
Empezamos mal el año con tanta muerte y ley de vida. Este es nuestro más que humilde homenaje. Empezamos por el poeta Ángel González.
Antes del poema elegido, os dejamos algunos enlaces en donde se puede escuchar o ver a Ángel recitando:
http://www.cervantesvirtual.com/bib_autor/AGonzalez/video.shtml
http://www.palabravirtual.com/index.php?ir=ver_poema1.php&pid=11379
http://www.youtube.com/watch?v=SKm22WyGHGs
http://amediavoz.com/poetas.htm
http://www.cervantesvirtual.com/bib_autor/AGonzalez/voces.shtml
Cadaver ínfimo
Se murió diez centímetros tan sólo:
una pequeña muerte que afectaba
a tres muelas careadas y a una uña
del pie llamado izquierdo y a cabellos
aislados, imprevistos.
Oraron lo corriente, susurrando:
«Perdónalas, Señor, a esas tres muelas
por su maldad, por su pecaminosa
masticación. Muelas impías,
pero al fin tuyas como criaturas.»
Él mismo estaba allí,
serio, delante
de sus restos mortales diminutos:
una prótesis sucia, unos cabellos.
Los amigos querían consolarle,
pero sólo aumentaban su tristeza.
«Esto no puede ser, esto no puede
seguir así. O mejor dicho:
esto debe seguir a mejor ritmo.
Muérete más. Muérete al fin del todo.»
Él estrechó sus manos, enlutado,
con ese gesto falso, compungido,
de los duelos más sórdidos.
«Os juro
—se echó a llorar, vencido por la angustia—
que yo quiero morir mi sentimiento,
que yo quiero hacer piedra mi conducta,
tierra mi amor, ceniza mi deseo,
pero no puede ser, a veces hablo,
me muevo un poco, me acatarro incluso,
deducen que estoy vivo,
mas no es cierto:
vosotros, mis amigos,
deberíais saber que, aunque estornude,
soy un cadáver muerto por completo.»
se desprendió un gusano de la manga,
pidió perdón y recogió el gusano
que era sólo un fragmento
de la totalidad de su esperanza.
De Pepín Bello, os dejamos una entrevista y un artículo interesantes de un ser humano entrañable:
http://www.elmundo.es/larevista/m84/textos/bello1.htmlhttp://www.residencia.csic.es/bol/num6/pepin.htm
Descansen en paz.