Hola a todos
Vamos a centrarnos esta semana en el libro que reseña Angel Luis Prieto de Paula en Babelia. Se trata de "Mujeres encontradas", del poeta asturiano Fernando Beltrán. Publica Sins Entido.
No vemos conflicto de objetividad por ninguna de las partes.
Antes de comenzar, conviene explicar el origen del libro. Como explica de forma poética el autor en la introducción, a lo largo de su vida ha ido encontrando objetos en el suelo, objetos a los que su imaginación les ha puesto especie y sexo, siempre femenino, y con los que el poeta ha metaforizado, para cada objeto, un tipo de mujer. Así, la portada del libro es el más común de todos los objetos que encontraremos dentro del libro, una horquilla del pelo, que el poeta asimila con la mujer gitana.
En este punto, y antes de entrar en materia, cabe resaltar la extraordinaria edición que esta editorial especializada en comics, Sins Entido, ha realizado de este libro tan original. Cada mujer encontrada viene acompañada de una fotografía a toda página del objeto que la inspira. Una joya que sin duda produce sana envidia ante el esfuerzo editor. Hemos leído además que en la Casa de Asturias de Madrid hay instalada una exposición con todos los objetos expuestos. Parece que merece la pena.
Y vamos directamente al libro. Como libro original que es, cabe la duda de si el poeta nos presenta relatos líricos o poesía en prosa. Como la duda es casi imposible de discernir, sí que comentaremos que en cada una de las descripciones de cada mujer hay una base narrativa indudable, en la que predomina el juego amoroso y erótico, y a veces, la pasión, con un sujeto poético que bebe claramente del personaje de Don Juan en sus multiples variantes literarias a lo largo de los siglos.
Hacer una descripción de cada uno de los poemas/relato, como hemos hecho en otras ocasiones, no merece demasiado la pena toda vez que es difícil separar cada poema de su imagen, especialmente cuando se han visto los dos.
Comienza el libro con "La resignada", que acaba de esta maravillosa manera: "Esa extraña manera de tener que amar más por tener que ser fieles". La primera persona domina casi todo el libro, una primera persona que a veces suena demasiado cautivadora, casi un estereotipo de hombre, un cliché, que asustaría más que enamoraría, y que habrá que entender como un conjunto de sujetos poéticos más que uno solo, aunque a veces la primera persona sea un mero observador.
A lo largo del libro se suceden los relatos en los que predomina el humor ("La funcionaria", "La galerista"), la pasión ("La resignada", "La psicóloga"), la melancolía del amor ("La bailarina"), el amor imposible ("La enamorada"), el dolor del amor ("La implacable"), el atrevimiento ("La anciana")...
El lenguaje es, como suele ser común en el poeta, metafórico (a la galerista la describe así: "Vestía falda cubista, blusa Mondrian y anteojos verdes, pero huía de ella misma en cuanto se quedaba sola."; "Esos seres que no saben amar sin complicarse antes la vida con un broche, o quedar atrapados en el torpe ascensor de una simple cremallera"), comparativo ("Tan terrenal y a la vez tan sobrenatural como una de esas vírgenes con las manos juntas..."), y a veces hasta alegórico como en el caso de "La ingeniera".
También hay una clara afectación lírica, especialmente en los finales, como éste de "La guerrillera": "Había abandonado la guerrilla hacía meses y matado quizás, perdió la cuenta, a más de treinta hombres, pero amaba dulce aún, con uñas y dientes, como alguien a quien le va la vida en ello". Hay también elementos clásicos del autor, muy contenido en esta ocasión, como algún que otro juego de palabra ("alhelado").
A veces la metáfora no es acertada ("La toalla estrujada por la que aún goteo") o es demasiado evidente como en el caso de "La vecina" o en "La tenista" ("cuando subimos a la red de las distancias cortas"). A veces la historia roza el culebrón ("La novia") o el chiste fácil ("La extranjera").
Fernando Beltrán es un poeta de talento, y aunque la prosa poética no sea el terreno en el que mejor se desenvuelve, y tenga libros muy superiores a éste, "Mujeres Encontradas" se lee con interés y está lleno de poesía en los lugares más insospechados ("Pero no hay criatura más propicia a convertirse en demonio que un ángel prematuro..."). Es verdad que en su viaje sin fin a la mujer poema, Fernando Beltrán cae en algunos estereotipos que suenan poco renovados, y en ocasiones abusa de la metáfora fácil e incluso fallida. Pero en general el libro se hace poético en muchas ocasiones, especialmente cuando se acompaña de la imagen que cada mujer tiene. Sin las imágenes, con los textos tan sólo, nuestra nota sería bastante más baja. Pero vemos el libro como un todo en el que se junta escultura y poesía, y donde a veces la propia escultura fortuita está por encima del texto.
Valoración del conjunto del libro "Mujeres encontradas" de Fernando Beltrán: 7 /10
Respecto a El Cultural, nos presentó la pasada semana un libro de DVD, sus segundos mejores amigos tras Visor, de Rilke, "Poemas a la noche", junto con una nueva biografía del mismo poeta. Hay tantos libros de Rilke, y tantos saliendo cada mes, que ya es casualidad que la reseña haya caído en DVD. Si no recordamos mal, Rialp ya publicó el mismo poemario, y posiblemente esté en otros libros como en la edición de Azul Editorial. En fin, no nos parece una novedad y no nos apetece reseñarla en consecuencia, no por el poeta, que admiramos, sino por el marquismo de barrio de Salamanca del suplemento. Pero como siempre, tenéis éstas páginas para hacer vuestros propios comentarios e incluso reseñar el libro. Sólo cuesta 21 euros.
Gracias a todos por seguir leyéndonos cada vez más y más.