Babelia presenta, como gran novedad, dos reseñas de poesía frente a una que presenta El Cultural.
Comenzamos con la reseña que escribe Antonio Ortega sobre el libro de Tomás Segovia "Siempre todavía. Poemas 2006-2007". Edita Pre-textos.
Antes que nada, nos alegramos que Antonio Ortega vuelva a la crítica en los medios de comunicación. No vemos conflictos de objetividad del crítico ni con la editorial ni con el autor. Tampoco lo tenemos nosotros aunque siempre nos da cierto pavor criticar la obra de un poeta que escribe un poemario a los 80 años.
Se abre el poemario, en la primera de sus tres partes, con "Final del tunel", título premonitorio. En esta primera parte predomina la textura nostálgica, la reflexión sobre el paso del tiempo. El tono es contenido, lejano al victimismo, sereno. El poeta se pregunta "cuanto tiempo aún / He de seguir pensando en la muda penumbra". Existe alguna imagen que nos recuerda a otros poetas como la del gladiolo que se "yergue bajo el viento frío" en su "lucha a solas por sobrevivir" y alguna metáfora ya leída en muchos libros "Es porque en la llanura de su alma / Está también anochecida la ilusión", aunque todo se perdona ante el magnífico último poema de esta primera parte, "Crónica", que termina de esta maravillosa manera: "Y tener todavía que seguir adelante / Metido en esta carne / Que tan conmovedoramente lucha / Por estar a la altura de lo que fuimos juntos".
La segunda parte del poemario, "Hoy es siempre" es la parte central y más amplia del mismo. En ella, el poeta adopta un tono más optimista que en la primera, a veces casi rozando el canto, y recorremos con el invierno, primavera, verano y otono en un camino circular. Comienza esta parte con un poema que puede ser la explicación al título. En el poema, titulado "Como siempre", el poeta nos dice "Y otra vez como siempre se despierta en mí / Este causto husmear tras las palabras / Esta certeza de que desde allá / Me están pidiendo que responda / Y esta promesa que le hago y me hago / De no desertar nunca de este puesto". El poeta nace poeta y muere, siempre, escribiendo.
El poeta canta al bosque ("Todo en aquel lugar estaba suspendido / A un porvenir lentísimo y sin choque / Un porvenir en sueños"), al "Frío bueno", al invierno ("Hoy huele deliciosamente a invierno / A húmeda hierba adormilada / A hojas muertas revueltas por el aire..."), a los nidos, la primavera, el amanecer, a un fruto de su tierra ("Nada amanece más / Que la casta naranja en su aureola"), al pájaro que nos sobrevuela ("Sabiendo que jamás será avanzando / Como lo alcanzaremos"), a las atalayas, al mar. Quizás este pequeño poema resume la sabiduría del poeta, su capacidad para detener el tiempo y su bondad verdadera:
Pinos
Mira alzarse los pinos en su redondo aplomo
Tras la fina neblina
Y aquí copados por el cerril invierno
Dejar a descubierto su pletórico verde
Sin el menor rencor
La envidiable fortaleza mental del poeta ("Resistiré que duda cabe / Pero qué peligroso algunas veces / Querer siempre otra cosa y otra historia"), su capacidad de cantar sin caer en el amaneramiento ("Tan lindo el día y todo él tan sano / Tan sin blandura tan sin ñoñería"), continúa en este espléndida segunda parte "No contra el viento fresco / Más bien para meterme en su torrente". "Cómo no despertar cada mañana" se pregunta el poeta "Si siempre está esperándome una hora / Para que yo le cumpla". El poeta conoce bien los peligros de la reflexión en exceso ("Y otra vez he sabido que allí estaba pactado / Como entre los amantes verdaderos / No preguntarnos nada").
El poeta cuida además con especial cuidado los finales, algunos de los cuales serán posiblemente antologados: "Ah no / No humillaré la maravilla". Y como en el poema "Madrugador": "Y preguntarme emocionado / Si son unos humanos misteriosos / O unos cómplices dioses / Los que dejan así desierta la mañana / Para mí toda". O en el excelente "Al acostarme", que no transcribimos para no abusar.
A veces, como es lógico, se cuela en el poeta un cierto pesimismo, nunca desde un nihilismo, sino casi en clave de dificultad: "Qué difícil seguir aún sereno" o en los magníficos poemas "Día gris" o "Pura nostalgia"
Entre tanta contención, en pocas ocasiones pero ocurre, el poeta excede la carga lírica del verso ("cambia el rizo a mi nostalgia", "en la vuelta del fleco de su ola", "a la alegría siempre le habló en su idioma").
Entre los poemas finales de esta larga segunda parte destacamos "Nocturno II" ("Porque no es en verdad el sueño / Eso que busco a ciegas / Sino la huella sepultada en la sombra que lleva / Al negro vientre vivo donde cierra los ojos / Una dicha global sin centro ni futuro") y "Rumbo".
La tercera y última parte lleva por título "Gestos de amor". Comienza con un soneto lleno de ingenio y picardía, y le acompañan otros cuatro poemas en los que el poeta reflexiona sobre el amor, con un nivel medio bueno, pero sin llegar a la altura de la segunda y magnífica parte.
En conclusión, un poemario que rebosa oficio y sabiduría, con algunos poemas excelentes, en el que el poeta apenas comete errores ni cae en el sentimentalismo más sencillo ni en el también fácil nihilismo al que hace propensa la edad. Uno de los mejores libros de lo que llevamos de año, y anticipamos que uno de los mejores del año. No sabemos si Tomás conserva su nacionalidad española, pero si la conserva, debería ser candidato al premio Nacional.
Valoración del libro "Siempre todavía": 7, 75 / 10
La siguiente crítica de Babelia es del libro de Francisca Aguirre "Nanas para dormir desperdicios". Publica Hiperión. Realiza la crítica Manuel Rico.
Vemos problemas de objetividad por la parte del crítico, cuyo último poemario fue publicado en Hiperión, y a quien Francisca Aguirre dedica el poema "Nana de las sobras" en este mismo poemario. Además, publicó como director editorial el penúltimo libro de la poeta: "La herida absurda".
Valoración a priori de la objetividad del crítico en este caso y en nuestra opinión: 3 / 10
Respecto a nuestra objetividad, el cariño hacia esta poeta es elevado y tampoco nos ponemos una nota elevada de objetividad a priori: 4 / 10
El libro fue premio Alfons el Magnànim-Valencia de Poesía en castellano 2007. El jurado estuvo compuesto por Antonio Hernández, Jesús Munárriz, Gonzalo Santonja, director del Instituto Castellano-Aragonés de la Lengua, Luis Alberto de Cuenca, y Ricard Bellveser, director de la Institució Alfons el Magnànim. Aunque Francisca ya había publicado en 2002 en esta misma institución valenciana, y por tanto el voto del director de esta institución podría estar más sesgado, el hecho de que el poemario fuera premiado por unanimidad nos lleva a pensar en la equidad de la elección final del jurado, quien quizás también haya querido premiar a una poeta cuyo curriculum de premios "importantes" hasta la fecha no era excesivo.
El libro es una colección de 31 nanas que comienza con la "Nana del desperdicio", en la que, desde su existencialismo característico, apenas visible en este poemario, la poeta asevera: "La vida puede ser también un desperdicio".
La mayoría de las nanas girarán en torno a los desperdicios, a lo que aparentemente no nos gusta de la vida y despreciamos, aunque también tiene un papel vital la música en casi todos los poemas. En general predomina lo cotidiano, y suelen estar presentes los recuerdos de posguerra de la poeta, recuerdos de cuando la vida era bastante más dura (por ejemplo en la "Nana de las mondas de patata" o en la "Nana de los libros viejos").
La poesía como canto, y por tanto música, puede ser clave para vencer aunque sea momentáneamente el vértigo existencial y entender buena parte del poemario: "Da igual, sé que da igual, lo importante es cantar, / cantar para que duerma al fin / eso que llora y llora sin parar / dentro del corazón aquel / lleno de escombros".
Hay nanas notables como "Nana de las cicatrices", "Nana del envés", "Nana de los misterios", "Nana de las baratijas", "Nana de las sobras", con un marcado carácter social, "Nana del desperdicio de la tristeza", y el último poema, "Nana de la tristeza".
Y también hay nanas donde el poema se queda en un esbozo de un pensamiento o un recuerdo expresado de manera narrativa: "Nana de lo imposible", "Nana del sobresalto", "Nana de los cajones", etc.
En general, el poemario está por debajo de la mejor Francisca, aunque hay momentos en donde la poeta muestra su verdadera fuerza: "una gota de lluvia / en una hoja", "las estrellas tienen el mismo resplandor / que la música que emiten, / es decir, su música y su brillo permanecen intactos". En este sentido, destaca el poema dedicado a su marido, Félix Grande, en la "Nana de las esquinas".
El poemario se nutre en ocasiones de un inteligente sentido del humor, que podría ser explotado con mayor asiduidad. En algunas ocasiones los poemas tienen la ingenuidad y profundidad de parte de la poesía de Gloria Fuertes, como en el caso de la "Nana para dormir relojes". A veces, sin embargo, el exceso de ingenuidad hace que el poema pierda interés como en el caso de la "Nana de las tachaduras", o la "Nana de las espinas", donde la continua prosopopeya no funciona. La bendita ingenuidad de nuevo en la "Nana del odio"
Quizás uno de los problemas de este poemario de Francisca sea el uso continuado de temas y palabras que han sido lugares comunes de la poesía durante siglos, sin que se les llegue a dar un nuevo sentido. La poeta no llega a caer en la cursilería pero sí en un sentimentalismo que nos cuesta compartir en ocasiones. Las reflexiones, además, son excesivamente sencillas y poco originales ("Nana de los despojos") y el poemario, quizás lo peor y nuestra mayor diferencia en el análisis que realiza el crítico, cae frecuentemente en el prosaísmo.
Aún así, Francisca Aguirre es una poeta con una larga trayectoria, ninguneada por la crítica en sus mejores momentos, como en su excelente primer poemario: Ítaca. En este sentido recordamos que la poesía completa de Francisca está recogida hasta el año 2000 en el libro editado por Calambur "Ensayo General". Otro libro destacable de la poeta es "Herida absurda", publicado por Bartleby en 2006.
Valoración del libro "Nanas para dormir desperdicios": 6 / 10
Respecto a El Cultural, esta semana una sola reseña, de la misma editorial de siempre, su queridísima Visor, esta vez para presentar la tercera edición de la poesía completa de Pablo García Baena, prologada por Luis Antonio de Villena. Cómo no, la reseña la firma, nos encanta repetirlo, el premio Visor Melilla de poesía, Francisco Díaz de Castro, en un ejemplo más de eso que hace tan sólo una semana Juan Palomo exigía en su editorial al ministro de cultura: incompatiblidad. Como es una reedición, como el poeta humanamente nos cae tan bien como alejados estamos de su poesía manierista y amanerada, pequeña discrepancia con tu prólogo, Luis Antonio, y como seguimos sin querer seguir el juego unieditorial en que se está convirtiendo la sección de poesía de El Cultural, aquí nos quedamos.
Este blog es una página libérrima de crítica y contracrítica de poesía y poetas en español realizada por el colectivo Addison de Witt
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sábado, 3 de mayo de 2008
Tomás Segovia con Siempre todavía. Y Francisca Aguirre con Nanas para dormir desperdicios
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sábado, 19 de enero de 2008
El Cultural. Tercera semana de enero, 2008. "La prosa del mundo". Luis Antonio de Villena. Crítica y contracrítica
Hola a todas y todos:
Vaya comienzo de año que llevamos. No acabamos de salir de una y nos encontramos así, de sopetón, con el ya famoso libro de Luis Antonio (LAV). ¡¡¡Queremos paz y tranquilidad!!! En fin, comencemos. Agárrense que vienen curvas.
Esta semana El Cultural trajo dos reseñas de poesía, la del libro de LAV y una antología de poetas persas del mítico Cansino Assens que ha sacado su fundación y con la que nos hemos encontrado con los problemas de distribución de siempre. A partir de ahora, cuando se nos pierda la contracrítica de un libro por problemas de distribución, cuando ya obre en nuestro poder, sólo lo criticaremos, si lo conseguimos, en el caso de que sea un libro que realmente valga la pena dar a conocer a nuestros lectores según nuestro criterio.
A parte de esto, en la sección de breves Ainhoa nos deja siete líneas para Oliverio Girondo, Hugo Gutiérrez Vega e Itziar Mínguez, estos dos últimos , como no, de Visor, y el primero de Renacimiento, libro al que dedicamos un largo artículo hace meses. El sólo hecho de que el libro de Oliverio aparezca en la sección de breves cuando llevamos semanas y semanas con muchos libros mediocres ocupando, evidentemente no siempre, las grandes reseñas, nos indica que la persona que decide la distribución de espacio en la sección de poesía sabe tanto de poesía como nosotros de física subatómica. Por cierto, que el libro de Oliverio ha tenido un enorme éxito.
Para la antología que frases célebres de esta crítica que ninguno de nosotros sabemos muy bien que hace aquí: "A la vanguardia sólo le sirve una poesía que permita detonar una revolución, escribir poemas en forma de rana o decir tonterías". No se nos ocurre una tontería más grande que las propias de esta mujer.
Vamos a tratar de acabar el mal rollo en los tres siguientes párrafos. Ya hemos hablado en varias ocasiones sobre el II Premio Viaje al Parnaso, tanto reproduciendo la denuncia de los tres finalistas al premio y a la editorial Visor como las patéticas e inmorales, que palabra tan pasada de moda, declaraciones de Luis Antonio a la revista Leer. Las recordamos: "Nos podemos preguntar, de paso, si es bueno que las editoriales y las instituciones pacten los premios. Porque es una costumbre generalizada".
Pues bien, algo que un país con cierto nivel de ética llevaría al oscurantismo de por vida a un autor, aquí no significa nada. Y decimos que no significa nada por lo siguiente. El Cultural, esta semana, ha decidido realizar una reseña de este libro, todavía caliente de la imprenta. En primer lugar, desde que se destapó el escándalo que inunda Internet en decenas de foros y blogs, El Cultural no ha dicho ni una sola palabra al respecto. Ni siquiera el famoso Juan Palomo, que denunció con razón un caso mucho menos grave como el de Martín López-Vega, ha dicho algo sobre un tema que ha sido el más comentado por todo el mundo poético los últimos dos meses. Algunos de nosotros hemos participado en algún jurado de premios últimamente y no os podéis imaginar lo que decían gente muy relevante de la poesía, incluyendo nacionales, jurados de nacionales, etc. Que todo esto lo haya silenciado el Cultural, y por supuesto el País que es donde ahora LAV trabaja, nos da un ejemplo clarividente de lo que es la realidad informativa de la prensa escrita, quizás la más partidista y subjetiva de los países más desarrollados del mundo. No os podéis retratar mejor queridos. La amistad por encima del deber de información. La ética, ¿para las clases de la universidad?. ¿O sólo para los matrimonios gays, señor Anson?. Se entiende ahora mejor que quieran quitar la asignatura de educación para la ciudadanía porque adoctrina. No sea que alguien se vaya a quejar de su comportamiento. Nada como la educación católica fundamentalista. Eso sí que no es adoctrinamiento.
Nos recuerdan las palabras de Oscar Wilde, que le vienen tan al pelo a nuestra poesía y a nuestro periodismo: "The difference between literature and journalism is that journalism is unreadable, and literature is not read”
Si antes hemos hablado de amistad, nos imaginamos que también será la amistad la que ha llevado a que la crítica al libro de LAV la realice nada más y nada menos que Francisco Díaz de Castro, que llevaba mucho tiempo sin hacer crítica de Visor, en concreto desde que nos llevamos las manos a la cabeza hace meses. Recordamos. Francisco ha sido ganador en 2004 del Premio Ciudad de Melilla que controla Visor. Igual que existe un premio de la crítica, también existe un premio para los críticos y este es el Ciudad de Melilla. Algunos críticos ganadores: Clara Janés, Benjamín Prado, Luis Antonio de Villena, Miguel García Posada, Francisco Díaz de Castro...Toma ya. Para que cortarse, digan que sí. Francisco también ha sido jurado de varios premios Visor. Así que, ¿nos puede decir alguien la objetividad que puede tener Francisco a la hora de valorar un libro premiado de Visor, cuando él es premiado por Visor, jurado de Visor, en una casa como El Cultural en donde además el presidente presume de su amistad con Jesús García Sánchez alias "Chus Visor", en donde esta editorial recibe un trato exquisito tanto en cuanto a número de reseñas como al trato que se les da?. Efectivamente la reseña de Francisco es positiva y, por supuesto, no hay ni la más mínima referencia al escándalo del premio. Ojalá pudiéramos incumplir nuestro código ético y gritar los adjetivos que remueven en nuestra bilis. Nos quedaremos con un simple ¡¡Vergüenza ajena!!. La Nausée.
Dice Luis Antonio en el poema "Virgilio Piñera" de este libro: "Periodista, dije, es el llamado a dar fe". Y nosotros esbozamos una ligera sonrisa.
Valoración de la objetividad a priori del crítico, en este caso, en nuestra opinión: 0 / 10
La valoración de nuestra objetividad está a la par: 0 / 10
Y hasta aquí el mal rollo, por nuestra parte. Vayamos al libro.
En el postfacio, el autor declara varias cosas y pensamos que escribe lo contrario de lo que piensa. Efectivamente, la prosa del mundo es una expresión hegeliana, que es de donde el autor reivindica el origen del título. Algo más cercano estaría el mismo título de Maurice Merleau-Ponty, pero nos imaginamos que será una causalidad. El poeta declara también que el sujeto poético no suele ser él, pero conociéndolo bastante y teniendo amigos comunes, pensamos que hay mucho de biográfico en este libro. (Para connoiseurs en blanco y negro, acho que não, incluso en rumano). Y termina diciendo: "Contra el valle de lágrimas el jardín de Epicuro. Que pocos estamos en ello". En realidad el libro es de un pesimismo bastante rotundo salvo quizás por un solo poema: "Gandaya".
El libro está dividido en 94 poemas/relatos, organizados por orden alfabético, en casi doscientas páginas, y dependiendo del relato y de la habilidad de autor, podemos hablar de prosa (entre muchos podríamos nombrar "Caída de Imperio", "El Poeta", "Mendigos", "Trípode") o de prosa poética.
A nivel temático tres son los grandes temas del libro:
a) El amor, especialmente el amor homoerótico, con ciertos toques pornográficos ("¡Huele a lefa virgen ese maldito cuarto!, "cuando los dedos ensanchan un esfínter...", tu lefa sobre mi estómago), amor que con frecuencia se produce entre un hombre joven, muchas veces prostituto, y un hombre ya entrado en la madurez ("Yo trampeo para vestir de lujo al chavalito...y para que después, caliente aún, cuando se pegue a mi en la cama, no le importe el aliento de un viejo, y metiendo bien la lengua, me diga empalmado el muy cabrón..."). El lugar suele ser un bar o un prostíbulo ("Viejas-viejos de tintes pelirrojos y añejo cigarrillo...¡Me es dulce veros, noctámbulos, en el puticlub, tan cotidianos..."), lugar común de muchos poemas ("Bendita y triste industria prepotente del sexo en el paraíso de la infelicidad").
b) La vejez o el paso del tiempo, vistos con frecuencia desde un punto de vista esteta, mucho más que epicuriano. Hay alusiones a la nostalgia, a la memoria. Quizás son los poemas en donde habla de la vejez y de la crueldad de la vida (como "Carmen", "El Inmaduro", "Largo viaje de un día hacia la noche", y quizás el mejor del libro, "Viejos") los más logrados, en donde el autor muestra una lucidez que debería explorar en otros campos.
c) En menor medida, hay varios poemas dedicados a las religiones y a las diferentes iglesias, en especial la católica ("Dogma","Galileos", "La España Imperial Católica", "La Fe"), a la familia (Familia, Iconoclasta, Las Antiguas Madres ) y a lo social ("Otro Mundo es Posible", "Panfleto", "Parados"), éstos últimos de los peores del libro.
Uno de los principales problemas de "La prosa del mundo", y no tiene nada que ver con un acercamiento orientalista a los ciclos de las estaciones, es que los temas se repiten con muchas frecuencia, y no solo los temas sino la forma en la que se describen distintos personajes. Es como si de un mismo poema encontráramos cuatro o cinco variaciones dentro del libro.
En este sentido, una de las repeticiones más frecuentes tiene que ver con la descripción del cuerpo masculino. La utilización de los términos espada o sable para definir al cuerpo aparece en varias ocasiones. Un caso especial ocurre con la palabra muslo, obsesivamente utilizada a lo largo del poemario ("recia solidez del muslo"; "muslos prietos y largos"; "el sudor de los muslos en los muslos", obsesión que luego nos aclara LAV por la referencia a Platón, a Teognis y al coito "inter-femora"). También se repite casi idénticamente la descripción de los cabellos, en donde la expresión "cabellos enredados" o "revueltos" se repite casi en cada descripción masculina. También repite en dos poemas diferentes el celiniano "la vejez es lo que sobra de la vida"; y la lengua y los labios siempre están "húmedos". Cómo no. Le falta mucha más riqueza y variedad a los poemas/relatos.
El autor dice en su postfacio que la diferencia entre la prosa y prosa poética la proporciona el ritmo. Sin embargo, el ritmo del poemario no está muy logrado. En general, LAV utiliza varias figuras retóricas muy conocidas en poesía en prosa:
a) Polisíndeton: Abundante a lo largo del poemario: "Violó y bailó y y bendijo y naufragó..."; "y el pecho se regala, y las piernas y el placer de la carne".
b) Asíndeton de la mano de enumeraciones: Quizás esta sea una de las sorpresas, y de los grandes fallos del poemario. En ocasiones, el autor trata de tropicalizar su escritura, en una fallida imitación de Álvaro Mutis o de Rafael Cadenas. Introduce localismos hispanoamericanos (como en "El fusilamiento de Torrijos") y en reiteradas ocasiones nos trata de introducir sin éxito en los paraísos terrenales de Brasil o del Caribe: "Son tigres cuando el matador sabe el sentido de su hazaña, cóndores en la venganza y la rapiña, rapaces y sucias como gallinazos cuando el macho...". Se queda a mitad de camino. Es difícil que una enumeración resulte completamente fallida, y las suyas no fallan del todo, pero se quedan a años luz de las enumeraciones de los poetas mencionados anteriormente, o de cualquier poeta medio de estos países. Veamos otro ejemplo de enumeración: "Un crisol, un melting-pot de crónica y sentimientos, de vísceras herbales y carne sazonada de áspera vida en lonchas. Leyendas y verdades, fábula y batallas, horror, delirio, fragmentos de conversación, esposo-esposa, chico-chica...". Es como si en mitad del Sambódromo de Río de Janeiro, Luis Antonio saliera con su ropa habitual y tratara de seguir el ritmo de los bailarines.
c) Anáfora: Hay de todo tipo: "De sus otras casi infinitas posibilidades. Un nuevo amor. Una nueva belleza. De un continente nuevo. De una luz distinta". En "Delicias Facere" insiste con el sintagma "El cuerpo de los chicos" en numerosas ocasiones, y ocurre lo mismo en "Lautréamont" con el verbo "Abandonarse". En "Icárica": "...ni seguir, ni ser, ni medrar, ni trepar, ni trabajar, ni competir, ni luchar, ni esforzarte...".
d) Otras veces el autor juega con frases cortas muy seguidas, en donde a veces abundan los cambios de plano, tanto a nivel espacial como de narrador/personaje o incluso de tiempo verbal. También usa las frases subordinadas.
El ritmo recae en demasía en estas figuras retóricas y se olvida por completo, y no acierta, en el ritmo acentual de las frases, con lo que la poética rítmica se pierde en unos cuantos relatos.
A nivel estilístico, se repiten marcas de la casa de siempre: cultismos, mitología y personajes históricos (Eros y Hércules, Troya, Sibila, Álvaro de Luna), algún latinajo para estudiantes de ESO, varias terminaciones o comienzos en máximas ("si sabes mirar, todo es poesía") y, lo peor, un venecianismo de un alto nivel de cursilería ("...miró al cielo. Ahora veteaba colores de gacela con amarillo de frangipán"; "Hubiera jurado que en los labios y en el pelo llevaba diamantes"; "las verdosas lagunas se infectaban de pululante belleza lunar"; "Porque perder es una leyenda romántica, un maridaje con el esplendor...de la vida"; "sus muslos separados como cálices de flor"; "ha sido una felina belleza, piel de lirios",; "¿qué rumor de músicas trae el viento, qué torre de canción?")
A lo anterior habría que sumar:
a) Comparaciones de principiante: "su cuerpo era como una afilada espada"; "Habló del sexo y la ternura parados en la adolescencia, como un bonito tren eléctrico que descarriló"
b) Metáforas principiante: "Copuló con la guitarra en el escenario"; "la Muerte es un naipe cotidiano en la baraja"; "incendiaban de fuego el aroma de su paz".
c) Y algo de humor involuntario: "miraban como las gatas que no ven al ratón"; "un atractivo muchacho de maduras borrascas"...
d) Expresiones gastadas: "olerle como olor a salitre"; "A veces tengo que ir recogiendo pedazos de mí mismo"; "¿Somos hoy más felices?".
En algunas ocasiones, como no podía ser menos en las casi 200 páginas del libro, LAV acierta, sin duda: "Es el oro molido sobre los párpados de los muertos"; "Y los polvos cubren el rostro de rosa flamingo"...
Y por terminar, hay multitud de erratas que destrozarían a nuestra querida Luisa. Parece que es verdad que se dieron mucha prisa en terminar el libro.
LAV tiene oficio, se nota que lleva muchos años escribiendo, salva los muebles en muchas ocasiones, es efectista, hay sin duda poemas buenos entre los más de noventa del libro ("Olga Rudge", "Peter-19" como buen y escaso ejemplo del cambio de yo poético, "Simón" como único tropicalismo que funciona, "Tema: la Fe", y los poemas donde habla de la vejez y de la crueldad de la vida como "Carmen", "El Inmaduro", "Largo viaje de un día hacia la noche", y "Viejos").
Pero el libro es muy repetitivo, cansa, tanto porque se repiten en demasía situaciones muy parecidas, como por el hecho de que hasta el interior de los poemas/relatos es repetitivo. El intento de tropicalizar varios poemas no está conseguido salvo en un caso. Además, el ritmo se basa en la acumulación de figuras retóricas que fatigan, sin que se haya prestado la atención debida al ritmo acentual. Hay, asimismo, frases, o versos, que por sus metáforas o comparaciones, resultan impropios de alguien que lleva tanto tiempo escribiendo. Y son especialmente irritantes la cursilerías venecianas que tanto lastran a este escritor.
Nos gustaría casi terminar con una pequeña anécdota. Se repite en varios puntos del libro la obsesión del poeta con los mendigos (incluso hay dos poemas titulados "Mendigos" y "Mendigos anónimos"), y sobre todo, la posibilidad de convertirse él mismo en mendigo. Como le dice su psiquiatra, "sueños de niño rico", que podrían explicar ciertas conductas del autor. O como dice el autor: "A la nada vacía del lúgubre y psiquiátrico esteta".
Terminamos con una cita del libro. A buen entendedor, pocas palabras bastan: "Toda mercaduría es macabra y plebeya".
Valoración del libro "La prosa del mundo": 5,5 / 10
Vaya comienzo de año que llevamos. No acabamos de salir de una y nos encontramos así, de sopetón, con el ya famoso libro de Luis Antonio (LAV). ¡¡¡Queremos paz y tranquilidad!!! En fin, comencemos. Agárrense que vienen curvas.
Esta semana El Cultural trajo dos reseñas de poesía, la del libro de LAV y una antología de poetas persas del mítico Cansino Assens que ha sacado su fundación y con la que nos hemos encontrado con los problemas de distribución de siempre. A partir de ahora, cuando se nos pierda la contracrítica de un libro por problemas de distribución, cuando ya obre en nuestro poder, sólo lo criticaremos, si lo conseguimos, en el caso de que sea un libro que realmente valga la pena dar a conocer a nuestros lectores según nuestro criterio.
A parte de esto, en la sección de breves Ainhoa nos deja siete líneas para Oliverio Girondo, Hugo Gutiérrez Vega e Itziar Mínguez, estos dos últimos , como no, de Visor, y el primero de Renacimiento, libro al que dedicamos un largo artículo hace meses. El sólo hecho de que el libro de Oliverio aparezca en la sección de breves cuando llevamos semanas y semanas con muchos libros mediocres ocupando, evidentemente no siempre, las grandes reseñas, nos indica que la persona que decide la distribución de espacio en la sección de poesía sabe tanto de poesía como nosotros de física subatómica. Por cierto, que el libro de Oliverio ha tenido un enorme éxito.
Para la antología que frases célebres de esta crítica que ninguno de nosotros sabemos muy bien que hace aquí: "A la vanguardia sólo le sirve una poesía que permita detonar una revolución, escribir poemas en forma de rana o decir tonterías". No se nos ocurre una tontería más grande que las propias de esta mujer.
Vamos a tratar de acabar el mal rollo en los tres siguientes párrafos. Ya hemos hablado en varias ocasiones sobre el II Premio Viaje al Parnaso, tanto reproduciendo la denuncia de los tres finalistas al premio y a la editorial Visor como las patéticas e inmorales, que palabra tan pasada de moda, declaraciones de Luis Antonio a la revista Leer. Las recordamos: "Nos podemos preguntar, de paso, si es bueno que las editoriales y las instituciones pacten los premios. Porque es una costumbre generalizada".
Pues bien, algo que un país con cierto nivel de ética llevaría al oscurantismo de por vida a un autor, aquí no significa nada. Y decimos que no significa nada por lo siguiente. El Cultural, esta semana, ha decidido realizar una reseña de este libro, todavía caliente de la imprenta. En primer lugar, desde que se destapó el escándalo que inunda Internet en decenas de foros y blogs, El Cultural no ha dicho ni una sola palabra al respecto. Ni siquiera el famoso Juan Palomo, que denunció con razón un caso mucho menos grave como el de Martín López-Vega, ha dicho algo sobre un tema que ha sido el más comentado por todo el mundo poético los últimos dos meses. Algunos de nosotros hemos participado en algún jurado de premios últimamente y no os podéis imaginar lo que decían gente muy relevante de la poesía, incluyendo nacionales, jurados de nacionales, etc. Que todo esto lo haya silenciado el Cultural, y por supuesto el País que es donde ahora LAV trabaja, nos da un ejemplo clarividente de lo que es la realidad informativa de la prensa escrita, quizás la más partidista y subjetiva de los países más desarrollados del mundo. No os podéis retratar mejor queridos. La amistad por encima del deber de información. La ética, ¿para las clases de la universidad?. ¿O sólo para los matrimonios gays, señor Anson?. Se entiende ahora mejor que quieran quitar la asignatura de educación para la ciudadanía porque adoctrina. No sea que alguien se vaya a quejar de su comportamiento. Nada como la educación católica fundamentalista. Eso sí que no es adoctrinamiento.
Nos recuerdan las palabras de Oscar Wilde, que le vienen tan al pelo a nuestra poesía y a nuestro periodismo: "The difference between literature and journalism is that journalism is unreadable, and literature is not read”
Si antes hemos hablado de amistad, nos imaginamos que también será la amistad la que ha llevado a que la crítica al libro de LAV la realice nada más y nada menos que Francisco Díaz de Castro, que llevaba mucho tiempo sin hacer crítica de Visor, en concreto desde que nos llevamos las manos a la cabeza hace meses. Recordamos. Francisco ha sido ganador en 2004 del Premio Ciudad de Melilla que controla Visor. Igual que existe un premio de la crítica, también existe un premio para los críticos y este es el Ciudad de Melilla. Algunos críticos ganadores: Clara Janés, Benjamín Prado, Luis Antonio de Villena, Miguel García Posada, Francisco Díaz de Castro...Toma ya. Para que cortarse, digan que sí. Francisco también ha sido jurado de varios premios Visor. Así que, ¿nos puede decir alguien la objetividad que puede tener Francisco a la hora de valorar un libro premiado de Visor, cuando él es premiado por Visor, jurado de Visor, en una casa como El Cultural en donde además el presidente presume de su amistad con Jesús García Sánchez alias "Chus Visor", en donde esta editorial recibe un trato exquisito tanto en cuanto a número de reseñas como al trato que se les da?. Efectivamente la reseña de Francisco es positiva y, por supuesto, no hay ni la más mínima referencia al escándalo del premio. Ojalá pudiéramos incumplir nuestro código ético y gritar los adjetivos que remueven en nuestra bilis. Nos quedaremos con un simple ¡¡Vergüenza ajena!!. La Nausée.
Dice Luis Antonio en el poema "Virgilio Piñera" de este libro: "Periodista, dije, es el llamado a dar fe". Y nosotros esbozamos una ligera sonrisa.
Valoración de la objetividad a priori del crítico, en este caso, en nuestra opinión: 0 / 10
La valoración de nuestra objetividad está a la par: 0 / 10
Y hasta aquí el mal rollo, por nuestra parte. Vayamos al libro.
En el postfacio, el autor declara varias cosas y pensamos que escribe lo contrario de lo que piensa. Efectivamente, la prosa del mundo es una expresión hegeliana, que es de donde el autor reivindica el origen del título. Algo más cercano estaría el mismo título de Maurice Merleau-Ponty, pero nos imaginamos que será una causalidad. El poeta declara también que el sujeto poético no suele ser él, pero conociéndolo bastante y teniendo amigos comunes, pensamos que hay mucho de biográfico en este libro. (Para connoiseurs en blanco y negro, acho que não, incluso en rumano). Y termina diciendo: "Contra el valle de lágrimas el jardín de Epicuro. Que pocos estamos en ello". En realidad el libro es de un pesimismo bastante rotundo salvo quizás por un solo poema: "Gandaya".
El libro está dividido en 94 poemas/relatos, organizados por orden alfabético, en casi doscientas páginas, y dependiendo del relato y de la habilidad de autor, podemos hablar de prosa (entre muchos podríamos nombrar "Caída de Imperio", "El Poeta", "Mendigos", "Trípode") o de prosa poética.
A nivel temático tres son los grandes temas del libro:
a) El amor, especialmente el amor homoerótico, con ciertos toques pornográficos ("¡Huele a lefa virgen ese maldito cuarto!, "cuando los dedos ensanchan un esfínter...", tu lefa sobre mi estómago), amor que con frecuencia se produce entre un hombre joven, muchas veces prostituto, y un hombre ya entrado en la madurez ("Yo trampeo para vestir de lujo al chavalito...y para que después, caliente aún, cuando se pegue a mi en la cama, no le importe el aliento de un viejo, y metiendo bien la lengua, me diga empalmado el muy cabrón..."). El lugar suele ser un bar o un prostíbulo ("Viejas-viejos de tintes pelirrojos y añejo cigarrillo...¡Me es dulce veros, noctámbulos, en el puticlub, tan cotidianos..."), lugar común de muchos poemas ("Bendita y triste industria prepotente del sexo en el paraíso de la infelicidad").
b) La vejez o el paso del tiempo, vistos con frecuencia desde un punto de vista esteta, mucho más que epicuriano. Hay alusiones a la nostalgia, a la memoria. Quizás son los poemas en donde habla de la vejez y de la crueldad de la vida (como "Carmen", "El Inmaduro", "Largo viaje de un día hacia la noche", y quizás el mejor del libro, "Viejos") los más logrados, en donde el autor muestra una lucidez que debería explorar en otros campos.
c) En menor medida, hay varios poemas dedicados a las religiones y a las diferentes iglesias, en especial la católica ("Dogma","Galileos", "La España Imperial Católica", "La Fe"), a la familia (Familia, Iconoclasta, Las Antiguas Madres ) y a lo social ("Otro Mundo es Posible", "Panfleto", "Parados"), éstos últimos de los peores del libro.
Uno de los principales problemas de "La prosa del mundo", y no tiene nada que ver con un acercamiento orientalista a los ciclos de las estaciones, es que los temas se repiten con muchas frecuencia, y no solo los temas sino la forma en la que se describen distintos personajes. Es como si de un mismo poema encontráramos cuatro o cinco variaciones dentro del libro.
En este sentido, una de las repeticiones más frecuentes tiene que ver con la descripción del cuerpo masculino. La utilización de los términos espada o sable para definir al cuerpo aparece en varias ocasiones. Un caso especial ocurre con la palabra muslo, obsesivamente utilizada a lo largo del poemario ("recia solidez del muslo"; "muslos prietos y largos"; "el sudor de los muslos en los muslos", obsesión que luego nos aclara LAV por la referencia a Platón, a Teognis y al coito "inter-femora"). También se repite casi idénticamente la descripción de los cabellos, en donde la expresión "cabellos enredados" o "revueltos" se repite casi en cada descripción masculina. También repite en dos poemas diferentes el celiniano "la vejez es lo que sobra de la vida"; y la lengua y los labios siempre están "húmedos". Cómo no. Le falta mucha más riqueza y variedad a los poemas/relatos.
El autor dice en su postfacio que la diferencia entre la prosa y prosa poética la proporciona el ritmo. Sin embargo, el ritmo del poemario no está muy logrado. En general, LAV utiliza varias figuras retóricas muy conocidas en poesía en prosa:
a) Polisíndeton: Abundante a lo largo del poemario: "Violó y bailó y y bendijo y naufragó..."; "y el pecho se regala, y las piernas y el placer de la carne".
b) Asíndeton de la mano de enumeraciones: Quizás esta sea una de las sorpresas, y de los grandes fallos del poemario. En ocasiones, el autor trata de tropicalizar su escritura, en una fallida imitación de Álvaro Mutis o de Rafael Cadenas. Introduce localismos hispanoamericanos (como en "El fusilamiento de Torrijos") y en reiteradas ocasiones nos trata de introducir sin éxito en los paraísos terrenales de Brasil o del Caribe: "Son tigres cuando el matador sabe el sentido de su hazaña, cóndores en la venganza y la rapiña, rapaces y sucias como gallinazos cuando el macho...". Se queda a mitad de camino. Es difícil que una enumeración resulte completamente fallida, y las suyas no fallan del todo, pero se quedan a años luz de las enumeraciones de los poetas mencionados anteriormente, o de cualquier poeta medio de estos países. Veamos otro ejemplo de enumeración: "Un crisol, un melting-pot de crónica y sentimientos, de vísceras herbales y carne sazonada de áspera vida en lonchas. Leyendas y verdades, fábula y batallas, horror, delirio, fragmentos de conversación, esposo-esposa, chico-chica...". Es como si en mitad del Sambódromo de Río de Janeiro, Luis Antonio saliera con su ropa habitual y tratara de seguir el ritmo de los bailarines.
c) Anáfora: Hay de todo tipo: "De sus otras casi infinitas posibilidades. Un nuevo amor. Una nueva belleza. De un continente nuevo. De una luz distinta". En "Delicias Facere" insiste con el sintagma "El cuerpo de los chicos" en numerosas ocasiones, y ocurre lo mismo en "Lautréamont" con el verbo "Abandonarse". En "Icárica": "...ni seguir, ni ser, ni medrar, ni trepar, ni trabajar, ni competir, ni luchar, ni esforzarte...".
d) Otras veces el autor juega con frases cortas muy seguidas, en donde a veces abundan los cambios de plano, tanto a nivel espacial como de narrador/personaje o incluso de tiempo verbal. También usa las frases subordinadas.
El ritmo recae en demasía en estas figuras retóricas y se olvida por completo, y no acierta, en el ritmo acentual de las frases, con lo que la poética rítmica se pierde en unos cuantos relatos.
A nivel estilístico, se repiten marcas de la casa de siempre: cultismos, mitología y personajes históricos (Eros y Hércules, Troya, Sibila, Álvaro de Luna), algún latinajo para estudiantes de ESO, varias terminaciones o comienzos en máximas ("si sabes mirar, todo es poesía") y, lo peor, un venecianismo de un alto nivel de cursilería ("...miró al cielo. Ahora veteaba colores de gacela con amarillo de frangipán"; "Hubiera jurado que en los labios y en el pelo llevaba diamantes"; "las verdosas lagunas se infectaban de pululante belleza lunar"; "Porque perder es una leyenda romántica, un maridaje con el esplendor...de la vida"; "sus muslos separados como cálices de flor"; "ha sido una felina belleza, piel de lirios",; "¿qué rumor de músicas trae el viento, qué torre de canción?")
A lo anterior habría que sumar:
a) Comparaciones de principiante: "su cuerpo era como una afilada espada"; "Habló del sexo y la ternura parados en la adolescencia, como un bonito tren eléctrico que descarriló"
b) Metáforas principiante: "Copuló con la guitarra en el escenario"; "la Muerte es un naipe cotidiano en la baraja"; "incendiaban de fuego el aroma de su paz".
c) Y algo de humor involuntario: "miraban como las gatas que no ven al ratón"; "un atractivo muchacho de maduras borrascas"...
d) Expresiones gastadas: "olerle como olor a salitre"; "A veces tengo que ir recogiendo pedazos de mí mismo"; "¿Somos hoy más felices?".
En algunas ocasiones, como no podía ser menos en las casi 200 páginas del libro, LAV acierta, sin duda: "Es el oro molido sobre los párpados de los muertos"; "Y los polvos cubren el rostro de rosa flamingo"...
Y por terminar, hay multitud de erratas que destrozarían a nuestra querida Luisa. Parece que es verdad que se dieron mucha prisa en terminar el libro.
LAV tiene oficio, se nota que lleva muchos años escribiendo, salva los muebles en muchas ocasiones, es efectista, hay sin duda poemas buenos entre los más de noventa del libro ("Olga Rudge", "Peter-19" como buen y escaso ejemplo del cambio de yo poético, "Simón" como único tropicalismo que funciona, "Tema: la Fe", y los poemas donde habla de la vejez y de la crueldad de la vida como "Carmen", "El Inmaduro", "Largo viaje de un día hacia la noche", y "Viejos").
Pero el libro es muy repetitivo, cansa, tanto porque se repiten en demasía situaciones muy parecidas, como por el hecho de que hasta el interior de los poemas/relatos es repetitivo. El intento de tropicalizar varios poemas no está conseguido salvo en un caso. Además, el ritmo se basa en la acumulación de figuras retóricas que fatigan, sin que se haya prestado la atención debida al ritmo acentual. Hay, asimismo, frases, o versos, que por sus metáforas o comparaciones, resultan impropios de alguien que lleva tanto tiempo escribiendo. Y son especialmente irritantes la cursilerías venecianas que tanto lastran a este escritor.
Nos gustaría casi terminar con una pequeña anécdota. Se repite en varios puntos del libro la obsesión del poeta con los mendigos (incluso hay dos poemas titulados "Mendigos" y "Mendigos anónimos"), y sobre todo, la posibilidad de convertirse él mismo en mendigo. Como le dice su psiquiatra, "sueños de niño rico", que podrían explicar ciertas conductas del autor. O como dice el autor: "A la nada vacía del lúgubre y psiquiátrico esteta".
Terminamos con una cita del libro. A buen entendedor, pocas palabras bastan: "Toda mercaduría es macabra y plebeya".
Valoración del libro "La prosa del mundo": 5,5 / 10
martes, 4 de diciembre de 2007
Luis A. de Villena:"...podemos preguntar...si es bueno que las editoriales y las instituciones pacten premios.Porque es una costumbre generalizada"
Nos habían hablado de esta frase pero no nos la podíamos creer hasta que esta mañana hemos bajado al kiosko y hemos comprado el número 188 de la revista Leer, que dedica un artículo completo al famoso caso Premio Parnaso de Valdepeñas, incluyendo una pequeña entrevista.
Nos habíais pedido un comentario sobre dos premios recientes y hemos querido comenzar con estas declaraciones, más importantes, y sobre el propio premio Parnaso. En concreto, la frase de Luis Antonio en la revista Leer es: "Vivimos en un mundo dominado por el dinero y donde las editoriales, es verdad, se arriesgan poco. Nos podemos preguntar, de paso, si es bueno que las editoriales y las instituciones pacten los premios. Porque es una costumbre generalizada".
Hemos contado hasta 1000 antes de seguir hablando, porque cualquiera de nuestros comentarios iniciales iba a contener un insulto o algo parecido. La poesía no es dinero, no es poder, no es salir en una foto con la barbilla bien alzada, no es engañar a los sueños de cientos de jóvenes que se gastan su dinero en fotocopias, no son las gastadas antologías, ni el pacto de premios, ni siquiera los putos premios.
Nos parece una desfachatez esas declaraciones, pero como son verdad, al menos esperamos que a nadie le quepa la menor duda de la realidad de los premios importantes en España a partir de ahora.
La pena es que no pasará nada. Los jóvenes se seguirán presentando a los premios con la esperanza de ser algún día parte del pastel que ahora ven desde abajo.
Nuestra actitud desde este momento es animar a todo el mundo a que no se presente a ni un solo premio donde no exista la máxima transparencia en todo el proceso de concesión. Y en estos momentos esa transparencia no existe en ningún premio importante de poesía. Vosotros sois los que podéis hacer cambiar las reglas con vuestro silencio, con vuestra rebeldía civil y cívica. Ya basta de sectas, de endogamias, de monipodios y de todos estos cánceres que pululan por nuestro país poético. Acabar con ello, por favor.
Qué asco.
En referencia a los dos premios que citabais, pues sí. El premio Ricardo Molina, edita Hiperión, lo ha ganado Ada Salas, que es una histórica de Hiperión desde el 94 que ganó el premio Hiperión. Una casualidad. Y es una buena poeta. Y el premio Ciudad de Torrevieja, editado por Plaza&Janés, lo ha ganado Coloma Fernández Armero, una narradora que escribía su primer poemario y que había publicado dos novelas con Plaza&Janés. Otra casualidad. Por cierto que de nuevo Pepe Caballero Bonald en este premio al que dijo que no volvería. Pepe, coño, estás en el Parnaso, estás de nuevo en el Torrevieja. A tu edad y con tu carrera, ¿qué necesidad tienes de esto?.
Sinceramente creemos que hemos llegado a un nivel tal que no se puede seguir excavando. En vuestras manos, sobre todo, está el cambiar esta situación. Respecto a los tres compañeros del premio Parnaso de Valdepeñas, si como decís en el correo que nos habéis enviado hay algún poema ya publicado con anterioridad, (el libro del premio, asombraros, ya se ha publicado), creemos que tenéis casi el deber de llevar este asunto a los tribunales y que ellos decidan. Ya es hora de pegar un portazo y os lo han puesto bien fácil.
Día triste.
Nos habíais pedido un comentario sobre dos premios recientes y hemos querido comenzar con estas declaraciones, más importantes, y sobre el propio premio Parnaso. En concreto, la frase de Luis Antonio en la revista Leer es: "Vivimos en un mundo dominado por el dinero y donde las editoriales, es verdad, se arriesgan poco. Nos podemos preguntar, de paso, si es bueno que las editoriales y las instituciones pacten los premios. Porque es una costumbre generalizada".
Hemos contado hasta 1000 antes de seguir hablando, porque cualquiera de nuestros comentarios iniciales iba a contener un insulto o algo parecido. La poesía no es dinero, no es poder, no es salir en una foto con la barbilla bien alzada, no es engañar a los sueños de cientos de jóvenes que se gastan su dinero en fotocopias, no son las gastadas antologías, ni el pacto de premios, ni siquiera los putos premios.
Nos parece una desfachatez esas declaraciones, pero como son verdad, al menos esperamos que a nadie le quepa la menor duda de la realidad de los premios importantes en España a partir de ahora.
La pena es que no pasará nada. Los jóvenes se seguirán presentando a los premios con la esperanza de ser algún día parte del pastel que ahora ven desde abajo.
Nuestra actitud desde este momento es animar a todo el mundo a que no se presente a ni un solo premio donde no exista la máxima transparencia en todo el proceso de concesión. Y en estos momentos esa transparencia no existe en ningún premio importante de poesía. Vosotros sois los que podéis hacer cambiar las reglas con vuestro silencio, con vuestra rebeldía civil y cívica. Ya basta de sectas, de endogamias, de monipodios y de todos estos cánceres que pululan por nuestro país poético. Acabar con ello, por favor.
Qué asco.
En referencia a los dos premios que citabais, pues sí. El premio Ricardo Molina, edita Hiperión, lo ha ganado Ada Salas, que es una histórica de Hiperión desde el 94 que ganó el premio Hiperión. Una casualidad. Y es una buena poeta. Y el premio Ciudad de Torrevieja, editado por Plaza&Janés, lo ha ganado Coloma Fernández Armero, una narradora que escribía su primer poemario y que había publicado dos novelas con Plaza&Janés. Otra casualidad. Por cierto que de nuevo Pepe Caballero Bonald en este premio al que dijo que no volvería. Pepe, coño, estás en el Parnaso, estás de nuevo en el Torrevieja. A tu edad y con tu carrera, ¿qué necesidad tienes de esto?.
Sinceramente creemos que hemos llegado a un nivel tal que no se puede seguir excavando. En vuestras manos, sobre todo, está el cambiar esta situación. Respecto a los tres compañeros del premio Parnaso de Valdepeñas, si como decís en el correo que nos habéis enviado hay algún poema ya publicado con anterioridad, (el libro del premio, asombraros, ya se ha publicado), creemos que tenéis casi el deber de llevar este asunto a los tribunales y que ellos decidan. Ya es hora de pegar un portazo y os lo han puesto bien fácil.
Día triste.
lunes, 19 de noviembre de 2007
Babelia, tercera semana de Noviembre, 2007. Crítica. Renée Vivien y Ramón García Mateos.
Hola a todo el mundo,
Babelia esta semana se animó un poco. Hay un artículo sobre Renée Vivien y una reseña sobre Ramón García Mateos.
Comenzamos por el artículo que firma Luis Antonio (LAVG). Decimos artículo porque se asemeja más a un artículo periodístico que una crítica literaria. Básicamente se trata de una pequeña biografía completada con un par de apuntes críticos. El libro lo traduce Aurora Luque y edita Igitur.
No vemos problemas de objetividad de Luis Antonio respecto a la editorial:
Objetividad a priori del crítico en nuestra opinión en este caso: 8 / 10.
Evidentemente la objetividad del crítico respecto a cualquier persona que le suene a decadente, rica y homosexual no lo es tanto. Que cada uno lo valore como quiera.
Nuestra objetividad respecto a LAVG tampoco es como para echar cohetes. Como personaje, nos sentimos en las antípodas de lo que representa. Como poeta, lo respetamos. Como crítico, lo respetamos aunque no lo compartamos ni nos guste.
Estamos ante una poeta de interés moderado, con una vida más interesante que su obra. En este sentido, recomendamos el libro de la persona que realiza el epílogo de esta antología, titulado "La pasión según Renée Vivien". Edita Seix Barral. También interesante el libro "Se me apareció una mujer", que es una autobiografía. Edita El Cobre.
Nos gustaría aclarar lo que queremos decir con una vida más interesante que su obra. Si Renée Vivien no hubiera sido decadentemente rica, no hubiera sido lesbiana, no hubiera tenido el éxito mediático que tuvo (hasta Rodin le esculpió una estatua), ni la horrible caída en los infiernos en la que terminó su vida, es más que probable que su nombre como poeta ya se hubiera olvidado. Pero hay personas, como LAVG, que se sienten enormemente atraídas por los escritores ricos, de buena familia, decadentes y algo golfos. El no tan discreto encanto de la burguesía. Pudiera ser que a LAVG le hubiera gustado ser el Oscar Wilde de nuestro tiempo, pero ni por orígenes, ni por obra, ni por talento lo será. Además, las cosas que a este señor le parecen modernas, la gente más joven las asumimos como natural. Lejos de "discriminaciones positivas", aunque a alguna de nosotras no beneficiara o nos hubiera beneficiado.
Sobre el libro, que es una antología de Renée, creemos lo siguiente. Al contrario de lo que opina el crítico, vemos un léxico mucho más cercano al parnasianismo que al simbolismo, en donde de fondo impera un aire puramente romántico. Una curiosa mezcla entre Gautier y algunos detalles del romanticismo francés decimonónico. Un poesía de la belleza y del amor, de una persona que debió sentir a lo largo de toda su vida la enorme pulsión entre su educación y sus amistades, entre su lado más carnal y su lado más espiritual, sin llegar a unir ambos conceptos.
Desgraciadamente, muchos poemas no resisten bien el tiempo, como sí ocurre con muchos otros poetas franceses que vivieron en su tiempo. Los poemas suenan cursis en más de una ocasión y sólo les salva de la cursilería el tono lésbico situado en su contexto histórico.
La traducción de Aurora, impecable. No estamos de acuerdo en la crítica que realiza LAVG sobre la rima y la historia más reciente de la traducción del francés al español da la razón en la apuesta de Aurora de sacrificar la rima por el contenido. La selección, también buena.
En conclusión, una poesía preciosista, que sonara a antigua a muchos, y que probablemente guste a aquellas personas que gusten del lado más romántico y retórico de nuestro arte.
Un último comentario frívolo. Si tienes novia y eres chica, se nos ocurren otros libros más interesantes pero nunca está de más una velada romántica, ¿no?.
Valoración del libro Poemas, de Renée Vivien: 5, 75 / 10.
La reseña de la semana la realiza Ángel Luis Prieto de Paula sobre el último libro de Ramón García Mateos, "Como otros tienen una patria". Edita Algaida. Este libro ganó la décima edición del premio de poesía Ciudad de Salamanca. Al margen de que el poeta es salmantino de origen, no hemos visto más casualidades en el jurado. El libro también se presentó al Ciudad de Torrevieja, aunque no ganó.
La valoración sobre la independencia del crítico es buena con respecto a la editorial aunque no es demasiado buena respecto al poeta. Desconocemos si existe amistad entre ambos, pero Ramón está muy bien cubierto en el Cervantes virtual por el propio Angel Luis, ha leído en su ciclo, Ramón ha incluído a un poeta traducido del catalán por él como es Gerard Vergés...Al menos son conocidos y a Angel, con todo su derecho, le gusta su poesía. Lo dejaremos en una nota de cinco.
A nosotros Angel Luis nos gusta como crítico aunque nos guste más como ensayista. Y esto ocurre porque su gusto, como otras veces hemos comentado, es desconcertante en algunas ocasiones. Después de seguirle durante un tiempo nos atreveríamos a decir que por un lado le gusta la poesía neoclásica, o como la quiera usted llamar, como la de su compañero y amigo Guillermo Carnero o la varios libros de Ramón García Mateos. Y por otro lado le gusta aparentemente bastante la poesía social, de características mucho menos clásicas. No nos gusta tanto la forma en la que está llevando el portal Cervantes virtual. Hay un excesivo protagonismo de sus gustos particulares, las malísimas lenguas llaman al portal el Paula virtual, cuando debería ser un proyecto mucho más abierto y en el que en vez de un catedrático y sus compañeros/amigos, participaran diez catedráticos y de universidades diversas. En nuestra modesta opinión. Eso sí, los incluidos están bien cubiertos y reseñados.
La pequeña crítica de Ángel Luis sobre el libro, buena. La mejor hasta la fecha de la nueva temporada junto con la de Antonio Ortega. En realidad, los dos son de lejos los mejores críticos de Babelia en poesía.
Vamos al libro y al autor. Ramón es de esos autores que se han especializado en la publicación de libros mediante su presentación a premios literarios. No tenemos nada a favor o en contra de esta forma de vida poética. Pero teniendo en cuenta, en general, los premios a los que, con la excepción del Rafael Morales, se ha presentado el autor, el poeta, de forma voluntaria probablemente, ha estado ligado a una poesía conservadora en lo que a métrica y forma se refiere cuando su verdadera altura la alcanza cuando el poeta deja libre su imaginación, y deja de contar sílabas, como ocurría en Morfina en el corazón (2003), un libro que nos parece superior al aquí reseñado, y sin duda el mejor de sus poemarios.
Dicho de otra manera, si Ashbery hubiera presentado su espejo convexo inédito a la mayoría de este tipo de premios, le devolverían el poemario con un enorme interrogante en la contraportada y recomendandole que se dedicara a otra cosa.
"Como otros tienen una patria", título tomado de un verso de Mestre, es un libro de memorias, de la familia, la tierra, el pasado rural, el futuro y la presencia de la muerte en él, en el que se combinan versos libres con sonetos blancos. Y es en sus versos libres donde de verdad vemos al mejor Ramón, al poeta que es capaz de transmitirnos su fuerza lírica y poética. Hay poetas a los que la tradición termina lastrando su carrera. Hay poemas en los que Ramón mete un ay detrás de otro, que a nosotros también nos duele pero no por las mismas razones. En la medida que Ramón apueste de manera definitiva por su voz propia y se desprenda de sus mitos, aunque ello le suponga apartarse de circuito de premios al que se ha venido presentado, su poesía tendrá una mayor presencia e importancia. De lo contrario, seguirá ganando premios pero, ¿a costa de qué?.
Valoración del libro "Como otros tienen una patria": 6 / 10
Besos a todas y todos.
Babelia esta semana se animó un poco. Hay un artículo sobre Renée Vivien y una reseña sobre Ramón García Mateos.
Comenzamos por el artículo que firma Luis Antonio (LAVG). Decimos artículo porque se asemeja más a un artículo periodístico que una crítica literaria. Básicamente se trata de una pequeña biografía completada con un par de apuntes críticos. El libro lo traduce Aurora Luque y edita Igitur.
No vemos problemas de objetividad de Luis Antonio respecto a la editorial:
Objetividad a priori del crítico en nuestra opinión en este caso: 8 / 10.
Evidentemente la objetividad del crítico respecto a cualquier persona que le suene a decadente, rica y homosexual no lo es tanto. Que cada uno lo valore como quiera.
Nuestra objetividad respecto a LAVG tampoco es como para echar cohetes. Como personaje, nos sentimos en las antípodas de lo que representa. Como poeta, lo respetamos. Como crítico, lo respetamos aunque no lo compartamos ni nos guste.
Estamos ante una poeta de interés moderado, con una vida más interesante que su obra. En este sentido, recomendamos el libro de la persona que realiza el epílogo de esta antología, titulado "La pasión según Renée Vivien". Edita Seix Barral. También interesante el libro "Se me apareció una mujer", que es una autobiografía. Edita El Cobre.
Nos gustaría aclarar lo que queremos decir con una vida más interesante que su obra. Si Renée Vivien no hubiera sido decadentemente rica, no hubiera sido lesbiana, no hubiera tenido el éxito mediático que tuvo (hasta Rodin le esculpió una estatua), ni la horrible caída en los infiernos en la que terminó su vida, es más que probable que su nombre como poeta ya se hubiera olvidado. Pero hay personas, como LAVG, que se sienten enormemente atraídas por los escritores ricos, de buena familia, decadentes y algo golfos. El no tan discreto encanto de la burguesía. Pudiera ser que a LAVG le hubiera gustado ser el Oscar Wilde de nuestro tiempo, pero ni por orígenes, ni por obra, ni por talento lo será. Además, las cosas que a este señor le parecen modernas, la gente más joven las asumimos como natural. Lejos de "discriminaciones positivas", aunque a alguna de nosotras no beneficiara o nos hubiera beneficiado.
Sobre el libro, que es una antología de Renée, creemos lo siguiente. Al contrario de lo que opina el crítico, vemos un léxico mucho más cercano al parnasianismo que al simbolismo, en donde de fondo impera un aire puramente romántico. Una curiosa mezcla entre Gautier y algunos detalles del romanticismo francés decimonónico. Un poesía de la belleza y del amor, de una persona que debió sentir a lo largo de toda su vida la enorme pulsión entre su educación y sus amistades, entre su lado más carnal y su lado más espiritual, sin llegar a unir ambos conceptos.
Desgraciadamente, muchos poemas no resisten bien el tiempo, como sí ocurre con muchos otros poetas franceses que vivieron en su tiempo. Los poemas suenan cursis en más de una ocasión y sólo les salva de la cursilería el tono lésbico situado en su contexto histórico.
La traducción de Aurora, impecable. No estamos de acuerdo en la crítica que realiza LAVG sobre la rima y la historia más reciente de la traducción del francés al español da la razón en la apuesta de Aurora de sacrificar la rima por el contenido. La selección, también buena.
En conclusión, una poesía preciosista, que sonara a antigua a muchos, y que probablemente guste a aquellas personas que gusten del lado más romántico y retórico de nuestro arte.
Un último comentario frívolo. Si tienes novia y eres chica, se nos ocurren otros libros más interesantes pero nunca está de más una velada romántica, ¿no?.
Valoración del libro Poemas, de Renée Vivien: 5, 75 / 10.
La reseña de la semana la realiza Ángel Luis Prieto de Paula sobre el último libro de Ramón García Mateos, "Como otros tienen una patria". Edita Algaida. Este libro ganó la décima edición del premio de poesía Ciudad de Salamanca. Al margen de que el poeta es salmantino de origen, no hemos visto más casualidades en el jurado. El libro también se presentó al Ciudad de Torrevieja, aunque no ganó.
La valoración sobre la independencia del crítico es buena con respecto a la editorial aunque no es demasiado buena respecto al poeta. Desconocemos si existe amistad entre ambos, pero Ramón está muy bien cubierto en el Cervantes virtual por el propio Angel Luis, ha leído en su ciclo, Ramón ha incluído a un poeta traducido del catalán por él como es Gerard Vergés...Al menos son conocidos y a Angel, con todo su derecho, le gusta su poesía. Lo dejaremos en una nota de cinco.
A nosotros Angel Luis nos gusta como crítico aunque nos guste más como ensayista. Y esto ocurre porque su gusto, como otras veces hemos comentado, es desconcertante en algunas ocasiones. Después de seguirle durante un tiempo nos atreveríamos a decir que por un lado le gusta la poesía neoclásica, o como la quiera usted llamar, como la de su compañero y amigo Guillermo Carnero o la varios libros de Ramón García Mateos. Y por otro lado le gusta aparentemente bastante la poesía social, de características mucho menos clásicas. No nos gusta tanto la forma en la que está llevando el portal Cervantes virtual. Hay un excesivo protagonismo de sus gustos particulares, las malísimas lenguas llaman al portal el Paula virtual, cuando debería ser un proyecto mucho más abierto y en el que en vez de un catedrático y sus compañeros/amigos, participaran diez catedráticos y de universidades diversas. En nuestra modesta opinión. Eso sí, los incluidos están bien cubiertos y reseñados.
La pequeña crítica de Ángel Luis sobre el libro, buena. La mejor hasta la fecha de la nueva temporada junto con la de Antonio Ortega. En realidad, los dos son de lejos los mejores críticos de Babelia en poesía.
Vamos al libro y al autor. Ramón es de esos autores que se han especializado en la publicación de libros mediante su presentación a premios literarios. No tenemos nada a favor o en contra de esta forma de vida poética. Pero teniendo en cuenta, en general, los premios a los que, con la excepción del Rafael Morales, se ha presentado el autor, el poeta, de forma voluntaria probablemente, ha estado ligado a una poesía conservadora en lo que a métrica y forma se refiere cuando su verdadera altura la alcanza cuando el poeta deja libre su imaginación, y deja de contar sílabas, como ocurría en Morfina en el corazón (2003), un libro que nos parece superior al aquí reseñado, y sin duda el mejor de sus poemarios.
Dicho de otra manera, si Ashbery hubiera presentado su espejo convexo inédito a la mayoría de este tipo de premios, le devolverían el poemario con un enorme interrogante en la contraportada y recomendandole que se dedicara a otra cosa.
"Como otros tienen una patria", título tomado de un verso de Mestre, es un libro de memorias, de la familia, la tierra, el pasado rural, el futuro y la presencia de la muerte en él, en el que se combinan versos libres con sonetos blancos. Y es en sus versos libres donde de verdad vemos al mejor Ramón, al poeta que es capaz de transmitirnos su fuerza lírica y poética. Hay poetas a los que la tradición termina lastrando su carrera. Hay poemas en los que Ramón mete un ay detrás de otro, que a nosotros también nos duele pero no por las mismas razones. En la medida que Ramón apueste de manera definitiva por su voz propia y se desprenda de sus mitos, aunque ello le suponga apartarse de circuito de premios al que se ha venido presentado, su poesía tendrá una mayor presencia e importancia. De lo contrario, seguirá ganando premios pero, ¿a costa de qué?.
Valoración del libro "Como otros tienen una patria": 6 / 10
Besos a todas y todos.
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lunes, 29 de octubre de 2007
Nuevo Babelia. Última semana de octubre
Primera impresión.
- ¿Dónde está Babelia?.
- No sé. A ver...
- Coño, si es esto.
- ¿Pero eso no es un anuncio de Springfield?.
- Noooo, es el novelista de moda en Europa. Jonathan Littell.
- De moda.
- Sí, de moda, pero cultural.
- Ah, vale.
- ¿Y el nuevo diseño?
- Es éste.
- ¿Este?
- Sí.
- Pero es el mismo que el otro.
- No, mira. Es parecido.
- Ah.
Nos miramos a la cara. Perplejos.
Pues sí. Esa fue la primera impresión. Así que raudos y veloces nos ponemos a buscar poesía. Y nos encontramos con una sección de breves, donde hallamos dos breves reseñas, de Luis Antonio y de Prieto de Paula, hablando de libros ya contracriticados en El Cultural. Bueno, Luis Antonio en realidad habla de dos libros, uno de los cuales no ha sido contracriticado. Angel Luis nos da una columna tan concentrada, nos imaginamos que por voluntad ajena, y tan cultista, por voluntad propia, que alguien habrá tenido que coger un diccionario. Así no nos van a dar más espacio, Ángel Luis. Hay que ser mucho más pop. Luis Antonio hace una crítica aceptable sobre los dos libros que tiene entre manos e incluso le da tiempo a ser un poco crítico. Le ha sentado bien el premio.
Además hay un artículo a página completa sobre un ensayo de William Ospina sobre Juan de Castellanos, que es lo único interesante que hemos encontrado.
La pregunta es: ¿Y en esto se ha quedado el cambio?. ¿Dejamos la poesía reducida a la sección de breves y portadón para el escritor de moda y 5 páginas enteras, algunas de ellas en una sola foto para verle la marca del piercing?.
Cualquier cambio puede ser a peor, y éste tiene toda la pinta de serlo. Pero también nosotros somos un poco ingenuos. Veamos, pensemos en la música, por ejemplo. ¿Cuál es el alma de la música del grupo Prisa?. Los 40 principales. Toma ya. ¿Y qué espacio ocupa la cultura en el canal 4?. ¿Espacio?.
Nuestros padres maduraron con El País, era su periódico, su libertad y cultura. Pero para nosotros no es lo mismo. No tenemos deudas sentimentales con este periódico. Ni creemos que con ninguno porque Público llega un poco tarde para nosotros.
Es la nueva pulp-culture lo que presenta Babelia. Se digiere rápido y no deja secuelas. Industria pura y dura, en formato mancha-manos, para no entretenernos demasiado. Tiene sus nuevos popes, como este señor que sabe de todo y de nada, y que tiene apellido de pastor de bueyes. Un fichaje millonario que ocupa toda la penúltima página. Porque la última es para la sagrada publicidad. El Pope verdadero. La conexión de la portada y la contraportada es la estética publicista. Sólo que la foto de Littell está hasta mejor hecha. ¿Dónde puedo encontrar esas gafas?.
Decepción. Pues sí, pero mayor de la esperada.
- ¿Dónde está Babelia?.
- No sé. A ver...
- Coño, si es esto.
- ¿Pero eso no es un anuncio de Springfield?.
- Noooo, es el novelista de moda en Europa. Jonathan Littell.
- De moda.
- Sí, de moda, pero cultural.
- Ah, vale.
- ¿Y el nuevo diseño?
- Es éste.
- ¿Este?
- Sí.
- Pero es el mismo que el otro.
- No, mira. Es parecido.
- Ah.
Nos miramos a la cara. Perplejos.
Pues sí. Esa fue la primera impresión. Así que raudos y veloces nos ponemos a buscar poesía. Y nos encontramos con una sección de breves, donde hallamos dos breves reseñas, de Luis Antonio y de Prieto de Paula, hablando de libros ya contracriticados en El Cultural. Bueno, Luis Antonio en realidad habla de dos libros, uno de los cuales no ha sido contracriticado. Angel Luis nos da una columna tan concentrada, nos imaginamos que por voluntad ajena, y tan cultista, por voluntad propia, que alguien habrá tenido que coger un diccionario. Así no nos van a dar más espacio, Ángel Luis. Hay que ser mucho más pop. Luis Antonio hace una crítica aceptable sobre los dos libros que tiene entre manos e incluso le da tiempo a ser un poco crítico. Le ha sentado bien el premio.
Además hay un artículo a página completa sobre un ensayo de William Ospina sobre Juan de Castellanos, que es lo único interesante que hemos encontrado.
La pregunta es: ¿Y en esto se ha quedado el cambio?. ¿Dejamos la poesía reducida a la sección de breves y portadón para el escritor de moda y 5 páginas enteras, algunas de ellas en una sola foto para verle la marca del piercing?.
Cualquier cambio puede ser a peor, y éste tiene toda la pinta de serlo. Pero también nosotros somos un poco ingenuos. Veamos, pensemos en la música, por ejemplo. ¿Cuál es el alma de la música del grupo Prisa?. Los 40 principales. Toma ya. ¿Y qué espacio ocupa la cultura en el canal 4?. ¿Espacio?.
Nuestros padres maduraron con El País, era su periódico, su libertad y cultura. Pero para nosotros no es lo mismo. No tenemos deudas sentimentales con este periódico. Ni creemos que con ninguno porque Público llega un poco tarde para nosotros.
Es la nueva pulp-culture lo que presenta Babelia. Se digiere rápido y no deja secuelas. Industria pura y dura, en formato mancha-manos, para no entretenernos demasiado. Tiene sus nuevos popes, como este señor que sabe de todo y de nada, y que tiene apellido de pastor de bueyes. Un fichaje millonario que ocupa toda la penúltima página. Porque la última es para la sagrada publicidad. El Pope verdadero. La conexión de la portada y la contraportada es la estética publicista. Sólo que la foto de Littell está hasta mejor hecha. ¿Dónde puedo encontrar esas gafas?.
Decepción. Pues sí, pero mayor de la esperada.
La noticia de La República Cultural
Por su interés histórico e informativo, y para no crear de nuevo un foro dentro de otro que no le corresponde, a continuación reproducimos íntegro el texto aparecido en la página
http://www.larepublicacultural.es/articulo.php3?id_article=+331
En dicho texto, tres finalistas del II Premio de Poesía Viaje al Parnaso denuncian presuntas irregularidades en la concesión de un premio y firman la carta. No recordamos un caso similar en la historia reciente de la poesía española y de ahí la importancia que pensamos que tiene esta noticia.
A continuación copiamos íntegramente el contenido del artículo. Que cada cual opine libremente lo que considere más oportuno, con los límites de siempre. Los comentarios que estaban en la zona de El Cultural los copiamos aquí, pero dejamos los otros abiertos para que no haya dudas.
Texto íntegro:
"Los abajo firmantes, finalistas del II Premio Viaje del Parnaso, queremos poner de manifiesto y denunciar los hechos que han rodeado la concesión de este premio al señor Luis Antonio de Villena en el acto celebrado en Valdepeñas el pasado 25 de octubre. Como sabemos que nuestra denuncia tratará de ser invalidada con el argumento de que es fruto del “resentimiento del perdedor”, declaramos sin reparo nuestro enfado ante la situación de humillación y burla a la que hemos sido sometidos antes, durante y después del acto de entrega del premio. Pero nuestro desagrado no nos lleva a inventarnos unos hechos que deben ser dados a conocer, siquiera por el respeto que nos merecen todos los escritores que de buena fe, como nosotros, se presentaron al concurso. También la opinión pública creemos que tiene derecho a esta información, dado que se trata de una actividad cultural y pública de indudable interés, no sólo para los escritores, sino para cualquier ciudadano, pues este premio aspira a ser algo así como “el premio Planeta de la poesía”. Al hacerlo somos conscientes del riesgo que corremos de ser proscritos en los medios más o menos oficiales y en las capillas y conjuras literarias, pero también creemos que somos muchos más los que preferimos la verdad a las componendas de corte y confección en las que se maneja con impunidad una minoría de descarados y corruptos. Al menos, que no cuenten con nuestra pasividad y consentimiento. Vayamos con los hechos.
1. El señor De Villena fue miembro y portavoz del jurado de la anterior edición del premio. Ha confesado que, “por envidia”, quiso también él concursar este año, para lo que no aceptó, claro, el ser miembro del jurado, poniendo como disculpa “que iba a estar fuera de España”. Trató, por tanto, de que el jurado desconociera que se presentaba al premio, aunque, como expresó, eso era muy difícil, ya que a un escritor como a él se le puede descubrir fácilmente por su estilo y escritura, tal y como confesó también el propio Caballero Bonald, miembro del jurado, quien afirmó que enseguida supo que el libro “Voces lunas” era de Antonio de Villena. Para escenificar esta voluntad de anonimato, base del concurso, y no influir en la decisión de jurado, intentó pasar desapercibido la noche del premio diciendo que él no era finalista, que estaba allí de invitado, y se separó ostensiblemente de los miembros del jurado, a los que no saludó hasta recibir el premio. Como invitado, su comportamiento resultó extraño, más aún siendo los miembros del jurado sus colegas del año anterior, con los que podía haber hablado en cualquier otro momento, pues se encontraba en Valdepeñas desde la mañana, ciudad que, por lo visto, debe de estar “fuera de España”. Completó la farsa al subir al estrado, pero no pudo disimular su agobio, pues farfulló dos palabras inconexas, en medio de un rubor y sudor manifiestos. Precio mínimo, claro, en comparación con los 18.000 euros, la edición del libro y los posteriores rendimientos “mediáticos” y de “prestigio” añadidos, para él y la editorial Visor que es, mira por donde, quien ha publicado de sus últimos libros.
2. Pero hay más. En cuanto recibió el premio, el señor De Villena se lanzó a la prensa para aclarar que el libro no se titulaba en realidad “Voces lunas”, sino “La prosa del mundo”. Tenía mucha prisa por borrar el título anterior, con el que fue premiado y el único que es legalmente aceptable, y así debe figurar en el acta del jurado. Ignoramos la razón de este cambio súbito, pero cualquiera que sea nos parece alarmante. Dice que lo de “Voces lunas” lo puso al azar, como a voleo, tirando las palabras al aire. Vamos, que podría haberlo titulado “Perros lunas” o “La luna de Valencia”, tanto da. El título es lo de menos, cosa de usar y tirar, no parte esencial del libro. Lo que importa es el nombre… propio. Y puestos a quitar y poner, siendo tan veleidosa su inspiración poética, ¿por qué no cambiar también el texto o reescribirlo con más calma? ¿Quién se lo impedirá? Desde aquí exigimos que el libro que se publique sea el que realmente se ha premiado, y no otro recompuesto. Lo contrario seria ilegal, y acaso materia de tribunales, así que recomendamos al Ayuntamiento y a la Caja de Castilla-la Mancha que vigile este extremo, para no incurrir en posible delito.
3. El comportamiento del jurado resultó también extraño y desconcertante. En primer lugar, no sabemos exactamente su composición. En las notas oficiales se afirma que lo forman Ángel González, Caballero Bonald, Benítez Reyes, J. María Barrajón, Enrique Jiménez y Jesús Visor, el editor, que actúa de secretario, pero con voz y voto. Ya resulta llamativo que no haya, como suele ser costumbre, alguien que sea persona neutral, sin voz ni voto, simple amanuense y fiador de las deliberaciones y decisiones del jurado que redacta el acta definitiva que deben firmar todos los asistentes antes de levantar la sesión. ¿Se hizo algo parecido? Ni se sabe, porque el presidente, señor Ángel González, no leyó acta alguna, se limitó a decir el nombre de premiado “por mayoría” y, algo incomprensible, ni siquiera lo felicitó, ni en su nombre ni en nombre del jurado ni de nadie. ¿Vergüenza, despiste? Y por supuesto, esa mínima cortesía de dar “gracias a los finalistas y a todos los concursantes, que han hecho posible este acto”…, ni por asomo. Hubiera resultado de un cinismo grotesco, claro.
4. En las notas oficiales, y durante toda la noche del premio, se afirmó que formaba parte del jurado el señor Enrique Jiménez, como representante de la Caja de Castilla-la Mancha, pero en la información posterior del Ayuntamiento aparece el señor Martín Molina como miembro representante de la misma entidad. Creemos que el señor Martín Molina estuvo cenando en la sala general y no participó en deliberación alguna del jurado, al que dieron de comer aparte. Así que el representante de la Caja de Castilla-la Mancha (¡que pone parte de la pasta!) debió de ser un “miembro fantasma”. Otro tanto diremos de Benítez Reyes, al que se nombró como miembro del jurado y no apareció por ningún lado en momento alguno. ¿Estuvo? ¿No estuvo? ¿Estuvo de cuerpo presente, ausente o en espíritu? En teoría participó de las deliberaciones (¿telefónica, telepáticamente?) y votó… Se nos dirá que todo esto son minucias, que qué más da. Pero tanta minucia junta…hace basura (un montoncito, al menos).
5. Como no se leyó acta alguna, no supimos las razones o méritos que el jurado apreció en la obra para galardonarla. El presidente tampoco dijo en el acto ni pío, aunque luego se explayaron él y Caballero Bonald un poco con la prensa desgranando vaguedades sobre su “poeticidad”, “temática” y “vigor narrativo”. Lo de narrativo hay que explicarlo un poco, pues el mismo jurado dijo que tuvo dudas de si se trataba o no de un libro de poesía o era prosa. Han tratado de aclararlo sin que podamos entender nada hasta conocer el texto. Afirman que es “prosa poética” y que no está distribuida en versos, sino en renglones seguidos; o sea, formalmente, prosa. Pero las bases del premio hablan de “un mínimo de 500 versos”. ¿Cómo los contaron? Si el concurso aceptara la modalidad de “prosa poética”, debería haberlo explicitado y marcar el “mínimo de líneas” exigidas. Otra minucia. El ruboroso premiado se ha embarullado explicando el sentido poético de esta prosa que incluye, al parecer, hasta noticias sacadas de los periódicos, y que “no tiene eje vertebrador alguno”. En la poesía, como en la vida, ya se sabe, cabe todo y todo vale, aunque para ello haya que destrozarla, tirar su contenido y razón de ser a la alcantarilla y luego remendar como bien se pueda el saco, lleno de “innovaciones” y “genialidades”, por supuesto, pero mejor de euros.
Habría más que contar, pero no queremos fatigar al posible lector. Hemos sido utilizados involuntariamente para dar legalidad a una supuesta farsa; para encubrir la supuesta comedia de la transparencia y el juicio objetivo sobre unas obras literarias hechas con ilusión y esfuerzo, confiando en que un jurado limpio y honesto no se prestara a una supuesta patraña tan burda y mal disimulada, seguramente orquestada por un editor supuestamente avispado, pues no en vano se apellida Visor. El mérito de nuestras obras no lo podemos juzgar, por eso confiábamos en que un jurado, cuyos nombres respetábamos hasta hoy, pudiera al menos conocerlas y valorarlas. Como este caso no es único, y parece que el silencio de todos quiere convertirlo en norma, hemos querido dejar constancia de nuestra repulsa a tan mezquinos procedimientos, supuestamente consentidos por organismo públicos que jamás debieran prestarse a ellos, pues, entre otros motivos, permiten que el dinero de todos se utilice para estos supuestos trapicheos.
Santiago Trancón, Javier García Cillero y Esteban Martínez Serra"
http://www.larepublicacultural.es/articulo.php3?id_article=+331
En dicho texto, tres finalistas del II Premio de Poesía Viaje al Parnaso denuncian presuntas irregularidades en la concesión de un premio y firman la carta. No recordamos un caso similar en la historia reciente de la poesía española y de ahí la importancia que pensamos que tiene esta noticia.
A continuación copiamos íntegramente el contenido del artículo. Que cada cual opine libremente lo que considere más oportuno, con los límites de siempre. Los comentarios que estaban en la zona de El Cultural los copiamos aquí, pero dejamos los otros abiertos para que no haya dudas.
Texto íntegro:
"Los abajo firmantes, finalistas del II Premio Viaje del Parnaso, queremos poner de manifiesto y denunciar los hechos que han rodeado la concesión de este premio al señor Luis Antonio de Villena en el acto celebrado en Valdepeñas el pasado 25 de octubre. Como sabemos que nuestra denuncia tratará de ser invalidada con el argumento de que es fruto del “resentimiento del perdedor”, declaramos sin reparo nuestro enfado ante la situación de humillación y burla a la que hemos sido sometidos antes, durante y después del acto de entrega del premio. Pero nuestro desagrado no nos lleva a inventarnos unos hechos que deben ser dados a conocer, siquiera por el respeto que nos merecen todos los escritores que de buena fe, como nosotros, se presentaron al concurso. También la opinión pública creemos que tiene derecho a esta información, dado que se trata de una actividad cultural y pública de indudable interés, no sólo para los escritores, sino para cualquier ciudadano, pues este premio aspira a ser algo así como “el premio Planeta de la poesía”. Al hacerlo somos conscientes del riesgo que corremos de ser proscritos en los medios más o menos oficiales y en las capillas y conjuras literarias, pero también creemos que somos muchos más los que preferimos la verdad a las componendas de corte y confección en las que se maneja con impunidad una minoría de descarados y corruptos. Al menos, que no cuenten con nuestra pasividad y consentimiento. Vayamos con los hechos.
1. El señor De Villena fue miembro y portavoz del jurado de la anterior edición del premio. Ha confesado que, “por envidia”, quiso también él concursar este año, para lo que no aceptó, claro, el ser miembro del jurado, poniendo como disculpa “que iba a estar fuera de España”. Trató, por tanto, de que el jurado desconociera que se presentaba al premio, aunque, como expresó, eso era muy difícil, ya que a un escritor como a él se le puede descubrir fácilmente por su estilo y escritura, tal y como confesó también el propio Caballero Bonald, miembro del jurado, quien afirmó que enseguida supo que el libro “Voces lunas” era de Antonio de Villena. Para escenificar esta voluntad de anonimato, base del concurso, y no influir en la decisión de jurado, intentó pasar desapercibido la noche del premio diciendo que él no era finalista, que estaba allí de invitado, y se separó ostensiblemente de los miembros del jurado, a los que no saludó hasta recibir el premio. Como invitado, su comportamiento resultó extraño, más aún siendo los miembros del jurado sus colegas del año anterior, con los que podía haber hablado en cualquier otro momento, pues se encontraba en Valdepeñas desde la mañana, ciudad que, por lo visto, debe de estar “fuera de España”. Completó la farsa al subir al estrado, pero no pudo disimular su agobio, pues farfulló dos palabras inconexas, en medio de un rubor y sudor manifiestos. Precio mínimo, claro, en comparación con los 18.000 euros, la edición del libro y los posteriores rendimientos “mediáticos” y de “prestigio” añadidos, para él y la editorial Visor que es, mira por donde, quien ha publicado de sus últimos libros.
2. Pero hay más. En cuanto recibió el premio, el señor De Villena se lanzó a la prensa para aclarar que el libro no se titulaba en realidad “Voces lunas”, sino “La prosa del mundo”. Tenía mucha prisa por borrar el título anterior, con el que fue premiado y el único que es legalmente aceptable, y así debe figurar en el acta del jurado. Ignoramos la razón de este cambio súbito, pero cualquiera que sea nos parece alarmante. Dice que lo de “Voces lunas” lo puso al azar, como a voleo, tirando las palabras al aire. Vamos, que podría haberlo titulado “Perros lunas” o “La luna de Valencia”, tanto da. El título es lo de menos, cosa de usar y tirar, no parte esencial del libro. Lo que importa es el nombre… propio. Y puestos a quitar y poner, siendo tan veleidosa su inspiración poética, ¿por qué no cambiar también el texto o reescribirlo con más calma? ¿Quién se lo impedirá? Desde aquí exigimos que el libro que se publique sea el que realmente se ha premiado, y no otro recompuesto. Lo contrario seria ilegal, y acaso materia de tribunales, así que recomendamos al Ayuntamiento y a la Caja de Castilla-la Mancha que vigile este extremo, para no incurrir en posible delito.
3. El comportamiento del jurado resultó también extraño y desconcertante. En primer lugar, no sabemos exactamente su composición. En las notas oficiales se afirma que lo forman Ángel González, Caballero Bonald, Benítez Reyes, J. María Barrajón, Enrique Jiménez y Jesús Visor, el editor, que actúa de secretario, pero con voz y voto. Ya resulta llamativo que no haya, como suele ser costumbre, alguien que sea persona neutral, sin voz ni voto, simple amanuense y fiador de las deliberaciones y decisiones del jurado que redacta el acta definitiva que deben firmar todos los asistentes antes de levantar la sesión. ¿Se hizo algo parecido? Ni se sabe, porque el presidente, señor Ángel González, no leyó acta alguna, se limitó a decir el nombre de premiado “por mayoría” y, algo incomprensible, ni siquiera lo felicitó, ni en su nombre ni en nombre del jurado ni de nadie. ¿Vergüenza, despiste? Y por supuesto, esa mínima cortesía de dar “gracias a los finalistas y a todos los concursantes, que han hecho posible este acto”…, ni por asomo. Hubiera resultado de un cinismo grotesco, claro.
4. En las notas oficiales, y durante toda la noche del premio, se afirmó que formaba parte del jurado el señor Enrique Jiménez, como representante de la Caja de Castilla-la Mancha, pero en la información posterior del Ayuntamiento aparece el señor Martín Molina como miembro representante de la misma entidad. Creemos que el señor Martín Molina estuvo cenando en la sala general y no participó en deliberación alguna del jurado, al que dieron de comer aparte. Así que el representante de la Caja de Castilla-la Mancha (¡que pone parte de la pasta!) debió de ser un “miembro fantasma”. Otro tanto diremos de Benítez Reyes, al que se nombró como miembro del jurado y no apareció por ningún lado en momento alguno. ¿Estuvo? ¿No estuvo? ¿Estuvo de cuerpo presente, ausente o en espíritu? En teoría participó de las deliberaciones (¿telefónica, telepáticamente?) y votó… Se nos dirá que todo esto son minucias, que qué más da. Pero tanta minucia junta…hace basura (un montoncito, al menos).
5. Como no se leyó acta alguna, no supimos las razones o méritos que el jurado apreció en la obra para galardonarla. El presidente tampoco dijo en el acto ni pío, aunque luego se explayaron él y Caballero Bonald un poco con la prensa desgranando vaguedades sobre su “poeticidad”, “temática” y “vigor narrativo”. Lo de narrativo hay que explicarlo un poco, pues el mismo jurado dijo que tuvo dudas de si se trataba o no de un libro de poesía o era prosa. Han tratado de aclararlo sin que podamos entender nada hasta conocer el texto. Afirman que es “prosa poética” y que no está distribuida en versos, sino en renglones seguidos; o sea, formalmente, prosa. Pero las bases del premio hablan de “un mínimo de 500 versos”. ¿Cómo los contaron? Si el concurso aceptara la modalidad de “prosa poética”, debería haberlo explicitado y marcar el “mínimo de líneas” exigidas. Otra minucia. El ruboroso premiado se ha embarullado explicando el sentido poético de esta prosa que incluye, al parecer, hasta noticias sacadas de los periódicos, y que “no tiene eje vertebrador alguno”. En la poesía, como en la vida, ya se sabe, cabe todo y todo vale, aunque para ello haya que destrozarla, tirar su contenido y razón de ser a la alcantarilla y luego remendar como bien se pueda el saco, lleno de “innovaciones” y “genialidades”, por supuesto, pero mejor de euros.
Habría más que contar, pero no queremos fatigar al posible lector. Hemos sido utilizados involuntariamente para dar legalidad a una supuesta farsa; para encubrir la supuesta comedia de la transparencia y el juicio objetivo sobre unas obras literarias hechas con ilusión y esfuerzo, confiando en que un jurado limpio y honesto no se prestara a una supuesta patraña tan burda y mal disimulada, seguramente orquestada por un editor supuestamente avispado, pues no en vano se apellida Visor. El mérito de nuestras obras no lo podemos juzgar, por eso confiábamos en que un jurado, cuyos nombres respetábamos hasta hoy, pudiera al menos conocerlas y valorarlas. Como este caso no es único, y parece que el silencio de todos quiere convertirlo en norma, hemos querido dejar constancia de nuestra repulsa a tan mezquinos procedimientos, supuestamente consentidos por organismo públicos que jamás debieran prestarse a ellos, pues, entre otros motivos, permiten que el dinero de todos se utilice para estos supuestos trapicheos.
Santiago Trancón, Javier García Cillero y Esteban Martínez Serra"
lunes, 22 de octubre de 2007
Babelia, tercera semana de octubre. Crítica y contracrítica
Una sola crítica esta semana en Babelia. La escribe Luis Antonio Villena (LAVG) sobre un libro de Hiperión titulado "Poeta de la pasión", de la poeta japonesa Akiko Yosano.
Nuestra valoración subjetiva sobre la independencia del crítico respecto a la editorial no es demasiado alta en este caso: 3,5 / 10.
Nuestra objetividad sobre la poeta es total, como no podía ser menos. Sobre el crítico, no creemos que pase del 3 sobre 10.
Respecto al libro, Akiko Yosano pasará a la historia por el revuelo que causó en la cerradísima sociedad japonesa su libro Pelo Enredado (el título de Pelo Revuelto nos parece una mala traducción). El revuelo, circunscrito a la sociedad japonesa obviamente, se produjo por el simple hecho de asumir su sexualidad de una manera nada escandalosa, por cierto. Como poeta, como ocurre con buena parte de la poesía japonesa del siglo XX, especialmente de su primera mitad, carece del cualquier atisbo de originalidad, y se encuentra unos 50-75 años atrás de lo que se estaba escribiendo en occidente en ese momentos. Es una poesía inspirada en el movimiento romántico europeo, promovida en Japón por Kitamura Tökoku primero, con el modelo de Byron como fondo, y por Shimazaki Töson posteriormente. Akiko, dentro de este movimiento, no llega a la altura de ninguno de estos otros dos poetas, que en cualquier caso carecen de interés si tenemos en cuenta lo que se estaba escribiendo en otros países del mundo.
Se equivoca por completo LAVG cuando dice que la revolución de las formas en Japón vino por Akiko Yosano. Si él mismo dice que Midaregami está escrito en tankas. ¿Cómo va a ser Yosano quién llevara la revolución de las formas poéticas a Japón?. Eso ocurrió algún tiempo después, señor crítico. Y por otros poetas.
Una crítica de las peores que recordamos a LAVG, que parece que habla, en nuestra modesta opinión, de algo que no domina demasiado. Y de ahí que la crítica tenga cero proteína y mucho relleno bibliográfico y versicular.
Respecto al libro, si alguno de vosotros es una fashion-victim y le apetece llevar un libro bilingüe japonés-español en algún sitio visible, el libro no es demasiado caro y pesa poco. Su interés poético, para nosotros, es muy bajo. Hay cuarenta libros japoneses más interesantes que éste.
Valoración del libro "Poeta de la pasión": 3,75 / 10.
Y la semana que viene, nuevo Babelia. Nos gustaría ser optimistas pero, con el mes que llevamos, con el, como dice uno de vosotros, sistema planetario a pleno gas, es difícil.
Besos y abrazos.
Nuestra valoración subjetiva sobre la independencia del crítico respecto a la editorial no es demasiado alta en este caso: 3,5 / 10.
Nuestra objetividad sobre la poeta es total, como no podía ser menos. Sobre el crítico, no creemos que pase del 3 sobre 10.
Respecto al libro, Akiko Yosano pasará a la historia por el revuelo que causó en la cerradísima sociedad japonesa su libro Pelo Enredado (el título de Pelo Revuelto nos parece una mala traducción). El revuelo, circunscrito a la sociedad japonesa obviamente, se produjo por el simple hecho de asumir su sexualidad de una manera nada escandalosa, por cierto. Como poeta, como ocurre con buena parte de la poesía japonesa del siglo XX, especialmente de su primera mitad, carece del cualquier atisbo de originalidad, y se encuentra unos 50-75 años atrás de lo que se estaba escribiendo en occidente en ese momentos. Es una poesía inspirada en el movimiento romántico europeo, promovida en Japón por Kitamura Tökoku primero, con el modelo de Byron como fondo, y por Shimazaki Töson posteriormente. Akiko, dentro de este movimiento, no llega a la altura de ninguno de estos otros dos poetas, que en cualquier caso carecen de interés si tenemos en cuenta lo que se estaba escribiendo en otros países del mundo.
Se equivoca por completo LAVG cuando dice que la revolución de las formas en Japón vino por Akiko Yosano. Si él mismo dice que Midaregami está escrito en tankas. ¿Cómo va a ser Yosano quién llevara la revolución de las formas poéticas a Japón?. Eso ocurrió algún tiempo después, señor crítico. Y por otros poetas.
Una crítica de las peores que recordamos a LAVG, que parece que habla, en nuestra modesta opinión, de algo que no domina demasiado. Y de ahí que la crítica tenga cero proteína y mucho relleno bibliográfico y versicular.
Respecto al libro, si alguno de vosotros es una fashion-victim y le apetece llevar un libro bilingüe japonés-español en algún sitio visible, el libro no es demasiado caro y pesa poco. Su interés poético, para nosotros, es muy bajo. Hay cuarenta libros japoneses más interesantes que éste.
Valoración del libro "Poeta de la pasión": 3,75 / 10.
Y la semana que viene, nuevo Babelia. Nos gustaría ser optimistas pero, con el mes que llevamos, con el, como dice uno de vosotros, sistema planetario a pleno gas, es difícil.
Besos y abrazos.
lunes, 24 de septiembre de 2007
El Cultural, tercera semana de Septiembre
Dos críticas esta semana en El Cultural, escritas por dos de nuestros críticos "favoritos": el idílico Blesa y la hiperbólica Ainhoa.
Túa Blesa, con esa mordaz y agresiva crítica que le caracteriza, que lo acerca a personajes míticos comoHeidi, nos hace un nuevo laudatorio, en este caso, oh no, de Luis Antonio Villena García, sobre cuyo verdadero nombre existe una curiosa discusión en su página wiki. LAVG aparece en la foto con la barbilla en un ángulo ligeramente inferior a los 45 grados respecto a la horizontal de su cuello, lo cual es toda una noticia en este señor de ángulos imposibles.
LAVG nos trae esta vez una rabiosamente actual antología de los poetas que giraron en torno a la revista Cántico.
Valoración de la objetividad del crítico en este caso: 4 / 10
La antología de LAVG carece de cualquier interés. Una antología puede tener sentido cuando el número de poetas incluido es una buena muestra de un universo poético grande, o cuando los libros incluidos son difíciles de encontrar, o incluso cuando se quiere aumentar el círculo de amistades, algo que LAVG lleva haciendo décadas con mayor o menor éxito. En este caso, el grupo de poetas es muy pequeño, y además es relativamente sencillo encontrar sus libros.
Entendemos dentro del aire partidista que asola a la poesía española el hecho de que los novísimos sigan reivindicando al grupo de poetas en torno a Cántico, empezando por Carnero en los 70 y siguiendo hasta nuestros días. Paternidades aparte, a nosotros esta antología, como mucha de la poesía de postguerra con excepciones muy notables, se nos antoja absolutamente prescindible.
Valoración del libro Los poetas de Cántico: 5 / 10.
Y seguimos. Nuestra querida Ainhoa critica esta semana el libro de Antón Vallet Pujol "Diarios de Robinson". Llega con un poco retraso la crítica porque este libro, ¿por qué no lo dice la crítica?, fue ganador del premio de poesía "Ciudad de Torrevieja", en el año 2005, en jurado presidido por José Manuel Caballero Bonald, que si no recordamos mal, abandonó el jurado de dicho premio, aunque por culpa del premio de novela creemos, y no ha vuelto a aparecer por la ciudad enladrillada.
Valoración de la independencia de la crítica: 7 / 10
Vallet llevaba 25 años sin escribir y casi podríamos haber estado otros 25 años más perfectamente sin sus poemas, especialmente esos poemas cortos que, de tanto querer ser nada, consiguen llegar a serlo. En algunos momentos el poeta llega a ser irritante (Discúlpame/ por todo lo que/nunca te diré) aunque unas pocas veces surge la llama de la poesía: (Elegir una ruta y andarla y desandarla/en largas caravanas de ida vuelta/ para hacerla más honda cada vez). Un poemario muy irregular, con momentos monótonos, de relleno, y algún momento brillante puntual, como las apariciones de este señor que se levanta cada cuarto de siglo.
Sin comentarios a la nueva comparación "made in Ainhoa" de poeta versus mito. Esta vez le tocó a Daniel Defoe, "temerario lector". Los últimos párrafos de esta señora, animando al lector a jugarse la vida en cada crítica y comparando al autor con cualquier dios que se le antoje, sí que comienzan a ser dignos de una antología. Y pensar que nos gustaste mucho...
Valoración del libro "Diarios de Robinson": 5 / 10
Túa Blesa, con esa mordaz y agresiva crítica que le caracteriza, que lo acerca a personajes míticos comoHeidi, nos hace un nuevo laudatorio, en este caso, oh no, de Luis Antonio Villena García, sobre cuyo verdadero nombre existe una curiosa discusión en su página wiki. LAVG aparece en la foto con la barbilla en un ángulo ligeramente inferior a los 45 grados respecto a la horizontal de su cuello, lo cual es toda una noticia en este señor de ángulos imposibles.
LAVG nos trae esta vez una rabiosamente actual antología de los poetas que giraron en torno a la revista Cántico.
Valoración de la objetividad del crítico en este caso: 4 / 10
La antología de LAVG carece de cualquier interés. Una antología puede tener sentido cuando el número de poetas incluido es una buena muestra de un universo poético grande, o cuando los libros incluidos son difíciles de encontrar, o incluso cuando se quiere aumentar el círculo de amistades, algo que LAVG lleva haciendo décadas con mayor o menor éxito. En este caso, el grupo de poetas es muy pequeño, y además es relativamente sencillo encontrar sus libros.
Entendemos dentro del aire partidista que asola a la poesía española el hecho de que los novísimos sigan reivindicando al grupo de poetas en torno a Cántico, empezando por Carnero en los 70 y siguiendo hasta nuestros días. Paternidades aparte, a nosotros esta antología, como mucha de la poesía de postguerra con excepciones muy notables, se nos antoja absolutamente prescindible.
Valoración del libro Los poetas de Cántico: 5 / 10.
Y seguimos. Nuestra querida Ainhoa critica esta semana el libro de Antón Vallet Pujol "Diarios de Robinson". Llega con un poco retraso la crítica porque este libro, ¿por qué no lo dice la crítica?, fue ganador del premio de poesía "Ciudad de Torrevieja", en el año 2005, en jurado presidido por José Manuel Caballero Bonald, que si no recordamos mal, abandonó el jurado de dicho premio, aunque por culpa del premio de novela creemos, y no ha vuelto a aparecer por la ciudad enladrillada.
Valoración de la independencia de la crítica: 7 / 10
Vallet llevaba 25 años sin escribir y casi podríamos haber estado otros 25 años más perfectamente sin sus poemas, especialmente esos poemas cortos que, de tanto querer ser nada, consiguen llegar a serlo. En algunos momentos el poeta llega a ser irritante (Discúlpame/ por todo lo que/nunca te diré) aunque unas pocas veces surge la llama de la poesía: (Elegir una ruta y andarla y desandarla/en largas caravanas de ida vuelta/ para hacerla más honda cada vez). Un poemario muy irregular, con momentos monótonos, de relleno, y algún momento brillante puntual, como las apariciones de este señor que se levanta cada cuarto de siglo.
Sin comentarios a la nueva comparación "made in Ainhoa" de poeta versus mito. Esta vez le tocó a Daniel Defoe, "temerario lector". Los últimos párrafos de esta señora, animando al lector a jugarse la vida en cada crítica y comparando al autor con cualquier dios que se le antoje, sí que comienzan a ser dignos de una antología. Y pensar que nos gustaste mucho...
Valoración del libro "Diarios de Robinson": 5 / 10
martes, 21 de agosto de 2007
Babelia, 18 de agosto de 2007
Dos críticas la semana pasada en Babelia.
La primera crítica la realiza Antonio Ortega sobre una antología de W. H. Auden titulada Los señores del límite. Selección de poemas y ensayos (1927-1973), publicada por Galaxia Gutenberg/Circulo de Lectores y prologada y traducida por Jordi Doce.
La objetividad de Antonio Ortega respecto del traductor no es elevada.
Objetividad a priori del crítico en este caso: 3/10
Respecto a la crítica en sí, demasiada presencia y alabanza al traductor "preciso e iluminador prólogo, que es un brillante examen...", ó "Jordi Doce cumple el reto brillantemente...y es capaz de establecer intensas y hermosas emociones". Quizás sea este punto en el que menos de acuerdo estamos. El análisis poema por poema de la versión original y la traducción nos da una versión que en ocasiones se aleja a veces tanto del original que llegamos a poemas en donde más bien podría hablarse de "Auden según Jordi Doce" que de una verdadera traducción. En cualquier caso, al ser una edición bilingüe, siempre está a mano el texto original, en este caso muy muy por encima de la traducción.
Sobre W.H. Auden, Antonio Ortega hace un resumen de sus cualidades poéticas, que ahora no vamos a descubrir. Aunque omite algunos detalles importantes para su obra. Auden era tan inglés como americano. Se fue a EE.UU con 32 años y murió en este pais con 66 años. Además, era homosexual y promiscuo, lo cual se refleja en muchos de sus poemas (excelentes sus poemas de amor). Igualmente se refleja y debía de haberlo recordado el crítico la importancia de la religión para el poeta, y sus continuas evoluciones y contradicciones desde el protestantismo, el catolicismo y la teología de Bonhoeffer. Finalmente, como detalle menor, tampoco se menciona que 2007 es el año de celebración del centenario del nacimiento del poeta.
En definitiva, un libro que puede servir de introducción a la poesía de este poeta imprescindible para entender la poesía de la segunda mitad del siglo XX, donde la traducción, de un buen traductor en otros libros, se aleja demasiado de Auden y se transforma en una versión muy por debajo del original, y que debería de servir para que los lectores se atrevieran a leer directamente las ediciones de los poemas completos que existen de Auden o a leer al menos cualquiera de los largos poemas del autor, no incluidos en este libro e imprescindibles para entender a este poeta.
Valoración del libro "Los señores del límite": 5,5 / 10
La otra crítica de Babelia la realiza Luis Antonio Villena sobre el libro de Hilda Doolittle "Helena en Egipto".
Este libro ya lo contracriticamos hace unos meses:
http://criticadepoesia.blogspot.com/2007/06/contracrtica-el-cultural-segunda-semana.html
Realmente comparar la crítica de Antonio Colinas en El Cultural con la de LAV es estremecedor. Con diferencia sobre todos los demás, en nuestra opinión LAV es de los peores críticos, menos buenos si se prefiere, de poesía en Babelia. Se contradice en cada crítica una y otra vez, se le olvidan detalles importantes (para una vez que sí correspondía hablar de la sexualidad del poeta...), introduce nombres sin venir a cuento como si nos quisiera demostrar algo, habla de que H.D. logra un "largo y bello poema" pero termina preguntándose si "¿hay poesía épica contemporánea?". ¿A que llamará LDV aliento épico?. Luego dice "Magnífico fracaso...H.D. logra bellísimos momentos". Para LAV tanto Pound con los Cantos como H.D. fracasan pero al parecer lo hacen "magistralmente" y las razones, o razón, para ello no se explican o son de risa.
La primera crítica la realiza Antonio Ortega sobre una antología de W. H. Auden titulada Los señores del límite. Selección de poemas y ensayos (1927-1973), publicada por Galaxia Gutenberg/Circulo de Lectores y prologada y traducida por Jordi Doce.
La objetividad de Antonio Ortega respecto del traductor no es elevada.
Objetividad a priori del crítico en este caso: 3/10
Respecto a la crítica en sí, demasiada presencia y alabanza al traductor "preciso e iluminador prólogo, que es un brillante examen...", ó "Jordi Doce cumple el reto brillantemente...y es capaz de establecer intensas y hermosas emociones". Quizás sea este punto en el que menos de acuerdo estamos. El análisis poema por poema de la versión original y la traducción nos da una versión que en ocasiones se aleja a veces tanto del original que llegamos a poemas en donde más bien podría hablarse de "Auden según Jordi Doce" que de una verdadera traducción. En cualquier caso, al ser una edición bilingüe, siempre está a mano el texto original, en este caso muy muy por encima de la traducción.
Sobre W.H. Auden, Antonio Ortega hace un resumen de sus cualidades poéticas, que ahora no vamos a descubrir. Aunque omite algunos detalles importantes para su obra. Auden era tan inglés como americano. Se fue a EE.UU con 32 años y murió en este pais con 66 años. Además, era homosexual y promiscuo, lo cual se refleja en muchos de sus poemas (excelentes sus poemas de amor). Igualmente se refleja y debía de haberlo recordado el crítico la importancia de la religión para el poeta, y sus continuas evoluciones y contradicciones desde el protestantismo, el catolicismo y la teología de Bonhoeffer. Finalmente, como detalle menor, tampoco se menciona que 2007 es el año de celebración del centenario del nacimiento del poeta.
En definitiva, un libro que puede servir de introducción a la poesía de este poeta imprescindible para entender la poesía de la segunda mitad del siglo XX, donde la traducción, de un buen traductor en otros libros, se aleja demasiado de Auden y se transforma en una versión muy por debajo del original, y que debería de servir para que los lectores se atrevieran a leer directamente las ediciones de los poemas completos que existen de Auden o a leer al menos cualquiera de los largos poemas del autor, no incluidos en este libro e imprescindibles para entender a este poeta.
Valoración del libro "Los señores del límite": 5,5 / 10
La otra crítica de Babelia la realiza Luis Antonio Villena sobre el libro de Hilda Doolittle "Helena en Egipto".
Este libro ya lo contracriticamos hace unos meses:
http://criticadepoesia.blogspot.com/2007/06/contracrtica-el-cultural-segunda-semana.html
Realmente comparar la crítica de Antonio Colinas en El Cultural con la de LAV es estremecedor. Con diferencia sobre todos los demás, en nuestra opinión LAV es de los peores críticos, menos buenos si se prefiere, de poesía en Babelia. Se contradice en cada crítica una y otra vez, se le olvidan detalles importantes (para una vez que sí correspondía hablar de la sexualidad del poeta...), introduce nombres sin venir a cuento como si nos quisiera demostrar algo, habla de que H.D. logra un "largo y bello poema" pero termina preguntándose si "¿hay poesía épica contemporánea?". ¿A que llamará LDV aliento épico?. Luego dice "Magnífico fracaso...H.D. logra bellísimos momentos". Para LAV tanto Pound con los Cantos como H.D. fracasan pero al parecer lo hacen "magistralmente" y las razones, o razón, para ello no se explican o son de risa.
lunes, 9 de julio de 2007
Contracrítica de El Cultural y Babelia primera semana de Julio
Hola,
Nos da un poco de pena acabar la discusión sobre Hilos. Es posible que en algún momento, dado que es una autora que ha desatado tanto interés, hagamos un monográfico sobre la poeta. Seguro que vuestros comentarios siguen siendo brillantes.
El Cultural realizó dos críticas la pasada semana, una, como no, a Visor, y otra a una chica Visor que esta vez saca una antología en otra editorial.
Nos da más pena también tener que comenzar por la crítica que realiza Túa Blesa a Yolanda Castaño. El libro lo edita Visor, en edición bilingue gallego-español, y perdón por el sacrilegio. Aunque, que sepamos, Túa Blesa sólo ha realizado para Visor el prólogo de un libro, creemos que tal y como están las cosas Visor-El Cultural, no vamos a poder buenas valoraciones a la objetividad. ¿Alguien nos podría decir además si el señor Túa Blesa, profesor de la Universidad de Zaragoza, es gallego?. No estamos seguros.
Valoración de la independencia del crítico en este caso: 4 / 10
El Libro del Egoista es la traducción de “O libro da egoísta”, que fue publicado en 2003 exclusivamente en gallego. La crítica que realiza Túa es curiosa. Los cuatro primeros párrafos son meramente descriptivos. En el último, de la nada, nos dice que "yo diría que Yolanda se afianza como un valor poético definitivo". Toma ya. Definitivo. En fin, en nuestra modesta opinión, Túa Blesa se afianza cada vez más como uno de los peores críticos que tenemos la suerte de leer.
El libro es un canto al ego de esta mujer, ego que se desparrama en sus poemas, en su web, en sus fotos y en todo lo que este señora debe hacer. Una persona enamorada de si misma ("porque mi belleza fundará dinastías") y cuyo reclamo comercial son esas poses tan naturales como su poesía que realiza para sus sesiones de fotos:
http://lasafinidadeselectivas.blogspot.com/2007/01/yolanda-castao.html
http://www.elcultural.es/HTML/20070705/LETRAS/LETRAS20909.asp
Respecto a su "poesía", es una poesía vacua, de diccionario al lado de pc, de automatismo impostado, falsa vanguardia, falsa modernidad, que ni es poesía ni constituye un género por si misma como ocurría en el caso de Chantal. Es la nada. De lo peor que hemos tenido que leer en mucho tiempo.
Valoración de "El libro del egoista": 3 / 10
Como no somos nadie para hacer una recomendación a esta mujer, se la vamos a hacer. Planeta busca obsesivamente nuevas escritoras de buen ver, capaces de publicar una novela que pueda leer alguien que no le guste, por ejemplo, Kafka, que le gusten las cámaras y que además sea fotogénica. Creemos que tienes un enorme potencial en este campo y sin demasiados esfuerzos podrás llevarte los 600.000 eurazos del premio. Ánimo y perdón por nuestra mala leche pero, si te sirve de consuelo, el original era mucho peor.
La otra crítica es de una antología de Aurora Luque titulada Carpen amorem. No vemos una gran diferencia con otras recopilaciones suyas realizadas salvo algunos poemas nuevos de poca relevancia. Aurora ha sido premiada dos veces por Visor, y es o ha sido jurado de varios de sus premios. La crítica la realiza Francisco Diaz de Castro, premio Melilla también con Visor. Edita Renacimiento.
Valoración de la objetividad del crítico en este caso: 4/10
El señor Diaz de Castro nos despacha otra crítica meramente descriptiva salvo para decir su poema preferido. Debe ser el verano, pero al menos estos señores críticos podrían decir lo que les gusta o no de los libros, y por qué.
Descubrir ahora la poesía de Aurora nos parece inapropiado. En general es una poesía muy lastrada por el culturalismo, que termina haciendo sombra y muchas veces lo mejor de sus poemas son las citas de los autores clásicos que los preceden. Es una poesía que se lee fácil pero que también se olvida fácilmente. No existe ningún intento de innovación formal e incluso en su clasicismo, a veces falla. Por ejemplo, en otro de los poemas mencionados por el crítico, la poeta escribe: "la escayola negra de la noche". Sólo en sus poemas más despojados de la herencia culturalista, y más eróticos, como el también mencionado "Taller de sedería", nos encontramos con algo realmente interesante.
Valoración del libro: 4,5 / 10
Aurora no gusta mucho más como traductora que como poeta. De hecho, ella misma escribe: "Dependo de por vida de una droga. / De Grecia."
Respecto a Babelia, seremos muy rápidos porque se habla de dos libros ya mencionados en esta página. Buena crítica de Edgardo Dobry al excelente libro de Philip Larkin "Las bodas de Pentecostés". Independiente además de la editorial que publica el libro.
Valoración de la independencia del crítico en este caso: 8 / 10
Y por último, nuestro querido Luis Antonio hace la crítica al libro de Vicente Nuñez "Rojo y Sepia", publicado por Visor con el apoyo de la Fundación Vicente Nuñez, la misma que gestiona el premio del mismo nombre que publica Visor, y la Junta de Andalucía. Ya conocemos la objetividad que puede tener LADV con respecto a esta editorial. LADV es también premio Melilla y ha sido jurado en numerosos premios de la editorial.
Valoración de la independencia del crítico en este caso: 2/10
A parte de mencionar en varias ocasiones que lo conoció personalmente, LADV dice que no es "el Vicente Nuñez más alto", desde luego que no, aunque acaba diciendo "que está en la mejor poesía de Vicente Nuñez". Luego dice que Vicente no estaba en ninguna "bandería poética" pero lo asocia a continuación, como es lógico, a Cántico. En fin, debe de ser de nuevo el verano.
Gracias a todos, paz y poesía de la buena, por favor.
Nos da un poco de pena acabar la discusión sobre Hilos. Es posible que en algún momento, dado que es una autora que ha desatado tanto interés, hagamos un monográfico sobre la poeta. Seguro que vuestros comentarios siguen siendo brillantes.
El Cultural realizó dos críticas la pasada semana, una, como no, a Visor, y otra a una chica Visor que esta vez saca una antología en otra editorial.
Nos da más pena también tener que comenzar por la crítica que realiza Túa Blesa a Yolanda Castaño. El libro lo edita Visor, en edición bilingue gallego-español, y perdón por el sacrilegio. Aunque, que sepamos, Túa Blesa sólo ha realizado para Visor el prólogo de un libro, creemos que tal y como están las cosas Visor-El Cultural, no vamos a poder buenas valoraciones a la objetividad. ¿Alguien nos podría decir además si el señor Túa Blesa, profesor de la Universidad de Zaragoza, es gallego?. No estamos seguros.
Valoración de la independencia del crítico en este caso: 4 / 10
El Libro del Egoista es la traducción de “O libro da egoísta”, que fue publicado en 2003 exclusivamente en gallego. La crítica que realiza Túa es curiosa. Los cuatro primeros párrafos son meramente descriptivos. En el último, de la nada, nos dice que "yo diría que Yolanda se afianza como un valor poético definitivo". Toma ya. Definitivo. En fin, en nuestra modesta opinión, Túa Blesa se afianza cada vez más como uno de los peores críticos que tenemos la suerte de leer.
El libro es un canto al ego de esta mujer, ego que se desparrama en sus poemas, en su web, en sus fotos y en todo lo que este señora debe hacer. Una persona enamorada de si misma ("porque mi belleza fundará dinastías") y cuyo reclamo comercial son esas poses tan naturales como su poesía que realiza para sus sesiones de fotos:
http://lasafinidadeselectivas.blogspot.com/2007/01/yolanda-castao.html
http://www.elcultural.es/HTML/20070705/LETRAS/LETRAS20909.asp
Respecto a su "poesía", es una poesía vacua, de diccionario al lado de pc, de automatismo impostado, falsa vanguardia, falsa modernidad, que ni es poesía ni constituye un género por si misma como ocurría en el caso de Chantal. Es la nada. De lo peor que hemos tenido que leer en mucho tiempo.
Valoración de "El libro del egoista": 3 / 10
Como no somos nadie para hacer una recomendación a esta mujer, se la vamos a hacer. Planeta busca obsesivamente nuevas escritoras de buen ver, capaces de publicar una novela que pueda leer alguien que no le guste, por ejemplo, Kafka, que le gusten las cámaras y que además sea fotogénica. Creemos que tienes un enorme potencial en este campo y sin demasiados esfuerzos podrás llevarte los 600.000 eurazos del premio. Ánimo y perdón por nuestra mala leche pero, si te sirve de consuelo, el original era mucho peor.
La otra crítica es de una antología de Aurora Luque titulada Carpen amorem. No vemos una gran diferencia con otras recopilaciones suyas realizadas salvo algunos poemas nuevos de poca relevancia. Aurora ha sido premiada dos veces por Visor, y es o ha sido jurado de varios de sus premios. La crítica la realiza Francisco Diaz de Castro, premio Melilla también con Visor. Edita Renacimiento.
Valoración de la objetividad del crítico en este caso: 4/10
El señor Diaz de Castro nos despacha otra crítica meramente descriptiva salvo para decir su poema preferido. Debe ser el verano, pero al menos estos señores críticos podrían decir lo que les gusta o no de los libros, y por qué.
Descubrir ahora la poesía de Aurora nos parece inapropiado. En general es una poesía muy lastrada por el culturalismo, que termina haciendo sombra y muchas veces lo mejor de sus poemas son las citas de los autores clásicos que los preceden. Es una poesía que se lee fácil pero que también se olvida fácilmente. No existe ningún intento de innovación formal e incluso en su clasicismo, a veces falla. Por ejemplo, en otro de los poemas mencionados por el crítico, la poeta escribe: "la escayola negra de la noche". Sólo en sus poemas más despojados de la herencia culturalista, y más eróticos, como el también mencionado "Taller de sedería", nos encontramos con algo realmente interesante.
Valoración del libro: 4,5 / 10
Aurora no gusta mucho más como traductora que como poeta. De hecho, ella misma escribe: "Dependo de por vida de una droga. / De Grecia."
Respecto a Babelia, seremos muy rápidos porque se habla de dos libros ya mencionados en esta página. Buena crítica de Edgardo Dobry al excelente libro de Philip Larkin "Las bodas de Pentecostés". Independiente además de la editorial que publica el libro.
Valoración de la independencia del crítico en este caso: 8 / 10
Y por último, nuestro querido Luis Antonio hace la crítica al libro de Vicente Nuñez "Rojo y Sepia", publicado por Visor con el apoyo de la Fundación Vicente Nuñez, la misma que gestiona el premio del mismo nombre que publica Visor, y la Junta de Andalucía. Ya conocemos la objetividad que puede tener LADV con respecto a esta editorial. LADV es también premio Melilla y ha sido jurado en numerosos premios de la editorial.
Valoración de la independencia del crítico en este caso: 2/10
A parte de mencionar en varias ocasiones que lo conoció personalmente, LADV dice que no es "el Vicente Nuñez más alto", desde luego que no, aunque acaba diciendo "que está en la mejor poesía de Vicente Nuñez". Luego dice que Vicente no estaba en ninguna "bandería poética" pero lo asocia a continuación, como es lógico, a Cántico. En fin, debe de ser de nuevo el verano.
Gracias a todos, paz y poesía de la buena, por favor.
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domingo, 24 de junio de 2007
Contracrítica de Babelia tercera semana de Junio
Una sola crítica esta semana, del poeta Al Berto, portugués, de una antología publicada por Pre-Textos titulada "El Miedo". La crítica la realiza Luis Antonio de Villena, que ha publicado sobre todo varios ensayos con esta editorial. Además, dentro de esa discriminación positiva que tanto le gusta a la falsa izquierda de más de 50 años, el poeta es, como no, homosexual. Por tanto:
Valoración de la objetividad a priori de la crítica en nuestra opinión: 4/10
La crítica que realiza LADV es cualquier cosa menos una crítica. Hay una parte biográfica y otra parte meramente descriptiva y repetitiva incluyendo una referencia a Burruoughs que no tiene sentido.
Por lo que se refiere al libro, se trata de un poeta más interesante de lo que parece sugerir LADV, con unas dosis de malditismo poco interesantes y cansinas, pero con una imaginería y una vertiente irracionalista que si no son del todo originales, sí están muy bien resueltas. Un poeta con talento, que brilla especialmente cuando se olvida de su personaje y se concentra en la poesía, sus imágenes y su ritmo. Libro recomendable.
Valoración del libro: 7 / 10
Además de este libro, hay una pequeña referencia al terrible libro de Gerardo Diego, que el crítico llega a llamar "la más lúcida recopilación de la poesía española de la Edad de Plata". Primero, una antología en la que el antólogo se incluye así mismo no es una antología. Se le puede llamar de mil maneras, libro colectivo, reunión de amigos, pero no una antología. Además, Gerardo Diego tuvo la estupenda idea de crear una moda patética que ha durado hasta nuestros días y que está basada en la ley del amiguismo y del mínimo esfuerzo, común denominador. Lo de la "Edad de Plata" suena a término futbolístico. En fin, sr. Prieto de Paula, después de tanto tiempo sin leerle, que mal comienzo, qué popular, que fácil, qué comercial, qué vacío.
Valoración de la objetividad a priori de la crítica en nuestra opinión: 4/10
La crítica que realiza LADV es cualquier cosa menos una crítica. Hay una parte biográfica y otra parte meramente descriptiva y repetitiva incluyendo una referencia a Burruoughs que no tiene sentido.
Por lo que se refiere al libro, se trata de un poeta más interesante de lo que parece sugerir LADV, con unas dosis de malditismo poco interesantes y cansinas, pero con una imaginería y una vertiente irracionalista que si no son del todo originales, sí están muy bien resueltas. Un poeta con talento, que brilla especialmente cuando se olvida de su personaje y se concentra en la poesía, sus imágenes y su ritmo. Libro recomendable.
Valoración del libro: 7 / 10
Además de este libro, hay una pequeña referencia al terrible libro de Gerardo Diego, que el crítico llega a llamar "la más lúcida recopilación de la poesía española de la Edad de Plata". Primero, una antología en la que el antólogo se incluye así mismo no es una antología. Se le puede llamar de mil maneras, libro colectivo, reunión de amigos, pero no una antología. Además, Gerardo Diego tuvo la estupenda idea de crear una moda patética que ha durado hasta nuestros días y que está basada en la ley del amiguismo y del mínimo esfuerzo, común denominador. Lo de la "Edad de Plata" suena a término futbolístico. En fin, sr. Prieto de Paula, después de tanto tiempo sin leerle, que mal comienzo, qué popular, que fácil, qué comercial, qué vacío.
sábado, 9 de junio de 2007
Conversaciones entre alquimistas. Jorge Riechmann. Primera semana de junio, 2007. Babelia
Esta semana una sola crítica de poesía en Babelia. Triste.
La crítica la realiza Luis Antonio de Villena sobre el libro de Jorge Riechmann "Conversaciones entre alquimistas".
Luis Antonio creemos que no tiene los criterios de objetividad necesarios para esta crítica, como el mismo constata al final de la misma, en un ejercicio de autocomplacencia que sólo Luis Antonio es capaz de realizar, cuando recuerda la presencia del autor en una de sus múltiples y amigables antologías que este hombre ha realizado.
Objetividad del crítico sobre el libro en este caso: 4 /10
No tenemos problemas de objetividad en este caso: 7 / 10
Empieza"Conversaciones entre alquimistas" con uno de los mejores poemas del libro, escrito por Juan Carlos Mestre y dedicado a Jorge. El triángulo se cerrará más tarde con dos poemas dedicados a Gamoneda, aunque a nivel de dedicatorias el libro se parece más a un poliedro.
Comienza el poemario con un poema sin título de corte surrealista en el que se nos anuncia que el alquimista ya puede hablar. A partir de ahí el libro se divide en tres partes.
La primera lleva por nombre "La alegría de no tener". Comienza con dos poemas cortos, atípicos a lo largo del poemario, en especial el segundo, profundamente marcado por el esencialismo. Cada poema es un salto semántico y de plano y un mundo en sí mismo que hace difícil hacer una valoración del conjunto dado que estilo y temática van de un lado a otro predominando en general el tono reflexivo. El nivel de los poemas va ascendiendo a partir de "No hay oro en las muelas del alquimista", basado en el tópico de que los contrarios se acercan, o se rozan. "Más cera de la que arde" ya nos acerca al mejor Jorge, al plenamente lírico, que se basa en imágenes poderosas, en un hábil manejo del léxico y un final muy cuidado. Casi el mismo nivel se logra en el siguiente poema, "Conversación" y de alguna manera nos damos cuenta de que estamos en uno de los mejores momentos del libro, "un oasis para los significantes sin referencia" y un cielo convertido, para quienes murieron de hambre, en una suntuosa "zapatería chocolatería". En este poema, además, el poeta incluye el concepto de "hombre de la inminencia" que utilizará más tarde. El siguiente poema, "El hechicero de la cueva de Chauvet" es otro de los mejores poemas del libro, en donde Jorge consigue realmente hechizar introduciendo hábilmente referencias culturalistas, irracionalismo y, sobre todo, poesía que transciende. Un poco más adelante, en "Derelicción del contexto" nos encontramos uno de los problemas del libro. El poema, como otros más adelante, se apoya en una idea sobre la cual se ha escrito multitud de poemas y ensayos, y el poeta no logra aportar nada original al tema. Ocurre lo mismo con otro poema de esta primera parte: "Allora siamo a un bivio". En "Acertijo para tontos" el poeta nos da su propia definición de poesía: "almanaque de debilidades que sin embargo acumula energía". "Situación" nos hace un breve pero lírico análisis metapoético. Y en "La velada del cazador" Jorge saca ligeramente a relucir un sentido del humor que quizás podría usar con mayor frecuencia.
Otro de los problemas que saldrán en mayor medida en otras partes lo podemos ver en "Oh padre que conservas...". Jorge se introduce en lo que podríamos calificar como una poesía más cercana a lo que se entiende por poesía de la experiencia y demuestra que el poeta se mueve mejor en el terreno de la abstracción intelectual que en el elegíaco. Pero quizás el problema fundamental, que apenas se atisba aquí pero que saldrá a relucir más adelante, es el ritmo poético. El ritmo deja de funcionar, se hace prosaico, y el poeta comienza a abusar de la anáfora como ya había hecho en "Buscando la verdad en libros de segunda mano".
Un ejemplo de los muchos, que incluimos porque era un verso destacado como bueno por Ainhoa en la crítica de El Cultural: "pero al menos no habremos dejado pasar ni un solo paralogismo". Solo la sustitución de paralogismo por sofisma mejoraría no sólo el ritmo sin que además sería más acertado (salvo que el poeta crea también en la bondad de los razonadores de la falsedad).
El panegírico como poema, en este caso a Gamoneda, tampoco es un terreno en el que Jorge se mueva cómodo ("Miel de vértigo" es el título del poema). Termina la primera parte con un nuevo poema de corte esencialista, que viene a dar un respiro a unas páginas excesivamente cargadas de letras.
La segunda parte, "Contra la ley de los grandes números" es la más larga y en ella encontramos una buena muestra de lo que Jorge es: un magnífico poeta en ocasiones y un no-poeta en otra, un ensayista, con escasos términos medios. Comienza esta segunda parte con "Hervor del tiempo", que sería uno de esos escasos poemas que se ubican en el medio. En un mismo poema, surrealismo ("Cantan los gallos desde el interior de los ataúdes"), surrealismo sucio ("El castillo de marfil con torres de mierda"), algún ligero toque social, brusquedad rítmica agravada por el abuso de sobreesdrújulas..."La libertad arrancada" presenta enumeraciones de frases completas e incide en problemas de ritmo como atestigua el final del poema ("pero al menos no habremos dejado pasar ni un sólo paralogismo"). En "Antropófugos" aparece la Máquina, como otro de los sustantivos claves del poemario, que sube de nivel con "Yo también conozco ese dolor", en donde una canción nos lleva a un poema intenso, delicado, de gran altura poética. Brillante el encabalgamiento de: "...la corteza de un pan que resu-/miese el sabor de la vida".
A partir del siguiente poema, Jorge nos adentra en un terreno difícil, como es la poesía social, socioeconómica podríamos casi decir, en donde las intenciones son mejores que los resultados. Nos dice en uno de estos poemas: "no hay tiempo para los SOS, por eso escribimos en poemas en prosa"; cuando en realidad el poeta acaba de dejar de escribir poesía para escribir prosa, ensayo más concretamente, porque el mensaje ha podido sobre todo lo demás. Y aquí anotamos el tercer problema del poemario. Exceso de ambición temática. El poeta quiere tratar demasiados temas, está a veces muy seguro de su verdad, lo que da lugar a textos demasiado largos y a la perdida de la poesía en favor del ensayo. Los mismos defectos aparecen en "Después del vendaval", introducido por unas declaraciones de unos señores que hacen exactamente lo contrario de lo que dicen. A pesar de que a estas alturas el poemario se ha convertido en un terreno para el ensayo, nada original por otra parte, Jorge consigue con su prosa ensayística un milagro en "La belleza de la huelga general", en donde un mayor lirismo del poema lo habría convertido en un clásico. En "Filología latina" parece dar una pequeña pulla a los poetas que hablan del almendro en flor, aunque curiosamente el mismo nombrará de manera lírica a los árboles de floración temprana más adelante. El tono bajo persiste en esta parte, y algunos versos como el dedicado a Verlaine no los terminamos de entender. ¿Qué tendrá que ver una cosa con la otra?. "Poética de la mosca cojonera" es un ejemplo claro de acumulación de fallos. Más que un poema, parece el discurso de un político, anaforizado, lleno de verdades absolutas, obviedades e ingenuidades. Sin poesía. El tono mejora en "Momento de parar" aunque sin llegar a los niveles alcanzados previamente. A parte de que su análisis ensayístico sea muy discutible. ¿1919 es la solución?.
Siguen a estos poemas cuatro micropoemas de un verso cada uno y uno de dos versos. Algunos utilizan tópicos tan gastados como: "Cualquier lugar puede ser un paraíso, también éste" o "somos lo que regalamos", eso sí, tratados con un cierto humor socarrón casi metafísico.
A partir de este punto, mejora la segunda parte. "Relato contra el olvido del sueño" es un excelente poema. Cuando el poeta se olvida del discurso didáctico-impositorio, vuelve la poesía. Otro buen poema es "Todos los enunciados generales son falsos", lo cual, por cierto, es un enunciado general, y además recuerda las sentencias con las que a veces suele terminar los poemas. "Diagonal de Juan Gris" es otro buen poema que sería mejor si de nuevo el poeta, que parece no tener más recursos técnicos en su prosa, no abusara de la anáfora. Y acaba la segunda parte con dos magníficos poemas, lejos de lo panfletario. Ahí, en el detalle querido Jorge, sacas la gran poesía. En "ese juego sutilísimo entre el tiempo y la eternidad que se establece en todos los jardines con surtidor".
La tercera parte se titula "Carne y palabras". En el café del primer poema deben escucharse conversaciones distintas a las del resto de cafés del mundo. Pero nos encantaría ir y descubrir a esos seres humanos bisnietos del hombre natural de Rousseau. En "Ensoñación del carterista" nos imaginamos que habla el sujeto poético porque el sintagma "las inconscientes provocadoras" suena muy muy mal. En su "Propuesta civilizadora" apostamos a que ellas salgan a cazar y luego coman fruta. También los vegetales son seres vivos, ¿no?.
En "Segunda derivada", otra vez las mujeres. ¿Cómo se distinguen las mujeres "mal amadas"?. Brillante en el final del poema pero inquietante en el discurso. "El kilo y medio de lo imprevisible" nos suena a las columnas de domingo de contraportada del diario El País, y no lo decimos con malas intenciones. Prosa a partir de un hecho real llevado al terreno del sentimiento. Tercera mención a las mujeres esta vez como "enigmáticas criaturas", que luego completará con su incapacidad para "tener infantes en brazos". Definitivamente, nos separa una generación. O dos.
Quizás el peor poema del libro, una pena por a quién va dedicado, sea "Nihilismo y baile flamenco", que nos suena vagamente a Lorca, pero como una versión no muy acertada. Más adelante, en "Voluntarismo vegetal" es curioso que la propia conclusión sea voluntariosa.
Volvemos a encontrar poesía "En Ronda", que muestra como un poco de oscuridad y de desprogramación ayudan enormemente al poeta, y sobre todo en "Don del extranjero", quizás el mejor poema del libro y por el que vale la pena la inversión de 12 euros. Extraordinario poema, con el mejor poeta, muestra del dominio del lenguaje y de su capacidad de elevación lírica. Igualmente ocurre con "Blanca vela sin nave", donde Jorge demuestra su habilidad para la elección de adjetivos. Casi un capítulo aparte merece "También por donde nadie anduvo..." en donde el poeta saca un tema nada original, no aporta nada y en otra nota de pie de página inquietante parece decir que en Rumanía estaban antes mejor. Mejor haber titulado aquel libro de ensayo "Desandar lo desandado". "Precisamente porque no hay respuestas", ¿por qué no dejar de darlas?. Termina la tercera parte con dos poemas del infrecuente término medio de este poemario.
Y finaliza el poemario con un poema final en el que fallan metáforas y ritmo combinado con un tono medio bueno.
En definitiva, encontramos en este libro las mismas virtudes y los mismos defectos que han acompañado a este poeta durante años. Por una parte, tiene brotes de talento brillantes en unos poemas, en donde se muestra hasta donde podría llegar. Por otra parte, el esfuerzo por colocarnos eslóganes y vender ideología ya vendida, la falta de ritmo poético y un exceso de narratividad, pretensiones y prosaísmo contrarrestan parte de los méritos que el talento de este poeta muestra. Además, el número de poemas brillantes es claramente inferior al de poemas "menos buenos". En resumen, algunos poemas extraordinarios pero sobra prosa, sobra el referente moral del que todo lo sabe y sobre todos ejerce su didáctica, sobran páginas y falta poesía en muchos poemas. Si el poemario tuviera 50 páginas menos sería el mejor libro de 2007 sin discusión.
A destacar también el hecho de que sea el primer libro de poesía que Jorge publica en Tusquets después de llevar años cambiando de editorial en cada libro. Parece que el poeta se estaría preparando para el logro del nacional de poesía. Los dedicados del libro podrían ayudar.
Valoración del libro "Conversaciones entre alquimistas": 6,9 /10
La crítica la realiza Luis Antonio de Villena sobre el libro de Jorge Riechmann "Conversaciones entre alquimistas".
Luis Antonio creemos que no tiene los criterios de objetividad necesarios para esta crítica, como el mismo constata al final de la misma, en un ejercicio de autocomplacencia que sólo Luis Antonio es capaz de realizar, cuando recuerda la presencia del autor en una de sus múltiples y amigables antologías que este hombre ha realizado.
Objetividad del crítico sobre el libro en este caso: 4 /10
No tenemos problemas de objetividad en este caso: 7 / 10
Empieza"Conversaciones entre alquimistas" con uno de los mejores poemas del libro, escrito por Juan Carlos Mestre y dedicado a Jorge. El triángulo se cerrará más tarde con dos poemas dedicados a Gamoneda, aunque a nivel de dedicatorias el libro se parece más a un poliedro.
Comienza el poemario con un poema sin título de corte surrealista en el que se nos anuncia que el alquimista ya puede hablar. A partir de ahí el libro se divide en tres partes.
La primera lleva por nombre "La alegría de no tener". Comienza con dos poemas cortos, atípicos a lo largo del poemario, en especial el segundo, profundamente marcado por el esencialismo. Cada poema es un salto semántico y de plano y un mundo en sí mismo que hace difícil hacer una valoración del conjunto dado que estilo y temática van de un lado a otro predominando en general el tono reflexivo. El nivel de los poemas va ascendiendo a partir de "No hay oro en las muelas del alquimista", basado en el tópico de que los contrarios se acercan, o se rozan. "Más cera de la que arde" ya nos acerca al mejor Jorge, al plenamente lírico, que se basa en imágenes poderosas, en un hábil manejo del léxico y un final muy cuidado. Casi el mismo nivel se logra en el siguiente poema, "Conversación" y de alguna manera nos damos cuenta de que estamos en uno de los mejores momentos del libro, "un oasis para los significantes sin referencia" y un cielo convertido, para quienes murieron de hambre, en una suntuosa "zapatería chocolatería". En este poema, además, el poeta incluye el concepto de "hombre de la inminencia" que utilizará más tarde. El siguiente poema, "El hechicero de la cueva de Chauvet" es otro de los mejores poemas del libro, en donde Jorge consigue realmente hechizar introduciendo hábilmente referencias culturalistas, irracionalismo y, sobre todo, poesía que transciende. Un poco más adelante, en "Derelicción del contexto" nos encontramos uno de los problemas del libro. El poema, como otros más adelante, se apoya en una idea sobre la cual se ha escrito multitud de poemas y ensayos, y el poeta no logra aportar nada original al tema. Ocurre lo mismo con otro poema de esta primera parte: "Allora siamo a un bivio". En "Acertijo para tontos" el poeta nos da su propia definición de poesía: "almanaque de debilidades que sin embargo acumula energía". "Situación" nos hace un breve pero lírico análisis metapoético. Y en "La velada del cazador" Jorge saca ligeramente a relucir un sentido del humor que quizás podría usar con mayor frecuencia.
Otro de los problemas que saldrán en mayor medida en otras partes lo podemos ver en "Oh padre que conservas...". Jorge se introduce en lo que podríamos calificar como una poesía más cercana a lo que se entiende por poesía de la experiencia y demuestra que el poeta se mueve mejor en el terreno de la abstracción intelectual que en el elegíaco. Pero quizás el problema fundamental, que apenas se atisba aquí pero que saldrá a relucir más adelante, es el ritmo poético. El ritmo deja de funcionar, se hace prosaico, y el poeta comienza a abusar de la anáfora como ya había hecho en "Buscando la verdad en libros de segunda mano".
Un ejemplo de los muchos, que incluimos porque era un verso destacado como bueno por Ainhoa en la crítica de El Cultural: "pero al menos no habremos dejado pasar ni un solo paralogismo". Solo la sustitución de paralogismo por sofisma mejoraría no sólo el ritmo sin que además sería más acertado (salvo que el poeta crea también en la bondad de los razonadores de la falsedad).
El panegírico como poema, en este caso a Gamoneda, tampoco es un terreno en el que Jorge se mueva cómodo ("Miel de vértigo" es el título del poema). Termina la primera parte con un nuevo poema de corte esencialista, que viene a dar un respiro a unas páginas excesivamente cargadas de letras.
La segunda parte, "Contra la ley de los grandes números" es la más larga y en ella encontramos una buena muestra de lo que Jorge es: un magnífico poeta en ocasiones y un no-poeta en otra, un ensayista, con escasos términos medios. Comienza esta segunda parte con "Hervor del tiempo", que sería uno de esos escasos poemas que se ubican en el medio. En un mismo poema, surrealismo ("Cantan los gallos desde el interior de los ataúdes"), surrealismo sucio ("El castillo de marfil con torres de mierda"), algún ligero toque social, brusquedad rítmica agravada por el abuso de sobreesdrújulas..."La libertad arrancada" presenta enumeraciones de frases completas e incide en problemas de ritmo como atestigua el final del poema ("pero al menos no habremos dejado pasar ni un sólo paralogismo"). En "Antropófugos" aparece la Máquina, como otro de los sustantivos claves del poemario, que sube de nivel con "Yo también conozco ese dolor", en donde una canción nos lleva a un poema intenso, delicado, de gran altura poética. Brillante el encabalgamiento de: "...la corteza de un pan que resu-/miese el sabor de la vida".
A partir del siguiente poema, Jorge nos adentra en un terreno difícil, como es la poesía social, socioeconómica podríamos casi decir, en donde las intenciones son mejores que los resultados. Nos dice en uno de estos poemas: "no hay tiempo para los SOS, por eso escribimos en poemas en prosa"; cuando en realidad el poeta acaba de dejar de escribir poesía para escribir prosa, ensayo más concretamente, porque el mensaje ha podido sobre todo lo demás. Y aquí anotamos el tercer problema del poemario. Exceso de ambición temática. El poeta quiere tratar demasiados temas, está a veces muy seguro de su verdad, lo que da lugar a textos demasiado largos y a la perdida de la poesía en favor del ensayo. Los mismos defectos aparecen en "Después del vendaval", introducido por unas declaraciones de unos señores que hacen exactamente lo contrario de lo que dicen. A pesar de que a estas alturas el poemario se ha convertido en un terreno para el ensayo, nada original por otra parte, Jorge consigue con su prosa ensayística un milagro en "La belleza de la huelga general", en donde un mayor lirismo del poema lo habría convertido en un clásico. En "Filología latina" parece dar una pequeña pulla a los poetas que hablan del almendro en flor, aunque curiosamente el mismo nombrará de manera lírica a los árboles de floración temprana más adelante. El tono bajo persiste en esta parte, y algunos versos como el dedicado a Verlaine no los terminamos de entender. ¿Qué tendrá que ver una cosa con la otra?. "Poética de la mosca cojonera" es un ejemplo claro de acumulación de fallos. Más que un poema, parece el discurso de un político, anaforizado, lleno de verdades absolutas, obviedades e ingenuidades. Sin poesía. El tono mejora en "Momento de parar" aunque sin llegar a los niveles alcanzados previamente. A parte de que su análisis ensayístico sea muy discutible. ¿1919 es la solución?.
Siguen a estos poemas cuatro micropoemas de un verso cada uno y uno de dos versos. Algunos utilizan tópicos tan gastados como: "Cualquier lugar puede ser un paraíso, también éste" o "somos lo que regalamos", eso sí, tratados con un cierto humor socarrón casi metafísico.
A partir de este punto, mejora la segunda parte. "Relato contra el olvido del sueño" es un excelente poema. Cuando el poeta se olvida del discurso didáctico-impositorio, vuelve la poesía. Otro buen poema es "Todos los enunciados generales son falsos", lo cual, por cierto, es un enunciado general, y además recuerda las sentencias con las que a veces suele terminar los poemas. "Diagonal de Juan Gris" es otro buen poema que sería mejor si de nuevo el poeta, que parece no tener más recursos técnicos en su prosa, no abusara de la anáfora. Y acaba la segunda parte con dos magníficos poemas, lejos de lo panfletario. Ahí, en el detalle querido Jorge, sacas la gran poesía. En "ese juego sutilísimo entre el tiempo y la eternidad que se establece en todos los jardines con surtidor".
La tercera parte se titula "Carne y palabras". En el café del primer poema deben escucharse conversaciones distintas a las del resto de cafés del mundo. Pero nos encantaría ir y descubrir a esos seres humanos bisnietos del hombre natural de Rousseau. En "Ensoñación del carterista" nos imaginamos que habla el sujeto poético porque el sintagma "las inconscientes provocadoras" suena muy muy mal. En su "Propuesta civilizadora" apostamos a que ellas salgan a cazar y luego coman fruta. También los vegetales son seres vivos, ¿no?.
En "Segunda derivada", otra vez las mujeres. ¿Cómo se distinguen las mujeres "mal amadas"?. Brillante en el final del poema pero inquietante en el discurso. "El kilo y medio de lo imprevisible" nos suena a las columnas de domingo de contraportada del diario El País, y no lo decimos con malas intenciones. Prosa a partir de un hecho real llevado al terreno del sentimiento. Tercera mención a las mujeres esta vez como "enigmáticas criaturas", que luego completará con su incapacidad para "tener infantes en brazos". Definitivamente, nos separa una generación. O dos.
Quizás el peor poema del libro, una pena por a quién va dedicado, sea "Nihilismo y baile flamenco", que nos suena vagamente a Lorca, pero como una versión no muy acertada. Más adelante, en "Voluntarismo vegetal" es curioso que la propia conclusión sea voluntariosa.
Volvemos a encontrar poesía "En Ronda", que muestra como un poco de oscuridad y de desprogramación ayudan enormemente al poeta, y sobre todo en "Don del extranjero", quizás el mejor poema del libro y por el que vale la pena la inversión de 12 euros. Extraordinario poema, con el mejor poeta, muestra del dominio del lenguaje y de su capacidad de elevación lírica. Igualmente ocurre con "Blanca vela sin nave", donde Jorge demuestra su habilidad para la elección de adjetivos. Casi un capítulo aparte merece "También por donde nadie anduvo..." en donde el poeta saca un tema nada original, no aporta nada y en otra nota de pie de página inquietante parece decir que en Rumanía estaban antes mejor. Mejor haber titulado aquel libro de ensayo "Desandar lo desandado". "Precisamente porque no hay respuestas", ¿por qué no dejar de darlas?. Termina la tercera parte con dos poemas del infrecuente término medio de este poemario.
Y finaliza el poemario con un poema final en el que fallan metáforas y ritmo combinado con un tono medio bueno.
En definitiva, encontramos en este libro las mismas virtudes y los mismos defectos que han acompañado a este poeta durante años. Por una parte, tiene brotes de talento brillantes en unos poemas, en donde se muestra hasta donde podría llegar. Por otra parte, el esfuerzo por colocarnos eslóganes y vender ideología ya vendida, la falta de ritmo poético y un exceso de narratividad, pretensiones y prosaísmo contrarrestan parte de los méritos que el talento de este poeta muestra. Además, el número de poemas brillantes es claramente inferior al de poemas "menos buenos". En resumen, algunos poemas extraordinarios pero sobra prosa, sobra el referente moral del que todo lo sabe y sobre todos ejerce su didáctica, sobran páginas y falta poesía en muchos poemas. Si el poemario tuviera 50 páginas menos sería el mejor libro de 2007 sin discusión.
A destacar también el hecho de que sea el primer libro de poesía que Jorge publica en Tusquets después de llevar años cambiando de editorial en cada libro. Parece que el poeta se estaría preparando para el logro del nacional de poesía. Los dedicados del libro podrían ayudar.
Valoración del libro "Conversaciones entre alquimistas": 6,9 /10
sábado, 2 de junio de 2007
Contracrítica de Babelia poesía ultima semana de mayo
Babelia sólo realiza una crítica esta semana y es al libro ganador del Premio Loewe, Eros es mas, de Juan Antonio González Iglesias.
Los miembros del jurado eran: Carlos Bousoño, María Victoria Atencia, Francisco Brines, José Manuel Caballero Bonald, Víctor García de la Concha, Jaime Siles, Luis Antonio de Villena, Guillermo Carnero, Jesús (Chus) García Sánchez.
Todos los miembros del jurado, con la excepción de Victor García de la Concha y Bousoño (que no sabemos si por su avanzada edad asiste al jurado en su toma de decisiones o es un cargo honorífico como así reza en la nota de prensa), han publicado previamente con Chus Visor. Algunos de ellos, además, han sido premiados por Visor. Jaime Siles y Guillermo Carnero ganaron el premio Loewe anteriormente y Jaime Siles ganó también el Generación del 27 también para Visor. Luis Antonio de Villena ha ganado con Visor el Premio Ciudad de Melilla y también el Generación del 27.
A nuestro juicio, históricamente, el premio Loewe es para la poesía lo que el premio Planeta para la novela.
A lo anterior añadimos que el premiado este año, como suele ser habitual, es un poeta de la casa Visor, que ha publicado dos libros para Visor y que, también había sido galardonado con el premio Generación del 27 que publica Visor.
Por tanto, como la pasada semana comentamos de los premios Hiperión, estamos hablando de nuevo de un jurado compuesto casi en su totalidad por personas con una fuerte vinculación con Chus Visor, que han publicado e incluso han sido premiados por esta editorial y editor, y de un premiado que, de nuevo como en el caso de Hiperión, forma parte de la cantera de Visor y el premio viene a "enriquecer" el curriculum de un autor de la casa con nuevos premios de la casa.
En vista de todo lo anterior:
Valoración de la independencia teórica del XIX premio Loewe: 3/10
Respecto al libro, reconocemos que estamos en franca minoría. Tanto Ainhoa Saenz en El Cultural como Antonio Ortega en Babelia, dos buenos críticos ambos, hacen críticas bastante favorables a este libro, en especial la de Ainhoa, que nos sorprende por lo entusiasta.
Ignoramos, de verdad y de corazón, si dentro del entusiasmo tiene algo que ver el hecho de que Ainhoa es doctora por Universidad Pontificia de Salamanca mientras que Juan Antonio González Iglesias es profesor de la Universidad de Salamanca (la pública, no la pontificia). Desconocemos si existe una relación profesional entre ambos doctores, que ayude a que la crítica de Ainhoa sea tan positiva y entusiasta. En principio ambos están especializados en campos distintos de la filología, ella en hebrea, él en latina, por lo que no vemos relación.
http://www.elcultural.es/HTML/20070322/Letras/LETRAS20062.asp
Pero la nuestra es la valoración de la crítica de Antonio Ortega en Babelia, que creemos que reune los suficientes requisitos para ser objetiva:
Valoración de objetividad del crítico en este caso: 9/10
http://www.elpais.com/articulo/narrativa/amor/mesura/elpepuculbab/20070602elpbabnar_12/Tes
Respecto al libro de Juan Antonio, como ya hemos anticipado, estamos en minoría en este caso. Desde luego nuestra opinión está muy lejos de la hiperbólica de Ainhoa en este caso, y algo menos lejos de la opinión de Antonio Ortega. La poesía de Juan Antonio bebe claramente de sus profundos conocimientos de literatura clásica, de aquella excelente traducción que realizó de Ovidio para Cátedra, y lleva esa tradición a un mundo muy personal, ascético, con un verbo limpio, reflexivo y clásico. Tiene talento y dominio del lenguaje Juan Antonio, pero el corsé clasicista le sigue pesando en demasía y le falta una apuesta más innovadora y transgresora a su poesía. Es una poesía a la que le falta audacia y, lo que es peor, en algunos momentos, resulta aburrida.
De como Juan Antonio resuelva ese conflicto interior que subyace en sus poemas y como definitivamente dé un paso adelante en su poética y elimine cierto lastre clásico, dependerá de si realmente su poesía alcanza una mayor altura. El estar tan profundamente ligado a Visor, a sus premios y demás puede resultarle de provecho en estos momentos pero dudamos que a largo plazo sea positivo para el poeta.
Valoración del libro: 6,75/10
Los miembros del jurado eran: Carlos Bousoño, María Victoria Atencia, Francisco Brines, José Manuel Caballero Bonald, Víctor García de la Concha, Jaime Siles, Luis Antonio de Villena, Guillermo Carnero, Jesús (Chus) García Sánchez.
Todos los miembros del jurado, con la excepción de Victor García de la Concha y Bousoño (que no sabemos si por su avanzada edad asiste al jurado en su toma de decisiones o es un cargo honorífico como así reza en la nota de prensa), han publicado previamente con Chus Visor. Algunos de ellos, además, han sido premiados por Visor. Jaime Siles y Guillermo Carnero ganaron el premio Loewe anteriormente y Jaime Siles ganó también el Generación del 27 también para Visor. Luis Antonio de Villena ha ganado con Visor el Premio Ciudad de Melilla y también el Generación del 27.
A nuestro juicio, históricamente, el premio Loewe es para la poesía lo que el premio Planeta para la novela.
A lo anterior añadimos que el premiado este año, como suele ser habitual, es un poeta de la casa Visor, que ha publicado dos libros para Visor y que, también había sido galardonado con el premio Generación del 27 que publica Visor.
Por tanto, como la pasada semana comentamos de los premios Hiperión, estamos hablando de nuevo de un jurado compuesto casi en su totalidad por personas con una fuerte vinculación con Chus Visor, que han publicado e incluso han sido premiados por esta editorial y editor, y de un premiado que, de nuevo como en el caso de Hiperión, forma parte de la cantera de Visor y el premio viene a "enriquecer" el curriculum de un autor de la casa con nuevos premios de la casa.
En vista de todo lo anterior:
Valoración de la independencia teórica del XIX premio Loewe: 3/10
Respecto al libro, reconocemos que estamos en franca minoría. Tanto Ainhoa Saenz en El Cultural como Antonio Ortega en Babelia, dos buenos críticos ambos, hacen críticas bastante favorables a este libro, en especial la de Ainhoa, que nos sorprende por lo entusiasta.
Ignoramos, de verdad y de corazón, si dentro del entusiasmo tiene algo que ver el hecho de que Ainhoa es doctora por Universidad Pontificia de Salamanca mientras que Juan Antonio González Iglesias es profesor de la Universidad de Salamanca (la pública, no la pontificia). Desconocemos si existe una relación profesional entre ambos doctores, que ayude a que la crítica de Ainhoa sea tan positiva y entusiasta. En principio ambos están especializados en campos distintos de la filología, ella en hebrea, él en latina, por lo que no vemos relación.
http://www.elcultural.es/HTML/20070322/Letras/LETRAS20062.asp
Pero la nuestra es la valoración de la crítica de Antonio Ortega en Babelia, que creemos que reune los suficientes requisitos para ser objetiva:
Valoración de objetividad del crítico en este caso: 9/10
http://www.elpais.com/articulo/narrativa/amor/mesura/elpepuculbab/20070602elpbabnar_12/Tes
Respecto al libro de Juan Antonio, como ya hemos anticipado, estamos en minoría en este caso. Desde luego nuestra opinión está muy lejos de la hiperbólica de Ainhoa en este caso, y algo menos lejos de la opinión de Antonio Ortega. La poesía de Juan Antonio bebe claramente de sus profundos conocimientos de literatura clásica, de aquella excelente traducción que realizó de Ovidio para Cátedra, y lleva esa tradición a un mundo muy personal, ascético, con un verbo limpio, reflexivo y clásico. Tiene talento y dominio del lenguaje Juan Antonio, pero el corsé clasicista le sigue pesando en demasía y le falta una apuesta más innovadora y transgresora a su poesía. Es una poesía a la que le falta audacia y, lo que es peor, en algunos momentos, resulta aburrida.
De como Juan Antonio resuelva ese conflicto interior que subyace en sus poemas y como definitivamente dé un paso adelante en su poética y elimine cierto lastre clásico, dependerá de si realmente su poesía alcanza una mayor altura. El estar tan profundamente ligado a Visor, a sus premios y demás puede resultarle de provecho en estos momentos pero dudamos que a largo plazo sea positivo para el poeta.
Valoración del libro: 6,75/10
lunes, 14 de mayo de 2007
Contracrítica de Babelia poesia segunda semana de mayo
Hacemos la contracrítica de Babelia. El Cultural vendrá el jueves o viernes.
Comenzamos con la crítica de Antonio Ortega a Manuel Rico. Antes de nada, antecedentes. Manuel Rico es crítico de Babelia. Es decir, estamos ante una crítica de un crítico de Babelia a otro. De nuevo conflicto de intereses.
Como breve recuerdo Manuel Rico lleva ligado a Babelia hace muchos años y dirige la colección de poesía de Bartleby Editores, cargo por el que parece que no recibe ninguna remuneración monetaria según aclaran en Bartleby. El caso es que la dirige, cobre o no.
Antonio Ortega es el subdirector de la escuela de letras de Madrid, director adjunto de la revista El Crítico y autor de un poemario de nombre Arenario.
El libro de Manuel Rico de poemas, también se hace crítica de un libro de viajes suyos que quizás sea más interesante, no es bueno. Por poner un pequeño ejemplo, la metáfora que menciona Antonio Ortega en el artículo: "la palabra / salva de los desastres, es la cueva / que ampara nuestros sueños".
En resumen, de nuevo crítica de un crítico de Babelia a otro.
Valoración del libro: 3/10
Valoración de la independencia del crítico en este caso: 3/10
La segunda crítica la hace Luis Antonio de Villena sobre el libro de Ricardo Molina del que ya hablamos la pasada semana cuando apareció en El Cultural. Luis Antonio sólo añade que era homosexual, lo cual ya sabemos que es muy importante para él porque es muy antiguo pero a los poetas y lectores de poesía nos importa poco.
Como la semana pasada con Francisco Diaz de Castro, tenemos con Luis Antonio a otro crítico ganador del Premio Melilla de poesía, que otorga Visor. Pues eso, Luis Antonio ha publicado la mayor parte de su última producción en Visor, ha sido premiado por esta editorial y no tiene independencia ni objetividad para realizar críticas sobre esta editorial.
Valoración de la independencia del crítico en este caso: 2/10
Comenzamos con la crítica de Antonio Ortega a Manuel Rico. Antes de nada, antecedentes. Manuel Rico es crítico de Babelia. Es decir, estamos ante una crítica de un crítico de Babelia a otro. De nuevo conflicto de intereses.
Como breve recuerdo Manuel Rico lleva ligado a Babelia hace muchos años y dirige la colección de poesía de Bartleby Editores, cargo por el que parece que no recibe ninguna remuneración monetaria según aclaran en Bartleby. El caso es que la dirige, cobre o no.
Antonio Ortega es el subdirector de la escuela de letras de Madrid, director adjunto de la revista El Crítico y autor de un poemario de nombre Arenario.
El libro de Manuel Rico de poemas, también se hace crítica de un libro de viajes suyos que quizás sea más interesante, no es bueno. Por poner un pequeño ejemplo, la metáfora que menciona Antonio Ortega en el artículo: "la palabra / salva de los desastres, es la cueva / que ampara nuestros sueños".
En resumen, de nuevo crítica de un crítico de Babelia a otro.
Valoración del libro: 3/10
Valoración de la independencia del crítico en este caso: 3/10
La segunda crítica la hace Luis Antonio de Villena sobre el libro de Ricardo Molina del que ya hablamos la pasada semana cuando apareció en El Cultural. Luis Antonio sólo añade que era homosexual, lo cual ya sabemos que es muy importante para él porque es muy antiguo pero a los poetas y lectores de poesía nos importa poco.
Como la semana pasada con Francisco Diaz de Castro, tenemos con Luis Antonio a otro crítico ganador del Premio Melilla de poesía, que otorga Visor. Pues eso, Luis Antonio ha publicado la mayor parte de su última producción en Visor, ha sido premiado por esta editorial y no tiene independencia ni objetividad para realizar críticas sobre esta editorial.
Valoración de la independencia del crítico en este caso: 2/10
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