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martes, 25 de marzo de 2008

Premios Ausiás March a los mejores poemarios editados en España en 2007 en castellano

Hola poetas y amigos:

Llegó el momento deseado por todos. Ya tenemos los resultados finales y los comentarios a los premios. Y lo publicamos con nocturnidad y alevosía. La hora bruja. Las doce.

Antes de nada, cualquier premio tiene como consecuencia un mayor número de frustraciones que de alegrías. Nuestra opinión es una más, tan válida e inválida como cualquier otra. Lo importante es, amigos poetas, creer en vosotros mismos y leer más que escribir. A partir de ahí, la suerte, siempre necesaria, y el trabajo duro, pondrán las cosas, ojalá, en su sitio.

Algunos libros que nos gustaron especialmente y que no pueden estar en los premios por ser reediciones son: "Ciudad en obras" de Pedro Enríquez Martínez, "Los campos de Dios" de Rosa Diaz, ambos editados por Alhulia, o "Grietas. Poemas del Cabo de Gata" de Raúl Quinto, editado por La Garúa. Esperamos encontrar el hueco para de una u otra manera incluir alguno en nuestra sección de Secretos de Poesía.

Muchísimas gracias a todos por vuestra participación y por vuestro apoyo, en especial a los autores y editoriales que de manera anónima y numerosa, han querido participar en esta locura de proyecto.


Premio Ausiás March del público a los mejores poemarios en castellano publicados en 2007 en España

Estos son los premiados por vosotros con vuestro votos. Como viene siendo habitual, no comentamos vuestros votos aunque sí debemos aclarar una cosa. Se presentan ocho libros porque en realidad, el segundo libro más votado por vosotros, la obra completa de Rafael Cadenas, no cumple los requisitos que marcamos en cuanto a reedición. Más de un 25% del texto poético ya había sido publicado en la antología de Visor. En el mismo sentido también había sido publicado uno de los tres poemarios que contiene Calcomanías pero sí cumplía el requisito del 25%.

Nuestra más sincera enhorabuena a todos los premiados.




Votos
Total votos

318


1º Chantal Maillard (1951) Hilos 177
(Rafael Cadenas (1930) Obras enteras 136
2º Joan Margarit (1938) Casa de misericordia 103
3º Oliverio Girondo (1891-1967) Calcomanías 98
4º Juan Antonio González Iglesias (1964) Eros es más 85
5º Eduardo Moga (1962) Cuerpo sin mí 66
6º Clara Janés (1940) Espacios traslúcidos 52
7º Antonio Orihuela (1965) Durruti en Budilandia 41


Premios Ausiás March a los mejores poemarios en castellano publicados en 2007 en España


Presentamos a los ganadores por estricto orden alfabético de nombre. No hemos llegado a los siete poemarios en total porque no se ha producido la circunstancia de que hubiera siete poemarios que cada uno de los cinco miembros del colectivo votaran de manera individual. Tal circunstancia se ha producido en cinco poemarios. Al final de esta entrada tenéis los resultados individuales de cada miembro del colectivo. De nuevo, enhorabuena a los ganadores.


Antonio Cisneros por "Un crucero a las islas Galápagos". Edita Pre-textos: En menos de cuarenta páginas de prosa poética, termino que Antonio odia, este poeta peruano nos transporta en sus cantos marianos a mundos imaginarios, y a veces casi reales, de los que no nos gustaría salir. Es Cisneros en estado puro: simbolismo, misticismo, un sentido del humor tan elegante como a veces negro, una particular visión de la especie humana, animales fetiche...Esta vez alejado de diálogos superfluos o historicistas, Cisneros se centra en su yo, en su vejez y en lo que le rodea abandonando la épica y adoptando un tono más íntimo y cercano, pero a la vez maravilloso por su valentía y su optimismo. El poeta crea su propia religión, seculariza a la Virgen y la hace tan humana como cualquiera de nosotros. Un magnífico poemario.


Chantal Maillard por “Hilos”. Edita Tusquets: Hilos es un libro en donde el dolor interior de la poeta es descrito tanto en el fondo como en la forma del poemario. La fragmentación del verso, su reducción hasta casi la unidad, el recortado sintáctico de la frase a través de la elipsis, la puntuación y el anantapódoton, las repeticiones numerosas tanto en anadiplosis como en epanodiplosis ayudando a crear un ambiente difícilmente soportable. La metapoesía, la reflexión, todo se mezcla en un poemario original en su planteamiento estético, de una arquitectura desenfocada, que tiene sus mayores virtudes tanto en la habilidad técnica de la poeta como en la enorme capacidad de comunicación lírica de algunos poemas. Por el lado negativo encontramos un abuso, en determinados momentos, de ciertas figuras retóricas ya comentadas, una excesiva repetición de conceptos y reflexiones, algunas ramificaciones que nos alejan y se pierden y un exceso de versos en varios poemas sin cuya presencia el poemario no perdería nada y ganaría en agilidad y capacidad de reelectura. Aún así y con todo, uno de los mejores poemarios publicados en 2007.


Jorge Riechmann por “Conversaciones entre alquimistas”. Edita Tusquets: Encontramos en este libro las mismas virtudes y los mismos defectos que han acompañado a este poeta durante años. Por una parte, brotes de talento muy brillantes en unos poemas, en donde se muestra hasta donde podría llegar el poeta si se centrara en el aspecto lírico de su poesía. Por otra parte, el esfuerzo por colocar eslóganes y "vender" ideología ya vendida, la falta de ritmo poético y un exceso de narratividad, pretensiones y prosaísmo contrarrestan parte de los méritos que el talento de este poeta muestra. Si el poemario tuviera 50 páginas menos sería el mejor libro de 2007 sin discusión. Como está se queda en uno de los mejores poemarios de 2007, lo cual tampoco está nada mal.


Oliverio Girondo por “Calcomanías”. Edita Renacimiento:
Excelente edición de los tres primeros poemarios del argentino Oliverio Girondo. Su desbordante imaginación, su atrevimiento brutal en su vanguardismo, sus imágenes brillantes, capaz de sorprender en cada nuevo verso, sea en prosa poética o en verso, su inteligentísimo sentido del humor, su ternura, sensualidad...Un poeta que conmueve, que emociona, que hace pensar, que provoca preguntas, que estremece, desgarra, hace reir, llorar. Un poeta que ya es un clásico. Vértigo.


Rómu
lo Bustos por “Sacrificiales”. Edita veintisieteletras: Extraordinario como los anteriores es el nuevo poemario del colombiano Rómulo Bustos. De una agudeza lírica enorme, el poeta canta a lo pequeño. Con la mirada de niño, de buen poeta, mira a la naturaleza y lo cotidiano y nos saca de donde nos ha metido en un solo verso, lo diario mezclado con la ciencia. A veces un humor salvífico, a veces una religión de nuevo propia convertida en poesía, la poesía a su vez como sacramento. En ocasiones, el poema se acerca en exceso a lo narrativo y pierde cierta tensión lírica que se recupera casi de inmediato. Una pequeña joya.


Accésit a los Premios Ausiás March a los mejores poemarios en castellano publicados en 2007 en España

Los siguientes poemarios han obtenido tres de los cinco votos del colectivo. En teoría deberían de ser finalistas. Pero dado que ningún poemario ha obtenido cuatro votos, y ante la disyuntiva de dejar los accésit desiertos o bajarlos a tres votos, hemos optado por lo más generoso para los autores. Son accésit del premio los siguientes poetas:


Juan Antonio Marín por "Ciudad Iluminada". Edita Vitruvio: Una de las sorpresas de los premios. Un poeta que ganó el Adonais cuando todavía no había bajado la calidad de un premio que lo fue todo durante décadas, Juan Antonio nos trae un poemario en prosa que sin duda es uno de los mejores poemarios en prosa del año. Los setenta poemas giran en torno a la ciudad, y lo hacen desde una sencillez poco impostada, desde una reflexión serena y consecuente, con una capacidad de observación de auténtico poeta. Juan Antonio conseguir dar un ritmo natural a su prosa nocturna, nos hace vivir sus vivencias, compartimos sus reflexiones, su sentido del humor, sus imágenes brillantes, su soledad y su alucinógeno lirismo, capaz de brotar de los sitios más insospechados.


Miguel Bermejo por “Lúpulo Fernándes de Silva”. Edita Icaria: Probablemente uno de los libros más originales del año. Miguel Bermejo tiene voz propia y singular, lo demuestra en cada una de las páginas de su libro, y eso hace que el libro sea personal e intrasferible. El autor parece que ha bebido en las mejores fuentes del creacionismo, el surrealismo y el irracionalismo y nos presenta una fábula alegórico-lírica que dice mucho más de lo que parece en una primera lectura, y que lleva envuelta en papel oscuro una carga de profundidad terrible y maravillosa. Un poemario atrevido, oscuro, de una combinación narrativo-lírica difícil de lograr, bello y terrible a la vez, celiano, que pasa a ocupar un lugar único en la poesía publicada en 2007. Si éste ha sido su primer poemario, no podemos dejar de pensar en el segundo.


Rodolfo Hinostroza por “Poesía completa”. Edita Visor: Otra de las apuestas editoriales arriesgadas del año. Se inicia con uno de los poemarios fundamentales de la segunda mitad del siglo XX en Perú, "Consejero del lobo", poemario sólo por el cual vale la pena comprar el libro, como heredero del simbolismo de Saint-John Perse con detalles de Pound. Su segundo libro, "Contranatura", es un libro claramente influenciado por el vanguardismo, que fue premiado en España a comienzos de los 70, cosa que ahora veríamos como imposible, y que Rodolfo llevó hasta casi el extremo con una poesía fragmentaria, cargada de signos, donde el significante puede ser tan importante como el significado…Con un lenguaje lírico de imágenes poderosas, Rodolfo es a la vez bíblico, vanguardista, ritual, mistérico, culturalista, mágico, astrólogo, biógrafo…Un libro recomendable escrito por una compleja personalidad.


Yaiza Martínez Montesdeoca por "El hogar de los animales Ada". Edita Devenir: Otra de las agradables e inesperadas sorpresas con la que nos hemos encontrado. En tan sólo su segundo poemario, Yaiza nos introduce en un matriarcado poético repleto de símbolos y de mitos reinventados. Con un verso muchas veces corto, denso y afilado, el poema se oscurece ante la necesidad de lo que nos rodea, y se superponen distintos planos de realidades, incluyendo lo palpable y lo onírico, el poema y el metapoema, lo fantástico y lo cotidiano. Un libro profundo, enigmático, bello y diferente.


Verónica Volkow por "Litoral de Tinta". Edita Renacimiento: Es cierto que la mejicana Verónica Volkow no es la poeta más original de su país, y que la sombra de Octavio Paz es alargada y profunda. Pero hay algo en esta poeta que la hace estar muy por encima de la media. Para empezar, una poesía como la suya muy basada en la imagen y la metáfora, ha de ser brillante para que a estas alturas nos conmueva poéticamente. Y Verónica es brillante en sus imágenes. Sus descripciones, especialmente cuando vienen acompañadas de una profunda capacidad de reflexión, son poesía pura. Cuida bien los finales, maneja el ritmo minuciosamente, a veces se excede en sus enumeraciones metafóricas pero en general el elevado lirismo, a veces frío y a veces emotivo, cautiva al lector. Si Trotsky levantara la cabeza estaría orgulloso de su nieta rubia y mejicana (y esto no es una metáfora).


Finalistas a los Premios Ausiás March a los mejores poemarios en castellano publicados en 2007 en España

Los siguientes libros han obtenido dos de los cinco posibles votos que podían obtener. Dado que los libros con tres votos han sido considerados como accésit, por lógica los libros con dos votos serán considerados como finalistas.

Estos han sido los finalistas, por orden alfabético:


Adolfo Burriel por "La memoria es el viaje". Edita Vitruvio.

Angel Guinda (1948) por "Claro interior". Edita Olifante Ediciones.

Antonio Méndez Rubio (1967) por "Para no ver el fondo". Edita Ediciones Idea.

Begoña Callejón Aliaga (1976) por "Extraña claridad". Edita Devenir.

Carlos Pardo (1975) por "Echado a perder". Edita Visor.

Carmen Ana (1959) por "Vitral". Edita Torremozas.

Eduardo Mitre (1943) por "Vitrales de la memoria". Edita Pre-Textos.

Eduardo Moga (1962) por "Cuerpo sin mí". Edita Bartleby Editores.

Emilio Ruiz Barrachina (1963) por "Arroyo". Edita Sial/Contrapunto.

Ernesto Pérez Zúñiga (1971) por "Cuadernos del hábito oscuro". Edita Candaya.

Hugo Gutierrez Vega (1934) por "Antología con dudas". Edita Visor.

Jesús Jiménez Dominguez (1970) por "Fundido en negro". Edita DVD.

Juan Carlos Abril (1974) por "Crisis". Edita Pre-Textos.

Julio César Quesada Galán (1978) por "Tres veces luz". Edita La Garúa.

Luis Carlos López (1883-1950) por "Posturas difíciles". Edita Renacimiento

Luis Rogelio Nogueras (1945-1986) por "Hay muchos modos de jugar". Edita Visor.

Manuel García (1966) por "Poemas para perros". Edita Point de lunettes.

María do Cebreiro Rábade (1976) por "Objetos perdidos". Edita Trea.

Miguel Angel Muñoz Sanjuán (1961) por "Cartas consulares". Edita Calambur.

Rosana Curiel Defossé (1957) por "El buen amor siempre tiene dientes en la boca". Edita Baile del Sol.

Vinyet Panyella (1954) por "Taller Cézanne". Edita La Garúa.


Premio especial del jurado

De manera extraordinaria, dado que se trata de un libro reeditado en más de un 25%, el jurado acuerda por unanimidad conceder el Premio especial del jurado a las "Obras enteras" de Rafael Cadenas, editado por Pre-textos. Desde esta modesta tribuna apoyaremos cualquier iniciativa para que Rafael Cadenas, nacido en 1930, sea premiado con el Premio Cervantes, que sin lugar a dudas merece desde hace ya tiempo. Por supuesto, no es el único que lo merece pero quizás sea el más urgente.


Apéndice de premiados por miembro del colectivo

Miembro nº1

Antonio Cisneros (1942) Un crucero a las islas galápagos Pre-textos
Antonio Méndez Rubio (1967) Para no ver el fondo Ediciones Idea
Begoña Callejón Aliaga (1976) Extraña claridad Devenir
Carlos Pardo (1975) Echado a perder Visor
Carmen Ana (1959) Vitral Torremozas
Chantal Maillard (1951) Hilos Tusquets
Diego Medrano Fernández (1978) El viento muerde La Garúa
Emilio Ruiz Barrachina (1963) Arroyo Sial/Contrapunto
Ernesto Pérez Zúñiga (1971) Cuadernos del hábito oscuro Candaya
Joaquín Iriarte Callejas El segundo principio de la termodinámica Ediciones Idea
Jorge Riechmann (1962) Conversaciones entre alquimistas Tusquets
Juan Antonio Marín (1968) Ciudad iluminada Vitruvio
Julio César Quesada Galán Tres veces luz La Garúa
Luis Rogelio Nogueras (1945-1986) Hay muchos modos de jugar Visor
Manuel García (1966) Poemas para perros Point de lunettes
María do Cebreiro Rábade (1976) Objetos perdidos Trea
María Eloy García (1972) Cuanto dura cuanto El Gaviero
Miguel Bermejo (1952) Lúpulo Fernandes de Silva Icaria
Oliverio Girondo (1891-1967) Calcomanías Renacimiento
Rafael Cadenas (1930) Obras entera en verso y prosa. Pre-Textos
Rafael Fombellida (1959) Canción oscura Pre-Textos
Rodolfo Hinostroza (1941) Poesía completa Visor
Rómulo Bustos (1954) Sacrificiales Veintisiete letras
Vinyet Panyella (1954) Taller Cézanne La Garúa



Miembro nº2

Alfonso Berrocal (1973) La habitación del huesped Vitruvio
Angel Guinda (1948) Claro interior Olifante Ediciones
Ángeles López (1969) Mishima, locura por el mundo Huerga y Fierro
Antonio Cisneros (1942) Un crucero a las islas galápagos Pre-textos
Antonio Orihuela (1965) Durruti en Budilandia Baile del Sol
Begoña Callejón Aliaga (1976) Extraña claridad Devenir
Chantal Maillard (1951) Hilos Tusquets
Ernesto Pérez Zúñiga (1971) Cuadernos del hábito oscuro Candaya
Francisco Onieva Ramírez (1976) Perímetro de la tarde Rialp
Hugo Gutierrez Vega (1934) Antología con dudas Visor
Jesús Jiménez Dominguez (1970) Fundido en negro DVD
Jorge Riechmann (1962) Conversaciones entre alquimistas Tusquets
Juan Antonio Marín (1968) Ciudad iluminada Vitruvio
Juan Carlos Abril (1974) Crisis Pre-Textos
Luis Carlos López (1883-1950) Posturas difíciles Renacimiento
Luisa Futoransky (1939) Següana Barrosa EH Ediciones
Manuel Jurado López (1942) En cielo ajeno Algaida
Oliverio Girondo (1891-1967) Calcomanías Renacimiento
Rafael Cadenas (1930) Obras entera en verso y prosa. Pre-Textos
Ricardo Díez Pellejero (1971) El cielo del sol mecido Olifante Ediciones
Rómulo Bustos (1954) Sacrificiales Veintisiete letras
Silvano Andrés de la Morena (1953) Castilla, roca y verbo Celya
Verónica Volkow (1955) Litoral de tinta Renacimiento
Yaiza Martínez Montesdeoca (1973) El hogar de los animales Ada Devenir



Miembro nº3

Adolfo Burriel La memoria es el viaje Vitruvio
Antonio Cisneros (1942) Un crucero a las islas galápagos Pre-textos
Carlos Pardo (1975) Echado a perder Visor
Chantal Maillard (1951) Hilos Tusquets
Dolan Mor (1968) Nabokov's butterflies Editorial Aqua
Eduardo Mitre (1943) Vitrales de la memoria Pre-Textos
Eduardo Moga (1962) Cuerpo sin mí Bartleby Editores
Emilio Arnao (1966) Entre la carne y la rosa Calima
Emilio Ruiz Barrachina (1963) Arroyo Sial/Contrapunto
Héctor Arnau (1976) Y el hambre y los ciegos Huesos Húmeros
Joaquín Pérez Azaustre (1976) El precio de una cena en Chez Moritz Algaida
Jorge Riechmann (1962) Conversaciones entre alquimistas Tusquets
Julio César Quesada Galán (1978) Tres veces luz La Garúa
Julio Espinosa (1974) NN Gens
María do Cebreiro Rábade (1976) Objetos perdidos Trea
Miguel Angel Muñoz Sanjuán (1961) Cartas consulares Calambur
Miguel Bermejo (1952) Lúpulo Fernandes de Silva Icaria
Miguel Galanes (1951) La vida por dentro Huerga & Fierro
Oliverio Girondo (1891-1967) Calcomanías Renacimiento
Rafael Cadenas (1930) Obras entera en verso y prosa. Pre-Textos
Rómulo Bustos (1954) Sacrificiales Ventisiete letras
Rosana Curiel Defossé (1957) El buen amor siempre tiene dientes en la boca Baile del Sol
Rubén Martín (1980) Radiografía del temblor Renacimiento
Verónica Volkow (1955) Litoral de tinta Renacimiento


Miembro nº4

Ana Isabel Conejo Alonso (1970) Rostros Hiperión
Antonio Cisneros (1942) Un crucero a las islas galápagos Pre-textos
Antonio Méndez Rubio (1967) Para no ver el fondo Ediciones Idea
Beatriz Russo (1971) La prisión delicada Calambur
Carmen Ana (1959) Vitral Torremozas
Cesar Ibáñez París (1963) Églogas invernales Vitruvio
Chantal Maillard (1951) Hilos Tusquets
Hugo Gutierrez Vega (1934) Antología con dudas Visor
Jorge Riechmann (1962) Conversaciones entre alquimistas Tusquets
Juan Antonio Marín (1968) Ciudad iluminada Vitruvio
Juan Carlos Abril (1974) Crisis Pre-Textos
Luis Carlos López (1883-1950) Posturas difíciles Renacimiento
Luis Rogelio Nogueras (1945-1986) Hay muchos modos de jugar Visor
Manuel García (1966) Poemas para perros Point de lunettes
María Salvador Cabrerizo (1986) El origen de la simetría Icaria
Mariano Peyrou (1971) Estudio de lo visible Pre-Textos
Oliverio Girondo (1891-1967) Calcomanías Renacimiento
Peru Saizprez (1971) Un corazón con pelos Arrebato Libros
Rafael Cadenas (1930) Obras entera en verso y prosa. Pre-Textos
Rodolfo Hinostroza (1941) Poesía completa Visor
Rómulo Bustos (1954) Sacrificiales Ventisiete letras
Sara Mesa Villalba (1976) Este jilguero agenda Devenir
Vinyet Panyella (1954) Taller Cézanne La Garúa
Yaiza Martínez Montesdeoca (1973) El hogar de los animales Ada Devenir


Miembro nº5

Adolfo Burriel La memoria es el viaje Vitruvio
Angel Guinda (1948) Claro interior Olifante Ediciones
Antonio Cisneros (1942) Un crucero a las islas galápagos Pre-textos
Chantal Maillard (1951) Hilos Tusquets
David González (1964) Algo que declarar Bartleby Editores
David Moreno Hernández (1978) Parole, parole y otras palabras Trashumantes
Eduardo Mitre (1943) Vitrales de la memoria Pre-Textos
Eduardo Moga (1962) Cuerpo sin mí Bartleby Editores
Jesús Jiménez Dominguez (1970) Fundido en negro DVD
Jorge Riechmann (1962) Conversaciones entre alquimistas Tusquets
José Cereijo (1957) Música para sueños Pre-Textos
Juan José Almagro Iglesias (1966) El hombre bañera Bartleby Editores
Miguel Angel Muñoz Sanjuán (1961) Cartas consulares Calambur
Miguel Bermejo (1952) Lúpulo Fernandes de Silva Icaria
Oliverio Girondo (1891-1967) Calcomanías Renacimiento
Oscar Curieses (1972) Sonetos del útero Bartleby Editores
Rafael Cadenas (1930) Obras entera en verso y prosa. Pre-Textos
Reyes Cáceres Molinero Vivir en ámbar Verbum
Rodolfo Hinostroza (1941) Poesía completa Visor
Rómulo Bustos (1954) Sacrificiales Ventisiete letras
Rosana Curiel Defossé (1957) El buen amor siempre tiene dientes en la boca Baile del Sol
Sara Herrera Peralta (1980) La selva en que caí Torremozas
Verónica Volkow (1955) Litoral de tinta Renacimiento
Yaiza Martínez Montesdeoca (1973) El hogar de los animales Ada Devenir



lunes, 17 de marzo de 2008

Chantal Maillard y Jorge Riechmann en versión 2.0

Hola amigas y amigos:

Sentimos el retraso en dar a conocer los premios. La tarea es tan compleja como agotadora. Recta final.

Como algunos recordaréis, hace tiempo se cambió a nuestro titular que escribe las críticas. Desde ese momento, muchos de vosotros nos habéis escrito para que rehiciéramos las críticas de "Hilos" y de "Conversaciones entre alquimistas". Pues aquí están, para quien le apetezca leernos durante esta santa semana. Si alguno quiere añadir un comentario sobre cualquiera de las dos, os pedimos que por favor lo haga en la entrada respectiva.

Gracias a todos y nos vemos pronto. Pasadlo bien estas fiestas y sed prudentes en la carretera. Sólo ahí.

Crítica de "Hilos":

http://criticadepoesia.blogspot.com/2007/07/sobre-la-crtica-de-el-cultural-hilos.html

Crítica de "Conversaciones entre alquimistas":

http://criticadepoesia.blogspot.com/2007/06/contracrtica-primera-semana-de-junio.html

sábado, 9 de junio de 2007

Contracrítica primera semana de junio El Cultural

Una sola crítica también en El Cultural acompañada de tres reseñas para empeorar la ceguera en el lado izquierdo y un artículo interesante de Michel Houellebecq.

La crítica es de la obra reunida de Manuel Álvarez Ortega que publican tanto Visor como Devenir. Como no, la crítica la realiza Francisco Diaz de Castro, del que ya hemos hablado en varias ocasiones su conexión con Visor a través de la concesión del Premio Ciudad de Melilla.

No creemos que todos estos hechos contribuyan a que las críticas se hagan de manera objetiva y pensamos que además Visor tiene una presencia excesiva en El Cultural.

Valoración de la objetividad del crítico en relación a este libro: 1/10

Al contrario de lo que ocurría en el caso de Riechmann, Manuel Alvárez Ortega sí es un poeta imprescindible de los últimos cincuenta años, un poeta además infravalorado por el pensamiento único reinante y muy por encima de la mayoría de sus compañeros de generación y de sus vecinos generacionales. Es un poeta de voz auténtica, propia, que nos introduce en un universo simbolista y surreal que Manuel lleva a una dimensión personal. Es evidente que entre la vasta producción poética del autor, se encuentren poemas y metáforas fallidas. Pero en general, reinvidicamos desde aquí el nombre de Manuel Alvárez Ortega como uno de los poetas en español más importantes del siglo XX. Autor imprescindible.

Valoración del libro: 8/10

Imprescindible también el libro de Michel Houellebecq que con el título de Supervivencia, publica la pequeña editorial Acuarela.

Conversaciones entre alquimistas. Jorge Riechmann. Primera semana de junio, 2007. Babelia

Esta semana una sola crítica de poesía en Babelia. Triste.

La crítica la realiza Luis Antonio de Villena sobre el libro de Jorge Riechmann "Conversaciones entre alquimistas".

Luis Antonio creemos que no tiene los criterios de objetividad necesarios para esta crítica, como el mismo constata al final de la misma, en un ejercicio de autocomplacencia que sólo Luis Antonio es capaz de realizar, cuando recuerda la presencia del autor en una de sus múltiples y amigables antologías que este hombre ha realizado.

Objetividad del crítico sobre el libro en este caso: 4 /10

No tenemos problemas de objetividad en este caso: 7 / 10

Empieza"Conversaciones entre alquimistas" con uno de los mejores poemas del libro, escrito por Juan Carlos Mestre y dedicado a Jorge. El triángulo se cerrará más tarde con dos poemas dedicados a Gamoneda, aunque a nivel de dedicatorias el libro se parece más a un poliedro.

Comienza el poemario con un poema sin título de corte surrealista en el que se nos anuncia que el alquimista ya puede hablar. A partir de ahí el libro se divide en tres partes.

La primera lleva por nombre "La alegría de no tener". Comienza con dos poemas cortos, atípicos a lo largo del poemario, en especial el segundo, profundamente marcado por el esencialismo. Cada poema es un salto semántico y de plano y un mundo en sí mismo que hace difícil hacer una valoración del conjunto dado que estilo y temática van de un lado a otro predominando en general el tono reflexivo. El nivel de los poemas va ascendiendo a partir de "No hay oro en las muelas del alquimista", basado en el tópico de que los contrarios se acercan, o se rozan. "Más cera de la que arde" ya nos acerca al mejor Jorge, al plenamente lírico, que se basa en imágenes poderosas, en un hábil manejo del léxico y un final muy cuidado. Casi el mismo nivel se logra en el siguiente poema, "Conversación" y de alguna manera nos damos cuenta de que estamos en uno de los mejores momentos del libro, "un oasis para los significantes sin referencia" y un cielo convertido, para quienes murieron de hambre, en una suntuosa "zapatería chocolatería". En este poema, además, el poeta incluye el concepto de "hombre de la inminencia" que utilizará más tarde. El siguiente poema, "El hechicero de la cueva de Chauvet" es otro de los mejores poemas del libro, en donde Jorge consigue realmente hechizar introduciendo hábilmente referencias culturalistas, irracionalismo y, sobre todo, poesía que transciende. Un poco más adelante, en "Derelicción del contexto" nos encontramos uno de los problemas del libro. El poema, como otros más adelante, se apoya en una idea sobre la cual se ha escrito multitud de poemas y ensayos, y el poeta no logra aportar nada original al tema. Ocurre lo mismo con otro poema de esta primera parte: "Allora siamo a un bivio". En "Acertijo para tontos" el poeta nos da su propia definición de poesía: "almanaque de debilidades que sin embargo acumula energía". "Situación" nos hace un breve pero lírico análisis metapoético. Y en "La velada del cazador" Jorge saca ligeramente a relucir un sentido del humor que quizás podría usar con mayor frecuencia.

Otro de los problemas que saldrán en mayor medida en otras partes lo podemos ver en "Oh padre que conservas...". Jorge se introduce en lo que podríamos calificar como una poesía más cercana a lo que se entiende por poesía de la experiencia y demuestra que el poeta se mueve mejor en el terreno de la abstracción intelectual que en el elegíaco. Pero quizás el problema fundamental, que apenas se atisba aquí pero que saldrá a relucir más adelante, es el ritmo poético. El ritmo deja de funcionar, se hace prosaico, y el poeta comienza a abusar de la anáfora como ya había hecho en "Buscando la verdad en libros de segunda mano".

Un ejemplo de los muchos, que incluimos porque era un verso destacado como bueno por Ainhoa en la crítica de El Cultural: "pero al menos no habremos dejado pasar ni un solo paralogismo". Solo la sustitución de paralogismo por sofisma mejoraría no sólo el ritmo sin que además sería más acertado (salvo que el poeta crea también en la bondad de los razonadores de la falsedad).

El panegírico como poema, en este caso a Gamoneda, tampoco es un terreno en el que Jorge se mueva cómodo ("Miel de vértigo" es el título del poema). Termina la primera parte con un nuevo poema de corte esencialista, que viene a dar un respiro a unas páginas excesivamente cargadas de letras.

La segunda parte, "Contra la ley de los grandes números" es la más larga y en ella encontramos una buena muestra de lo que Jorge es: un magnífico poeta en ocasiones y un no-poeta en otra, un ensayista, con escasos términos medios. Comienza esta segunda parte con "Hervor del tiempo", que sería uno de esos escasos poemas que se ubican en el medio. En un mismo poema, surrealismo ("Cantan los gallos desde el interior de los ataúdes"), surrealismo sucio ("El castillo de marfil con torres de mierda"), algún ligero toque social, brusquedad rítmica agravada por el abuso de sobreesdrújulas..."La libertad arrancada" presenta enumeraciones de frases completas e incide en problemas de ritmo como atestigua el final del poema ("pero al menos no habremos dejado pasar ni un sólo paralogismo"). En "Antropófugos" aparece la Máquina, como otro de los sustantivos claves del poemario, que sube de nivel con "Yo también conozco ese dolor", en donde una canción nos lleva a un poema intenso, delicado, de gran altura poética. Brillante el encabalgamiento de: "...la corteza de un pan que resu-/miese el sabor de la vida".

A partir del siguiente poema, Jorge nos adentra en un terreno difícil, como es la poesía social, socioeconómica podríamos casi decir, en donde las intenciones son mejores que los resultados. Nos dice en uno de estos poemas: "no hay tiempo para los SOS, por eso escribimos en poemas en prosa"; cuando en realidad el poeta acaba de dejar de escribir poesía para escribir prosa, ensayo más concretamente, porque el mensaje ha podido sobre todo lo demás. Y aquí anotamos el tercer problema del poemario. Exceso de ambición temática. El poeta quiere tratar demasiados temas, está a veces muy seguro de su verdad, lo que da lugar a textos demasiado largos y a la perdida de la poesía en favor del ensayo. Los mismos defectos aparecen en "Después del vendaval", introducido por unas declaraciones de unos señores que hacen exactamente lo contrario de lo que dicen. A pesar de que a estas alturas el poemario se ha convertido en un terreno para el ensayo, nada original por otra parte, Jorge consigue con su prosa ensayística un milagro en "La belleza de la huelga general", en donde un mayor lirismo del poema lo habría convertido en un clásico. En "Filología latina" parece dar una pequeña pulla a los poetas que hablan del almendro en flor, aunque curiosamente el mismo nombrará de manera lírica a los árboles de floración temprana más adelante. El tono bajo persiste en esta parte, y algunos versos como el dedicado a Verlaine no los terminamos de entender. ¿Qué tendrá que ver una cosa con la otra?. "Poética de la mosca cojonera" es un ejemplo claro de acumulación de fallos. Más que un poema, parece el discurso de un político, anaforizado, lleno de verdades absolutas, obviedades e ingenuidades. Sin poesía. El tono mejora en "Momento de parar" aunque sin llegar a los niveles alcanzados previamente. A parte de que su análisis ensayístico sea muy discutible. ¿1919 es la solución?.

Siguen a estos poemas cuatro micropoemas de un verso cada uno y uno de dos versos. Algunos utilizan tópicos tan gastados como: "Cualquier lugar puede ser un paraíso, también éste" o "somos lo que regalamos", eso sí, tratados con un cierto humor socarrón casi metafísico.

A partir de este punto, mejora la segunda parte. "Relato contra el olvido del sueño" es un excelente poema. Cuando el poeta se olvida del discurso didáctico-impositorio, vuelve la poesía. Otro buen poema es "Todos los enunciados generales son falsos", lo cual, por cierto, es un enunciado general, y además recuerda las sentencias con las que a veces suele terminar los poemas. "Diagonal de Juan Gris" es otro buen poema que sería mejor si de nuevo el poeta, que parece no tener más recursos técnicos en su prosa, no abusara de la anáfora. Y acaba la segunda parte con dos magníficos poemas, lejos de lo panfletario. Ahí, en el detalle querido Jorge, sacas la gran poesía. En "ese juego sutilísimo entre el tiempo y la eternidad que se establece en todos los jardines con surtidor".

La tercera parte se titula "Carne y palabras". En el café del primer poema deben escucharse conversaciones distintas a las del resto de cafés del mundo. Pero nos encantaría ir y descubrir a esos seres humanos bisnietos del hombre natural de Rousseau. En "Ensoñación del carterista" nos imaginamos que habla el sujeto poético porque el sintagma "las inconscientes provocadoras" suena muy muy mal. En su "Propuesta civilizadora" apostamos a que ellas salgan a cazar y luego coman fruta. También los vegetales son seres vivos, ¿no?.

En "Segunda derivada", otra vez las mujeres. ¿Cómo se distinguen las mujeres "mal amadas"?. Brillante en el final del poema pero inquietante en el discurso. "El kilo y medio de lo imprevisible" nos suena a las columnas de domingo de contraportada del diario El País, y no lo decimos con malas intenciones. Prosa a partir de un hecho real llevado al terreno del sentimiento. Tercera mención a las mujeres esta vez como "enigmáticas criaturas", que luego completará con su incapacidad para "tener infantes en brazos". Definitivamente, nos separa una generación. O dos.

Quizás el peor poema del libro, una pena por a quién va dedicado, sea "Nihilismo y baile flamenco", que nos suena vagamente a Lorca, pero como una versión no muy acertada. Más adelante, en "Voluntarismo vegetal" es curioso que la propia conclusión sea voluntariosa.

Volvemos a encontrar poesía "En Ronda", que muestra como un poco de oscuridad y de desprogramación ayudan enormemente al poeta, y sobre todo en "Don del extranjero", quizás el mejor poema del libro y por el que vale la pena la inversión de 12 euros. Extraordinario poema, con el mejor poeta, muestra del dominio del lenguaje y de su capacidad de elevación lírica. Igualmente ocurre con "Blanca vela sin nave", donde Jorge demuestra su habilidad para la elección de adjetivos. Casi un capítulo aparte merece "También por donde nadie anduvo..." en donde el poeta saca un tema nada original, no aporta nada y en otra nota de pie de página inquietante parece decir que en Rumanía estaban antes mejor. Mejor haber titulado aquel libro de ensayo "Desandar lo desandado". "Precisamente porque no hay respuestas", ¿por qué no dejar de darlas?. Termina la tercera parte con dos poemas del infrecuente término medio de este poemario.

Y finaliza el poemario con un poema final en el que fallan metáforas y ritmo combinado con un tono medio bueno.

En definitiva, encontramos en este libro las mismas virtudes y los mismos defectos que han acompañado a este poeta durante años. Por una parte, tiene brotes de talento brillantes en unos poemas, en donde se muestra hasta donde podría llegar. Por otra parte, el esfuerzo por colocarnos eslóganes y vender ideología ya vendida, la falta de ritmo poético y un exceso de narratividad, pretensiones y prosaísmo contrarrestan parte de los méritos que el talento de este poeta muestra. Además, el número de poemas brillantes es claramente inferior al de poemas "menos buenos". En resumen, algunos poemas extraordinarios pero sobra prosa, sobra el referente moral del que todo lo sabe y sobre todos ejerce su didáctica, sobran páginas y falta poesía en muchos poemas. Si el poemario tuviera 50 páginas menos sería el mejor libro de 2007 sin discusión.

A destacar también el hecho de que sea el primer libro de poesía que Jorge publica en Tusquets después de llevar años cambiando de editorial en cada libro. Parece que el poeta se estaría preparando para el logro del nacional de poesía. Los dedicados del libro podrían ayudar.

Valoración del libro "Conversaciones entre alquimistas": 6,9 /10