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domingo, 24 de mayo de 2009

Fallece José-Miguel Ullán


Ayer falleció uno de los poetas más importantes de la segunda mitad del siglo XX: José Miguel Ullán. Su nombre no aparecerá en los periódicos en primera página ni en los telediarios. Es el precio de crear al margen de los mercados y las modas, alejado de la dicha fácil del populismo barato.

Hace aproximadamente un año que publicamos la contracrítica a su poesía completa aparecida bajo el título de "Ondulaciones" en Galaxia Gutenberg-Círculo de Lectores.

http://criticadepoesia.blogspot.com/2008/04/jos-miguel-ulln-ondulaciones-poesa.html

Poetas como Ullán son necesarios en una poesía española cada vez más y más tumorizada por las corrientes más conservadoras. Sólo hay que ver la crítica que Prieto de Paula realizó ayer en Babelia y perdón por la digresión pero es realmente enervante y coincide con el día del fallecimiento. El crítico alaba la involución hacia comienzos del XIX de la poesía de Marzal ("conmueve ver a un autor abandonar la poética donde sentó plaza de maestro y, casi con temeridad, entrarse más adentro en la espesura"). Deprimente en su insulto a la inteligencia y cursi hasta límites insospechados en su prosa ("desde cuyas escarpaduras apenas se divisa aquella lírica...", "un conocimiento cuya flor sólo se abre en el poema"). No es posible entender que poetas tan malos lleguen a críticos de poesía y ayuden a establecer un falso y caduco canon en las extremidades del conservadurismo.

Con la misma depresión de contemplar la poesía mediática sumida hoy en el ridículo dejamos aquí la nota de prensa que nos ha enviado la editorial y, por supuesto, animamos a los lectores, en especial a los más jovenes, a entrar en la poesía de Ullán, cuya obra completa vale por tantos años de tantos premios mediáticos y ultraconservadores, y que pasará por encima de tanto crítico mediocre de olvido cercano.

Al decir de María Zambrano, Ullán era "eso tan raro hoy --época de profesores y comentaristas-- que se llama cantor, un ser viviente entre tanto simulacro de vida". Un cantor con voz "personal y rigurosa", en opinión de Octavio Paz, quien aclaró que se refería "no solamente a la poesía de España, sino a la poesía de todo el orbe hispánico". Y con una atención extrema a la lengua, como subraya por su parte José Ángel Valente: "Acaso no haya palabra nuestra, de bastante tiempo a esta parte, que haya brotado como ésta brota --en verso y en prosa-- de tan admirable don de lenguaje". Por su parte, Julio Cortázar afirmó que "dentro de una producción en la que suelen hacerse sentir demasiado las influencias y las corrientes a la moda, la poesía de José-Miguel Ullán se aparta resueltamente de lo trillado, incluso a riesgo de sorprender o escandalizar, y se sitúa en un nivel individual que le da su acento más profundo y valedero".

José-Miguel Ullán nació en Villarino de los Aires (Salamanca) el 30 de octubre de 1944. Tras el bachillerato, en 1959 se traslada a Madrid e inicia estudios de Ciencias Políticas, Ciencias Sociales y Filosofía. En 1966 se exilia en París, donde sigue cursos en la École Pratique des Hautes Études con Pierre Vilar, Roland Barthes y Lucien Goldmann, y donde trabaja en la ORTF, dirigiendo las emisiones en castellano de France Culture.


A su regreso a Madrid en 1976, se incorpora a Ediciones Rayuela y desarrolla una intensa actividad en medios como El País, Radio Nacional o Televisión Española; subdirector de Diario 16, funda el memorable suplemento Culturas. Su trayectoria periodística está marcada por el sello de la singularidad, por un efecto de profundidad y dilatación en el que caben la ligereza, el humor y la ironía: el programa televisivo Tatuaje o la recopilación de columnas de El País en el libro Como lo oyes (Articulaciones) serían buen ejemplo de ello. Por otro lado, Ullán, co-autor de libros con artistas y notable conocedor del arte contemporáneo, ha organizado numerosas exposiciones; entre sus ensayos sobre arte, destaca el volumen Tàpies, ostinato.

En el 2008 Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores publicó Ondulaciones. Poesía reunida (1968-2007), que recogía el conjunto de su obra y que integraba sus agrafismos, poemas dibujados por el gesto libre de la mano que en otras ocasiones escribe. Unos agrafismos que, durante el último año, han protagonizado exposiciones dentro y fuera de España, la más reciente el pasado mes de abril en Nápoles.

La escritura de José-Miguel Ullán, bien lejos del mito de lo inefable, presenta al poeta frente a un mundo saturado de lenguaje, en el que sólo le cabe abrir una pausa, aislar un punto en la cadena interminable de palabras. Escribir no sería entonces crear, sino desdecir, retirar de lo ya dicho los códigos sociales del discurso, las voluntades de poder. Así, buscando el poema en el seno de la lengua real, se compone una poética de la no representación y de la forma libre, donde entran en contacto y mutuamente se depuran los elementos más dispares, de lo banal a lo más alto. La aguda sensibilidad lingüística y la peculiar densidad sensorial componen un espacio táctil y oscuro, de insólitas intensidades y resonancias.

Tal modo de relacionarse con la lengua supone un extremo ejercicio de atención; es el papel en él de la ironía: la forma que el texto tiene de atender a sí mismo. A ella se asocian la discontinuidad, el poder de la ausencia, el límite escéptico; arraiga a la vez en el humor y en la seriedad, en el conocimiento y el afecto. En este desdoblarse de la escucha, el sentido no se niega ni se afirma, no espera a ser descifrado, sino que se sugiere y se suspende en un solo gesto: el poema funciona como enigma, permanencia del pensamiento y la emoción en sus estrictas palabras, rara literalidad. Campo para la energía de un sabio dinamismo, vías para una lectura abierta en la que siempre se mantendrá viva la singularidad de José-Miguel Ullán, figura irrepetible de la cultura española contemporánea.

GALAXIA GUTENBERG / CÍRCULO DE LECTORES

Mayo del 2009

lunes, 14 de julio de 2008

Antes del eclipse. Rafael-José Díaz. Babelia. El Cultural. Dos primeras semanas de julio (corregido)


En las dos últimas semanas, han aparecido cinco reseñas de poesía en El Cultural y Babelia. Una ya ha sido criticada, la de Yves Bonnefoy.

El Cultural nos trajo esta semana el libro "Roto Madrid", escrito por Amalia Bautista y con fotografías de José del Río. La reseña de Díaz de Castro nos parecía curiosa cuanto menos. Fuímos a la librería, hojeamos detenidamente el libro, se puede leer en diez minutos, y nos preguntamos qué coño le está pasando a cierta parte de la crítica. Parecía un libro de taller de poesía escrito por una alumna no muy aventajada. Ni siquiera merece contracrítica. Ahí está en las librerías para que cada cual se forme su opinión. Increible.

Babelia trajo la pasada semana una reseña de un libro de 2007, escrita por Antonio Ortega. Aunque Antonio tiene cierta tendencia a incluir libros de amigos suyos o personas cercanas a él, ignoramos si Rafael-José lo es, suele tener buen gusto así que confiamos en él y nos hicimos con el libro. Desgraciadamente el libro no ha sido ni mucho menos lo que esperábamos, como puede leerse en la reseña más abajo. Hubiéramos preferido no hacer la reseña pero habría sido mentir a los lectores, por mal que nos sienta criticar a una editorial que sigue siendo una de nuestras favoritas.

Esta semana Babelia trajo dos reseñas. Una es de Ángel Luis Prieto de Paula sobre dos libros de Manuel Rico. Uno de ellos es una novela, género que este blog no trata, y el otro es un libro, "Monólogo del entreacto", antología de su poesía, que casi debe llevar un año en librerías. Parece que el profesor Prieto de Paula se ha encargado de los asuntos espinosos de la casa, es decir, los escritores que escriben para Babelia, Luis Antonio de Villena antes, ahora Manuel Rico. Allá él. Nuestra opinión sobre Manuel como poeta es conocida de todos y éste libro ya salió en El Cultural si no recordamos mal. Como ensayista nos gusta. Como narrador no lo conocemos. Como poeta, no nos gusta nada. Y como director de colección de poesía, tiene muy buen gusto.

La otra reseña es sobre un libro que sí vamos a reseñar en cuanto lo recibamos. Se trata de Poesía (1974-2004) de William Ospina que publica la editorial Belacqva (la "u" es una "v", señores de Babelia).

"Antes del Eclipse (2003-2005)", del también traductor Rafael-José Díaz, publicado en Pre-textos, se divide en siete partes sin título. El libro combina tanto poemas en prosa como poemas en verso.

En su primera parte el poeta habla de la soledad, del amor y del erotismo. El lenguaje está lejos del habla cotidiana y suena artificial ("la luna derramada en el pozo de mi frente", "con su sueño, en la flama") a lo que se añade un léxico pomposo y una abundancia de clichés ("aprendieron a desconocerse").

El mejor tono se encuentra en algunos poemas cortos, generalmente cuartetos, donde el tono lírico se mantiene sin necesidad de alambiques:

"El peso del amor en la balanza oscura:
una brisa delgada, una navaja
finísima que corta el corazón
y lo acerca a la muerte duplicando su vida."

La segunda parte es un poema, que se entiende como un homenaje a las víctimas del 11-M, en el que, aparte de las buenas intenciones del poeta, vuelven a aparecer los clichés ("brisa de ceniza que se agolpa") y el exceso lírico ("espaldas engastadas en el hierro").

La tercera parte comienza con un largo poema en prosa que se extiende en exceso y no logra captar el interés lector. Le siguen tres nuevos cuartetos donde, a pesar del tono forzado, el poeta sigue mostrando que es donde mejor se mueve. Pero ya incluso en los poemas cortos se nota el agotamiento de la fórmula:

"Detrás de esas montañas (es un niño quien habla)
hay una luz que nace cada día
y cada día muere conmigo al acostarme."

El poeta insiste en su estilo: clichés ("no es este el mismo viento...") y metáforas que rozan lo cursi o lo sobrepasan ampliamente ("...ante el altar del horizonte").

La parte cuarta está compuesta sólo de poemas de cuatro versos, y ésta vez, los problemas que veíamos en los poemas más largos se extienden a los cortos, en especial por la abundancia de clichés. Es verdad que el tono lírico es intenso pero la ausencia de originalidad y de verdadero espíritu creador anula buena parte de esa fuerza:

"En el fondo del día está la luz
que nunca has encontrado.
Cierra los ojos, duerme, y en el sueño
verás tu cuerpo arder en esa luz."

La parte quinta, es muy similar a las anteriores. Predominio de los cuartetos, y predominio de clichés: "que el viento dibuje en un rostro", "el alma / se cubre como el cielo de nubes y de sombras"; y de versos adornados: "toda aquella luz flotaba sobre el mar, trazando un sendero entre el agua y el cielo."

La sexta parte se abre con el poema que da título al libro, "Antes del eclipse", un poema en el que el tono se hace más narrativo pero en el que Díaz insiste en lo mismo: "La plaza parecía / mecida por el viento", "Unas nubes pasaban por delante, / enredando sus hilos con la luz apacible".

En el resto de poemas, rastro del mismo tono excedido "Mariposa / que aletea incansable en los bordes del último segundo" y, eso sí, un poema que nos saca del ambiente rosa chicle que impregna las páginas. Se trata de un poema dedicado a una prostituta de Jinámar, muy por encima de la media del libro.

La última parte no incluye ninguna novedad respecto al tono del conjunto del libro: "la isla del alma a la que has vuelto", "¿No transforma las flores de este antiguo hospital / en labios perfumados o mejillas rendidas?".

En el último poema del libro el poeta escribe:

"EL ÚNICO milagro de esta tarde
es no haberme extraviado

entre tantas palabras destruidas
..."

Un libro, en definitiva, que trata en todo momento de mantener un elevado tono lírico, pero lo hace a costa de un lenguaje gastado hasta la saciedad, reiterativo en temas y formas de poemas mil veces leídos y olvidados, y que salvo por algún poema corto y por un poema largo en concreto, nos hace preguntarnos cómo es posible que una persona nacida en 1971 escriba de una forma tan clásica y usada. La poesía de Rafael reflejada en este libro, los anteriores no los hemos leído, representa lo que las personas alejadas de la poesía piensan que ésta todavía es.

Rafael-José Díaz es un buen traductor del francés, y sus traducciones de Philippe Jaccottet son excelentes, incluida la que realizó para Pre-textos. Rafael es la persona que más libros ha traducido de Jaccottet al castellano hasta el momento así que nos imaginamos que llevarlo a Pre-Textos fue importante para la editorial. En este sentido, Rafael también nos aclara que no existe ninguna relación causal entre su traducción de Jaccottet para Pre-Textos y su posterior publicación en la colección de Pre-Textos como poeta.

Y como poeta, en nuestra opinión, no está ni mucho menos a la altura sus traducciones.

Valoración de "Antes del eclipse": 3,5 / 10

lunes, 19 de mayo de 2008

Fernando Beltrán. Mujeres encontradas. Babelia y El Cultural, tercera semana de mayo, 2008

Hola a todos

Vamos a centrarnos esta semana en el libro que reseña Angel Luis Prieto de Paula en Babelia. Se trata de "Mujeres encontradas", del poeta asturiano Fernando Beltrán. Publica Sins Entido.

No vemos conflicto de objetividad por ninguna de las partes.

Antes de comenzar, conviene explicar el origen del libro. Como explica de forma poética el autor en la introducción, a lo largo de su vida ha ido encontrando objetos en el suelo, objetos a los que su imaginación les ha puesto especie y sexo, siempre femenino, y con los que el poeta ha metaforizado, para cada objeto, un tipo de mujer. Así, la portada del libro es el más común de todos los objetos que encontraremos dentro del libro, una horquilla del pelo, que el poeta asimila con la mujer gitana.

En este punto, y antes de entrar en materia, cabe resaltar la extraordinaria edición que esta editorial especializada en comics, Sins Entido, ha realizado de este libro tan original. Cada mujer encontrada viene acompañada de una fotografía a toda página del objeto que la inspira. Una joya que sin duda produce sana envidia ante el esfuerzo editor. Hemos leído además que en la Casa de Asturias de Madrid hay instalada una exposición con todos los objetos expuestos. Parece que merece la pena.

Y vamos directamente al libro. Como libro original que es, cabe la duda de si el poeta nos presenta relatos líricos o poesía en prosa. Como la duda es casi imposible de discernir, sí que comentaremos que en cada una de las descripciones de cada mujer hay una base narrativa indudable, en la que predomina el juego amoroso y erótico, y a veces, la pasión, con un sujeto poético que bebe claramente del personaje de Don Juan en sus multiples variantes literarias a lo largo de los siglos.

Hacer una descripción de cada uno de los poemas/relato, como hemos hecho en otras ocasiones, no merece demasiado la pena toda vez que es difícil separar cada poema de su imagen, especialmente cuando se han visto los dos.

Comienza el libro con "La resignada", que acaba de esta maravillosa manera: "Esa extraña manera de tener que amar más por tener que ser fieles". La primera persona domina casi todo el libro, una primera persona que a veces suena demasiado cautivadora, casi un estereotipo de hombre, un cliché, que asustaría más que enamoraría, y que habrá que entender como un conjunto de sujetos poéticos más que uno solo, aunque a veces la primera persona sea un mero observador.

A lo largo del libro se suceden los relatos en los que predomina el humor ("La funcionaria", "La galerista"), la pasión ("La resignada", "La psicóloga"), la melancolía del amor ("La bailarina"), el amor imposible ("La enamorada"), el dolor del amor ("La implacable"), el atrevimiento ("La anciana")...

El lenguaje es, como suele ser común en el poeta, metafórico (a la galerista la describe así: "Vestía falda cubista, blusa Mondrian y anteojos verdes, pero huía de ella misma en cuanto se quedaba sola."; "Esos seres que no saben amar sin complicarse antes la vida con un broche, o quedar atrapados en el torpe ascensor de una simple cremallera"), comparativo ("Tan terrenal y a la vez tan sobrenatural como una de esas vírgenes con las manos juntas..."), y a veces hasta alegórico como en el caso de "La ingeniera".

También hay una clara afectación lírica, especialmente en los finales, como éste de "La guerrillera": "Había abandonado la guerrilla hacía meses y matado quizás, perdió la cuenta, a más de treinta hombres, pero amaba dulce aún, con uñas y dientes, como alguien a quien le va la vida en ello". Hay también elementos clásicos del autor, muy contenido en esta ocasión, como algún que otro juego de palabra ("alhelado").

A veces la metáfora no es acertada ("La toalla estrujada por la que aún goteo") o es demasiado evidente como en el caso de "La vecina" o en "La tenista" ("cuando subimos a la red de las distancias cortas"). A veces la historia roza el culebrón ("La novia") o el chiste fácil ("La extranjera").

Fernando Beltrán es un poeta de talento, y aunque la prosa poética no sea el terreno en el que mejor se desenvuelve, y tenga libros muy superiores a éste, "Mujeres Encontradas" se lee con interés y está lleno de poesía en los lugares más insospechados ("Pero no hay criatura más propicia a convertirse en demonio que un ángel prematuro..."). Es verdad que en su viaje sin fin a la mujer poema, Fernando Beltrán cae en algunos estereotipos que suenan poco renovados, y en ocasiones abusa de la metáfora fácil e incluso fallida. Pero en general el libro se hace poético en muchas ocasiones, especialmente cuando se acompaña de la imagen que cada mujer tiene. Sin las imágenes, con los textos tan sólo, nuestra nota sería bastante más baja. Pero vemos el libro como un todo en el que se junta escultura y poesía, y donde a veces la propia escultura fortuita está por encima del texto.

Valoración del conjunto del libro "Mujeres encontradas" de Fernando Beltrán: 7 /10

Respecto a El Cultural, nos presentó la pasada semana un libro de DVD, sus segundos mejores amigos tras Visor, de Rilke, "Poemas a la noche", junto con una nueva biografía del mismo poeta. Hay tantos libros de Rilke, y tantos saliendo cada mes, que ya es casualidad que la reseña haya caído en DVD. Si no recordamos mal, Rialp ya publicó el mismo poemario, y posiblemente esté en otros libros como en la edición de Azul Editorial. En fin, no nos parece una novedad y no nos apetece reseñarla en consecuencia, no por el poeta, que admiramos, sino por el marquismo de barrio de Salamanca del suplemento. Pero como siempre, tenéis éstas páginas para hacer vuestros propios comentarios e incluso reseñar el libro. Sólo cuesta 21 euros.

Gracias a todos por seguir leyéndonos cada vez más y más.

domingo, 13 de enero de 2008

Babelia, segunda semana de 2008. José Corredor-Matheos. Un pez que va por el jardín

Hola amigas y amigos:

Empezamos con Babelia porque el libro reseñado por El Cultural no lo hemos encontrado en las librerías y el autor se ha ofrecido amablemente a enviarlo por correo.

Esta semana Babelia si paró en la poesía. Una única reseña de un libro, más un reportaje sobre la poesía del periodista Ryszard Kapuscinski.

La reseña de poesía la realiza Ángel Luis Prieto de Paula sobre el libro de José Corredor-Matheos "Un pez que va por el jardín". Edita Tusquets. No vemos nada que afecte a priori a la independencia del crítico:

Valoración a priori de la independencia del crítico en este caso: 9 / 10

Respecto a nuestra objetividad, se ve afectada. Nos cuesta valorar a una persona que lleva tanto escrito, que tiene su edad y que tiene las narices de publicar un poemario a los 78 años.

Autovaloración de nuestra objetividad en este caso: 5 / 10

Respecto a la crítica de Ángel Luis, nos parece correcta en general, sin haberle sacado una parte importante del jugo al libro, y sólo estaríamos en desacuerdo en dos puntos. En primer lugar, el crítico dice que es un poemario "deshinchado de retórica". En realidad, hay bastante retórica, la normal en un poemario, alguna utilizada de manera sutil y otra algo menos. Y luego, cabría pedirle al profesor que o bien deje de meter cuñas una semana tras otra contra no sabemos muy bien quién ("saqueados por versificadores de recetario" versus "poetas auténticos" en esta semana) o que se moje y dé nombres, apellidos y alguna que otra razón. Últimamente Ángel está bastante mejor en sus ensayos que en sus reseñas. Opinión personal de este modesto grupo.

José ha escrito un poemario mirando al cielo, esperanzador, alegre, de una envidiable paz con el mundo, un poemario que, paradójicamente, (olé por Luisa de nuevo, no falla una) a veces parece escrito por un niño sabio e inocente.

La parte primera del poemario es un buen ejemplo de lo que acabamos de decir. El poeta dirige su mirada al cielo y se fija una y otra vez en él, en los pájaros, tanto como nombre general, como con especies concretas como la paloma, las gaviotas, más tarde el gorrión...

El primer poema, en este sentido, da una buena pincelada de lo que va a ser el resto del libro desde el punto de vista temático: la alegría y paz que le producen la naturaleza y los animales, la repetición constante de los sustantivos pájaros, cielo, nubes, viento; la abundancia de preguntas, algunas retóricas; el inicio del poema en descripción que se convierte en reflexión, versos heptasílabos que a veces terminan la sintaxis en tetrasílabos y a veces en pentasílabos, antropomorfismo de animales y elementos de la naturaleza, etc.

Así, este primer poema termina con el poeta indicando que "No he de preguntarme / nada más, /sino unirme ya al viento / y a la paloma, / al aire de su vuelo." Una declaración de principios, de comunión total con la naturaleza, y de renuncia a cualquier tipo de complejidad filosófica. El viento, en este sentido, como fuerza invisible, anónima pero poderosa, tendrá un notable protagonismo a lo largo del poemario. En este sentido, el poeta se declara en el siguiente poema "...amigo del viento / y de las nubes, amigos de los árboles."

El tono optimista del poemario a veces se adivina en un sólo verso, como cuando el poeta dice "...él y yo compartimos / la caída y el vuelo". Cualquier elemento de la naturaleza, como el ladrido de un perro, le sirve a José para acercarse a la felicidad de la paz: ¿Qué es lo que sabe el perro, / que adivino, de pronto, / y me llena de paz?." Y de ahí a una de las varias metamorfosis que el sujeto poético sufre a lo largo del poemario: "he empezado a ladrar,/ ladrar, agradecido".

Insiste el poeta en esta línea en el poema que comienza con "Si a este inocente pájaro / nada le importa más / que gozar del instante / e ignora... / que ha de morir", para hacerse una pregunta que el mismo se contesta al formularla: "¿por qué habrá de importarme / a mí, si es mi vida / corta como la suya / y soy feliz también / bajo esta fina lluvia, / ignorándolo todo?". La ignorancia, el desconocimiento, la vida animal, o infantil, como la clave de la paz y la felicidad del poeta, en reflexiones de cierta base estoica, muy sencillas, casi de pensamiento de niño, porque eso y no otra cosa es lo que busca el poeta.

Y termina esta primera parte con un aviso, sutil, sobre la brevedad de la vida, y la cercanía de la muerte que el poeta podría intuir: "Los versos siempre ignoran, / como tú, como el viento, / cuándo van a cesar".

En la segunda parte del poemario, el poeta realiza varias reflexiones metapoéticas a la vez que se muestra algo menos optimista. Comienza asumiendo el fracaso de la poesía, de su poesía, con los versos que abren el primer poema: "Tus palabras no son / las que esperabas. / No abren las heridas / más profundas, / ni los gozos más íntimos...". Incluso llega a decir, como si la poesía le llevara atrás en su felicidad conseguida en la naturaleza, que "la misma paz posible / o imposible, / siempre están por llegar". El cielo pasa a tener un color triste "Contemplo el cielo gris". Es como si el poeta volviera sobre sus pasos, como dice más adelante, en un mundo en el que parece que Dios no existe: "mientras las nubes siguen / su camino / por ese cielo inmóvil". Pero el poeta parece que ha aprendido, y así lo dice en uno de los mejores poemas del libro: "Hasta que un día aprendes, / y lo haces de golpe, / como si ya estuvieras despidiéndote / de todo para siempre."

Resulta curiosa la aproximación que hace el poeta al mar. En la primera parte se pregunta si sabrá volar, y en esta segunda, el mar desaparece: "Miraba, absorto, el mar, / pero el mar ya no está." Aunque puede tener varias interpretaciones, la valoración que hace de todo lo que vive en el cielo, hace pensar que el mar, por deseo del poeta, ha aprendido a volar como forma de despegarse de lo terrenal.

Y de nuevo, un perro, un ser supuestamente irracional, lleva al poeta al optimismo en el poema que termina esta segunda parte, en el que José se desdobla por primera vez en el poemario para verse desde fuera: "Te cruzas con un hombre / que sonríe feliz, /.../Y ese hombre eres tú." El poeta insiste en la nada como clave: "Qué gran felicidad / el poder sonreír / cuando lo olvidas todo".

La parte tercera del poemario abunda en poemas que están inspirados en cuadros de diversos autores, en donde aparecen temas recurrentes, como la soledad o la propia reflexión sobre la pintura ("...pintar es sentir / el duro escalofrío / de la pura belleza"),

El autor rescata la felicidad de personajes y cuadros, insistiendo en la nada como clave (...allí donde no hay nada, / todo brilla.), en el vacío (espejo del vacío, / donde me reconozco), en la esperanza (nos será devuelta / la vida arrebatada) y en la resurrección metafórica a través de un nuevo desdoblamiento del yo (he de adentrarme solo / en el desierto, / para desenterrar mi cuerpo / de la arena).

En la parte cuarta, el poeta nos sitúa en el triunfo de haber llegado donde quería (Qué extraña sensación / de que estoy finalmente / donde debo de estar). José comienza a identificarse ahora con los árboles, como un nuevo paso hacia la nada que es el todo. Y dice refiriéndose a ellos: "¿Viven fuera de mí, / o acaso son sus vidas / y la mía / una única vida?". En otro poema, con un nuevo desdoblamiento de la personalidad, dice: "Salir del tren y verme / abrazar los olivos, / desde el tren que se aleja".

El poeta llega a la cumbre del pensamiento de un niño adulto en su poema "Me hacen feliz los verdes de las hojas". Y termina juntando de nuevo paz y vacío: "Y qué paz, la de ver / cómo desapareces / tú también, / sin dejar de mirarla".

En la quinta parte, el poeta nos introduce el otoño como gran metáfora, y de nuevo vuelve con alegría, la que le da la lluvia en varios de los poemas. Y se siente, por fin, árbol: "Qué dolor alejarme / de estos árboles / y olvidar lo que soy: / sólo un árbol en busca / de raíces". E insiste en el siguiente poema: "y qué ha sido también / de aquel que era yo / cuando todas mis hojas / eran verdes? /.../ y lo siento en la savia / de mis venas". Y siempre con espíritu de cántico y felicidad: "que no el sauce ni nada / de lo que fuera mío / he de considerarlo /perdido para siempre". Y termina diciendo en otro poema: "Porque eres ya un árbol, / y contemplas el tiempo, / suspendido en tus ramas".

Y el optimismo llega a su cumbre en este otoño en el que el poeta agradece la lluvia y todo lo que le ofrece la naturaleza: "La lluvia te ha llenado / los pulmones / de algo que es un dolor / en todo semejante / a la alegría".

En la parte sexta, la noche oscureciéndose, ¿la vida que se acaba?, tampoco es obstáculo para que el poeta haya alcanzado su pequeño nirvana: "Sin embargo, qué paz, / qué sensación / de que todo está bien". Hay una pequeña reflexión sobre la muerte en "No, los muertos no hablan", uno de los mejores poemas del libro. En otro, el poeta vuelve a su infancia de adulto con un juego: "Ponerte a ver el mundo. / Ir contando sus piezas. / Y al final descubrir / que falta una".

La séptima y parte final es un buen corolario. En el primer poema, el poeta se hace pez, árbol y pájaro, y se extraña de su humanidad. En el tercero, se siente más cercano al gorrión "que del hombre que pasa / con el rostro nublado / por las sombras". Y se define de una manera muy bella: "Yo no soy más que un pájaro / que no sabe volar".

Insiste el poeta en el valor de la nada: "No piensas ya en nada, / y ahora aciertas". Y de ahí se entiende fácilmente que para el poeta "No hay diferencia alguna / entre la sombra y tú, / entre la luz y tú".

Y ya en el último poema, el poeta nos revela su mirada de niño: "Todo lo que vas siendo / te sorprende /.../ Caminas muy despacio, / para que todo pueda / sorprenderte". Y termina de una hermosa manera, detenido, en la felicidad, en la sabiduría que por fin el poeta ha logrado.

En definitiva, estamos ante el poemario de un poeta que nos da un resumen, la conclusión, de sus reflexiones, dejando un pensamiento sencillo, escueto, que trata de transmitir en un canto a la naturaleza, a la sencillez, a la felicidad frente a la complejidad y la tristeza que representa la humanidad.

Lo que más valoramos del poeta es que, sin duda, logra transmitir poesía en sus poemas. Sentimos sus sentimientos, nos hacemos partícipes de sus emociones y de sus ilusiones, con el mérito añadido de que podamos no estar de acuerdo en sus sencillas reflexiones. En definitiva, la parte que más valoramos del poemario de José es, precisamente, ese concepto que todavía no hemos llegado a explicar bien: la poesía que subyace debajo de los poemas.

Respecto a lo que menos nos gusta, por una parte encontramos cierta monotonía en el ritmo prosódico del poemario. Le falta riqueza y variedad métrica. Se echa a veces de menos, además, ciertas dosis de brillantez a las que el poeta nos tenía acostumbrados. Por otra parte, hay una excesiva insistencia en los mismos términos y reflexiones, que se repiten demasiado y que también aportan monotonía. Asimismo, resultan algo sorprendentes ciertos versos, leídos ya muchas veces (gusto a tierra mojada; en los pliegues del aire; y el otoño se viste / con sus oros). Hay algunos juegos de palabras que no funcionan y que resultan extraños en un poeta de esta talla (Con Miró, miro y veo; nada en la nada / se sostiene) y, finalmente, un cierto abuso de las paradojas, lo que lleva a que pierdan fuerza (Todos, son míos todos / los colores, y ninguno; sombras que van creciendo / sobre el campo / que no pueden ser sombras, y nada te parece / posible o imposible; Estás en un lugar / que no es lugar, / un tiempo que no es tiempo).

En resumen, un poemario que contiene lo más importante, poesía, pero que podría haber ido mucho más lejos si se hubieran evitado los problemas que hemos comentado. Un libro recomendable, en cualquier caso, que invita al optimismo de este poeta bueno y entrañable que es José Corredor-Matheos.

Larga vida te contemple, poeta.

Valoración del libro "Un pez que va por el jardín": 6,75 / 10

lunes, 10 de diciembre de 2007

Babelia, segunda semana de Diciembre, 2007

Portadón para Alberti esta semana. No podemos hacer mucha contracrítica del contenido del reportaje. Todo lo que sea hablar de poesía nos parece excelente, independientemente de que para la mayoría de poetas no se aporte nada nuevo. Pero es un reportaje bonito, trabajado y bien hecho.

La lucha que llevan por sacar algún inédito El Cultural, con Valle-Inclán esta vez, y Babelia, con Rafael Alberti en este número, no tiene demasiada importancia literaria. Quizás sí periodísticamente pero ahí no entramos nosotros.

Quizás en lo que más de acuerdo estamos de todas las personas que escriben en este número es que hay que trabajar más en los poetas menos populares como Larrea, Villalón o Hinojosa. Este año se ha hecho un esfuerzo con Moreno Villa, por ejemplo, pero ha estado muy mal publicitado.

Se menciona también a Emilio Prados, pero éste creemos que ha tenido en los últimos años un reconocimiento bastante importante, y necesario, en comparación con otros compañeros que han quedado más ocultos.

Respecto a las reseñas, no hay mucho que comentar. No hay reseñas de nuevos libros de poesía.

Buena reseña a las nuevas obras completas de Pedro Salinas, incluyendo teatro, narrativa y ensayo, por parte de Ángel Luis Prieto de Paula. Algún día le recordaremos las luminarias y los chisporroteos metafóricos de algunos de los poetas que gusta, pero salvo este pequeño olvido, buena crítica, profesor.

Aunque no entran dentro de la poesía, más que interesantes, por ejemplo, el libro que, bien reseñado por Antonio Ortega, publica la editorial Menoscuarto sobre la prosa narrativa breve de Federico García Lorca. También interesante la biografía de una poeta que ha quedado olvidada entre tanto genio: Ernestina de Champourcin. Publica una editorial que suele cuidar a las mujeres: Torremozas. Y de un interés más limitado pero no menos interesante para algunos, un estudio y antología de las traducciones de los miembros del 27 publicada por la Fundación José Manuel Lara.

Semana sin reseñas de novedades de poesía pero un esfuerzo más que encomiable de Babelia por hacer un pequeño, siempre será pequeño, pero emocionante y hermoso homenaje a tantos poetas que amamos. Gracias.

miércoles, 5 de diciembre de 2007

Babelia, primera semana de Diciembre, 2007 (modificado)

Y terminamos una semana movidita con la reseña que realiza Ángel Luis Prieto de Paula del libro "Metalingüísticos y sentimentales. Antología de la poesía española (1966-2000). 50 poetas hacia un nuevo siglo." La autora es Marta San Pastor. Edita Clásicos de Biblioteca Nueva.

Conflicto de objetividad. Y esta es la modificación que hacemos gracias al comentario de uno de vosotros. Como sólo leemos las páginas de Babelia de poesía, el resto nos quema en las manos en especial la derezona editorial, se nos había pasado que Marta San Pastor es colaboradora de El País, además de prologuista de uno de los antologados, y también colaborador de El País, nuestro entrañable Manuel Rico. Ver los detalles en el comentario dejado por anónimo.

Objetividad teórica del crítico en este caso en nuestra opinión: 3 / 10

El gusto de Ángel por las antologías nos separa de él. Tampoco es que tengamos que permanecer en matrimonio católico pero entendemos que hay libros más importantes que reseñar que esta antología en la que la autora no aporta nada. No estamos de acuerdo en que "la antología sea "inteligentemente ecléctica" sino más bien reduccionista y pobre. Sí tiene razón Ángel cuando dice que se "ha respetado los prestigios añejos y a los caciques de cada equipo". Como de un amiguismo que suele frecuentar el crítico habría que considerar la cuña publicitaria sobre Bagué. Una crítica floja en nuestra opinión.

La obra abarca poemas publicados entre 1966 y 1996 por autores nacidos entre 1939 y 1966. La lista es la siguiente:

Antonio Martínez Sarrión. Pág. 95

Manuel Vázquez Montalbán. Pág. 108

Clara Janés. Pág. 124

José María Álvarez. Pág. 135

Agustín Delgado. Pág. 145

Diego Jesús Jiménez. Pág. 156

Juan Luis Panero. Pág. 173

Antonio Carvajal. Pág. 182

Antonio Hernández. Pág. 197

Justo Jorge Padrón. Pág. 207

Félix de Azúa. Pág. 217

José-Miguel Ullán. Pág. 225

Pere Gimferrer. Pág. 237

Aníbal Núñez. Pág. 252

Jorge Urrutia. Pág. 259

Antonio Colinas. Pág. 274

Jenaro Talens. Pág. 285

Guillermo Carnero. Pág. 300

Ana María Moix. Pág. 319

Ángel Guinda. Pág. 328

Leopoldo María Panero. Pág. 337

Eloy Sánchez Rosillo. Pág. 355

Fanny Rubio. Pág. 367

Luis Alberto de Cuenca. Pág. 375

Olvido García Valdés. Pág. 387

Ana Rossetti. Pág. 396

Jaime Siles. Pág. 407

Luis Antonio de Villena. Pág. 423

Javier Egea. Pág. 437

Abelardo Linares. Pág. 445

César Antonio Molina. Pág. 453

Manuel Rico. Pág. 470

Andrés Sánchez Robayna. Pág. 485

Andrés Trapiello. Pág. 501

Pedro Casariego Córdoba. Pág. 510

Julio Llamazares. Pág. 520

Concha García. Pág. 527

Juan Carlos Suñén. Pág. 536

Juan Carlos Mestre. Pág. 546

Luis García Montero. Pág. 559

Blanca Andreu. Pág. 577

Felipe Benítez Reyes. Pág. 587

Carlos Marzal. Pág. 596

Benjamín Prado. Pág. 604

Amalia Iglesias. Pág. 616

Jorge Riechmann. Pág. 626

Vicente Gallego. Pág. 637

Juan Antonio González Iglesias. Pág. 647

Ada Salas. Pág. 658

Luisa Castro. Pág. 663

Nos vais a permitir que no opinemos sobre los nombres que aparecen y que pensamos que no deberían de aparecer y, viceversa, los que no aparecen y deberían hacerlo. Dejamos ese juego para vosotros ya que tampoco se trata de que descubramos todos nuestros gusto así de sopetón. Sería aburrido.

De la larga lista, sí diremos que nos faltan unos veinte nombres y nos sobran unos treinta y cinco siendo generosos. Es una lista conservadora, nada atrevida, fruto de una visión, en general, comercial de la poesía, aduladora, servil, con unos cuantos críticos, y hasta un político, hábilmente metidos en ella. Quizás pueda servir a personas completamente alejadas de la poesía contemporánea y que quieran tener una primera toma de contacto. También es el regalo de Navidad indispensable que cada uno de los 50 elegidos podrá hacer a amigos, familia, suegras y demás parientes. Un buen negocio para la editorial.

Siempre pensamos que vale la pena comprar directamente la obra de los poetas que interesan y dejar esta guías para los primerizos. Las antologías pueden tener sentido cuando o bien tratan de sacar gente desconocida a la luz o cuando vienen de países en los que es difícil y costoso comprar la obra de treinta poetas. Ahora bien, esta antología, a parte de para que la autora tenga nuevos amigos, o trate bien a los antiguos, no tiene mucho sentido, y menos para una reseña.

Como ninguno de los que aquí escribe estaba vivo en 1966, por favor, que nadie nos diga que nos morimos de envidia.

Del resto de Babelia, a parte de la fotografía a toda portada del decimonónico Pérez-Reverte mirando al infinito con cara de interesante, hay que tratar bien a los escritores de la casa Prisa, poco más. (El siguiente comentario que venía ha sido borrado por un error nuestro del que tardaremos en sobreponernos. Nuestra maléfica mente confundió a Ángel Crespo con Ángel Rupérez. De acuerdo que habían tres ángeles rondando en nuestra lamentable cabeza pero no hay excusa. Mil disculpas y perdones a Antonio Ortega y al resto de ángeles).

Esta semana, uno de los primeros espadas de Babelia ha estado flojo flojo. Y encima viene la Navidad.

lunes, 19 de noviembre de 2007

Babelia, tercera semana de Noviembre, 2007. Crítica. Renée Vivien y Ramón García Mateos.

Hola a todo el mundo,

Babelia esta semana se animó un poco. Hay un artículo sobre Renée Vivien y una reseña sobre Ramón García Mateos.

Comenzamos por el artículo que firma Luis Antonio (LAVG). Decimos artículo porque se asemeja más a un artículo periodístico que una crítica literaria. Básicamente se trata de una pequeña biografía completada con un par de apuntes críticos. El libro lo traduce Aurora Luque y edita Igitur.

No vemos problemas de objetividad de Luis Antonio respecto a la editorial:

Objetividad a priori del crítico en nuestra opinión en este caso: 8 / 10.

Evidentemente la objetividad del crítico respecto a cualquier persona que le suene a decadente, rica y homosexual no lo es tanto. Que cada uno lo valore como quiera.

Nuestra objetividad respecto a LAVG tampoco es como para echar cohetes. Como personaje, nos sentimos en las antípodas de lo que representa. Como poeta, lo respetamos. Como crítico, lo respetamos aunque no lo compartamos ni nos guste.

Estamos ante una poeta de interés moderado, con una vida más interesante que su obra. En este sentido, recomendamos el libro de la persona que realiza el epílogo de esta antología, titulado "La pasión según Renée Vivien". Edita Seix Barral. También interesante el libro "Se me apareció una mujer", que es una autobiografía. Edita El Cobre.

Nos gustaría aclarar lo que queremos decir con una vida más interesante que su obra. Si Renée Vivien no hubiera sido decadentemente rica, no hubiera sido lesbiana, no hubiera tenido el éxito mediático que tuvo (hasta Rodin le esculpió una estatua), ni la horrible caída en los infiernos en la que terminó su vida, es más que probable que su nombre como poeta ya se hubiera olvidado. Pero hay personas, como LAVG, que se sienten enormemente atraídas por los escritores ricos, de buena familia, decadentes y algo golfos. El no tan discreto encanto de la burguesía. Pudiera ser que a LAVG le hubiera gustado ser el Oscar Wilde de nuestro tiempo, pero ni por orígenes, ni por obra, ni por talento lo será. Además, las cosas que a este señor le parecen modernas, la gente más joven las asumimos como natural. Lejos de "discriminaciones positivas", aunque a alguna de nosotras no beneficiara o nos hubiera beneficiado.

Sobre el libro, que es una antología de Renée, creemos lo siguiente. Al contrario de lo que opina el crítico, vemos un léxico mucho más cercano al parnasianismo que al simbolismo, en donde de fondo impera un aire puramente romántico. Una curiosa mezcla entre Gautier y algunos detalles del romanticismo francés decimonónico. Un poesía de la belleza y del amor, de una persona que debió sentir a lo largo de toda su vida la enorme pulsión entre su educación y sus amistades, entre su lado más carnal y su lado más espiritual, sin llegar a unir ambos conceptos.

Desgraciadamente, muchos poemas no resisten bien el tiempo, como sí ocurre con muchos otros poetas franceses que vivieron en su tiempo. Los poemas suenan cursis en más de una ocasión y sólo les salva de la cursilería el tono lésbico situado en su contexto histórico.

La traducción de Aurora, impecable. No estamos de acuerdo en la crítica que realiza LAVG sobre la rima y la historia más reciente de la traducción del francés al español da la razón en la apuesta de Aurora de sacrificar la rima por el contenido. La selección, también buena.

En conclusión, una poesía preciosista, que sonara a antigua a muchos, y que probablemente guste a aquellas personas que gusten del lado más romántico y retórico de nuestro arte.

Un último comentario frívolo. Si tienes novia y eres chica, se nos ocurren otros libros más interesantes pero nunca está de más una velada romántica, ¿no?.

Valoración del libro Poemas, de Renée Vivien: 5, 75 / 10.

La reseña de la semana la realiza Ángel Luis Prieto de Paula sobre el último libro de Ramón García Mateos, "Como otros tienen una patria". Edita Algaida. Este libro ganó la décima edición del premio de poesía Ciudad de Salamanca. Al margen de que el poeta es salmantino de origen, no hemos visto más casualidades en el jurado. El libro también se presentó al Ciudad de Torrevieja, aunque no ganó.

La valoración sobre la independencia del crítico es buena con respecto a la editorial aunque no es demasiado buena respecto al poeta. Desconocemos si existe amistad entre ambos, pero Ramón está muy bien cubierto en el Cervantes virtual por el propio Angel Luis, ha leído en su ciclo, Ramón ha incluído a un poeta traducido del catalán por él como es Gerard Vergés...Al menos son conocidos y a Angel, con todo su derecho, le gusta su poesía. Lo dejaremos en una nota de cinco.

A nosotros Angel Luis nos gusta como crítico aunque nos guste más como ensayista. Y esto ocurre porque su gusto, como otras veces hemos comentado, es desconcertante en algunas ocasiones. Después de seguirle durante un tiempo nos atreveríamos a decir que por un lado le gusta la poesía neoclásica, o como la quiera usted llamar, como la de su compañero y amigo Guillermo Carnero o la varios libros de Ramón García Mateos. Y por otro lado le gusta aparentemente bastante la poesía social, de características mucho menos clásicas. No nos gusta tanto la forma en la que está llevando el portal Cervantes virtual. Hay un excesivo protagonismo de sus gustos particulares, las malísimas lenguas llaman al portal el Paula virtual, cuando debería ser un proyecto mucho más abierto y en el que en vez de un catedrático y sus compañeros/amigos, participaran diez catedráticos y de universidades diversas. En nuestra modesta opinión. Eso sí, los incluidos están bien cubiertos y reseñados.

La pequeña crítica de Ángel Luis sobre el libro, buena. La mejor hasta la fecha de la nueva temporada junto con la de Antonio Ortega. En realidad, los dos son de lejos los mejores críticos de Babelia en poesía.

Vamos al libro y al autor. Ramón es de esos autores que se han especializado en la publicación de libros mediante su presentación a premios literarios. No tenemos nada a favor o en contra de esta forma de vida poética. Pero teniendo en cuenta, en general, los premios a los que, con la excepción del Rafael Morales, se ha presentado el autor, el poeta, de forma voluntaria probablemente, ha estado ligado a una poesía conservadora en lo que a métrica y forma se refiere cuando su verdadera altura la alcanza cuando el poeta deja libre su imaginación, y deja de contar sílabas, como ocurría en Morfina en el corazón (2003), un libro que nos parece superior al aquí reseñado, y sin duda el mejor de sus poemarios.

Dicho de otra manera, si Ashbery hubiera presentado su espejo convexo inédito a la mayoría de este tipo de premios, le devolverían el poemario con un enorme interrogante en la contraportada y recomendandole que se dedicara a otra cosa.

"Como otros tienen una patria", título tomado de un verso de Mestre, es un libro de memorias, de la familia, la tierra, el pasado rural, el futuro y la presencia de la muerte en él, en el que se combinan versos libres con sonetos blancos. Y es en sus versos libres donde de verdad vemos al mejor Ramón, al poeta que es capaz de transmitirnos su fuerza lírica y poética. Hay poetas a los que la tradición termina lastrando su carrera. Hay poemas en los que Ramón mete un ay detrás de otro, que a nosotros también nos duele pero no por las mismas razones. En la medida que Ramón apueste de manera definitiva por su voz propia y se desprenda de sus mitos, aunque ello le suponga apartarse de circuito de premios al que se ha venido presentado, su poesía tendrá una mayor presencia e importancia. De lo contrario, seguirá ganando premios pero, ¿a costa de qué?.

Valoración del libro "Como otros tienen una patria": 6 / 10

Besos a todas y todos.

lunes, 29 de octubre de 2007

Nuevo Babelia. Última semana de octubre

Primera impresión.

- ¿Dónde está Babelia?.
- No sé. A ver...
- Coño, si es esto.
- ¿Pero eso no es un anuncio de Springfield?.
- Noooo, es el novelista de moda en Europa. Jonathan Littell.
- De moda.
- Sí, de moda, pero cultural.
- Ah, vale.
- ¿Y el nuevo diseño?
- Es éste.
- ¿Este?
- Sí.
- Pero es el mismo que el otro.
- No, mira. Es parecido.
- Ah.

Nos miramos a la cara. Perplejos.

Pues sí. Esa fue la primera impresión. Así que raudos y veloces nos ponemos a buscar poesía. Y nos encontramos con una sección de breves, donde hallamos dos breves reseñas, de Luis Antonio y de Prieto de Paula, hablando de libros ya contracriticados en El Cultural. Bueno, Luis Antonio en realidad habla de dos libros, uno de los cuales no ha sido contracriticado. Angel Luis nos da una columna tan concentrada, nos imaginamos que por voluntad ajena, y tan cultista, por voluntad propia, que alguien habrá tenido que coger un diccionario. Así no nos van a dar más espacio, Ángel Luis. Hay que ser mucho más pop. Luis Antonio hace una crítica aceptable sobre los dos libros que tiene entre manos e incluso le da tiempo a ser un poco crítico. Le ha sentado bien el premio.

Además hay un artículo a página completa sobre un ensayo de William Ospina sobre Juan de Castellanos, que es lo único interesante que hemos encontrado.

La pregunta es: ¿Y en esto se ha quedado el cambio?. ¿Dejamos la poesía reducida a la sección de breves y portadón para el escritor de moda y 5 páginas enteras, algunas de ellas en una sola foto para verle la marca del piercing?.

Cualquier cambio puede ser a peor, y éste tiene toda la pinta de serlo. Pero también nosotros somos un poco ingenuos. Veamos, pensemos en la música, por ejemplo. ¿Cuál es el alma de la música del grupo Prisa?. Los 40 principales. Toma ya. ¿Y qué espacio ocupa la cultura en el canal 4?. ¿Espacio?.

Nuestros padres maduraron con El País, era su periódico, su libertad y cultura. Pero para nosotros no es lo mismo. No tenemos deudas sentimentales con este periódico. Ni creemos que con ninguno porque Público llega un poco tarde para nosotros.

Es la nueva pulp-culture lo que presenta Babelia. Se digiere rápido y no deja secuelas. Industria pura y dura, en formato mancha-manos, para no entretenernos demasiado. Tiene sus nuevos popes, como este señor que sabe de todo y de nada, y que tiene apellido de pastor de bueyes. Un fichaje millonario que ocupa toda la penúltima página. Porque la última es para la sagrada publicidad. El Pope verdadero. La conexión de la portada y la contraportada es la estética publicista. Sólo que la foto de Littell está hasta mejor hecha. ¿Dónde puedo encontrar esas gafas?.

Decepción. Pues sí, pero mayor de la esperada.

domingo, 9 de septiembre de 2007

Babelia, primera semana de septiembre

Comenzamos Septiembre con una única crítica de poesía en Babelia.

La crítica de poesía la realiza el profesor Ángel Luis Prieto de Paula sobre el libro de Félix de Azúa "Última Sangre", editado por Bruguera, que recoge su obra poética desde 1968 a 1983, tres poemas de 1987 así como el poemario de mismo nombre que el volumen y que ha escrito en los últimos cincos años. El prólogo es de su compañero generacional Pere Gimferrer.

Félix de Azúa es un colaborador habitual de El Pais, y aunque creemos en la profesionalidad de Prieto de Paula, evidentemente su valoración crítica viene influenciada por esto.

Objetividad del crítico en este caso: 4/10

A parte de la objetividad, estamos de nuevo ante una buena crítica de Prieto de Paula, que parece que recupera su forma, se aleja de pedanterías y del tono catedralicio, hace crítica de verdad y escribe, como ya hemos dicho en otras ocasiones, bastante mejor que muchos de los autores que critica.

Félix llevaba unos 25 años sin publicar un nuevo libro y el libro que presenta es básicamente el mismo que ya publicó Hiperión hace casi 20 años pero con el nuevo poemario incluido.

En nuestra opinión, la poesía de Azúa fue perdiendo calidad con los años, y sus excelentes dos primeros libros, llenos de ironía, frescura, frío, surrealismo, aconfesionalismo, y en donde, para ser sinceros, se abusaba de las exclamaciones, de un cierto tono pomposo, de los juegos de palabras y de un falso hermetismo, se fueron transformando en sus últimos libros cada vez más en ejercicios linguísticos y en un marcado prosaismo sin interés poético.

Su nuevo poemario Última Sangre tiene como protagonistas a Eva, Adán, Caín y a Abel. Éste último libro es un mero ejercicio linguístico que, como bien dice el crítico, puede resultar interesante a algunos como entretenimiento intelectual, a nosotros no desde luego, pero en dónde la poesía, y esto lo decimos nosotros, brilla por su ausencia.

En la rueda de prensa de presentación, el propio Félix afirmó que su poesía surge de un juego linguístico. Asimismo, se definía como un autor que escribe versos, "que es diferente que ser un poeta".

Nosotros pensamos que Félix fue poeta, y bueno, hace unos años, y ahí están sus primeros poemarios como testigo. Pero tiene razón sobre el hecho de que no es un poeta. Ya no. No la tiene en que todavía escriba versos. Quizás ha pasado demasiado tiempo.

Valoración del libro "Última Sangre": 6 / 10 (en realidad nuestra valoración estaría por encima del 7 para los primeros libros, en torno al 4-5 en los últimos, y sería de 2 para el más reciente).

jueves, 16 de agosto de 2007

Contracrítica a Babelia de finales de julio y principios de agosto

Antes de nada, resaltar que de las tres semanas que analizamos de Babelia, en dos semanas no ha habido ni una sola reseña de poesía. Al final vamos a echar de menos al subdirector de Marca.

Babelia del sábado 4 de agosto de 2007

No hubo una sola reseña de poesía en toda la edición. Hubo seis de narrativa, cuatro de ensayo y dos de infantil/juvenil.

Por cierto, una de las reseñas está firmada por Chantal Maillard. Ponemos el enlace por quien pueda estar interesado en leerla y no haya podido. Nosotros seguimos opinando que los poetas no deberían de hacer crítica en los diarios porque afecta a la objetividad que luego ese diario tiene con ellos a la hora de hacer una reseña crítica (ver más adelante el caso de Ángel Rupérez). Como Chantal no sólo es poeta sino también filósofa, todo se complica...

http://www.elpais.com/articulo/ensayo/Paisajes/piensan/elpepuculbab/20070804elpbabens_4/Tes


Babelia del sábado 28 de julio de 2007

Dos reseñas de poesía en este número y un artículo de Guillermo Carnero sobre la novela romántica. Guillermo no acompaña el artículo con ningún soneto suyo, lo cual es de agradecer.

Angel Luis Prieto de Paula nos presenta la poesía reunida de Concha García en "Ya nada es rito y otros poemas. Poesía reunida 1987-2003". Edita Dilema.

Angel Luis es uno de los críticos que mejor escribe de España aunque a veces peca de un exceso de pedantería muy barroco y muy de necesitoquesesepaquesoycatedrático. La crítica que realiza del libro de Concha es un excelente resumen de las características más importantes de esta poeta cordobesa y de su trayectoria. Crítica, lo que se dice crítica, no hay. Parece como si el profesor de la universidad de Alicante hubiera querido hacer un análisis lo más aséptico posible. En realidad la crítica termina siendo más bien una especie de pequeño y buen prólogo al libro que una crítica per se. Tampoco es malo porque el gusto de este profesor es de lo más desconcertante.

Asumimos la objetividad del autor respecto a la autora y la editorial.

Objetividad del crítico respecto al libro: 9/10

Por lo que se refiere al libro, o mejor dicho, a la poeta, Concha es una poeta interesante. Tiene estilo propio, tiene personalidad, especialmente en lo que se refiere al retorcimiento de la sintaxis del verso y a su forma de tratar lo cotidiano. Por el lado negativo, sin embargo, a veces utiliza neologismos y no es muy hábil en ese terreno (busca el hito de su putaísmo maltrecho, se trajea con la tarde que nunca viene), existe un cierto culteranismo, a veces de diccionario al lado, en algunos de sus versos acompañado de una cierta tendencia a la abstracción, que suele fallar (En pleonasmos/me repito siendo insólito el esquive). Falta en ocasiones capacidad para transmitir emoción y el verso se nos transmite con una enorme frialdad, aunque hay excepciones notables (por ejemplo, el poema Sillas del libro Cuántas Llaves, o La Derrota da Pruebas de que Estamos Vivos, del libro Ayer y Calles). Y aunque es loable el intento por introducir un ritmo propio al poema alejado de los tradicionales, muchas veces la poeta no llega a transmitir ese ritmo, lo que hace que la lectura avance a tirones. En cualquier caso, muchos de estos puntos que nos gustan menos de la poeta se han ido corrigiendo y mejorando en sus últimos libros, muchos mejores que los primeros.

En resumen, un libro interesante de una poeta con voz propia, que tal y cómo están los tiempos, ya es decir mucho.

Valoración del libro "Ya nada es rito y otros poemas. Poesía reunida 1987-2003": 6/10

La segunda crítica la realiza Manuel Rico del libro de Ángel Rupérez "Río Eterno", que edita Calambur. Ángel Rupérez es también crítico de Babelia, y por tanto, como tantas veces en este suplemento, hablamos de un crítico de Babelia criticando a otro crítico de Babelia. Seguimos pensando que los poetas o no se hacen críticos de poesía o hacen un gesto ético y evitan que sus libros sean criticados en el mismo medio donde trabajan/colaboran.

Objetividad a priori del crítico en este caso: 2/10

La crítica que hace Manuel Rico es, como no, positiva respecto al libro aunque las razones exactas por las que el libro parece gustarle, o no aparecen o son muy frágiles. Nos recuerda además que la poesía de Rupérez está influenciada por la anglosajona, cosa que todos sabemos de leer no sólo al poeta sino al crítico y traductor/antólogo. Y nos habla también de la influencia de Claudio Rodriguez, cuando Angel tiene editado un libro de poemas escogidos de este autor. Le faltó hablar la influencia de Luis Cernuda, que Angel también ha antologado y prologado.

Ángel es, en general, un buen crítico de poesía, un buen lector y traductor y sin duda una de las personas que mejor conoce la poesía anglosajona y norteamericana en nuestro país. Pero como poeta nuestra valoración no es ni mucho menos tan buena, al menos hasta este último libro.Respecto al nuevo libro de Ángel, no hemos podido conseguirlo en las librerías, de momento. La distribución de libros de poesía sigue siendo nefasta para las editoriales más pequeñas y si a eso le añadimos el periodo veraniego, nos encontramos con el problema de no disponer del poemario. Cuando lo encontremos, incorporaremos nuestra opinión a este artículo.


Babelia del sábado 21 de julio de 2007

No hubo una sola reseña de poesía en toda la edición. Hubo cinco de narrativa y cuatro de ensayo. Una de las reseñas de narrativa está firmada por Luis Antonio de Villena.