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viernes, 11 de septiembre de 2009

Resumen rápido veraniego


Estimados amigas y amigos:


Con claras muestras de encefalograma plano se ha presentado este verano que se acaba. La crisis, diga lo que diga el virrey, está siendo dura y las editoriales, con la excepción de las pocas que viven del dinero público, lo están pasando mal. Ídem con los autores que, salvo que lleven dinero contante y sonante en el bolsillo, están viendo como sus libros se retrasan sine die.


Comenzó mal el verano con la muerte de Victoriano Crémer. No es difícil imaginar que su poesía está lejos de nuestros gustos pero nadie podrá dudar del amor y la convicción que este poeta tenía hacia el arte que todos compartimos. Descanse en paz.


Entre otras malas noticias se anunció la vuelta a la poesía escrita de Juan Cobo Wilkins en un libro que ya ha publicado la Fundación José Manuel Lara. Todo muy pepero. “Cobos Wilkins explica que los poemas "responden a vida vivida y metamorfoseada en palabra". "Pero más que un recorrido por la vida, esta biografía es una profunda inmersión, un ahondamiento abisal en ella. 'Biografía impura' asume ese riesgo con el vértigo de su desnudez", matiza el autor.” Glubs. Vértigo abisal es una buena definición.


Un premio aparentemente limpio, a pesar de lo poco que confiamos en uno de los miembros del jurado apellidado Lostalé: El poeta onubense Santiago Aguaded fue distinguido con el XXX Premio de Poesía Juan Alcalde 2009, dotado económicamente con 3.000 euros y la publicación de la obra en la colección de poesía " Juan Alcalde", por el libro titulado "Voz vencida". El jurado de esta edición estuvo presidido por José Corredor Matheos, e integrado por Javier Lostalé, el profesor Jesús María Barrajón y el secretario de la asociación que lo organiza.



Valoración subjetiva de la ecuanimidad del premio: 7/10

Por el Faro de Vigo nos llegó la noticia de que Nicanor Parra sigue vivito y coleando ya que acaba de cumplir 95 años. “Preguntado tras su éxito si buscaba ser el mejor poeta de Chile, respondió que "no, me conformo con ser el mejor poeta de Isla Negra."

También se refirió a Neruda y a otros grandes poetas chilenos cuando proclamó: "No a la poesía de pequeño Dios (por Vicente Huidobro). No a la poesía de toro furioso (por Pablo de Rokha). No a la poesía de vaca sagrada (por Neruda)". Genio y figura hasta el final, en lo muy bueno y en lo bochornoso. Por favor, tráiganlo a España. Necesitamos a personajes auténticos como él.


Otra noticia buena fue que nuestro admirado poeta venezolano Rafael Cadenas ganó el Premio de Literatura y Lenguas Romances de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, FIL, en Méjico. En un comunicado, el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) informó que, de acuerdo con el fallo del jurado, el premio dotado con 150.000 dólares se le concede a Cadenas en reconocimiento a "una vida dedicada a la literatura".Un buen premio, con una dotacion económica excesiva. El jurado estuvo integrado por María Luisa Blanco (España), Ana María González Luna (México), Gustavo Guerrero (Venezuela), Darío Jaramillo (Colombia), Lucía Melgar (México), Vicente Quirarte (México) y Raymond L. Williams (Estados Unidos). Es lo que llamamos un jurado mixto de verdad, con personas procedentes de diversos países y tendencias artísticas. Lo que mismo que Visor, con quien acabaremos esta entrada más adelante.


Parece que va terminándose la película sobre Gil de Biedma. Desconocemos la habilidad como cineasta de Sigfrid Monleón, el director de la película. Si es cierto que piensa que Gil de Biedma es "la voz que cambió la poesía española", habría que empezar a dudar seriamente sobre el proyecto, que podría ser una hagiografía de cuidado. Veremos.


Sin abandonar la Baleares, en torno a principios de agosto, Antonio Colinas, Antoni Marí Muñoz y Vicente Valero "presentaron" en Ibiza la colección ´Nuevos textos sagrados´, de Tusquets editores. ¿No estaba ya lo suficientemente presentada? Atención a las palabras de Antoni Marí, el director y responsable, por tanto, de la significativa caída en la calidad de la colección en los últimos años: «Hemos tenido más en cuenta la excelencia de los textos que los nombres». Ja. Ja. Y ja. Hay que tener poca vergüenza torera para decir semejante excusatio non petita. En poesía Tusquets es la editorial más marquista del Mercado y precisamente por eso su colección está haciendo aguas. Por aceptar libros infumables por la única razón del nombre en la portada (¿por ejemplo el mismo Colinas?). Dado que Tusquets gasta mucho dinero en publicidad en los suplementos (recordemos la edulcorada entrevista de Azancot a la directora no hace mucho), nadie se atreve a decir nada malo de ellos. Es El Corte Inglés de la poesía. Todo lo que se dice ha de ser bueno.


En Ibiza también hubo un recital, citado en varias fuentes, de Colinas, Clark y Herranz. Se confirma que nuestro amigo Ben tiene a su vez como colegas a los críticos más influyentes del país (influyente no es necesariamente sinónimo de mejor). Todo un ejemplo (ten amigas para esto, Ben).


El periodista gaditano Juan José Téllez ganó el Premio Unicaja de Poesía que publica Visor. El jurado, purito purito: el también periodista Manuel Alcántara (sí, el mismo del famoso premio que ya comentamos), José Manuel Caballero Bonald, Felipe Benítez Reyes, Luis García Montero, Jesús García (Chus Visor) y el profesor Antonio Garrido Moraga. Todos con el RH correspondiente.


Entendemos como casualidad que el cierto dominio gaditano del jurado haya tenido algo que ver en la elección del poeta, publicado anteriormente en la revista de la Fundación Caballero Bonald y buen amigo de unos cuantos miembros del jurado.



Atención por favor a la siguiente morbosa casualidad. En 2006 Téllez formó parte del jurado del premio Unicaja (también Unicaja) de periodismo, en el que coincidió con Manuel Alcántara y Felipe Benítez Reyes, y el premio fue a parar a otro habitual de estas lides: Jaime Siles. El título del artículo de Siles era “Las grandes superficies”. Sin duda como homenaje, el poemario de Téllez se titula “Las grandes superficies”. Emocionantes estas entrañables coincidencias de títulos, jurados que luego son premiados, reciclados en el contenedor adecuado y resucitados para la vida moderna.

Como resumen, las palabras del sr. Téllez: "Me encanta recibir un premio de este corte, procedente de un jurado al que no sólo admiro, sino que quiero. Tengo que mostrarles toda mi gratitud". El sr. Téllez tiene medios, de comunicación, de sobra para hacerlo.

Valoración subjetiva de la ecuanimidad del premio: 2/10

Un premio que sí parece que tuvo una mayor dosis de objetividad fue el VIII Premio Internacional de Poesía “LEÓN FELIPE”. El jurado estuvo compuesto por José Ramos San Primitivo (Alcalde de la villa de Tábara) y compuesto por los poetas siguientes: D. Antonio Colinas (omnipresente), D.Jesús Losada, D. Enrique Villagrasa (colaborador de la revista Qué), D. Javier Asiáin, D. José Luis Allo y D. Joan Gonper (Director de la editorial CELYA).

El ganador del premio fue Zacarías Custodio Lorenzo, habitual de Ediciones Libertarias. Salvo que alguien diga lo contrario, no vemos problemas de objetividad.

Valoración subjetiva de la ecuanimidad del premio: 7 / 10

Con interés vamos a seguir la noticia de la reedición del libro de José María Parreño "Instrucciones para blindar un corazón" realizada por Tansonville. Aquellos tiempos en los que un accésit del Adonáis valía por una década de premiados actuales.

Por último,“Jesús García Sánchez, conocido como Chus Visor, recibió ayer el primer Premio La Trastienda en reconocimiento a sus más de cuarenta años de vocación creadora y editorial y su compromiso con la palabra, en un acto que tuvo lugar en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, en Santander.La UIMP destaca que, en su primera edición, el Premio La Trastienda distinguirá a uno de los más destacados editores iberoamericanos, que ha centrado su labor en el sector editorial inmensamente minoritario, la poesía, y ha cosechado una carrera repleta de hallazgos "gracias a una sensibilidad y un don especial para reconocer las grandes creaciones".“Junto a Chus Visor, participarán en el acto los escritores Almudena Grandes, Benjamín Prado, Joaquín Sabina, José Caballero Bonald y Luis García Montero...

"Juan Gelman, Federico Mayor Zaragoza, Luis María Anson, Luis Alberto de Cuenca… forman parte de la veintena de personalidades amigos de Chus Visor, que han querido sumarse a este acto aportando sus palabras escritas al homenajeado...Todos sus textos formarán parte de un regalo único, un libro en el que amigos y compañeros de viaje mostrarán su cariño, amistad y reconocimiento al editor y su obra...Chus Visor recibirá el manuscrito de manos de su esposa al finalizar el acto.”

Nos hemos emocionado al leer este relato periodístico tan lleno de verdad, poesía y amistad. Cuanta generosidad por una parte y por otra. Qué maravilla recibir ese premio y poder tener un documento firmado por Anson, Luis Alberto y Sabina. Nuestra envidia no puede ser mayor. Y de ahí al odio hay un paso.

Destaca la participación del señor Anson, juez y parte en tanto que preside un suplemento cultural que realiza reseñas y es juez de premios Visor. Hubiera sido mejor que no abandonara la presidencia del jurado de Miss España, pero no se puede tener todo en la vida. Eso sí, sus empleados bendicen las palabras que él transmite. O cómo si no entender la entrevista que la jefa de redacción de El Cultural, Nuria Azancot, realizó para el medio (http://www.elcultural.es/noticia.aspx?idnoticia=505091). Enterito y de rositas se fue de la entrevista. Y desayunado, que al fin y al cabo, era lo importante.

Claro que son los mismos de siempre premiándose los unos a los otros. Nada nuevo. Si tantos premios les ha dado Visor parece normal que tengan el detalle de darle un premio al caballero. Quid pro quo.

Nos quedaba una duda, ¿quién es la Fundación Instituto Cultura del Sur? Mirando su flamante web parece que es una institución muy ligada al PSOE más oficial y oficioso, es decir, Ana Belén, Victor Manuel, Felipe González, Peeeedro, y demás miembros de la burguesía de centro derecha. Los participantes en el acto mencionados antes nos dan una idea ajustada de lo que estamos hablando. Ellos se lo guisan, con nuestra ayuda también, pero sólo ellos se lo comen. Ingenioso.

La cobertura mediática que ha tenido este evento ha sido especialmente zalamera. Cualquier cosa relacionada con la definición de periodismo es pura coincidencia. Y las declaraciones no tienen desperdicio. Leemos en Europa Press: "La escritora Almudena Grandes y los poetas Benjamín Prado, Joaquín Sabina y Luis García Montero han coincidido hoy en Santander en que la importancia de la poesía en España se debe a Jesús García Sánchez, 'Chus Visor', al que definieron como "el editor de poesía en español más importante de las últimas décadas" y como "un referente" para generaciones futuras." Sin duda, un referente en lo ético, lo ecuménico y lo lingüístico.

Atención, por otra parte, a las declaraciones del matrimonio Grandes-Montero: "Yo creo que los españoles no somos conscientes de que vivimos en el único país de Europa en el que la poesía sigue teniendo importancia", afirmó la escritora, quien añadió que es "una cosa insólita porque en países con una tradición poética tan importante como la nuestra, como puede ser Francia, Italia o Alemania, la poesía se ha convertido en una especie de divertimento marginal". Esta idea fue corroborada por Luis García Montero, quien aseveró que los poetas españoles tienen "mucha suerte" si se compara la salud de la poesía española con lo que ocurre en Europa y en buena parte del mundo. Tenemos tanta suerte de teneros con nosotros, de que monopolicéis los medios y los grandes premios, tenemos tanta suerte de no ser como Francia o Alemania (¿de verdad habéis ido y conocéis la situación de la poesía en esos países?) que parece mentira como no comienza ya el proceso de canonización a todo vosotros, genial grupo de héroes y mártires.

El personaje principal, ya endiosado, soltó perlas como: " De hecho, "viajar por Hispanoamérica es encontrarse una y otra vez con el mito Visor", subrayó.". Alguno de nosotros ha estado en Hispanoamérica este verano y, vaya, el mito se está formando pero en una dirección bastante diferente. Los escándalos de los últimos premios se han extendido sobre el mito de una manera ejemplar gracias a ese monstruo insensible llamado Internet.

Otra perla: "Porque en España nadie editaba poesía; no había libros y yo decidí hacerlos", dijo Chus Visor, en una conversación telefónica, al rememorar los comienzos de su carrera, a lo largo de la cual ha editado unos 750 libros, entre ellos los de dos centenares de autores latinoamericanos." A eso se le llama reescribir la historia y hacerlo con generosidad hacia uno mismo.

Por último, unas declaraciones de, en nuestra humilde opinión, ese pésimo poeta llamado Benjamín Prado: "De hecho, para Benjamín Prado es una "biblioteca imprescindible para un lector de poesía", puesto que es "difícil pensar en un gran poeta que no esté en la colección Visor", señaló. En su opinión, la Fundación Instituto Cultura del Sur y la UIMP "lo tienen bastante jodido para el año que viene, porque superar el personaje que se ajusta de semejante manera a todos los principios de este premio va a ser muy difícil". Eso sí, a pelota no le gana nadie. Pensar que sólo los grandes poetas están en Visor y en ningún otro lado es una muestra de que, definitivamente, el endiosamiento ha llegado a su punto de máxima expansión y ya sólo le queda explotar o soltar un largo pedo gigante para liberar tensión.

El señor Visor devolvía los cumplidos por su parte:" Lo que no pueden gustar son todos los poetas, pero, hombre, poetas como Benjamin, Joaquín o Luis, cómo no van a gustar a la gente." Hombre, claro. Claro que sí. Si a Gamoneda, total, no se le entiende. A Ullán mejor ni mentarlo porque está muerto. Y lo que importa es lo que lee la gente. Tu gente.

Vergüenza ajena. Profunda vergüenza ajena.

viernes, 25 de julio de 2008

Itziar Mínguez Arnáiz. Luz en ruinas. Babelia: tercera y cuarta semanas de julio.


La semana pasada Babelia trajo una sola reseña de poesía y ésta semana ninguna. En su línea.

El libro de la pasada semana es "Luz de ruinas", escrito por Itziar Mínguez Arnáiz, accésit del premio Jaime Gil de Biedma, premio que ya comentamos en su momento. Edita Visor.

El jurado estuvo compuesto por Luis María Anson (varias veces miembro de jurados de Visor), Juan Van Halen (premio Tiflos de Visor), Antonio Colinas (con muchos libros publicados en Visor), Juan Manuel de Prada (habitual de Telemadrid y demás medios objetivos), Guillermo Carnero (premio Loewe con Visor), Clara Janés (premio Ciudad de Melilla con Visor), Chus Visor, Gonzalo Santonja (varios libros publicados en Visor) y Javier Santamaría (presidente de la diputación). En fin, un jurado de la casa.

El premio lo ganó Juan Manuel González con un libro que a este colectivo le pareció realmente malo:

http://criticadepoesia.blogspot.com/2008/05/hilda-doolittle-con-triloga-juan-manuel.html

El libro de Itziar, sin ser un buen libro, está desde luego bastante por encima del libro ganador. Viendo la composición del jurado, no es extraño.

La reseña la escribió Martín López Vega. Ignoramos la objetividad que puede tener respecto a Itziar. Más difícil es su objetividad respecto a Visor. En cualquier caso, no nos atrevemos a ponerle nota de objetividad. Si alguien tiene más información, que la aporte.

Nuestra objetividad con Itziar es total. Con Visor y sus premios, no. Valoración de nuestra objetividad: 3 / 10

La reseña de Martín , excepto por el final que se saca de la manga, forzado, bastante bien, estemos o no de acuerdo con su diagnóstico.

El libro se abre con una cita de Ángel González, sin duda, y perdón por la pequeña maldad querida Itziar, todo un acierto para un libro que se presenta a un premio Visor.

Como puede leerse en la contraportada, el libro "es la historia de un médico que se instala en el pueblo de sus antepasados". Y es aquí donde radica el problema principal del problema. El libro es una "historia". En otras palabras, para este colectivo, el libro es una narración. Y es una narración que cae en la prosa de manera continua, mayor punto de desacuerdo con Martín. Recordamos una entrevista de uno de los miembros del jurado, Antonio Colinas, en la que decía que la diferencia entre un libro de poesía y uno de narrativa era que si se ponían los versos del libro de poesía en una sola línea y parecía un relato, era un relato, no un poemario (la cita no es exactamente así pero Antonio nos perdonará nuestros pecados, como poeta casi religioso que es).

Pues bien, la sensación en la mayoría de poemas del libro es esa. Parece un relato que se ha cortado en líneas para que parezca un poema, pero el resultado no engaña. Esto es un relato corto. Ni siquiera prosa poética, o lo que nosotros entendemos como tal. Especialmente descuidado nos parece el ritmo del poema. El verso libre requiere un oído especial para darle ritmo al verso. No es algo anárquico. En este libro, no conocemos su libro anterior, el ritmo no existe. Si alguien piensa que no puntuar un libro y poner mayúsculas al comienzo de todos los versos es tener estilo, quizás tengamos una definición de estilo diferente. La prosodia falla gravemente.

Las cosas empeoran cuando la poeta trata de usar metáforas o usar un lenguaje, convencionalmente, más poético. Como suele ser el caso de unos cuantos libros últimamente, abundan los clichés, y falta talento y originalidad.

"¿Qué llevas en esa maleta?
El pasado"

"Arrastras esa maleta
Sobrecargada de pasado"

"...las mariposas huyen
Del alfiler
Que las hace eternas"

Pasa lo mismo con algunas metáforas:

"Y te hace extrañar
El perfume amargo de la contaminación"

"Metes la fotografía en ese bolsillo
Que late al mismo ritmo de tu corazón"

"La fotografía vieja
Roída por el ratón del tiempo"

"Hay sábanas
Que cubren los muebles
Fantasmas caseros"

"Llevan el mapa del tiempo
En el rostro"

Aún así, hay varios poemas que funcionan: "A esta hora en la ciudad", "Desde que la luz te permite ver", "Es cierto que sobra horizonte en esta ciudad" o "No hay manera de volver al sueño". En estos poemas la parte lírica consigue vencer a la narrativa y da pena pensar que el libro podría ser mucho mejor si mantuviera el nivel de estos poemas.

Hay también algún verso, difícil de encontrar, que sí muestra una mayor originalidad:

"Pero es hermosa
Como todas las grietas de la carne"

"Me desvela el ruido celestial /
Del camión de la basura"

Itziar tiene un buen ojo para los detalles, "Encima de la cama / La sombra de un crucifijo", incluso algún cliché está bien utilizado como el que termina un poema con "Llueve sobre mojado".

Pero quizás donde mejor se maneja la escritora es en el manejo del ritmo narrativo. El libro se lee con interés, alguna veces creando suspense, como en el poema "Nunca has visto nada tan espectacular", y se nota en general su profesión de guionista en casi todo el libro, incluso en algunos detalles como cuando el sujeto poético sube al desván y "La escalera cruje a cada paso que das / La trampilla chirría...". De acuerdo, también son estereotipos pero a nivel de ritmo la escritora reluce.

En definitiva, un libro que como poemario es un libro fallido por la narratividad que inunda buena parte del libro y la ausencia de dominio de técnicas básicas de la escritura poética, en especial de la prosodia y el lenguaje metafórico. Hay algunos poemas y versos que están claramente por encima del resto del libro, y en los que la escritora consigue un lirismo que se echa de menos en el resto del libro. Como narradora Itziar es posible que escriba buenos relatos en el futuro. Como poeta parece menos dotada tanto a nivel técnico como a nivel de talento natural. En la medida que ahonde en los aciertos que se encuentran en el libro, podrá crecer. Si no, siempre le quedará la narrativa.

Valoración del libro "Luz en ruinas": 5 / 10

jueves, 5 de junio de 2008

Darío Jaramillo. Cuadernos de música. El Cultural

Hola a todos:

La pasada semana El Cultural, aparte de olvidarse del aniversario de Juan Ramón y no olvidar el aniversario de su querido, y de hoja caduca, premio Loewe, nos ofreció dos reseñas de poesía. Una de ellas, el premio semanal que El Cultural reseña de Visor, criticado por el premio Melilla de Visor, Francisco Díaz de Castro, con cita final de Vicente Gallego, ni nos molestamos en reseñarlo. Sólo con echar una ojeada al libro en la librería entenderéis por qué. Y a parte es nuestra pequeña manera de protestar por los premios Visor, por la calidad de los mismos, por la actitud de El Cultural, porque un premiado por Visor realice la crítica en El Cultural...Como financia el Ayuntamiento, o sea todos, tampoco creemos que les importe.

El otro libro de la semana, bastante más interesante, es el nuevo poemario de Darío Jaramillo "Cuadernos de música". Edita Pre-Textos. Nos vemos problemas de objetividad por ninguna de las partes. La reseña la realiza Joaquín Marco, que aprovecha bien el espacio y ha leído con rigor e inteligencia el libro. Muy por encima de la media de sus compañeros de El Cultural. Quizás le falta algo más de espíritu crítico para terminar de cerrar una buena reseña.

"Cuadernos de música", es como anticipa el título, una colección de poemas sobre la música, tan enraizada la una con la otra y en el que el poeta presenta cuatro "Cuadernos de música", el último una especie de coda final en la que el poeta vuelve al tema favorito de anteriores libros: el amor.

El primer cuaderno del libro son "Piezas para piano". El nivel general de los diez poemas que constituyen esta primera parte es bueno. Por un lado, se establece un clima general de sosiego y paz, marcado desde el mismo comienzo del primer poema ("La quietud absoluta elimina el tiempo en esta música"). Son frecuentes la utilización de las imágenes como parte de un lenguaje simbolista ("Textura de sauce en otro viento. / Agitación de algarrobo. / Música de clorofila, coqueta al tacto, / seductora."), imágenes que a veces beben del surrealismo ("Sostengo en la otra una inmóvil gota de mercurio"; "Arde un árbol escarlata"), y asociación de la música con Dios con una clara intención mística:

"Digo liturgía, y culto y ceremonia.
Digo comunión y sacramento, iniciación y voto.
Digo rito y estoy diciendo esta armonía.
Esperamos a Pentecostés pero no tenemos prisa.
El piano lo traerá cuando llegue el instante."

Los aspectos que menos nos gustan de esta primera parte son dos. En primer lugar, hay un abuso de dos figuras retóricas en concreto que deben ser administradas con cuentagotas para lograr su efectividad, algo que el poeta no hace. Nos referimos a la sinestesia, de la que contamos cuatro ejemplos en diez poemas ("pero la palabra tiene el color de la jacaranda florecida"); y nos referimos también a la paradoja, de nuevo otro poemario cargados de paradojas, de la que contamos seis al menos en esta primera parte ("tacto que tantea y no toca", "y en un luego sin luego..."). En segundo lugar, el lenguaje utilizado por el poeta en ocasiones lleva una carga de uso importante, sin que se le dé una nueva salida al mismo ("Brisa de seda", "destrozo rumbos", "silencio de algodón", etc).

En la segunda parte, "Piezas para violonchelo", el lenguaje ahonda más en su carga mística y, las sinestesias ("Verde es el silencio interior que provoca esta música, / verde con un verde de todos los colores") y paradojas ("juego de palabras sin palabras"), están están mejor distribuídas y con mayor acierto. El tema de la música y la poesía es un tema muchas veces tratado por muchísimos autores. En este sentido, se echa en falta una mayor dosis de originalidad. Por ejemplo, "No fue el verbo en el principio" seguido de lo que el poeta considera que fue el principio es algo que hemos leído ya en muchas ocasiones. Igualmente ocurre respecto al lenguaje usado sin nuevas salidas que comentamos anteriormente ("El viento mece las sombras", "un recinto construido en el aire por estas notas"). El lenguaje, en ocasiones, suena excesivamente artificial y retórico.

Se siente más cómodo el poeta, o al menos transmite mejor su capacidad lírica, cuando ahonda en su misticismo:

"Ronroneo místico.
Esquivo rumor para conectar a los ángeles esquivos.
Ración felina de Dios, iniciación".

Igualmente:

"Entrar en lo sagrado.
Sin salir de la tierra
sentir que es de Dios este cuerpo mortal
y sentirlo con un regocijo verdadero".

Por supuesto, a veces el poeta sorprende con versos geniales ("y un aliento cálido y frutal que canceló la infancia") o con enumeraciones muy acertadas:

"El tiempo se desploma y no lo vemos,
piedra traslúcida, luna de nada, tortuga y halcón.
El tiempo nos abarca, nos rebasa y avanza."

Termina el apartado músical en el tercer cuaderno, de nuevo dedicado al piano. En esta parte, la música deja el protagonismo simbólico a la luz y sus sombras. Son 21 poemas, algunos de ellos de dos versos. El lenguaje tiende a lo esencial en esta parte en la que el poeta ya no escribe con las figuras retóricas antes señaladas, y en el que el ejercicio de lirismo se ve a veces sobrepasado por un léxico sobrecargado y esteticista ("Nieve perfumada de los almendros en flor", "Bailan los rosales con la brisa"). Aunque hay momentos muy buenos ("Es el amanecer, / es el primer amanecer del mundo, / la luna en el poniente, / los potros soñolientos"), quizás sea la parte más floja de las tres dedicadas a la música.

Y cierra el libro "Some presents moments of the future", nueva paradoja, con dos versiones. En la primera el poeta imagina el encuentro con su amada. Utilizando un lenguaje erótico pero contenido, el poeta cuenta literalmente las horas. El poema no nos convence debido a su falta de originalidad, no sólo por el planteamiento sino especialmente, de nuevo, por el léxico utilizado ("Desde ya mis dedos codician acercarse a tus abismos", "Vamos a volar...", "ebrios de nuestro galope interminable", "ebrios de ti") y termina con una paradoja tampoco especialmente original ("y caerás hacia arriba"). La segunda versión está a años luz de la primera, rebosante de versos acertados, con un planteamiento lírico mucho más efectivo, alejada de estereotipos, y que acaba de esta forma magnífica:

"duremos este tú y yo,
beso, saliva y piel,
duremos."

No es "Cuadernos de música" el mejor libro del autor. Al libro le falta originalidad en muchas partes del poemario y le falta una mayor riqueza de recursos. Aún así, hay poemas muy buenos a lo largo del todo el libro, libro que de nuevo, como viene siendo habitual últimamente, es bastante irregular. Nuestra valoración, por tanto, se queda en ese lado templado que no nos gusta especialmente.

Valoración del libro "Cuadernos de música": 6,5 / 10

viernes, 15 de junio de 2007

Contracrítica de El Cultural segunda semana de junio

Comenzamos con el libro de Mario Cuenca Sandoval "El Libro de los hundidos", V premio de poesía Vicente Nuñez, que es una de las dos críticas de poesía que hace El Cultural esta semana. El libro lo publica, cómo no, Visor. Aproximadamente, llevamos una crítica de Visor a la semana en El Cultural, lo cual no deja de ser sorprendente. Es como si Visor tuviera una cuota del mercado de poesía del 50%, cuando en realidad no debe de ser mayor a un 10%. Aconsejamos al resto de editores que se espabilen e inviten al sr. Presidente a jurados de premios planetizados.

El Premio de Poesía Vicente Núñez es un premio que impulsa la Diputación de Córdoba junto con el Ayuntamiento de Aguilar de la Frontera.
El jurado del V premio estuvo compuesto por, cómo no, Luis García Montero, Benjamín Prado, Chus Visor, Alejandro López Andrada y María Rosal, junto con, el sr. Diputado-Delegado de la diputación de Córdoba, la alcaldesa de Aguilar (a título honorario) y un funcionario de la diputación con voz pero sin voto. La preselección de las obras, parece que se pre-seleccionaron diez, se realizó a través de una comisión creada por el Sr. Diputado Delegado de la diputación de Córdoba, valga de nuevo la cacofonía.

Con la excepción de María Rosal, todos los miembros del jurados son o han sido chicos Visor e incluso amigos. El hecho de que gane un escritor residente en Córdoba un premio convocado por la Diputación de Córdoba es, como siempre, fruto de las casualidades. María Rosal también es escritora cordobesa, por cierto, y es otra casualidad.

Objetividad a priori del jurado de V premio Vicente Nuñez en nuestra opinión: 3/10

Vamos con la crítica de Ainhoa, que no presente en principio problemas de objetividad y no creemos que también sea de Córdoba y, desde luego, no es chica Visor.

Objetividad del crítico en este caso: 9/10

Esta vez, Ainhoa, no estamos demasiado de acuerdo con las cosas que comentas. Comenzamos. Hablas de los malos poetas y de los usos en la retórica de ohes y ahes, de los pajaritos y las flores...Llevamos más de cien años en los que los poetas han dejado esas retóricas de la cursilería. Diferenciar a Mario por no utilizar ese tipo de usos retóricos es extraño porque lo hace similar a los demás. Lo contrario sí que sería ser diferencial y peculiar. De ahí que decir que Mario ensaya "ángulos inéditos" resulta muy chocante y además no es cierto.

Por otra parte, si los poetas malos han hecho uso de ohes y ahes, y han hablado de flores y pajaritos en la antiguedad, te acabas de cargar de un plumazo unos dos mil años de poesía. Cada periodo tiene su momento y su comprensión.

Hablas de aspectos temáticos supuestamente originales en la poesía de Mario que, por otra parte, tienen una tradición de muchísimos años en la poesía contemporánea, y algunos incluso antigua, como el incluir a personajes literarios antiguos, hablar de cine, matar a mitos o hablar de objetos cotidianos dándoles un nuevo sentido.

No hay por tanto originalidad en ningún caso. Finalmente dices que la originalidad tiene un precio y mencionas dos: versos periodísticos en un poema y la eliminación de los signos de puntuación. En primer lugar sería importante aclarar que tiene un precio bajo tu propio criterio estético, que es tan válido como el de cualquier otro. En segundo lugar, un libro de poesía no tiene por qué estar compuesto exclusivamente de versos clásicos y puede incluir prosa, recortes de periódico o lo que le venga en gana. De nuevo, esto se ha hecho desde hace más de un siglo. Y la eliminación de los signos de puntuación es una opción estética que proviene del stream of consciouness, que como muy bien sabes tampoco es un invento de ahora, precisamente, sino que es la base de la novela moderna.

Por eso resulta chocante que digas que el poeta pierde porque ha invertido, como si se hubiera arriesgado. En realidad el poeta está utilizando recursos estilísticos que ya utilizaban nuestros bisabuelos en el mejor de los casos. No hay riesgo ni innovación. Simplemente hay un uso de varias formas retóricas, conocidas por todos y utilizadas en abundancia por la poesía "no oficial".

Y sobre el libro, por no extendernos demasiado, tiene imágenes interesantes, buenas metáforas y una perspectiva conceptual que lo hace recomendable.

Valoración del libro: 6,75/10

El otro libro criticado, una poesía reunida de Javier Villán, parece bastante interesante por sacarnos a un poeta olvidado por las antologías, lo cual suele ser sinónimo de originalidad. Desgraciadamente no hemos encontrado el libro todavía. En cuanto lo tengamos actualizaremos esta página.


sábado, 9 de junio de 2007

Contracrítica primera semana de junio El Cultural

Una sola crítica también en El Cultural acompañada de tres reseñas para empeorar la ceguera en el lado izquierdo y un artículo interesante de Michel Houellebecq.

La crítica es de la obra reunida de Manuel Álvarez Ortega que publican tanto Visor como Devenir. Como no, la crítica la realiza Francisco Diaz de Castro, del que ya hemos hablado en varias ocasiones su conexión con Visor a través de la concesión del Premio Ciudad de Melilla.

No creemos que todos estos hechos contribuyan a que las críticas se hagan de manera objetiva y pensamos que además Visor tiene una presencia excesiva en El Cultural.

Valoración de la objetividad del crítico en relación a este libro: 1/10

Al contrario de lo que ocurría en el caso de Riechmann, Manuel Alvárez Ortega sí es un poeta imprescindible de los últimos cincuenta años, un poeta además infravalorado por el pensamiento único reinante y muy por encima de la mayoría de sus compañeros de generación y de sus vecinos generacionales. Es un poeta de voz auténtica, propia, que nos introduce en un universo simbolista y surreal que Manuel lleva a una dimensión personal. Es evidente que entre la vasta producción poética del autor, se encuentren poemas y metáforas fallidas. Pero en general, reinvidicamos desde aquí el nombre de Manuel Alvárez Ortega como uno de los poetas en español más importantes del siglo XX. Autor imprescindible.

Valoración del libro: 8/10

Imprescindible también el libro de Michel Houellebecq que con el título de Supervivencia, publica la pequeña editorial Acuarela.

sábado, 2 de junio de 2007

Contracrítica de Babelia poesía ultima semana de mayo

Babelia sólo realiza una crítica esta semana y es al libro ganador del Premio Loewe, Eros es mas, de Juan Antonio González Iglesias.

Los miembros del jurado eran: Carlos Bousoño, María Victoria Atencia, Francisco Brines, José Manuel Caballero Bonald, Víctor García de la Concha, Jaime Siles, Luis Antonio de Villena, Guillermo Carnero, Jesús (Chus) García Sánchez.

Todos los miembros del jurado, con la excepción de Victor García de la Concha y Bousoño (que no sabemos si por su avanzada edad asiste al jurado en su toma de decisiones o es un cargo honorífico como así reza en la nota de prensa), han publicado previamente con Chus Visor. Algunos de ellos, además, han sido premiados por Visor. Jaime Siles y Guillermo Carnero ganaron el premio Loewe anteriormente y Jaime Siles ganó también el Generación del 27 también para Visor. Luis Antonio de Villena ha ganado con Visor el Premio Ciudad de Melilla y también el Generación del 27.

A nuestro juicio, históricamente, el premio Loewe es para la poesía lo que el premio Planeta para la novela.

A lo anterior añadimos que el premiado este año, como suele ser habitual, es un poeta de la casa Visor, que ha publicado dos libros para Visor y que, también había sido galardonado con el premio Generación del 27 que publica Visor.

Por tanto, como la pasada semana comentamos de los premios Hiperión, estamos hablando de nuevo de un jurado compuesto casi en su totalidad por personas con una fuerte vinculación con Chus Visor, que han publicado e incluso han sido premiados por esta editorial y editor, y de un premiado que, de nuevo como en el caso de Hiperión, forma parte de la cantera de Visor y el premio viene a "enriquecer" el curriculum de un autor de la casa con nuevos premios de la casa.

En vista de todo lo anterior:

Valoración de la independencia teórica del XIX premio Loewe: 3/10

Respecto al libro, reconocemos que estamos en franca minoría. Tanto Ainhoa Saenz en El Cultural como Antonio Ortega en Babelia, dos buenos críticos ambos, hacen críticas bastante favorables a este libro, en especial la de Ainhoa, que nos sorprende por lo entusiasta.

Ignoramos, de verdad y de corazón, si dentro del entusiasmo tiene algo que ver el hecho de que Ainhoa es doctora por Universidad Pontificia de Salamanca mientras que Juan Antonio González Iglesias es profesor de la Universidad de Salamanca (la pública, no la pontificia). Desconocemos si existe una relación profesional entre ambos doctores, que ayude a que la crítica de Ainhoa sea tan positiva y entusiasta. En principio ambos están especializados en campos distintos de la filología, ella en hebrea, él en latina, por lo que no vemos relación.

http://www.elcultural.es/HTML/20070322/Letras/LETRAS20062.asp

Pero la nuestra es la valoración de la crítica de Antonio Ortega en Babelia, que creemos que reune los suficientes requisitos para ser objetiva:

Valoración de objetividad del crítico en este caso: 9/10

http://www.elpais.com/articulo/narrativa/amor/mesura/elpepuculbab/20070602elpbabnar_12/Tes

Respecto al libro de Juan Antonio, como ya hemos anticipado, estamos en minoría en este caso. Desde luego nuestra opinión está muy lejos de la hiperbólica de Ainhoa en este caso, y algo menos lejos de la opinión de Antonio Ortega. La poesía de Juan Antonio bebe claramente de sus profundos conocimientos de literatura clásica, de aquella excelente traducción que realizó de Ovidio para Cátedra, y lleva esa tradición a un mundo muy personal, ascético, con un verbo limpio, reflexivo y clásico. Tiene talento y dominio del lenguaje Juan Antonio, pero el corsé clasicista le sigue pesando en demasía y le falta una apuesta más innovadora y transgresora a su poesía. Es una poesía a la que le falta audacia y, lo que es peor, en algunos momentos, resulta aburrida.

De como Juan Antonio resuelva ese conflicto interior que subyace en sus poemas y como definitivamente dé un paso adelante en su poética y elimine cierto lastre clásico, dependerá de si realmente su poesía alcanza una mayor altura. El estar tan profundamente ligado a Visor, a sus premios y demás puede resultarle de provecho en estos momentos pero dudamos que a largo plazo sea positivo para el poeta.

Valoración del libro: 6,75/10

lunes, 14 de mayo de 2007

Contracrítica de Babelia poesia segunda semana de mayo

Hacemos la contracrítica de Babelia. El Cultural vendrá el jueves o viernes.

Comenzamos con la crítica de Antonio Ortega a Manuel Rico. Antes de nada, antecedentes. Manuel Rico es crítico de Babelia. Es decir, estamos ante una crítica de un crítico de Babelia a otro. De nuevo conflicto de intereses.

Como breve recuerdo Manuel Rico lleva ligado a Babelia hace muchos años y dirige la colección de poesía de Bartleby Editores, cargo por el que parece que no recibe ninguna remuneración monetaria según aclaran en Bartleby. El caso es que la dirige, cobre o no.

Antonio Ortega es el subdirector de la escuela de letras de Madrid, director adjunto de la revista El Crítico y autor de un poemario de nombre Arenario.

El libro de Manuel Rico de poemas, también se hace crítica de un libro de viajes suyos que quizás sea más interesante, no es bueno. Por poner un pequeño ejemplo, la metáfora que menciona Antonio Ortega en el artículo: "la palabra / salva de los desastres, es la cueva / que ampara nuestros sueños".

En resumen, de nuevo crítica de un crítico de Babelia a otro.

Valoración del libro: 3/10
Valoración de la independencia del crítico en este caso: 3/10

La segunda crítica la hace Luis Antonio de Villena sobre el libro de Ricardo Molina del que ya hablamos la pasada semana cuando apareció en El Cultural. Luis Antonio sólo añade que era homosexual, lo cual ya sabemos que es muy importante para él porque es muy antiguo pero a los poetas y lectores de poesía nos importa poco.

Como la semana pasada con Francisco Diaz de Castro, tenemos con Luis Antonio a otro crítico ganador del Premio Melilla de poesía, que otorga Visor. Pues eso, Luis Antonio ha publicado la mayor parte de su última producción en Visor, ha sido premiado por esta editorial y no tiene independencia ni objetividad para realizar críticas sobre esta editorial.

Valoración de la independencia del crítico en este caso: 2/10