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domingo, 11 de septiembre de 2011

Luis García Montero. Un invierno propio


Lleva semanas ocupando la lista de libros más vendidos de poesía. Asunto complicado el de las listas de ventas. Los libreros que figuran como proveedores de información se preguntan quién les pregunta a ellos. Misterios.

Y asunto complicado el de los libros más vendidos. No son pocos los estudios universitarios que han analizado la correlación negativa entre los libros que aparecen como más vendidos y los libros que pasan a la historia de la literatura contemporánea. Otro tema para la reflexión.

Comienza Montero con una declaración de intenciones maxiloconfesionales: "Mi nombre es Luis, / soy español, vivo en Madrid, / en el número uno, calle Larra,/...". La poesía de la experiencia siempre ha sido una manera pretenciosa de denominar a la poesía confesional, basada en un yo hipertrofiado, y lo que es peor, brutalmente aburrido. El comienzo del libro prepara para una suerte de diario especialmente tedioso. El segundo poema, dedicado a su amigo Chus, trata de la amistad y comienza con dos versos que firmaría el peor Sabina. ¿Será verdad que esto puede ser contagioso?

Parece, y se confirma en la lectura, que hay una predisposición a figuras retóricas como la paradoja (repetitivas en el manejo de la mañana/noche), y una tendencia al aforismo aniñado (aquel que no ha terminado de crecer intelectualmente), especialmente en los títulos de cada poema (individualizados como si fueran capítulos, de forma que el libro gaste el mayor número de árboles posible).

Se van sucediendo situaciones de enorme interés dramático en cada uno de los siguientes poemas (el paso por un arco de seguridad aeroportuario, la espera en un teatro...) y Montero trata, en la medida de sus posibilidades, de otorgarle categoría lírica a cada uno de esos momentos ecuménicos abusando de la comparación, la metáfora y cualquier otra herramienta literaria que se le ocurra. El problema es que tiene la misma eficacia que hinchar un neumático de camión a base de soplidos. No hay alma poética ni profundidad. Tan sólo simples herramientas retóricas que nunca pueden levantar por sí solas un poema. En su caso, lo atraviesan.

Pronto aparecen, además, esas pésimas metáforas tan características del autor: "un corazón de lluvia", "una noche de páginas en blanco", "Antes de deshojar las palabras comunes, / necesito la rosa de la noche", "el arañazo rojo de los amaneceres"... Esto configura no sólo un edificio poético vacío sino unos soportales tan endebles que contribuyen, en vez de ayudar, a hundir de lleno el texto en la mediocridad lírica. También aparecen juegos de palabras que sientan tan bien al poema como a una señora gruesa, con perdón, en un vestido rosa de ballet. No es extraño ver clichés extenuados en mil libros anteriores y aquí usados con descaro (el norte/sur, "y tú me digas sí/para venir conmigo" (homenaje conjunto a Los Panchos y a Amado Nervo), la lluvia, la luna, la noche, los terribles poemas de amor, la nieve)... E incluso hay ciertos acercamientos a una poesía surrealista que parecen parches de color verde sobre el neumático que mencionamos anteriormente.

También hay poemas de corte más reflexivo. Como es evidente, las reflexiones son de alcance limitado y siguen teniendo ese tufo confesional del que Montero es incapaz de huir. Y luego se observan multitud de versos intertextuales, usados no como renovación del texto anterior sino como algunos pueblos usaban las piedras de los templos egipcios: sin complejos y para construir chozas donde antes había palacios.

Rescatamos, eso sí, dos conjuntos de versos, entre tanta palabrería: "porque el viento se calma con caricias / igual que los caballos en días de tormenta."; "que las enamoradas / buscasen un espejo donde sentir los labios".

"Eran días de lluvia en un invierno propio", escribe Montero en el verso que da título al libro. Ese invierno, como etapa final, es lo que resalta en el nuevo poemario del editor-poeta. Montero recuerda en una autocita a sus habitaciones separadas, un libro desde el cual ha ido descendiendo hasta llegar a sus dos últimos volúmenes. En este tiempo el taxi ha sido sustituido por los aviones y aeropuertos, una presencia abundante en este libro, pero poco más ha cambiado.

Es muy posible que en toda la historia de la poesía española no haya habido otro poeta con mayor poder que Montero. Co-dirige la colección pija de una de las tres editoriales de poesía más grandes del mundo, controla el 90% de los grandes premios económicos, controla los dos festivales de poesía más importantes de España (Córdoba y Granada), maneja a su antojo a los medios de comunicación de izquierdas y derechas, es junto con su amigo Chus el nuevo virrey de la Nueva España latinoamericana y de su grandísimo mercado, los poetas acuden de rodillas y en romería a su regazo, establece un criterio estilístico del cual no se puede salir sus seguidores, cierra las puertas con candado a quienes no se postran ante él... Y por supuesto tiene a su alrededor un grupo de pelotas nutrido y considerable que le deben alabar todos sus versos a cambio de lo que todos conocemos. Jamás un poeta tan mediocre en lo literario ha sido tan poderoso y a la vez tan peligroso para la poesía (en cuanto a su capacidad para fomentar la consanguinidad). Cualquier posible lector que llegue a la poesía contemporánea a través de Montero, pensando que debe ser el mejor poeta del globo terráqueo dada la inflamación mediática, se dará de bruces con libros como éste, libros que alejan para siempre al lector y al poeta. Ídem con los estudiosos de poesía extranjeros. Si sus ayudantes de cámara piensan que con ladrillos poéticos de este tipo se avanza en el acercamiento al lector es que tienen una opinión sobre el lector muy deplorable.

Con una cadencia monótona, aburrido, sin base poética y carente de cualquier hondura lírica perdurable, este diario de un burgués presuntamente de izquierdas no tiene el discreto encanto de la burguesía. Tiene poemas interminables, ombliguismo, tedio, ausencia de autocrítica y, eso sí, muestra la incapacidad poética de una persona a la que el tiempo colocará en la nada.

Valoración de "Un invierno propio": 2/ 10

lunes, 6 de septiembre de 2010

Análisis de premios de poesía en 2010. Segunda hornada


Hola a todas y todos,

Volvemos con un análisis de premios que nos lleva a pensar que siempre se puede ir a peor en la poesía española.

Luis Bagué Quílez ganó el XXV Premio Unicaja de Poesía, dotado con 10.000 euros y la publicación en Visor por la obra 'Página en construcción'. Bagué es lo que coloquialmente llamamos un cazapremios. Ha publicado los libros de poemas 'Telón de sombras', con el que obtuvo el Premio 'Antonio Carvajal', 'El rencor de la luz', Premio 'Joaquín Benito de Lucas', y 'Un Jardín olvidado', Premio 'Hiperión'. Su vinculación y relación con Montero y compañía proviene ya del premio Hiperión.

El jurado del Premio Unicaja de Poesía ha estado integrado por los de siempre: José Manuel Caballero Bonald, Felipe Benítez Reyes, Luis García Montero, Manuel Alcántara, Jesús García/Chus Visor y Antonio Garrido Moraga.

Sin más comentarios adicionales:

Valoración subjetiva de la ecuanimidad del premio: 2/10


Luna Miguel (Madrid, 1990) ganó el Premio Internacional de Poesía "Hermanos Argensola" que publica DVD con el libro "Poetry is not dead". Luna estudia Periodismo y Comunicación Audiovisual. Es autora de las plaquettes "Síntomas" (La Bella Varsovia, 2008), "Proceso" (Vitolas Anïs, 2009) y el poemario "Estar enfermo" (La Bella Varsovia, 2010).

El jurado estuvo compuesto por Pere Rovira, Mª Ángeles Naval, Luis García Jambrina, Ricardo González, Carlos Navarro Marzal, Chusé Inazio Navarro, Maria Soledad Catalán y
Sergio Gaspar.

Luna Miguel es gran amiga de Elena Medel, quien parece que estuviera ejerciendo de directora literaria de DVD a tenor de los muchos amigos de ella que están ganando premios. En este caso, al margen de que Luna haya publicado en la editorial de Elena y su amiga "La bella Varsovia", Luna es la hija de los dueños de la editorial El Gaviero, donde también ha publicado Elena Medel y unos cuantos amigos suyos. Es una suerte de retroalimentación en dos direcciones, sin duda fructífera para ambas partes.

Valoración subjetiva de la ecuanimidad del premio: 0/10

No tenemos muchos más premios con una dotación económica importante pero sí nos han llamado la atención dos noticias.

La primera hace referencia a unas jornadas panegíricas que se celebraron en torno a la figura de Luis García Montero. Observad qué texto:

"La poesía de Luis García Montero hizo temblar la tierra a las 12:40. Provoca seísmos, aseguró Andrés Neuman, joven poeta hispanoargentino que participó en la mesa redonda de críticos con la que se cerraba la jornada matinal del curso Luis García Montero: un poeta de nuestro tiempo.

Llegaban las diez y media de la mañana. A lo mejor un poco más, cuando Francisco Díaz de Castro empezaba la comparativa de obras. De Diario cómplice a Las flores del frío fue un recorrido amplio, para dar a conocer los cambios acontecidos en la vida del poeta. Nacimientos, historias del día a día, la falta, ausencia de las personas queridas, sobrevivir un poco más a la existencia... son algunos de los factores que aparece en la obra de García Montero. Al final, una mesa redonda con Andrés Neuman, Juan Carlos Abril y José Andújar."

Ahhh, seísmos, Andresito. Tú sí que provocas seísmos. Y que decir de esa mesa redonda, sin filos, acompañado del insigne antólogo, estudioso de Montero y poeta llamado JC Abril. Poetas andaluces, de ahora. ¿Dónde los hombres?

Además Montero se llevo esre mismo verano el premio Ajoblanco 2010 que promueve el municipio malagueño de Almáchar. Un verano completo de reconocimientos y premios para uno de nuestros poetas más insignes.


Y para terminar, en un panorama poético repleto de cazapremios y amistades, queríamos hacernos eco de la convocatoria de un premio de poesía que realiza la Legión Española (no es broma). En realidad, el espíritu de la legión y de muchos de nuestros poetastros premiados es parecido en organización y mentalidad. Qué mejor oportunidad, por tanto, para reunir talento, espíritu de grupo, patria poética y amistad bien entendido. Dejamos aquí las bases para aquellos interesados:

"La Legión Española, uno de los cuerpos de élite del Ejército Español, ha convocado el I Certamen de Poesía "Legión Española". En el mismo podrán concursar todas las personas, cualquiera que sea su nacionalidad, siempre que las obras presentadas estén escritas en lengua castellana, sean originales e inéditas y no hayan sido premiadas ni presentadas anteriormente en ningún otro concurso.

Los premios que se concederán serán dos: 1º 600 Euros 2º 300 Euros A las cantidades citadas, se le retendrá el 15% a cuenta de I.R.P.F. Metopa para las poesías que queden clasificadas en los puestos: “Tercero y cuarto”.

El Tema estará inspirado en la temática Legionaria, la Conmemoración de su Aniversario, su Fundador, el Cristo de la Buena Muerte y, en general, aquello que destaque las virtudes del Legionario. La Forma y la extensión en versos será libre.

http://novapolis.es/index.php/convocatorias-cultura-y-espectaculos-164/9629-los-legionarios-buscan-poetas"

La cuantía del premio parecerá insuficiente para algunos de nuestros proteicos premiados pero, como ellos mismos saben, el honor está por encima del sucio y vil metal o billete.


Nota: Recordamos que nuestra valoración de los premios hace referencia a nuestra evaluación subjetiva sobre las posibilidades de que un perfecto desconocido para el jurado y sus aledaños ganara el premio en cuestión.

viernes, 11 de septiembre de 2009

Resumen rápido veraniego


Estimados amigas y amigos:


Con claras muestras de encefalograma plano se ha presentado este verano que se acaba. La crisis, diga lo que diga el virrey, está siendo dura y las editoriales, con la excepción de las pocas que viven del dinero público, lo están pasando mal. Ídem con los autores que, salvo que lleven dinero contante y sonante en el bolsillo, están viendo como sus libros se retrasan sine die.


Comenzó mal el verano con la muerte de Victoriano Crémer. No es difícil imaginar que su poesía está lejos de nuestros gustos pero nadie podrá dudar del amor y la convicción que este poeta tenía hacia el arte que todos compartimos. Descanse en paz.


Entre otras malas noticias se anunció la vuelta a la poesía escrita de Juan Cobo Wilkins en un libro que ya ha publicado la Fundación José Manuel Lara. Todo muy pepero. “Cobos Wilkins explica que los poemas "responden a vida vivida y metamorfoseada en palabra". "Pero más que un recorrido por la vida, esta biografía es una profunda inmersión, un ahondamiento abisal en ella. 'Biografía impura' asume ese riesgo con el vértigo de su desnudez", matiza el autor.” Glubs. Vértigo abisal es una buena definición.


Un premio aparentemente limpio, a pesar de lo poco que confiamos en uno de los miembros del jurado apellidado Lostalé: El poeta onubense Santiago Aguaded fue distinguido con el XXX Premio de Poesía Juan Alcalde 2009, dotado económicamente con 3.000 euros y la publicación de la obra en la colección de poesía " Juan Alcalde", por el libro titulado "Voz vencida". El jurado de esta edición estuvo presidido por José Corredor Matheos, e integrado por Javier Lostalé, el profesor Jesús María Barrajón y el secretario de la asociación que lo organiza.



Valoración subjetiva de la ecuanimidad del premio: 7/10

Por el Faro de Vigo nos llegó la noticia de que Nicanor Parra sigue vivito y coleando ya que acaba de cumplir 95 años. “Preguntado tras su éxito si buscaba ser el mejor poeta de Chile, respondió que "no, me conformo con ser el mejor poeta de Isla Negra."

También se refirió a Neruda y a otros grandes poetas chilenos cuando proclamó: "No a la poesía de pequeño Dios (por Vicente Huidobro). No a la poesía de toro furioso (por Pablo de Rokha). No a la poesía de vaca sagrada (por Neruda)". Genio y figura hasta el final, en lo muy bueno y en lo bochornoso. Por favor, tráiganlo a España. Necesitamos a personajes auténticos como él.


Otra noticia buena fue que nuestro admirado poeta venezolano Rafael Cadenas ganó el Premio de Literatura y Lenguas Romances de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, FIL, en Méjico. En un comunicado, el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) informó que, de acuerdo con el fallo del jurado, el premio dotado con 150.000 dólares se le concede a Cadenas en reconocimiento a "una vida dedicada a la literatura".Un buen premio, con una dotacion económica excesiva. El jurado estuvo integrado por María Luisa Blanco (España), Ana María González Luna (México), Gustavo Guerrero (Venezuela), Darío Jaramillo (Colombia), Lucía Melgar (México), Vicente Quirarte (México) y Raymond L. Williams (Estados Unidos). Es lo que llamamos un jurado mixto de verdad, con personas procedentes de diversos países y tendencias artísticas. Lo que mismo que Visor, con quien acabaremos esta entrada más adelante.


Parece que va terminándose la película sobre Gil de Biedma. Desconocemos la habilidad como cineasta de Sigfrid Monleón, el director de la película. Si es cierto que piensa que Gil de Biedma es "la voz que cambió la poesía española", habría que empezar a dudar seriamente sobre el proyecto, que podría ser una hagiografía de cuidado. Veremos.


Sin abandonar la Baleares, en torno a principios de agosto, Antonio Colinas, Antoni Marí Muñoz y Vicente Valero "presentaron" en Ibiza la colección ´Nuevos textos sagrados´, de Tusquets editores. ¿No estaba ya lo suficientemente presentada? Atención a las palabras de Antoni Marí, el director y responsable, por tanto, de la significativa caída en la calidad de la colección en los últimos años: «Hemos tenido más en cuenta la excelencia de los textos que los nombres». Ja. Ja. Y ja. Hay que tener poca vergüenza torera para decir semejante excusatio non petita. En poesía Tusquets es la editorial más marquista del Mercado y precisamente por eso su colección está haciendo aguas. Por aceptar libros infumables por la única razón del nombre en la portada (¿por ejemplo el mismo Colinas?). Dado que Tusquets gasta mucho dinero en publicidad en los suplementos (recordemos la edulcorada entrevista de Azancot a la directora no hace mucho), nadie se atreve a decir nada malo de ellos. Es El Corte Inglés de la poesía. Todo lo que se dice ha de ser bueno.


En Ibiza también hubo un recital, citado en varias fuentes, de Colinas, Clark y Herranz. Se confirma que nuestro amigo Ben tiene a su vez como colegas a los críticos más influyentes del país (influyente no es necesariamente sinónimo de mejor). Todo un ejemplo (ten amigas para esto, Ben).


El periodista gaditano Juan José Téllez ganó el Premio Unicaja de Poesía que publica Visor. El jurado, purito purito: el también periodista Manuel Alcántara (sí, el mismo del famoso premio que ya comentamos), José Manuel Caballero Bonald, Felipe Benítez Reyes, Luis García Montero, Jesús García (Chus Visor) y el profesor Antonio Garrido Moraga. Todos con el RH correspondiente.


Entendemos como casualidad que el cierto dominio gaditano del jurado haya tenido algo que ver en la elección del poeta, publicado anteriormente en la revista de la Fundación Caballero Bonald y buen amigo de unos cuantos miembros del jurado.



Atención por favor a la siguiente morbosa casualidad. En 2006 Téllez formó parte del jurado del premio Unicaja (también Unicaja) de periodismo, en el que coincidió con Manuel Alcántara y Felipe Benítez Reyes, y el premio fue a parar a otro habitual de estas lides: Jaime Siles. El título del artículo de Siles era “Las grandes superficies”. Sin duda como homenaje, el poemario de Téllez se titula “Las grandes superficies”. Emocionantes estas entrañables coincidencias de títulos, jurados que luego son premiados, reciclados en el contenedor adecuado y resucitados para la vida moderna.

Como resumen, las palabras del sr. Téllez: "Me encanta recibir un premio de este corte, procedente de un jurado al que no sólo admiro, sino que quiero. Tengo que mostrarles toda mi gratitud". El sr. Téllez tiene medios, de comunicación, de sobra para hacerlo.

Valoración subjetiva de la ecuanimidad del premio: 2/10

Un premio que sí parece que tuvo una mayor dosis de objetividad fue el VIII Premio Internacional de Poesía “LEÓN FELIPE”. El jurado estuvo compuesto por José Ramos San Primitivo (Alcalde de la villa de Tábara) y compuesto por los poetas siguientes: D. Antonio Colinas (omnipresente), D.Jesús Losada, D. Enrique Villagrasa (colaborador de la revista Qué), D. Javier Asiáin, D. José Luis Allo y D. Joan Gonper (Director de la editorial CELYA).

El ganador del premio fue Zacarías Custodio Lorenzo, habitual de Ediciones Libertarias. Salvo que alguien diga lo contrario, no vemos problemas de objetividad.

Valoración subjetiva de la ecuanimidad del premio: 7 / 10

Con interés vamos a seguir la noticia de la reedición del libro de José María Parreño "Instrucciones para blindar un corazón" realizada por Tansonville. Aquellos tiempos en los que un accésit del Adonáis valía por una década de premiados actuales.

Por último,“Jesús García Sánchez, conocido como Chus Visor, recibió ayer el primer Premio La Trastienda en reconocimiento a sus más de cuarenta años de vocación creadora y editorial y su compromiso con la palabra, en un acto que tuvo lugar en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, en Santander.La UIMP destaca que, en su primera edición, el Premio La Trastienda distinguirá a uno de los más destacados editores iberoamericanos, que ha centrado su labor en el sector editorial inmensamente minoritario, la poesía, y ha cosechado una carrera repleta de hallazgos "gracias a una sensibilidad y un don especial para reconocer las grandes creaciones".“Junto a Chus Visor, participarán en el acto los escritores Almudena Grandes, Benjamín Prado, Joaquín Sabina, José Caballero Bonald y Luis García Montero...

"Juan Gelman, Federico Mayor Zaragoza, Luis María Anson, Luis Alberto de Cuenca… forman parte de la veintena de personalidades amigos de Chus Visor, que han querido sumarse a este acto aportando sus palabras escritas al homenajeado...Todos sus textos formarán parte de un regalo único, un libro en el que amigos y compañeros de viaje mostrarán su cariño, amistad y reconocimiento al editor y su obra...Chus Visor recibirá el manuscrito de manos de su esposa al finalizar el acto.”

Nos hemos emocionado al leer este relato periodístico tan lleno de verdad, poesía y amistad. Cuanta generosidad por una parte y por otra. Qué maravilla recibir ese premio y poder tener un documento firmado por Anson, Luis Alberto y Sabina. Nuestra envidia no puede ser mayor. Y de ahí al odio hay un paso.

Destaca la participación del señor Anson, juez y parte en tanto que preside un suplemento cultural que realiza reseñas y es juez de premios Visor. Hubiera sido mejor que no abandonara la presidencia del jurado de Miss España, pero no se puede tener todo en la vida. Eso sí, sus empleados bendicen las palabras que él transmite. O cómo si no entender la entrevista que la jefa de redacción de El Cultural, Nuria Azancot, realizó para el medio (http://www.elcultural.es/noticia.aspx?idnoticia=505091). Enterito y de rositas se fue de la entrevista. Y desayunado, que al fin y al cabo, era lo importante.

Claro que son los mismos de siempre premiándose los unos a los otros. Nada nuevo. Si tantos premios les ha dado Visor parece normal que tengan el detalle de darle un premio al caballero. Quid pro quo.

Nos quedaba una duda, ¿quién es la Fundación Instituto Cultura del Sur? Mirando su flamante web parece que es una institución muy ligada al PSOE más oficial y oficioso, es decir, Ana Belén, Victor Manuel, Felipe González, Peeeedro, y demás miembros de la burguesía de centro derecha. Los participantes en el acto mencionados antes nos dan una idea ajustada de lo que estamos hablando. Ellos se lo guisan, con nuestra ayuda también, pero sólo ellos se lo comen. Ingenioso.

La cobertura mediática que ha tenido este evento ha sido especialmente zalamera. Cualquier cosa relacionada con la definición de periodismo es pura coincidencia. Y las declaraciones no tienen desperdicio. Leemos en Europa Press: "La escritora Almudena Grandes y los poetas Benjamín Prado, Joaquín Sabina y Luis García Montero han coincidido hoy en Santander en que la importancia de la poesía en España se debe a Jesús García Sánchez, 'Chus Visor', al que definieron como "el editor de poesía en español más importante de las últimas décadas" y como "un referente" para generaciones futuras." Sin duda, un referente en lo ético, lo ecuménico y lo lingüístico.

Atención, por otra parte, a las declaraciones del matrimonio Grandes-Montero: "Yo creo que los españoles no somos conscientes de que vivimos en el único país de Europa en el que la poesía sigue teniendo importancia", afirmó la escritora, quien añadió que es "una cosa insólita porque en países con una tradición poética tan importante como la nuestra, como puede ser Francia, Italia o Alemania, la poesía se ha convertido en una especie de divertimento marginal". Esta idea fue corroborada por Luis García Montero, quien aseveró que los poetas españoles tienen "mucha suerte" si se compara la salud de la poesía española con lo que ocurre en Europa y en buena parte del mundo. Tenemos tanta suerte de teneros con nosotros, de que monopolicéis los medios y los grandes premios, tenemos tanta suerte de no ser como Francia o Alemania (¿de verdad habéis ido y conocéis la situación de la poesía en esos países?) que parece mentira como no comienza ya el proceso de canonización a todo vosotros, genial grupo de héroes y mártires.

El personaje principal, ya endiosado, soltó perlas como: " De hecho, "viajar por Hispanoamérica es encontrarse una y otra vez con el mito Visor", subrayó.". Alguno de nosotros ha estado en Hispanoamérica este verano y, vaya, el mito se está formando pero en una dirección bastante diferente. Los escándalos de los últimos premios se han extendido sobre el mito de una manera ejemplar gracias a ese monstruo insensible llamado Internet.

Otra perla: "Porque en España nadie editaba poesía; no había libros y yo decidí hacerlos", dijo Chus Visor, en una conversación telefónica, al rememorar los comienzos de su carrera, a lo largo de la cual ha editado unos 750 libros, entre ellos los de dos centenares de autores latinoamericanos." A eso se le llama reescribir la historia y hacerlo con generosidad hacia uno mismo.

Por último, unas declaraciones de, en nuestra humilde opinión, ese pésimo poeta llamado Benjamín Prado: "De hecho, para Benjamín Prado es una "biblioteca imprescindible para un lector de poesía", puesto que es "difícil pensar en un gran poeta que no esté en la colección Visor", señaló. En su opinión, la Fundación Instituto Cultura del Sur y la UIMP "lo tienen bastante jodido para el año que viene, porque superar el personaje que se ajusta de semejante manera a todos los principios de este premio va a ser muy difícil". Eso sí, a pelota no le gana nadie. Pensar que sólo los grandes poetas están en Visor y en ningún otro lado es una muestra de que, definitivamente, el endiosamiento ha llegado a su punto de máxima expansión y ya sólo le queda explotar o soltar un largo pedo gigante para liberar tensión.

El señor Visor devolvía los cumplidos por su parte:" Lo que no pueden gustar son todos los poetas, pero, hombre, poetas como Benjamin, Joaquín o Luis, cómo no van a gustar a la gente." Hombre, claro. Claro que sí. Si a Gamoneda, total, no se le entiende. A Ullán mejor ni mentarlo porque está muerto. Y lo que importa es lo que lee la gente. Tu gente.

Vergüenza ajena. Profunda vergüenza ajena.

viernes, 10 de octubre de 2008

Joan Margarit. "Casa de Misericordia". Visor. Premio Nacional de Poesía.


Hola a todas y todos:

Suscribimos buena parte de lo comentado por vosotros sobre lo ocurrido en el premio Nacional. Desde que comenzó este blog hemos pensado que la poesía viviría mucho mejor sin que un grupo de iluminados nos dijera cada cuál es el mejor libro escrito, y tratara de imprimirlo en la historia forzando lo que haya que forzar. Aparte de esto, se trata de dinero público, Molina, y lo menos que se puede pedir es la máxima transparencia. Y no ha habido nada de transparencia en este premio. Eso sí, viendo el ISBN, lo que algunos poetas metidos a políticos han publicado, y dónde, desde que ocupan cargos de relevancia y lo que publicaban antes, da la sensación de que les ha salido muy bien la jugada.

La opinión del jurado ya ha sido expresado muy claramente por un contertulio. Cuatro personas con una vinculación directísima a Visor, otras sin ninguna conexión evidente con la poesía, un reparto regional cuanto menos curioso, nos llevan a pensar que la objetividad del premio, a priori, es de las más bajas que recordamos:

Valoración de la objetividad del premio Nacional 2008 en nuestra opinión: 2 / 10

Poco más hay que decir cuando un modesto editor sale con su nombre y nadie tiene narices de seguirle. A tragar hasta la muerte, amigos, ¿no?

Empecemos con el libro. Ya en su libro "Joana" el poeta había hecho un ejercicio de poesía confesional, escrita desde la cercanía de la muerte de su hija. El tono confesional continua en "Casa de misericordia", un poemario escrito desde la serenidad de la avanzada edad del poeta, y que hurga en sus obsesiones en ese punto de su vida: la muerte, con Joana todavía como una figura importante en el poemario, la vejez, el paso del tiempo, la soledad, el desamor...

En general el poemario tiene un tono casi existencialista, un desencanto que es común en muchas de sus páginas, casi una especie de rendición anticipada, a veces excedida en lo que podría calificarse de un cierto victimismo.

En una entrevista reciente el poeta despreciaba sin ambages "la grandilocuencia romántica y la poesía de vanguardia". Efectivamente, nada hay de vanguardista en su poesía y de ahí que escritores como Marzal o Montero lo consideren maestro y figura a seguir. De hecho el propio poeta, en un epílogo de escasa altura intelectual y dudosa modestia, nos habla que le ha llevado tiempo comprender la miseria de la vanguardia. Sin embargo, a pesar de sus palabras, el poeta no ha conseguido ni mucho menos desprenderse de lo que él denomina "grandilocuencia romántica". Algunos de sus poemas conectan directamente con el siglo XIX, y no precisamente en los aspectos más positivos de la poesía romántica y post-romántica.

Resulta curioso, en este sentido, que se hable de una voz singular en el caso de Margarit, cuando pocas diferencias tiene con muchos de sus compañeros de editorial. Es más, los versos de unos podrían ubicarse en los poemas de otros, y sería muy difícil destacar la autoría de cada uno de ellos. Margarit, como muchos de los poetas de Visor y de Tusquets que llevamos criticando, para nuestro sopor, en los últimas semanas, es otro ejemplo más del estado artrítico en el que se encuentra buena parte de la poesía oficial. Dice el poeta que hace suya la frase de Hardy y lo único que podemos hacer es escribir sobre las cuestiones de siempre con los estilos de siempre, pero intentándolo hacer un poco mejor. Bueno, pues con las cuestiones de siempre y los estilos de siempre, es decir, desde el conservadurismo poético, Margarit está muy lejos de mejorar cualquiera de los nombres que cita en su epílogo. Su poesía se rige por un concepto unidimensional de la estética, y por una pobreza técnica sorprendente.

Y así, como en el resto de sus compañeros y alumnos, encontramos más de lo mismo:

1) Una buena abundancia de clichés y de terrribles metáforas: "Entre tantos desastre amontonados como sacos", "Tiende la mano hacia un confuso ayer", "La vida es un hielo en el vaso de sombra /que me ofrece la vida.", "zarpo desde los muelles de la realidad", el poema completo sobre el poco manido tema de la partida de ajedrez ("Jaque"), "rompe como una hucha su pasado", "por los raíles / de brutales heridas del pasado,", "Y en el pedregal triste de mi infancia.", "con los cristales rotos del final de la vida",

2) Afectación, con un romanticismo mal entendido, en la línea de la última poesía de mensajes a móviles: "como un reloj de aquellos, que ahora marcan / el ayer y el mañana en nuestro amor", "cuando marque tu hora solitaria / la esfera de la luna sobre el mar", "Donde mueres las olas / he vuelto a ver tus pies de mujer joven / que te barniza el agua lenta y dócil.", "espero / a que, dentro de mí, termine de llorar / la niña del fracaso.", "con palabras de amor que cubrían de musgo / las rocas ásperas donde la vida, / más dura que la guerra, después les estrelló.", "la lluvia se adormece con tu nombre / y limpia el pozo negro de la melancolía", "cruzando el oro verde y oscuro que al crepúsculo / barniza los viñedos de noviembre", "una mañana de oro azul / que destellaba en el cristal del mar.", "en mi boca, conservar / la dulzura de tu amor.", "en el puerto del crepúsculo".

3) Exceso de atención en los finales: Unos cuantos poemas caen en la sentencia final y a veces parecen "pegotes", como si el verso hubiera sido forzado a entrar donde no cabía.

Como nada es blanco o negro, hay algunos poemas buenos, aquellos en donde el poeta mete la mano lo menos posible en la retórica, como "Ser viejos" ("Ser viejo es que la guerra ha terminado"), el tono pausado e impresionista de "Apilando leña", el urbanismo más interesante de "El vendedor de rosas" ("Como un Cupido viejo, / pasa escupiendo el vendedor de rosas."), la serenidad de "Crematorio" ("Dentro de mí, ahora que habéis muerto /hay una luz debajo de una puerta. / Como si os dispusierais a dormir."), el moderado expresionismo de "Avanzar dentro de un cuento" ("Hallo un nido caído, un niño grande / como la cuna de una niña muerta.") y los poemas sobre los niños titulados "Voces infantiles" y "El último juego"

Nos gustaría comentar unas pequeñas líneas sobre un poema que dice: "Lo que hoy toca es hacer democrático el arte. / Ningún árbol más alto. / Espantosamente ricos, / y por eso espantosamente pobres". Primero, es falso que el arte sea democrático. Como ejemplo, tu premio nacional. Más bien estamos en una especie de monarquía a nivel poético, con su cuadrilla de nobles y cortesanos alrededor, en dónde los árboles que destacan, porque hay grandes diferencias en las alturas mediáticas, están siendo árboles de crecimiento rápido y delgado tronco, eucaliptos quizás, que mejor servirán como madera, mientras que es posible que los robles, sin ayuda de nadie, algún día comiencen a verse. Y lo que hoy tocaría es precisamente democratizar el arte y quitarle toda esa carga burguesa, monárquica y de amistades partidista que lo pudren. Como tocaría democratizar este régimen económico-político que como padres y abuelos nos distéis, y que tan contentos os tiene, y que a nosotros, a este colectivo al menos, nos produce nauseas.

Entre fríos, mares, trenes, calles, nieve y muerte el poeta nos muestra su desencanto, su pesimismo y sus recuerdos. De acuerdo, el material, los temas, son los de siempre. La técnica es acomodaticia en lo métrico. En los retórico, en general, no sólo falla sino que el lenguaje metonímico del poeta es lo suficientemente malo para que los poemas mejores notablemente si eliminamos sus metáforas y comparaciones, como ocurre en buena parte de los poemas más acertados.

No es cierto que éste sea el mejor libro del año. Hay decenas de libros mejores sin que 2007 vaya a pasar a la historia de la poesía española. Si el mensaje que se quiere transmitir es que éste señor es el profesor, y todos debemos de seguir sus pasos, por favor, no ahondemos más en el empobrecimiento de la poesía que se escribe. No es extraño que bajen las ventas de libros cuando lo que se vende como gran poesía es esto. Los neófitos pensarán, si esto es lo mejor, ¿cómo sera lo peor? Triste oficialismo el que sufrimos en este siglo XXI cargado de voces viejas independientemente de sus años.

Valoración del libro "Casa de misericordia": 3,5 / 10

PD.- si podemos vamos a trasladar los mensajes puestos en la anterior entrada a ésta

miércoles, 2 de julio de 2008

Nada grave. Ángel González. Babelia


Hola amigos:

Por fin Babelia trajo una reseña de poesía tras dos semanas de sequía. Se trata de un ¿libro póstumo? de Ángel González titulado "Nada grave". Escribe la reseña Ángel Luis Prieto de Paula.

No tenemos dudas sobre la objetividad de Ángel Luis respecto al poeta: 8 / 10

Nuestra objetividad, nos imaginamos que un poco como le ha pasado al crítico, se ve quizás afectada por el hecho de que estamos hablando de un poeta que admiramos y de una persona que ha fallecido hace relativamente poco tiempo. Puedo ser un sentimiento irracional pero así somos los humanos: 7 / 10

La crítica de Ángel Luis, aunque con un poco de relleno, es de lo mejor que ha escrito en bastantes meses. Olvidamos pero no perdonamos la crítica a Luis Antonio de Villena por "La prosa del mundo", la última que recordamos de él, no porque lo alabara, está en su perfecto derecho a hacerlo, sino porque no dijo ni una sola palabra sobre el famoso escándalo. Pero esta vez su crítica rezuma honestidad, está descargada de esa prosa catedralicia que a veces le pesa, y sólo podemos decir que enhorabuena. Buena reseña, profesor.

El prólogo de este brevísimo libro lo escriben, firmando con iniciales no sabe muy bien por qué, Luis García Montero y Chus Visor, los directores de la colección. El prólogo parece a veces una excusatio non petita toda vez que intenta justificar la existencia de un libro, que a nuestro modesto entender, nunca sabremos si al poeta le habría gustado ver impreso y, por supuesto, si le habría gustado revisar. Por otra parte, parece anunciarse veladamente un nuevo libro del autor, lo que los prologuistas llaman un "calendario lírico". El albacea sabrá lo que hace.

"Nada grave" es el excelente título de un poemario muy breve, no tanto por el número de poemas, que también, como por su escasa extensión. Efectivamente el tono vital del poemario está en consonancia con "Otoños y otras luces", es decir, está marcado por un profundo pesimismo, en ocasiones nihilista, en el que el habitual tono irónico del poeta se ha perdido definitivamente. Sin embargo, "Otoño y otras luces" era un muy buen poemario independientemente de su pesimismo. Como insinúa acertadamente el crítico, tampoco "Áspero mundo" era precisamente un canto a la alegría y es de 1956. Pero la calidad literaria de "Otoño y otras luces", que, entre otro libros, se mereció mucho más el premio nacional que los pesados metales de Marzal, está claramente por encima de los poemas de este libro, que en muchos casos parecen esbozos o primeros apuntes de un poema. Por tanto, no compartimos en absoluto la opinión de los directores de la colección cuando dicen que los poemas "están a la altura de la mejor poesía de Ángel González". Afortunadamente, la poesía de Ángel está muy encima de la calidad media de este libro.

Quizás entre los poemas que merecen destacarse estaría el poema que se ha ubicado como dedicatoria, o que era una dedicatoria, vaya usted a saber, en donde sí se deja traslucir esa ironía, ese humor negro tan característico del poeta.

"La única palabra
que entiendo y que pronuncio
es ésta
que con todo mi amor hoy te dedico:
nada"

También destacaríamos varios de los poemas que habían aparecido en la revista Litoral: "Yo insistente", "Una sombra" y "Hoy" al que añadiríamos el poema "Nunca", quizá el mejor del libro junto con la dedicatoria:

"Y prevalezca la sencilla gracia
de la doncella viva, fugaz, irrepetible,
su sonrisa tan clara,
su alegría,
que ella no sabe efímera, y por tanto
es en su ser presente inmortal un instante."

En estos textos si se hace evidente que el poema está trabajado y revisado. Aunque no están a la altura en cuanto a calidad de textos anteriores, son buenos poemas.

En muchos otros poemas, sin embargo, en especial en los muy breves, el poema es más una sencilla reflexión, casi un apunte, que podría convertirse en un poema más largo pero donde percibimos la sensación de esbozo, de borrador.

Este pequeño libro tiene, para nosotros, más un interés de coleccionista que un interés puramente poético o literario. Se percibe el carácter provisional de muchos poemas y aún los más destacados están lejos de lo mejor de la obra del poeta, incluyendo su último poemario. Lo interesados en la poesía de Ángel González tienen casi por el mismo precio la obra completa, "Palabra sobre palabra" publicada en Seix Barral.

Valoración del libro "Nada grave": 6 / 10

Como última curiosidad, entre los nuevos poemarios de la colección "Palabra de honor" se ha "colado" por fin una mujer, Piedad Bonnet, que antes no figuraba dentro de los siguientes números. Nos alegramos por ella.

domingo, 17 de febrero de 2008

El Cultural, tercera semana de Febrero, 2008. Luis García Montero. Vista Cansada

Hola a todas y todos,

Cómo hemos comenzado el año. Mediattack.

Nos toca dios esta semana. Hablar de dios no es fácil, especialmente desde el ateísmo más crudo.

El cómo ha llegado Luis García Montero a su estatus actual daría para demasiado espacio y quizás sería aburrido. Si algo distingue a este señor, muy por encima de su capacidad como poeta, es su capacidad de seducción a poetas más mayores y por supuesto su extraordinaria habilidad para las relaciones sociales, como cualquiera que haya hablado con él habrá podido comprobar. A continuación un poco de biografía. Estaremos encantados de rectificar en todo aquello en lo que nos equivoquemos.

Una primera pregunta: ¿Luis eligió de manera casual a Rafael Alberti para su tesis doctoral?. ¿Habría elegido a Rafael si no hubiera estado vivo?. Pregunta imposible de responder. El cómo una persona pasa de hacer una tesis sobre un poeta tan popular como lo fue Rafael y logra convertirse en su secretario personal es una primera prueba de la habilidad de Montero para las relaciones sociales.

Leíamos hace no mucho un artículo que tiene ya tiempo y que no hemos podido encontrar. En él se hablaba del momento en el que, en un aula repleta de gente, en Madrid, creemos que un curso de verano, Rafael básicamente nombraba a Luis su sucesor, como si la poesía fuera una suerte de monarquía por elección. Desde ese momento, la carrera de Montero no hizo sino subir. En 1982 ganó el opusino premio Adonais por la obra "El jardín extranjero", premio no exento de polémica. De hecho la decisión se retrasó por la acalorada discusión que hubo dentro de la sala de deliberaciones, quizás porque el libro de Luis no era el mejor poemario.

Desde ahí Luis siguió publicando con la ayuda de Hiperión hasta que Visor lo lanzó al estrellato definitivo con el premio Loewe de 1994, que el año anterior había ganado su íntimo amigo Felipe Benítez Reyes, casualidades de la vida. Casualidades también, en el 96 Felipe cambió a Tusquets y dos años más tarde lo hizo Luis.

Llegados al presente, tras una boda también bendecida por la diosa fortuna que sin duda le abrió todavía más al universo mediático de los todopoderosos de la cultura popular, llegamos como último capítulo al hecho de que parece que Ángel González nombró a Luis albacea de su obra. Hasta aquí termina este brevísimo apunte biográfico que culmina con el lanzamiento de la colección de poesía "Palabra de honor".

Esta colección no es otra colección más. Esta colección recién inaugurada es la apuesta madrileña para hacer frente al monopolio Tusquets, y crear un duopolio en cuanto a poetas mediáticos candidatos al nacional se refiere. En este sentido, es muy importante destacar que el propio Luis García Montero, junto con Chus Visor en segundo plano, va a ser el director de la colección de poesía. Y que ya se nos anuncian nuevos nombres de la colección entre los que destaca el de su amigo Felipe. Por tanto, estamos básicamente ante una operación de toma de poder para lograr la colección de poesía más importante de España, que a su vez va a estar dirigida por un poeta que si ya era poderoso antes, ahora va a ser verdaderamente el nuevo dios, el new Pope, porque todo el mundo poético va a querer estar en ella. Tiempo al tiempo. Luis es una persona muy inteligente. La importancia que ha tenido Tusquets en los últimos años ha sido enorme y él no tenía control. Destaca especialmente que los últimos premios nacionales concedidos se han alejado mucho de su línea poética, de la de sus amigos, y de Visor. Y aquí se trata de que las aguas vuelvan a su cauce y que Visor y Luis controlen mejor el "canon mediático" y digan qué tiene o no tiene calidad, porque quien la tenga será "palabra de honor" y quien no, será la nada. O Tusquets en el mejor de los casos. El resto, a mendigar premios y favores, a hacer ensayos de alabanza, para acceder al círculo de los elegidos.

Una sola cosa antes de empezar con la crítica propiamente dicha. La inflación también ha llegado a la poesía. El libro de García Montero, tan de izquierdas él, pero ya sabemos que tipo de izquierda, se vende en la Casa del Libro a 18 euros. Un poemario a 18 euros nos parece un escándalo, por mucho que lleve tapas duras, quién las quiere, y por mucho que la portada tenga ese aire gris de cortina recortada de hotel moderno que resulta tan poco atractivo fuera de su sitio natural.

Y comenzamos. La crítica la realiza el crítico residente en Visor Francisco Díaz de Castro. La objetividad del premio Melilla se mantiene en la línea de otras veces:

Objetividad a priori del crítico en este caso en nuestra opinión: - 10 / 10

Que cada uno lea la crítica y opine. Creemos que se define por sí misma.

A destacar también el panegírico y publicidad que se le hace a la editorial en el Cultural, como ya mencionasteis. Efectivamente, huele a pinza de esas extrañas, y como diría monseñor, antinatura. Realmente la trinidad Montero-Anson-Visor acojona un poco. Demasiado poder.

Nuestra objetividad, aunque curiosamente Luis nos cae bien en las distancias cortas, ya dijimos que es un maestro social, la pondremos a la altura de Francisco para no resultar sospechosos: -10 / 10.

Para los nuevos, el hecho de que nos pongamos esa nota significa que vamos a luchar por ser objetivos. No que vamos a tratar de destrozar el libro.

Comienza el libro con una dedicatoria a Almudena y con una cita en inglés de Eliot. Por favor, última broma con malicia, que alguno se haga pasar por extranjero y le hable a Luis en inglés y rápido. Para saber si ha habido progresión en su manejo del idioma.

El poemario está dividido en seis partes. La primera, Preguntas, de tan sólo dos poemas. En el primero Luis se dirige a un lector futuro, preocupado aparentemente por el olvido, y en el segundo, nos habla del tiempo y la memoria, que serán dos apoyos sobre los que girará el poemario. Se intuye ya en este comienzo que en general el poeta, como lo hacía Vicente Gallego la semana pasada, se va a apoyar, pensamiento único, en una métrica basada especialmente en el heptasílabo y el endecasílabo, aunque con un corsé menos apretado y amanerado que el del valenciano. El segundo poema es uno de los mejores del libro, especialmente en su final: "El tiempo es una mesa revuelta y una lámpara / que saca la cabeza de las sombras / igual que un nadador cuando respira".

Comienza la segunda parte del libro, la mejor de todo el poemario, denominada Infancia. Y es su primer poema, 1958, quizás el mejor del libro, tanto por la originalidad de la composición, tan ausente en el resto del poemario, como por el acierto de buena parte de los versos. Utiliza en este poema Luis una figura retórica que utilizará en el resto del poemario, con un uso y abuso nada acertado, pero que en este poema logra lucir. Nos referimos a la prosopopeya. Comienza el poema magníficamente: "Las fechas no son números, / o tal vez son el sueño / de números que sienten el tiempo sucedido".

Se observa además que en el poemario Luis mezclará reflexiones con poesía biográfica ("Nací muy de mañana"). Y se adivina también uno de los grandes defectos de Luis como poeta. Su incapacidad, en general, para lograr buenas metáforas y crear buenas imágenes, a pesar de los numerosos intentos. Ya hay un ejemplo en este mismo poema: "Yo no voy a juzgarlos, ni siquiera / en las magistraturas del amor, / dispuestas por oficio...").

El siguiente poema, "Ciudad nativa", está lleno de logros y de fallos, aunque el poeta sigue más acertado de lo que será la norma en el resto del poemario. De nuevo, un final muy logrado: "Hay recuerdos y árboles forzados a crecer / con la madera deshojada / de un lápiz de colores".

"Infancia", el siguiente poema, es el único que está construido en una única estrofa y en una única frase, de la que cuelgan multitud de subordinadas. El tono elegíaco es fuerte y roza la sentimentalidad amanerada pero consigue salvarse de ella, aunque caerá más tarde. A "Infancia" le sigue un poema dedicado a su padre, "Coronel García", mejor que el que dedica a su madre, poema largo como muchos de los que llenan el poemario, en el que el poeta consigue construir una atmósfera elegíaca a la que acompañan buenos versos: "El niño vive un mundo propio, / un tiempo que se queda sorprendido al bajar la marea, / como el agua parada entre las rocas". Un aburrido poema sobre el franquismo, "Un idioma", es seguido de otro de los mejores poemas del libro "Las comparaciones no son odiosas", en el que se mezcla la elegía con la reflexión, y las numerosas prosopopeyas se ven tocadas a veces con pequeñas pinceladas surrealistas. De la misma calidad y actitud es "Asientos reservados", que tiene uno de los mejores momentos del poemario: "Durante algunos años / aquel país de pétalos y espinas / giraba más deprisa que la Tierra".

Paradójicamente, esta segunda parte, la mejor del libro como habíamos dicho, tiene un penúltimo poema bastante regular, "No te quedes aquí", en el que parece que los recuerdos comienzan a repetirse. Y termina la segunda parte con un poema realmente muy flojo, "Domingos por la tarde", una evocación al fútbol, en el que el poeta parece haber escogido primero las palabras futboleras y haber escrito a continuación el poema. Un par de ejemplos: "A veces las infancias escapan de sí mismas / corren por la lluvia como en fuera de juego". O: "pero hay olas que tienen esa espuma / de las alineaciones".

La tercera parte, La Ciudad Que No Quiso Ser Palacio, es ya mucho más irregular que la segunda en cuanto a calidad. Los dos primeros poemas pasan casi desapercibidos, aunque anotamos para la lista del ego: "buscaba.../.../la ley de gravedad que fijase mi nombre". A estos dos primeros poemas le sigue uno de los mejores poemas de esta parte, "Primeros Versos", aunque se comienza a apreciar que cuando Luis sale del tono narrativo para cambiar al lírico, siempre suele utilizar los mismos sustantivos, lo cual denota cierta falta de recursos. En este caso, como en muchos otros, será la palabra "viento" la usada. En "Café Español", Luis continua abusando de la prosopopeya, y ya no lo hace de manera efectiva: "A la mesa del fondo / se acercaron mis años a preguntar por mí". "Universidad" es el otro buen poema de esta tercera parte. Aunque no es ni mucho menos un poema redondo ( "Almirantes bohemios de los amaneceres" es un verso bastante afectado), consigue comunicar bien sus sentimientos y de nuevo nos sorprende con lo que, visto de cerca, parece cierto surrealismo: "Maestros de verdad / son los que hacen posible que las aulas se llenen / de rosales helados, de ciudades / y hogueras minuciosos". El tono del poemario cae estrepitosamente cuando el poeta se torna político.

En "Defensa de la política", Luis logra el efecto contrario del que buscaba. Nos dice: "Cuando somos corruptos te llamamos corrupta. / Nuestra pobre avaricia tarda poco...". Hable por usted, Luis. Nosotros tenemos otros pecados que no tienen por qué ser los mismos que los suyos.

De tono panfletario y de nuevo fallido en su objetivo es el poema "Democracia", que comienza además con unos versos perfectamente cursis: "Venga a mí tu palabra / en los labios abiertos que me buscan / para morder la rosa de los amaneceres".

El poema "Rafael Alberti" resulta fallido. Esperábamos más de un poema dedicado a alguien que fue tan importante para el poeta. Además, termina Luis haciéndose un homenaje así mismo. Por segunda vez, la primera fue en el poema de su padre coronel, dice, pero esta vez para sí: "Orgulloso de mí, / vuelvo a ser el muchacho...". Y termina diciendo: "Una vez más me siento el elegido". Da cierto pavor este egocentrismo en vez de hablar del homenajeado.

Como anécdota secundaria, dice: "prefiero los aciertos a la mediocridad / del que cuenta los días y las sílabas". Como si tú no las contarás, querido amigo.

Y termina este parte con el poema "Primer amor", en donde el poeta falla para transmitirnos lo que otros grandes poetas sí que nos han transmitido al hablar del primer amor. El poema nos deja indiferentes. De nuevo, la ya a estas alturas irritante prosopopeya: "Yo contraté la noche para cerrar las puertas".

La cuarta parte lleva por título "Segundo tiempo", es la más larga y quizás donde se refleja en mayor medida la ausencia de genialidad de este poeta, al escribir sobre temas universales, como el anterior del primer amor, y poder por tanto comparar con otros poetas que sí han sido geniales en el tratamiento de dichos temas. En "Democracia Dos" el poeta nos anuncia que ya no cree en el comunismo y hace un leve intento de poesía económico-social ("El agua moja hoy / ... / las tarjeta de crédito que miran a otra parte"). A continuación, un homenaje a otro poeta, en este caso a Gil de Biedma en el poema titulado "Jaime", que resulta un poema fallido, de nuevo, por su incapacidad de comunicar ni en lo poético ni en lo narrativo. Le sigue el poema "Nueva York", también de un lirismo fallido, y donde se nota una preocupante falta de talento para hablar de la gran ciudad. La misma ausencia de brillantez, y de falta de comunicación, se repite en "Los hijos" o en "Morelia". El breve poema "Otras dudas" acentúa la caída en picado del poemario: "Lo peor / no es perder la memoria / sino que mi pasado / no se acuerde de mí". El siguiente poema, "Una mañana", confirma la impresión de que estamos leyendo las caras b, los descartes, de un poemario que si hubiera sido más breve habría ganado en intensidad y en calidad: "Envejecer / es una forma de buscar trabajo / en un difícil melodrama". En el poema "Las ciudades", de nuevo se le escapa el ego al autor: "me faltan doctores que citar con orgullo". Y de nuevo el nivel del poema es muy bajo cuando habla de temas generales, aunque los mezcle con experiencias propias: "Fui pisando mis dudas / en la madera de los escalones".

"Madrid", una ciudad sobre la que tan bien se ha escrito, de nuevo decepciona. Para los amantes de la anécdota, en este poema Montero menciona a sus famosos taxis. Está dedicado a varios visores incluyendo el primero.

"Mar Muerto", dedicado a Joan Margarit, que también va a publicar en esta colección, es el único poema bueno de esta larga parte. En éste sí funciona la alegoría y hay comunicación poética y poesía: "Resulta más difícil / flotar sobre la lluvia de una tarde". La palabra lluvia como otro de los sustantivos fetiche que el poeta utiliza cuando abandona la narración para hacerse más lírico.

Los tres siguientes poemas continúan la línea general "de relleno", con algún que otro verso especialmente amanerado: "...el jazmín sereno de la inmortalidad, / sus pétalos blindados por el sol de la tarde".

"Colliure", que el poeta visitó con Ángel González, es el último poema bueno de esta parte, aunque está lejos de alcanzar la altura poética que el asunto merece.

En el penúltimo poema de esta parte, "Resumen de los hechos", el poeta termina con el gran descubrimiento de que "al final sólo importan el amor y la muerte". Y termina Luis con "Despedida por hoy", donde, hablando de sí mismo, nos vuelve a recordar su ego: "Fue la posteridad / el sueño más rotundo de aquel joven".

La quinta parte, Punto y seguido, continúa el tono de la anterior, con una mayoría de poemas de escaso valor poético. A este grupo pertenecen los primeros poemas: "Aniversario", "Direcciones", "Memoria de la felicidad", dedicado a Felipe Benítez Reyes y su mujer, y "Pesadilla". De nuevo la agotadísima prosopopeya: "Una vieja escribiente perturbada / es la imaginación. Conozco su costumbre / de copiar y borrar /...". Y los pocos momentos líricos, de nuevo construidos con las mismas palabras fetiche del autor: "a caminar por esta playa / cuando seamos viento". El tono de bajo perfil continua hasta un pequeño poema, "Mi futuro y Heráclito" que parece un oasis en este final ya desencantado del libro: "Imprevisible amor de muchos años. / Nadie besa dos veces / a la misma mujer". Pero la alegría dura poco, y ya el siguiente poema, "No sé viajar sin ti" es uno de los peores del libro, reflejando una preocupante falta de originalidad y brillantez en las metáforas fallidas del poema: "Ordené las preguntas / en la parte derecha del cajón". El siguiente poema, "Maletas perdidas" adolece de los mismos fallos: "Una corriente viva de precios y etiquetas, / minuciosa lo mismo que la lluvia, / ordenará las perchas de lo que no seremos". Y que decir de esta comparación en "Parecidos": "Se parecen los árboles al bosque / como tu cuerpo se parece a ti". Termina esta parte con "La legitimidad del sol nevado", buen reflejo de lo que es el conjunto del poemario. Algunos atisbos de buen hacer ("Sin embargo las noches deberían saber / que una repetición de oscuridad / no es toda la memoria") se pierden en un conjunto en donde, en el mejor de los casos, nos quedamos indiferentes.

Termina el poemario en su sexta parte, Vista Cansada, que da título al libro, y que se compone de dos poemas. El primer poema, "Las Huellas", es un perfecto ejemplo de la mayoría de poemas del libro. Ausencia de genio, abuso de la prosopopeya y cierto egocentrismo ("Igual que estas palabras escritas con orgullo"). Y termina el libro con el poema "Vista Cansada", que en realidad parece pertenecer ya a otro libro. Muestra un desengaño y un cierto pesimismo que aparecen por primera vez. Insiste en la personificación ("Pierde el tiempos sus llaves / y yo busco mis gafas") pero es un buen poema. El poeta comunica y entendemos los motivos de su desilusión y pesimismo. Luis trata de cuidar los finales de sus poemas y de sus libros, y en este caso lo consigue.

En conclusión, "Vista Cansada" es un poemario muy irregular, con algunos buenos poemas, sin duda, en donde Luis muestra su oficio, pero nada más. Ni el poemario ni el poeta son genios. En el mejor de los casos Luis García Montero es un poeta que a veces escribe poemas buenos, nunca geniales. Y en general es un poeta clásico en su concepción métrica, de un valor lírico muy limitado, a veces excesivamente narrativo, muy centrado en una experiencia vital que realmente no tiene el interés que han tenido las experiencias vitales de los grandes poetas confesionales, que sorprende a veces por el uso de unas metáforas y unas imágenes pobres, y cuya capacidad técnica es también limitada. No es un poeta malo, como dicen muchos. Creemos que eso es simplificar su poesía. Pero el lugar que ocupa Luis en nuestra poesía, y el que va a ocupar todavía más en su nuevo puesto de director de la colección Palabra de Honor, no se corresponde en absoluto con el lugar que debería de tener, en nuestra opinión, teniendo en cuenta la calidad de su poesía.

Valoración del libro "Vista cansada": 6 / 10

lunes, 28 de mayo de 2007

Contracrítica de Babelia poesia tercera semana de mayo

Dos críticas por parte de Babelia esta semana.

Comenzamos por la crítica a los libros ganadores del XXII Premio Hiperión, cuyo jurado estuvo compuesto por Francisco Castaño, Luis García Montero, Almudena Guzmán, Munárriz, Carlos Piera y Jenaro Talens.

La crítica la realiza Manuel Rico, del que no conocemos ninguna relación especial o significativa con Hiperión y/o Jesús Munárriz.

Valoración de la independencia del crítico en esta crítica: 8/10

Por lo que se refiere a la propia valoración de la crítica, creemos que se queda en una descripción de la poética de ambos autores sin que el crítico llegue a entrar realmente a valorar su opinión sobre los poetas y los libros. Entre líneas parece leerse que los libros no le han entusiasmado, pero a la crítica le falta atrevimiento y le sobra descripción.

Sobre el premio, Francisco Castaño, miembro del jurado, coordinaba, no sabemos si lo sigue haciendo, un ciclo de poesía junto con uno de los premiados, Luis Bagué Quilez. Que cada uno piense lo que quiera. Almudena Guzmán es mujer Hiperión de toda la vida. Carlos Piera también ha publicado con Hiperión. Jenaro Talens tiene cinco títulos publicados en Hiperión. Y Montero también, en sus primeros tiempos.

Los dos autores premiados también habían publicado previamente en Hiperión. Alvaro Tato publicó su libro para amigos 25 poetas españoles jóvenes, que se presentó en la Universidad de Granada ex-aequo entre Luis Garcia Montero y el propio Alvaro Tato. Además había publicado con Hiperión su Libro de Uroboros, que también fue premiado por Hiperión.

Luis Bagué Quilez, por su parte, también ha publicado en Hiperión ya que ganó el V premio de poesía joven de Hiperión en jurado también presidido por Munárriz.

En definitiva, un premio que premia a autores de la casa, muy ligado por la composición del jurado a la poesía de la experiencia. Hiperión suele premiar en sus premios más relevantes a poetas de la casa. Y los autores rellenan su CV con premios y más premios Hiperión. Apasionante.

Valoración de la independencia y objetividad del XXII Premio Hiperión: 2/10

Respecto a los poemarios ganadores, comenzamos por Alvaro Tato. La poesía de Tato es una poesía conservadora, con una métrica en general muy tradicional, y con un fondo culturalista por una parte y enraizado con la poesía de la experiencia en otra. Es una poesía correcta desde el punto de vista formal, pero carente de brillantez y talento. Sus libros son más filológicos que poéticos, y el lector nunca se emociona, nunca se conmueve con sus poemas. Por tanto, no hay poesía.

Valoración del libro Cara Máscara: 3,5/10

Por lo que se refiere a Luis Bagué, el conservadurismo es todavía mayor. El poema se quita de encima la carga culturalista de Tato para aproximarse a un verso más limpio pero de nuevo falta talento, falta brillantez, versos que nos dejen pensando. A pesar de ser una poesía de la experiencia, el poeta no logra que compartamos su experiencia con él y que pasemos a formar parte de su mundo, sino que vemos su experiencia como el que ve una película irrelevante mientras ojea una revista.

Valoración del libro Un Jardín Olvidado: 3/10

En definitiva, dos libros prescindibles de dos autores con un buen dominio de la técnica retórica y métrica pero carentes de cualquier atisbo de genialidad.

La otra crítica realizada por Babelia es de un libro ya comentado en El Cultural.