lunes, 19 de mayo de 2008

Fernando Beltrán. Mujeres encontradas. Babelia y El Cultural, tercera semana de mayo, 2008

Hola a todos

Vamos a centrarnos esta semana en el libro que reseña Angel Luis Prieto de Paula en Babelia. Se trata de "Mujeres encontradas", del poeta asturiano Fernando Beltrán. Publica Sins Entido.

No vemos conflicto de objetividad por ninguna de las partes.

Antes de comenzar, conviene explicar el origen del libro. Como explica de forma poética el autor en la introducción, a lo largo de su vida ha ido encontrando objetos en el suelo, objetos a los que su imaginación les ha puesto especie y sexo, siempre femenino, y con los que el poeta ha metaforizado, para cada objeto, un tipo de mujer. Así, la portada del libro es el más común de todos los objetos que encontraremos dentro del libro, una horquilla del pelo, que el poeta asimila con la mujer gitana.

En este punto, y antes de entrar en materia, cabe resaltar la extraordinaria edición que esta editorial especializada en comics, Sins Entido, ha realizado de este libro tan original. Cada mujer encontrada viene acompañada de una fotografía a toda página del objeto que la inspira. Una joya que sin duda produce sana envidia ante el esfuerzo editor. Hemos leído además que en la Casa de Asturias de Madrid hay instalada una exposición con todos los objetos expuestos. Parece que merece la pena.

Y vamos directamente al libro. Como libro original que es, cabe la duda de si el poeta nos presenta relatos líricos o poesía en prosa. Como la duda es casi imposible de discernir, sí que comentaremos que en cada una de las descripciones de cada mujer hay una base narrativa indudable, en la que predomina el juego amoroso y erótico, y a veces, la pasión, con un sujeto poético que bebe claramente del personaje de Don Juan en sus multiples variantes literarias a lo largo de los siglos.

Hacer una descripción de cada uno de los poemas/relato, como hemos hecho en otras ocasiones, no merece demasiado la pena toda vez que es difícil separar cada poema de su imagen, especialmente cuando se han visto los dos.

Comienza el libro con "La resignada", que acaba de esta maravillosa manera: "Esa extraña manera de tener que amar más por tener que ser fieles". La primera persona domina casi todo el libro, una primera persona que a veces suena demasiado cautivadora, casi un estereotipo de hombre, un cliché, que asustaría más que enamoraría, y que habrá que entender como un conjunto de sujetos poéticos más que uno solo, aunque a veces la primera persona sea un mero observador.

A lo largo del libro se suceden los relatos en los que predomina el humor ("La funcionaria", "La galerista"), la pasión ("La resignada", "La psicóloga"), la melancolía del amor ("La bailarina"), el amor imposible ("La enamorada"), el dolor del amor ("La implacable"), el atrevimiento ("La anciana")...

El lenguaje es, como suele ser común en el poeta, metafórico (a la galerista la describe así: "Vestía falda cubista, blusa Mondrian y anteojos verdes, pero huía de ella misma en cuanto se quedaba sola."; "Esos seres que no saben amar sin complicarse antes la vida con un broche, o quedar atrapados en el torpe ascensor de una simple cremallera"), comparativo ("Tan terrenal y a la vez tan sobrenatural como una de esas vírgenes con las manos juntas..."), y a veces hasta alegórico como en el caso de "La ingeniera".

También hay una clara afectación lírica, especialmente en los finales, como éste de "La guerrillera": "Había abandonado la guerrilla hacía meses y matado quizás, perdió la cuenta, a más de treinta hombres, pero amaba dulce aún, con uñas y dientes, como alguien a quien le va la vida en ello". Hay también elementos clásicos del autor, muy contenido en esta ocasión, como algún que otro juego de palabra ("alhelado").

A veces la metáfora no es acertada ("La toalla estrujada por la que aún goteo") o es demasiado evidente como en el caso de "La vecina" o en "La tenista" ("cuando subimos a la red de las distancias cortas"). A veces la historia roza el culebrón ("La novia") o el chiste fácil ("La extranjera").

Fernando Beltrán es un poeta de talento, y aunque la prosa poética no sea el terreno en el que mejor se desenvuelve, y tenga libros muy superiores a éste, "Mujeres Encontradas" se lee con interés y está lleno de poesía en los lugares más insospechados ("Pero no hay criatura más propicia a convertirse en demonio que un ángel prematuro..."). Es verdad que en su viaje sin fin a la mujer poema, Fernando Beltrán cae en algunos estereotipos que suenan poco renovados, y en ocasiones abusa de la metáfora fácil e incluso fallida. Pero en general el libro se hace poético en muchas ocasiones, especialmente cuando se acompaña de la imagen que cada mujer tiene. Sin las imágenes, con los textos tan sólo, nuestra nota sería bastante más baja. Pero vemos el libro como un todo en el que se junta escultura y poesía, y donde a veces la propia escultura fortuita está por encima del texto.

Valoración del conjunto del libro "Mujeres encontradas" de Fernando Beltrán: 7 /10

Respecto a El Cultural, nos presentó la pasada semana un libro de DVD, sus segundos mejores amigos tras Visor, de Rilke, "Poemas a la noche", junto con una nueva biografía del mismo poeta. Hay tantos libros de Rilke, y tantos saliendo cada mes, que ya es casualidad que la reseña haya caído en DVD. Si no recordamos mal, Rialp ya publicó el mismo poemario, y posiblemente esté en otros libros como en la edición de Azul Editorial. En fin, no nos parece una novedad y no nos apetece reseñarla en consecuencia, no por el poeta, que admiramos, sino por el marquismo de barrio de Salamanca del suplemento. Pero como siempre, tenéis éstas páginas para hacer vuestros propios comentarios e incluso reseñar el libro. Sólo cuesta 21 euros.

Gracias a todos por seguir leyéndonos cada vez más y más.

14 comentarios:

montse dijo...

Desconocía por completo a esta poeta. ¿Podríais decir que otros libros suyos sí son más recomendables? Gracias

isla dijo...

Montse, de Beltrán te recomiendo "El corazón no muere". Está publicado por Hiperión en 2006 creo. También está muy bien "Bar adentro".

anonimito dijo...

Gracias por la contra-crítica. De no ser por ella quizá no me habría fijado en este libro. Me parece sugerente mezclar el aspecto visual con el literario, aunque no sea poesía canónica (los guardianes de la ortodoxia que participan en este blog tal vez podrán iluminarnos,una vez más, en este punto).

Rilke me viene pidiendo una revisión desde hace tiempo, pero empezaré por lo típico: Elegías de duino, sonetos a Orfeo, etc. después, seguramente, seguiré con estos poemas póstumos.

abrazos.

j. dijo...

Pues el libro acaba de sacar su segunda edición en tan sólo un mes. Ya sé que estas cosas pueden manejarse como elementos de marketing, pero me parece significativo para un libro de poesía, que no es su mejor libro, es verdad, pero que en su combinación de arte resulta muy bueno.

Anónimo dijo...

Este hombre debería de haber ganado el premio Adonais con "Aquelarre en Madrid" cuando le ganó Garcia Montero.

Tan sólo le dejaron ser accésit.

helena dijo...

Bueno, cuando ganó Montero el Adonáis en el 82 por "El jardín extranjero", ya era una persona poderosa y con influencias celestiales (Está siendo un reinado largo, y lo que nos queda). Aquelarre, sin embargo, tuvo más fama, al menos en Madrid, donde formó parte, o así me lo han contado, de la movida. Yo lo leo ahora y la verdad es que está lleno de lo que para mí son fallos, también hay enormes aciertos, pero sin duda representó una oleada de aire nuevo en la poesía española, un camino arriesgado que desgraciadamente el poeta no ha seguido manteniendo en sus siguientes poemarios, demasiado afectados por un donjuanismo que en mi caso produce cierto rechazo, o una poesía social que el poeta no domina del todo. Creo que donde mejor se mueve el autor es, curiosamente, en el dolor. Pero Aquelarre es un libro importante para entender la poesía española de los 90, sin duda.

anonimito dijo...

Helena, estás viva. Te he echado de menos en otra entrada.¡A lo mejor no has querido participar por lo pesado que me pongo! Es que tengo mis berrinches, ea ;) (ahora toy contento)

Habrá que buscar también el Aquelarre. Mañana toca Sabbath (chiste malo).

abrazos

ana dijo...

Hay algo que diferencia a Fernando de otros poetas de su generación. Salvo por el Adonáis, nunca más volvió a querer saber nada de premios. Incluso ha publicado en Hiperión varias veces y jamás se ha metido en rollos de premios. Es tan buen poeta como buena gente y su actitud ética le honra.

tana dijo...

para mi, mujeres encontradas (que por cierto me ha costado muchísimo conseguirlo), vuelve a ser aire fresco, ¡que ya nos conviene!, si bien, es cierto, que para los guardianes ortodoxos, como se apunta anteriormente, puede ser "un sacrilegio".
Yo no veo el donjuanismo por ninguna parte, yo interpreto más un ejercicio de observación y conocimiento de la mujer expresado de una forma poética y sobretodo artística.
Recomiendo efusivamente visitar la exposición.
besos a todos/as.

carlos dijo...

Yo estoy con Tana en casi todo. Libro difícil, no, muy difícil de encontrar, y libro expresado más que como poesía, de manera artística.

No sé si la palabra es donjuanismo, pero sí que se aprecia una autocomplacencia en la capacidad de seducción del sujeto poético que quizás habría resultado más creíble y humana mezclándola con varios fracasos. Y sí, la exposición es muy recomendable y yo creo que el libro, valorado en su conjunto como bien apuntan los addison, también.

maría dijo...

Fernando es uno de los mejores poetas de su generación, con una imaginación portentosa. Y una persona imposible de no querer, cargada de humanidad. Os recomiendo que lo veais en algún recital.

Jaula Abdul dijo...

En este link hay un documental en vídeo sobre el libro de Fernando Beltrán, por si alguien lo quiere ver: http://www.miradas2.tve.es/?go=111b735a516af85ce51277bb07e372580ff220feff63974fa617c43a6a212e8644c2ac72d5b1940b0030e652a5a300e8

Saludos, Jaula

Jaula Abdul dijo...

Y esta historia sobre su trabajo como "Nombrador" es muy muy curiosa... http://www.elpais.com/articulo/reportajes/negocio/inventar/nombres/elpdomrpj/20060618elpdmgrep_1/Tes

Parece que sí se puede vivir de las palabras, Jaula.

Anónimo dijo...

esta es la web de Fernando Beltrán, preciosa por cierto:
http://www.elnombredelascosas.com