimada, esa que nadie lee, nadie edita y menos aun escribe. Pues pongo por testigo al librero de Primado, Miguel Morata, de que firmé una docena de ejemplares en la FIRA DEL LLIBRE DE VALENCIA, gente que no me conocía de nada, que se pensaban que era el librero, gente que ojeó el libro, miró el prólogo, leyó algún poema y te decía... cuanto vale? La poesía de sentimiento claro que interesa a la gente, doy fé de ello, pero por una cosa, por lógica pura. Todo el mundo se siente identificado ante esos episodios de tu vida, todo el mundo. La gente la entiende, la comprende, es para todos los públicos (como un lector que me escribió un correo de que su hija de tres años se duerme cada noche cuando le recita algún poema del libro). Esto sería un insulto para otros, a mi me encantó. O ese otro lector que enfermo en su casa, me dijo que había llorado ante algún poema. Poesía hay para todos los gustos, ni mala ni buena, eso ya lo dije siempre, siempre y cuando sea sincera, exprese algo y no sea rellenar cuartillas de forma lírica y floreada; eso si que no es poesía. De todas formas, agradecería a la gente que escriba aquí respete las ideas de los demás sin insultos o descalificaciones, en poesía cabe todo menos eso, incluida la crítica a Carlos Marzal, faltaría más.

Megamán dijo...

Hola, Abelardo. Ya te envié personalmente mi opinión acerca de tu visión de la poesía. Desnudarla de sentimientos (como dijo un irrespetuoso anónimo) es volverla una fábrica, un armazón inútil.

La musicalidad, lo bello, lo que llega es lo que me importa. Aunque me detendré aquí, porque este es un comentario que no se quiere leer en este foro.

En fin, digo que defiendo y comparto tu visión de la poesía, como casi todo el mundo. Finalmente, lo bello es algo que se sabe.

Y sí, que se respeten las opiniones, comparto eso contigo.

Saludos de otro dinosaurio (¡muy feliz y muy amado!) que aún escribe sonetos, en versos endecasílabos, con rima consonante.

V. Stlánik dijo...

Sigo con regularidad vuestro blog, y aunque mi trinchera está en el frente de la narrativa (donde las las bajas son masivas pero los ataques menos cruentos que en poesía), no puedo más que aplaudir vuestro empeño.
Si me he animado a intervenir es porque hay algo en esta crítica al libro de Marzal que me ha molestado. Me refiero a la propuesta de que abandone la poesía y se dedique a la novela. Bien, como sabréis ya lo ha hecho, y yo debo de ser de los pocos mortales que, por imperativos que no vienen al caso, tuvo que zamparse todo aquel mamotreto (¡784 págs. de horror sin tregua!) de cabo a rabo. Por eso os puedo asegurar que tapar un mal con otro más grande no es la solución. Aquí os dejo, para que meditéis vuestra propuesta, una de las muchas perlas oriundas del oriente marzalesco:

"La fórmula de la fuerza en su particular física del espíritu era la resultante de dividir el vigor animal que se aplicase a la tarea de estar vivo entre la inexorable clarividencia con que ese mismo animal se observa derrochar su vigor en el arado de los días" (Los reinos de la casualidad, págs. 502-503).

¿Estaremos ante un nuevo Feliciano de Silva? Saludos.

MarianGardi dijo...

MMM Lo que leo me gusta, critica con argumentos y pruebas.
Vendre a aprender un poco y a disfrutar de la calidad que desprende vuestra critica.
Porque no agregan el gadet de seguidores, seria mas facil seguirles que ahora poner en favoritos, temo perderles!!
Saludos

SOLE dijo...

Sólo quería comentaros que sí van a tener que leer a Marzal los estudiantes:obligatorio este nuevo curso 2010 en la selectivdad de Castila_La MAncha, ¿ a quién se le ha ocurrido? No lo sé, a los profesores de instituto nos reúnes como para que nuestra opinión cuente pero luego hacen lo que les da la gana. A cambio,he de decrles que han quitado Luces de bohemia del programa o que no entra la literatura Hispanoaericana. EL poema elegido es de Metal pesado, sobre el mercurio. Los alumnos o van a comprender tanta profundidad...