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viernes, 25 de julio de 2008

Itziar Mínguez Arnáiz. Luz en ruinas. Babelia: tercera y cuarta semanas de julio.


La semana pasada Babelia trajo una sola reseña de poesía y ésta semana ninguna. En su línea.

El libro de la pasada semana es "Luz de ruinas", escrito por Itziar Mínguez Arnáiz, accésit del premio Jaime Gil de Biedma, premio que ya comentamos en su momento. Edita Visor.

El jurado estuvo compuesto por Luis María Anson (varias veces miembro de jurados de Visor), Juan Van Halen (premio Tiflos de Visor), Antonio Colinas (con muchos libros publicados en Visor), Juan Manuel de Prada (habitual de Telemadrid y demás medios objetivos), Guillermo Carnero (premio Loewe con Visor), Clara Janés (premio Ciudad de Melilla con Visor), Chus Visor, Gonzalo Santonja (varios libros publicados en Visor) y Javier Santamaría (presidente de la diputación). En fin, un jurado de la casa.

El premio lo ganó Juan Manuel González con un libro que a este colectivo le pareció realmente malo:

http://criticadepoesia.blogspot.com/2008/05/hilda-doolittle-con-triloga-juan-manuel.html

El libro de Itziar, sin ser un buen libro, está desde luego bastante por encima del libro ganador. Viendo la composición del jurado, no es extraño.

La reseña la escribió Martín López Vega. Ignoramos la objetividad que puede tener respecto a Itziar. Más difícil es su objetividad respecto a Visor. En cualquier caso, no nos atrevemos a ponerle nota de objetividad. Si alguien tiene más información, que la aporte.

Nuestra objetividad con Itziar es total. Con Visor y sus premios, no. Valoración de nuestra objetividad: 3 / 10

La reseña de Martín , excepto por el final que se saca de la manga, forzado, bastante bien, estemos o no de acuerdo con su diagnóstico.

El libro se abre con una cita de Ángel González, sin duda, y perdón por la pequeña maldad querida Itziar, todo un acierto para un libro que se presenta a un premio Visor.

Como puede leerse en la contraportada, el libro "es la historia de un médico que se instala en el pueblo de sus antepasados". Y es aquí donde radica el problema principal del problema. El libro es una "historia". En otras palabras, para este colectivo, el libro es una narración. Y es una narración que cae en la prosa de manera continua, mayor punto de desacuerdo con Martín. Recordamos una entrevista de uno de los miembros del jurado, Antonio Colinas, en la que decía que la diferencia entre un libro de poesía y uno de narrativa era que si se ponían los versos del libro de poesía en una sola línea y parecía un relato, era un relato, no un poemario (la cita no es exactamente así pero Antonio nos perdonará nuestros pecados, como poeta casi religioso que es).

Pues bien, la sensación en la mayoría de poemas del libro es esa. Parece un relato que se ha cortado en líneas para que parezca un poema, pero el resultado no engaña. Esto es un relato corto. Ni siquiera prosa poética, o lo que nosotros entendemos como tal. Especialmente descuidado nos parece el ritmo del poema. El verso libre requiere un oído especial para darle ritmo al verso. No es algo anárquico. En este libro, no conocemos su libro anterior, el ritmo no existe. Si alguien piensa que no puntuar un libro y poner mayúsculas al comienzo de todos los versos es tener estilo, quizás tengamos una definición de estilo diferente. La prosodia falla gravemente.

Las cosas empeoran cuando la poeta trata de usar metáforas o usar un lenguaje, convencionalmente, más poético. Como suele ser el caso de unos cuantos libros últimamente, abundan los clichés, y falta talento y originalidad.

"¿Qué llevas en esa maleta?
El pasado"

"Arrastras esa maleta
Sobrecargada de pasado"

"...las mariposas huyen
Del alfiler
Que las hace eternas"

Pasa lo mismo con algunas metáforas:

"Y te hace extrañar
El perfume amargo de la contaminación"

"Metes la fotografía en ese bolsillo
Que late al mismo ritmo de tu corazón"

"La fotografía vieja
Roída por el ratón del tiempo"

"Hay sábanas
Que cubren los muebles
Fantasmas caseros"

"Llevan el mapa del tiempo
En el rostro"

Aún así, hay varios poemas que funcionan: "A esta hora en la ciudad", "Desde que la luz te permite ver", "Es cierto que sobra horizonte en esta ciudad" o "No hay manera de volver al sueño". En estos poemas la parte lírica consigue vencer a la narrativa y da pena pensar que el libro podría ser mucho mejor si mantuviera el nivel de estos poemas.

Hay también algún verso, difícil de encontrar, que sí muestra una mayor originalidad:

"Pero es hermosa
Como todas las grietas de la carne"

"Me desvela el ruido celestial /
Del camión de la basura"

Itziar tiene un buen ojo para los detalles, "Encima de la cama / La sombra de un crucifijo", incluso algún cliché está bien utilizado como el que termina un poema con "Llueve sobre mojado".

Pero quizás donde mejor se maneja la escritora es en el manejo del ritmo narrativo. El libro se lee con interés, alguna veces creando suspense, como en el poema "Nunca has visto nada tan espectacular", y se nota en general su profesión de guionista en casi todo el libro, incluso en algunos detalles como cuando el sujeto poético sube al desván y "La escalera cruje a cada paso que das / La trampilla chirría...". De acuerdo, también son estereotipos pero a nivel de ritmo la escritora reluce.

En definitiva, un libro que como poemario es un libro fallido por la narratividad que inunda buena parte del libro y la ausencia de dominio de técnicas básicas de la escritura poética, en especial de la prosodia y el lenguaje metafórico. Hay algunos poemas y versos que están claramente por encima del resto del libro, y en los que la escritora consigue un lirismo que se echa de menos en el resto del libro. Como narradora Itziar es posible que escriba buenos relatos en el futuro. Como poeta parece menos dotada tanto a nivel técnico como a nivel de talento natural. En la medida que ahonde en los aciertos que se encuentran en el libro, podrá crecer. Si no, siempre le quedará la narrativa.

Valoración del libro "Luz en ruinas": 5 / 10

viernes, 9 de noviembre de 2007

El Cultural, Segunda Semana de Noviembre, 2007. Y el follón Martín López Vega

Vaya semana de El Cultural. Cuatro críticas de poesía, una de ella reseña, y otra nota caliente de Juan Palomo. Vamos a tratar de ser breves para no aburrir.

Empezamos por Juan. No hemos podido leer la revista Clarín para leer con detalle la perlas que M. dedica a, y citamos textualmente El Cultural, gente como Luis Antonio de Villena, "la Paris-Hilton de la poesía española", o a Manuel Rico, que "no se entera de nada". Así que compraremos Clarín y veremos porque Juan Carlos Abril, que está haciendo una tesis sobre García Montero, y el propio Montero, presuntamente censuraron estas críticas a M.

De Luis Antonio, todo lo literario que teníamos que decir, ya lo hemos dicho. A nosotros Paris-Hilton, como personaje mediático, nos parece mucho más interesante. Literariamente no tenemos conocimientos de que la chica escriba poesía, por el momento. Aunque sus videos son bastante líricos. Y sobre Manuel Rico, que cada vez que hablamos de él escribe en su blog que le atacamos y que somos una especie de anticristo, el comentario nos parece exagerado. Al menos cuando habla en público, se entera. Otra cosa es que a nosotros no nos guste ni como poeta ni como crítico. Pero eso no es atacarte, Manuel. Es decir lo que pensamos. Se llama libertad de expresión y es algo poco común en nuestro país, pero las nuevas generaciones vienen guerreras, como se puede observar en lo que está ocurriendo últimamente. Quizás en vez de preocuparte tanto de nosotros, que no somos nadie salvo un sitio de Internet con cierto éxito (y el éxito en poesía y la nada es lo mismo), deberías de preocuparte de otros que crees amigos, a los que reseñas a veces, y que no nos hablan bien de ti como crítico, ni que decir como poeta. Nosotros no somos tu enemigo porque ni hemos sido amigos ni tenemos fobias, por mucho que insistas en insultar. Cuando tengamos que hablar bien de tus críticas lo haremos y cuando nos parezca que lo has hecho mal, también. Pero ellos sí que puede que lo sean, y lo peor es que se hacen pasar como amigos. Ya sabes como es la gente. Qué te vamos a contar.

Comenzamos por Bartleby, venga. Libro de jaikus, de Jack Kerouac. Edita Bartleby. Traduce Marcos Canteli.

En este libro creemos que no sólo vamos a hacer una contracrítica sino que vamos a ir a contracorriente.

Y decimos a contracorriente porque, primero, Jack Kerouac es un autor que vende mucho en España, y sin duda el libro va a resultar atractivo para todos sus seguidores. Segundo, porque los haikus, con h o j, siguen estando de moda. Así que la combinación moda y Kerouac creemos que va a ser un éxito editorial.

Pero nosotros no estamos aquí para alabar las estrategias comerciales de las editoriales sino para hablar de los libros. Así que hablemos. Comencemos por Kerouac, un pope intocable para muchos. A nosotros nos pasa como comentaba hace poco uno de nuestros lectores refiriéndose a otro autor. Cuando leímos On the Road hace diez años nos gustó bastante. Hoy se nos cae un poco de las manos.

En general, la generación beat no ha envejecido literariamente demasiado bien. Sin llegar a la palabras que Harold Bloom utiliza para referirse a On the Road ("it's a worthless piece of trash", es un pedazo de basura sin valor), lo cierto es que una parte importante y cualificada de la crítica americana tiene una opinión bastante mala sobre la calidad de la mejor obra Kerouac. Nosotros creemos que con cierta razón. Y en su faceta poética, el consenso sobre la baja calidad de su poesía es bastante elevado.

Por supuesto que la generación beat ha tenido y tiene una importancia histórica indudable, que no sólo se extendió a la propia literatura, sino también a la música y al cine. Pero pasados cincuenta años, y sin la melancolía que pueden sentir otras personas de mayor edad, creemos que literariamente, con alguna excepción brillante como el poema Howl y algo de Ferlinghetti, el resto no ingresará en ningún canon literario riguroso.

De esta generación nos interesan mucho más las vidas de los personajes que la mayor parte de lo que escribieron. Su forma de pensar, y de vivir, es donde está su verdadera literatura.

Así que, nuestra opinión sobre el libro de jaikus de Kerouac, al margen de la importancia histórica del personaje, es que es un libro de poesía de un nivel medio-bajo, que si no llevara el nombre de Jack en la portada, dudamos que se hubiera reimprimido. Por supuesto, que entre tantísimos haikus, hay alguno bueno, o incluso muy bueno. Pero el tono general no deja esa plenitud que un haiku produce. Escritos bajo la idea budista de que el mejor pensamiento es el primer pensamiento, lo cual se relaciona con la escritura automática de Kerouac, y con su dejadez a la hora de corregir un poema o un texto, su lectura nos deja indiferentes, y no produce ni de lejos esa sensación orgásmica que parece que produce en otros critic@s de este país. Afortunados ellos.

La traducción de Marcos Canteli, correcta.

Sobre la crítica de Ainhoa, no nos vamos a molestar en hablar demasiado de ella. Hiperbólica, mitómana, exagerada en sus alabanzas...No nos gusta. Y nosotros a ellos tampoco.

Eso sí, buena nota de objetividad respecto a la editorial (9/10). No creemos que tanto con respecto al autor. Y respecto a nosotros tenemos ganas de poner una buena nota a un libro esta editorial. Aunque no se note. Pero tampoco vamos a mentirnos ni a mentiros para ello. Ya llegará. Y a lo mejor, pronto.

En resumen, una idea editorial que funcionará muy bien, pero que a nosotros nos interesa bien poco. Hojeen el libro en la librería y ya nos contarán.

Valoración de "Libro de jaikus": 5 /10

Seguimos. El poeta Agustín Delgado presenta el libro "¿Y?". Edita Del Oeste Ediciones. La crítica es de Túa Blesa. Sin inconvenientes sobre su objetividad.

Objetividad del crítico a priori según nuestra opinión: 9 / 10

Nuestra objetividad en este caso es similar. La crítica de Túa en este caso es corta pero aceptable. Para nosotros se trata del mejor libro de Agustín Delgado hasta la fecha. Lo cual, para un señor que nació en 1941, significa que todavía hay esperanza. Este fundador de la revista Claraboya, donde participaba gente tan interesante como Luis Mateo Díaz o Angel Fierro, al menos hasta lo que habíamos leído de él hasta ahora, tenía una línea poética bastante más conservadora de la que percibimos en este libro. Agustín hace una apuesta decidida por el riesgo poético, por situar cada verso en el filo de lo imposible, y aunque algunas veces se pueda cortar, la mayoría de las veces es él quien desgarra ese espacio que hay entre el lector y la página. No hay dioses léxicos ni sintácticos. Queda la poesía frente al lector. Nos ha gustado el libro Agustín. Y nos encantan los maduros rebeldes. Sigue por ahí.

Valoración del libro ¿Y?: 7 / 10

La siguiente crítica es más una reseña y también la realiza Túa Blesa. En este caso, se trata del libro de
Fernando Gómez Aguilera, poeta y director de la Fundación César Manrique, editado por Icaria y titulado Manchas Ciegas. Túa ha tenido una pequeña relación con Icaria, aunque no creemos que sea significativa. No tenemos noticias de relación personal entre los dos. Hay un texto por otra parte de Fernando en El Cultural como articulista, pero tampoco pensamos que exista una relación especial.

Valoración a priori de la objetividad de la crítica en este caso: 6 /10

Como la reseña es corta, la contrareseña lo va a ser. Tiene razón Túa cuando dice que es el mejor poemario del autor. Aunque habría que preguntar si eso significa que el poemario es bueno o simplemente significa que es mejor que los anteriores. A nosotros, personalmente, nos ha parecido un poemario de los que uno lee, con no demasiada pasión, y deja sin ningún tipo de problema en el olvido. Demasiados lugares comunes ya leídos. Demasiadas versos que nos suenan a reescritos. Sí, algunas veces el poeta logra momentos que nos levantan la mirada, pero el conjunto se hace repetitivo. Falta pálpito poético, poesía.

Valoración del libro Manchas Ciegas: 5 / 5.

Y finalmente llegamos a la sorpresa de la semana. El libro se titula "Música para sueños", lo escribe José Cereijo y edita Pre-Textos. Túa Blesa decide "darle caña" a un libro y lo hace, además, con cierta impiedad, aunque se excusa en el hecho de que "Cereijo llegará a escribir un buen libro" y por eso escribe la reseña. Nos imaginamos que con intenciones didácticas. Cómo son los profes...Teniendo en cuenta la de libros "flojos" que a este señor le han encantado y a nosotros nos han horrorizado, tendremos que leer a José Cereijo con atención, no sea que el señor Blesa sea uno dividido nuestro gusto. Y decimos tendremos porque no disponemos del libro todavía, la amable distribución, y no podemos leerlo. Cereijo es un poeta bastante clásico, lo cual iría en contra de nuestro gusto general, pero sabemos de gente muy respetable que ha leído este libro y le ha gustado. Así que tenemos interés en conocerlo y dar nuestra opinión. Creemos que Cereijo es una persona, por lo que nos cuentan, que trata de pasar por la poesía casi de puntillas y sin hacer ruido, todo lo contrario que algunos de los personajes que ha elogiado este señor. Resulta por tanto curioso que la primera crítica negativa que leemos de este señor en este blog sea al débil, al silencioso. Qué valentía.

Y con esto acabamos esta larga contracrítica. Señores de El Cultural, ni tanto ni tan calvo, por favor. .

martes, 16 de octubre de 2007

Babelia, segunda semana de Octubre, 2007. Crítica. Y el Premio Planeta

Dos críticas esta semana en Babelia. Una de un neófito en nuestras contracríticas, Martín López-Vega, y la segunda de Manuel Rico. Por aquello de la edad, empezaremos primero por Manuel Rico.

Manuel realiza la crítica del libro del libro de Luis Suñén, "El que oye llover". Edita Dilema.

Realmente este señor nos lo pone difícil. Con las ganas, sinceras, que tenemos de hablar bien de todo el mundo. Bueno, Luis Suñén es colaborador de El País en materia musical. No es la primera vez que Manuel hace una reseña de un colaborador del mismo medio en el que escribe, tampoco la segunda, y nos imaginamos que no será la última. El mundo de las casualidades tan manido ya.

Nuestra opinión a priori sobre la objetividad del crítico en este caso: 3 /10

Efectivamente, como poeta, Luis Suñén ha permanecido oculto durante 25 años y cinco libros. Existiría la posibilidad de que tal "ocultación" fuera fruto de una personalidad alejada del mundo cultural y sin posibilidades sociales de mostrar su obra, pero en el caso que nos ocupa, la persona ha desarrollado una labor intensa editorial, es colaborador de El País, ha dirigido o dirige una revista... Creemos, y no nos gusta decir estas cosas, que el hecho de que la poesía de Luis haya pasado desapercibida se produce porque su poesía no ha merecido estar en un lugar más elevado.

Independientemente de que un mayor o menor hermetismo en la misma, lo que se ve al leer el libro de Luis es, ante todo y sobre todo, una falta de talento y brillantez. El poema no llega, no emociona, no impresiona, ni por su contenido ni por su continente. Nos deja indiferentes en el mejor de los casos. Incluso cuando habla de la música. A nosotros, no nos interesa.

Valoración del libro "El que oye llover": 4 / 10

La segunda crítica es de Mario Luzi. Sólo hemos localizado dos, traducidos, de los tres libros sobre los que habla Martín. Uno de ellos es Ensayos Críticos sobre Literatura. Edita Eunsa, Ediciones Universidad de Navarra (no olvidemos que el poeta era católico, apostólico y romano). El otro libro, más interesante, es de Ediciones Hiperión y se trata del poemario Primicias del Desierto.

Casi podríamos hablar de una crónica de breves porque el crítico comenta tres libros en muy poco espacio, y no realiza análisis crítico no sabemos si por falta de espacio o por seguir la tradición descriptiva de nuestros críticos. Salvo que la editorial del tercero nos dé alguna sorpresa, no tenemos nada que nos hable sobre la independencia del crítico, salvo el pequeño detalle de que es poeta, casi joven, poco conocido y nos imaginamos que con ganas de serlo más.

Objetividad a priori del crítico en este caso: 6,5 / 10

La poesía de Mario Luzi ya tenía una buena introducción en una magnífica antología que publicó Huerga y Fierro hace unos años. Resumir aquí la poesía de Luzi, con tres etapas claras y distintas a lo largo de una larguísima vida poética, que a su vez se podrían subdividir, no tiene demasiado sentido. Independientemente de su ideología, éste sí que ha sido un poeta de enorme talento, en ningún caso original pero que supo llevar a un nivel elevado lo aprendido de muchas de sus lecturas, sean éstas Mallarmé, Eluard, Coleridge o cualquiera de los predecesores y compañeros de la escuela "ermetica" italiana.

Para nosotros, los dioses italianos recientes siguen siendo Ungaretti y Montale. Y Saba, Pavese, Penna o Pasolini. Pero sin lugar a dudas, merece la pena leer a Luzi.

Valoración del libro Primicias del Desierto: 7 /10

P.D.- ¡¡¡¡Qué sorpresa. Millás ganador del Planeta y Boris finalista!!!. ¡¡¡Quién lo iba a decir, a parte de cualquier medio de comunicación, claro!!!. Enhorabuena a los pre-miados, por supuesto. Y enhorabuena a elpais.es, que por poco publica la noticia antes de las 12, junto con una extensa biografía de Millás y un comentario de texto. Pero no, esperó unos minutos y la publicó después. Menos mal. Si no, habríamos sospechado.

Muy bonita y edificante, además, la foto del ministro poeta con los ganadores. Impecable en su traje, el ministro, y su corbata verde esperanza. Le quedaba tan bien, en serio, que Lara se está pensando si el nuevo consejero delegado que quiere buscar para una de sus empresas fetiche, Vueling, la de los retrasos aéreos, no podría ser el propio Molina. La ministra de la vivienda, tan sonriente ella, a lo mejor acudió para asesorar en posibles nuevas inversiones inmobiliarias a los dos pre-miados, tras el pastón recibido.

Quizás el eslabón perdido entre poesía y novela sea la planetización progresiva del mundo poético. Ya sólo falta el premiazo de 600.001 euros para que los vasos comunicantes se dilaten hasta estallar y dejarnos a todos perdidos de...