
En las dos últimas semanas, han aparecido cinco reseñas de poesía en El Cultural y Babelia. Una ya ha sido criticada, la de Yves Bonnefoy.
El Cultural nos trajo esta semana el libro "Roto Madrid", escrito por Amalia Bautista y con fotografías de José del Río. La reseña de Díaz de Castro nos parecía curiosa cuanto menos. Fuímos a la librería, hojeamos detenidamente el libro, se puede leer en diez minutos, y nos preguntamos qué coño le está pasando a cierta parte de la crítica. Parecía un libro de taller de poesía escrito por una alumna no muy aventajada. Ni siquiera merece contracrítica. Ahí está en las librerías para que cada cual se forme su opinión. Increible.
Babelia trajo la pasada semana una reseña de un libro de 2007, escrita por Antonio Ortega. Aunque Antonio tiene cierta tendencia a incluir libros de amigos suyos o personas cercanas a él, ignoramos si Rafael-José lo es, suele tener buen gusto así que confiamos en él y nos hicimos con el libro. Desgraciadamente el libro no ha sido ni mucho menos lo que esperábamos, como puede leerse en la reseña más abajo. Hubiéramos preferido no hacer la reseña pero habría sido mentir a los lectores, por mal que nos sienta criticar a una editorial que sigue siendo una de nuestras favoritas.
Esta semana Babelia trajo dos reseñas. Una es de Ángel Luis Prieto de Paula sobre dos libros de Manuel Rico. Uno de ellos es una novela, género que este blog no trata, y el otro es un libro, "Monólogo del entreacto", antología de su poesía, que casi debe llevar un año en librerías. Parece que el profesor Prieto de Paula se ha encargado de los asuntos espinosos de la casa, es decir, los escritores que escriben para Babelia, Luis Antonio de Villena antes, ahora Manuel Rico. Allá él. Nuestra opinión sobre Manuel como poeta es conocida de todos y éste libro ya salió en El Cultural si no recordamos mal. Como ensayista nos gusta. Como narrador no lo conocemos. Como poeta, no nos gusta nada. Y como director de colección de poesía, tiene muy buen gusto.
La otra reseña es sobre un libro que sí vamos a reseñar en cuanto lo recibamos. Se trata de Poesía (1974-2004) de William Ospina que publica la editorial Belacqva (la "u" es una "v", señores de Babelia).
"Antes del Eclipse (2003-2005)", del también traductor Rafael-José Díaz, publicado en Pre-textos, se divide en siete partes sin título. El libro combina tanto poemas en prosa como poemas en verso.
En su primera parte el poeta habla de la soledad, del amor y del erotismo. El lenguaje está lejos del habla cotidiana y suena artificial ("la luna derramada en el pozo de mi frente", "con su sueño, en la flama") a lo que se añade un léxico pomposo y una abundancia de clichés ("aprendieron a desconocerse").
El mejor tono se encuentra en algunos poemas cortos, generalmente cuartetos, donde el tono lírico se mantiene sin necesidad de alambiques:
"El peso del amor en la balanza oscura:
una brisa delgada, una navaja
finísima que corta el corazón
y lo acerca a la muerte duplicando su vida."
La segunda parte es un poema, que se entiende como un homenaje a las víctimas del 11-M, en el que, aparte de las buenas intenciones del poeta, vuelven a aparecer los clichés ("brisa de ceniza que se agolpa") y el exceso lírico ("espaldas engastadas en el hierro").
La tercera parte comienza con un largo poema en prosa que se extiende en exceso y no logra captar el interés lector. Le siguen tres nuevos cuartetos donde, a pesar del tono forzado, el poeta sigue mostrando que es donde mejor se mueve. Pero ya incluso en los poemas cortos se nota el agotamiento de la fórmula:
"Detrás de esas montañas (es un niño quien habla)
hay una luz que nace cada día
y cada día muere conmigo al acostarme."
El poeta insiste en su estilo: clichés ("no es este el mismo viento...") y metáforas que rozan lo cursi o lo sobrepasan ampliamente ("...ante el altar del horizonte").
La parte cuarta está compuesta sólo de poemas de cuatro versos, y ésta vez, los problemas que veíamos en los poemas más largos se extienden a los cortos, en especial por la abundancia de clichés. Es verdad que el tono lírico es intenso pero la ausencia de originalidad y de verdadero espíritu creador anula buena parte de esa fuerza:
"En el fondo del día está la luz
que nunca has encontrado.
Cierra los ojos, duerme, y en el sueño
verás tu cuerpo arder en esa luz."
La parte quinta, es muy similar a las anteriores. Predominio de los cuartetos, y predominio de clichés: "que el viento dibuje en un rostro", "el alma / se cubre como el cielo de nubes y de sombras"; y de versos adornados: "toda aquella luz flotaba sobre el mar, trazando un sendero entre el agua y el cielo."
La sexta parte se abre con el poema que da título al libro, "Antes del eclipse", un poema en el que el tono se hace más narrativo pero en el que Díaz insiste en lo mismo: "La plaza parecía / mecida por el viento", "Unas nubes pasaban por delante, / enredando sus hilos con la luz apacible".
En el resto de poemas, rastro del mismo tono excedido "Mariposa / que aletea incansable en los bordes del último segundo" y, eso sí, un poema que nos saca del ambiente rosa chicle que impregna las páginas. Se trata de un poema dedicado a una prostituta de Jinámar, muy por encima de la media del libro.
La última parte no incluye ninguna novedad respecto al tono del conjunto del libro: "la isla del alma a la que has vuelto", "¿No transforma las flores de este antiguo hospital / en labios perfumados o mejillas rendidas?".
En el último poema del libro el poeta escribe:
"EL ÚNICO milagro de esta tarde
es no haberme extraviado
entre tantas palabras destruidas
..."
Un libro, en definitiva, que trata en todo momento de mantener un elevado tono lírico, pero lo hace a costa de un lenguaje gastado hasta la saciedad, reiterativo en temas y formas de poemas mil veces leídos y olvidados, y que salvo por algún poema corto y por un poema largo en concreto, nos hace preguntarnos cómo es posible que una persona nacida en 1971 escriba de una forma tan clásica y usada. La poesía de Rafael reflejada en este libro, los anteriores no los hemos leído, representa lo que las personas alejadas de la poesía piensan que ésta todavía es.
Rafael-José Díaz es un buen traductor del francés, y sus traducciones de Philippe Jaccottet son excelentes, incluida la que realizó para Pre-textos. Rafael es la persona que más libros ha traducido de Jaccottet al castellano hasta el momento así que nos imaginamos que llevarlo a Pre-Textos fue importante para la editorial. En este sentido, Rafael también nos aclara que no existe ninguna relación causal entre su traducción de Jaccottet para Pre-Textos y su posterior publicación en la colección de Pre-Textos como poeta.
Y como poeta, en nuestra opinión, no está ni mucho menos a la altura sus traducciones.
Valoración de "Antes del eclipse": 3,5 / 10