Este blog es una página libérrima de crítica y contracrítica de poesía y poetas en español realizada por el colectivo Addison de Witt
miércoles, 22 de septiembre de 2010
I PREMIO INTERNACIONAL DE POESÍA ADDISON DE WITT
Dada la sequía que estamos padeciendo de libros apasionantes, y con las ganas de retomar un viejo proyecto que muchos nos pedisteis en su día, hemos decidido crear un premio de poesía abierto, a un sólo poema, y en el que cada uno de los poemas participantes podrá ser leído al final. De esta manera todo el mundo podrá comparar nuestro criterio de elección con el suyo propio. Hemos decidido hacerlo con nombres y apellidos para evitar problemas de plicas electrónicas y para que la transparencia sea mayor.
Aquí van las bases. El texto cubre todos los aspectos de la convocatoria. Por favor, leedlo con atención para evitar preguntas ya respondidas en las bases.
Buscamos, como ya sabéis, poetas que escriban no sólo bien sino de manera diferente. Poetas que se arriesguen. Intentad ser atrevidos en vuestras propuestas formales y tendréis más posibilidades de ganar.
Suerte a todos.
1. El COLECTIVO ADDISON DE WITT convoca un premio de poesía en castellano con el nombre de I PREMIO INTERNACIONAL DE POESÍA ADDISON DE WITT.
2. El PREMIO no tiene dotación económica.
3. A este PREMIO pueden optar autores de cualquier nacionalidad mayores de 18 años a fecha del 10 de noviembre de 2010.
4. Cada persona podrá presentar un único POEMA, en formato word o pdf.
5. Los poemas se enviarán por correo electrónico a: premioaddison@gmail.com
6. El POEMA tendrá un máximo de 30 versos. El tema y la métrica son libres.
7. Los poemas vendrán firmados con nombre y apellidos. En ningún caso se podrá utilizar seudónimo, nick o similar.
8. La participación en el premio supone aceptar que, tras el fallo del JURADO, cada POEMA será publicado durante un tiempo indefinido en el blog: http://premiodepoesiaaddisondewitt.blogspot.com/
9. Al enviar su POEMA cada participante declara que es autor intelectual del mismo. Cualquier infracción en este sentido podrá tener las consecuencias legales que recoge la ley. Todo los correos electrónicos enviados tendrán por escrito la siguiente frase: "Acepto cumplir las cláusulas de la presente convocatoria del Premio Addison de Witt". Cada correo irá firmado al final con el nombre y apellidos del autor.
10. No se añadirá al POEMA fotos, dibujos o similares.
11. El ganador o ganadores del PREMIO deberá estar dispuesto a enviar fotocopia de un documento oficial de identidad del autor que como tal lo acredite (pasaporte, D.N.I, tarjeta de residencia, etc.) así como un breve CV literario.
12. El POEMA presentado deberá ser inédito en cualquier formato y no premiado. Si el autor presenta la obra simultáneamente a otro concurso, en caso de obtener un premio, deberá notificarlo con urgencia, en un plazo máximo de dos días, al colectivo para proceder a retirar su poema. Además, una obra que haya resultado anteriormente premiada o publicada en cualquier formato quedará automáticamente descalificada.
13. El plazo de admisión de originales se cerrará el 10 de noviembre de 2010.
14. EL JURADO, en esta edición, estará compuesto por los cinco miembros del colectivo Addison de Witt.
15. El fallo del JURADO tendrá lugar en el mes de diciembre de 2010 y será por mayoría simple entre todos sus miembros. El premio podrá quedar desierto o dividirse ex-aequo. Existe la posibilidad de que algunos poemas obtengan una mención especial, si no llegan a ser premiados pero su calidad es elevada.
16. El fallo del JURADO se publicará en la web http://premiodepoesiaaddisondewitt.blogspot.com/ y en este misma web. En la web dedicada al premio se presentarán cada uno de los poemas recibidos, de manera que todo el mundo pueda contrastar su opinión con la del JURADO. Asimismo se levantara un acta con las deliberaciones finales del JURADO y se publicará junto con el anuncio del premio.
17. El JURADO se reserva el derecho a eliminar poemas que contengas insultos o descalificaciones personales así como aquellos que no tengan un mínimo de calidad poética.
Cualquier duda respecto a las bases no dudéis en plantearla públicamente.
lunes, 6 de septiembre de 2010
Análisis de premios de poesía en 2010. Segunda hornada

Hola a todas y todos,
Volvemos con un análisis de premios que nos lleva a pensar que siempre se puede ir a peor en la poesía española.
Luis Bagué Quílez ganó el XXV Premio Unicaja de Poesía, dotado con 10.000 euros y la publicación en Visor por la obra 'Página en construcción'. Bagué es lo que coloquialmente llamamos un cazapremios. Ha publicado los libros de poemas 'Telón de sombras', con el que obtuvo el Premio 'Antonio Carvajal', 'El rencor de la luz', Premio 'Joaquín Benito de Lucas', y 'Un Jardín olvidado', Premio 'Hiperión'. Su vinculación y relación con Montero y compañía proviene ya del premio Hiperión.
El jurado del Premio Unicaja de Poesía ha estado integrado por los de siempre: José Manuel Caballero Bonald, Felipe Benítez Reyes, Luis García Montero, Manuel Alcántara, Jesús García/Chus Visor y Antonio Garrido Moraga.
Sin más comentarios adicionales:
Valoración subjetiva de la ecuanimidad del premio: 2/10
Luna Miguel (Madrid, 1990) ganó el Premio Internacional de Poesía "Hermanos Argensola" que publica DVD con el libro "Poetry is not dead". Luna estudia Periodismo y Comunicación Audiovisual. Es autora de las plaquettes "Síntomas" (La Bella Varsovia, 2008), "Proceso" (Vitolas Anïs, 2009) y el poemario "Estar enfermo" (La Bella Varsovia, 2010).
El jurado estuvo compuesto por Pere Rovira, Mª Ángeles Naval, Luis García Jambrina, Ricardo González, Carlos Navarro Marzal, Chusé Inazio Navarro, Maria Soledad Catalán y
Sergio Gaspar.
Luna Miguel es gran amiga de Elena Medel, quien parece que estuviera ejerciendo de directora literaria de DVD a tenor de los muchos amigos de ella que están ganando premios. En este caso, al margen de que Luna haya publicado en la editorial de Elena y su amiga "La bella Varsovia", Luna es la hija de los dueños de la editorial El Gaviero, donde también ha publicado Elena Medel y unos cuantos amigos suyos. Es una suerte de retroalimentación en dos direcciones, sin duda fructífera para ambas partes.
Valoración subjetiva de la ecuanimidad del premio: 0/10
No tenemos muchos más premios con una dotación económica importante pero sí nos han llamado la atención dos noticias.
La primera hace referencia a unas jornadas panegíricas que se celebraron en torno a la figura de Luis García Montero. Observad qué texto:
"La poesía de Luis García Montero hizo temblar la tierra a las 12:40. Provoca seísmos, aseguró Andrés Neuman, joven poeta hispanoargentino que participó en la mesa redonda de críticos con la que se cerraba la jornada matinal del curso Luis García Montero: un poeta de nuestro tiempo.
Llegaban las diez y media de la mañana. A lo mejor un poco más, cuando Francisco Díaz de Castro empezaba la comparativa de obras. De Diario cómplice a Las flores del frío fue un recorrido amplio, para dar a conocer los cambios acontecidos en la vida del poeta. Nacimientos, historias del día a día, la falta, ausencia de las personas queridas, sobrevivir un poco más a la existencia... son algunos de los factores que aparece en la obra de García Montero. Al final, una mesa redonda con Andrés Neuman, Juan Carlos Abril y José Andújar."
Ahhh, seísmos, Andresito. Tú sí que provocas seísmos. Y que decir de esa mesa redonda, sin filos, acompañado del insigne antólogo, estudioso de Montero y poeta llamado JC Abril. Poetas andaluces, de ahora. ¿Dónde los hombres?
Además Montero se llevo esre mismo verano el premio Ajoblanco 2010 que promueve el municipio malagueño de Almáchar. Un verano completo de reconocimientos y premios para uno de nuestros poetas más insignes.
Y para terminar, en un panorama poético repleto de cazapremios y amistades, queríamos hacernos eco de la convocatoria de un premio de poesía que realiza la Legión Española (no es broma). En realidad, el espíritu de la legión y de muchos de nuestros poetastros premiados es parecido en organización y mentalidad. Qué mejor oportunidad, por tanto, para reunir talento, espíritu de grupo, patria poética y amistad bien entendido. Dejamos aquí las bases para aquellos interesados:
"La Legión Española, uno de los cuerpos de élite del Ejército Español, ha convocado el I Certamen de Poesía "Legión Española". En el mismo podrán concursar todas las personas, cualquiera que sea su nacionalidad, siempre que las obras presentadas estén escritas en lengua castellana, sean originales e inéditas y no hayan sido premiadas ni presentadas anteriormente en ningún otro concurso.
Los premios que se concederán serán dos: 1º 600 Euros 2º 300 Euros A las cantidades citadas, se le retendrá el 15% a cuenta de I.R.P.F. Metopa para las poesías que queden clasificadas en los puestos: “Tercero y cuarto”.
El Tema estará inspirado en la temática Legionaria, la Conmemoración de su Aniversario, su Fundador, el Cristo de la Buena Muerte y, en general, aquello que destaque las virtudes del Legionario. La Forma y la extensión en versos será libre.
http://novapolis.es/index.php/convocatorias-cultura-y-espectaculos-164/9629-los-legionarios-buscan-poetas"
La cuantía del premio parecerá insuficiente para algunos de nuestros proteicos premiados pero, como ellos mismos saben, el honor está por encima del sucio y vil metal o billete.
Nota: Recordamos que nuestra valoración de los premios hace referencia a nuestra evaluación subjetiva sobre las posibilidades de que un perfecto desconocido para el jurado y sus aledaños ganara el premio en cuestión.
lunes, 26 de julio de 2010
Recomendaciones veraniegas

Hola a todas y todos:
Como todos los años aquí va una pequeña selección de recomendaciones de poesía para el verano que nos queda. Pasadlo bien.
1) J. -M. Junoy. Obra Poética. Estudio y edición de Jaume Vallcorba. Traducción de Andrés Sánchez Robayna. Ediciones Acantilado: Excelente recuperación por parte de Acantilado de uno de los poetas más importantes y de mayor calidad de la poesía española del siglo XX. Junoy era, hasta esta publicación, un poeta olvidado no sólo por haber escrito una parte sustancial de su obra en catalán sino por estar fuera de todos los círculos generacionales. Esos círculos que tanto contribuyen a la simplificación del universo poético y que tan ejemplarmente realiza el profesor medio y mediocre de la universidad española. Justísimo rescate que se convierte de lejos en uno de los libros del año.
2) William Butler Yeats. Poesía reunida. Traducción de Antonio Rivero Taravillo. Editorial Pretextos: Aunque Yeats es un poeta muy traducido en España, por primera vez se presenta su poesía traducida al completo. Sin que seamos unos fanáticos de Yeats, poeta irregular en su genio como demuestra la lectura de su poesía reunida, en sus momentos de mayor inspiración el irlandés alcanza una altura poética muy considerable.
3) Raúl Zurita. Purgatorio. Colección Visor de poesía: Algunos piensan que nuestra opinión sobre las conductas paraliterarias de editoriales o autores nos impiden recomendar o premiar. O no se han leído el blog (premios anuales, recomendaciones en verano o Navidad) o su única intención es encaminar su frustración a través de la mentira. No es éste el primer libro de Visor que recomendamos, ni mucho menos, ni tampoco será el último. Especialmente en lo que se refiere a edición de poesía latinoamericana su trabajo está siendo bueno (cosa aparte es la que tienen montada en Casa de América y alrededores, incluyendo subvenciones). El libro de Raúl Zurita es un ejemplo de dos cosas. La primera es que se puede ser joven y escribir como un adulto, no como un postadolescente interminable e insoportable. La segunda es que se puede escribir poesía política y a la vez tratar de innovar en la forma. Ambas cosas las logró en los 70 Raúl Zurita con este libro clásico de la poesía latinoamericana. Muy recomendable.
A Acantilado la criticamos en su momento por aquella poesía reunida horrorosa de Andrés Neuman. No son pocos los premios de Pretextos que se han llevado algún palo por nuestra parte. Y de Visor, qué contar. Sin embargo, no nos casamos ni divorciamos de nadie. Hay gente que nos sigue, algún editor entre ellos, que no puede entender que recomendemos un libro de Visor. Nosotros no vamos a cambiar. Cuando Visor hace algo mal, que suele coincidir con cada nuevo premio de la casa, lo decimos y lo seguiremos diciendo. Pero os trataríamos como idiotas si no recomendáramos un buen libro que ha salido en una editorial, por mal que nos caiga la editorial y su forma de trabajar, como es este caso. Hay espacio para la crítica y también para la alabanza. De acuerdo que ellos nunca lo harían. De acuerdo en que no hay nadie tan partidista y tribal como ellos. Pero nosotros no queremos ser ellos.
miércoles, 30 de junio de 2010
"Mi primer bikini". Elena Medel

Hola a todas y todos,
Mientras llegan algunas peticiones de libros que hemos hecho a varias editoriales, nos ha apetecido reseñar el primer libro de Elena Medel: “Mi primer bikini”. Será la llegada del verano.
Antes unas breves palabras sobre el famoso reportaje. Primero, no permitimos publicidad en nuestro foro. Si alguien quiere hacer spam para nutrir las cifras de visitas de su blog editorial se ha equivocado de ventana. Nos importa un rábano lo que escribe ese señor o quien sea y nuestro pasotismo al respecto es tan grande que ni siquiera nos tomamos la molestia de leerlo.
El reportaje es una muestra válida de lo que para algunos significa la poesía y su forma de entendimiento: la marca. El denominador común de casi todos los fotografiados ha sido una manera de vivir la poesía que pasa por presentarse a premios, marca, ganarlos, otra marca, publicar en una editorial de marca y rodearse y citar a personas con marca. Se puede hablar de otros denominadores comunes, como su cercanía a los medios de comunicación de diversas formas, otra marca. Y otras que se nos ocurren como el conservadurismo poético y la falta de talento mayoritaria que no unánime, pero eso es ya discutible.
De forma que el montaje y reportaje realizado por alguien que no sabe mucho de poesía, de donde se deduce que hay alguien, a su vez, detrás señalando nombres y apellidos, no nos sorprende nada. Es absolutamente ridículo para nosotros y nos imaginamos que perfectamente lógico para los participantes. Lo único que no estamos dispuestos a tolerar es que alguien diga que se critica por envidia. Hay que tener el ego del tamaño de Siberia y un discernimiento de la realidad muy estrecho para pensar semejante gilipollez. No todo el mundo quiere ser como vosotros. Afortunadamente.
Zanjado. Volvemos al libro de Medel, Premio de Andalucía Joven de Poesía 2001. El jurado estuvo compuesto por María Dolores González Macías, Miguel d’Ors, Antonio Rodríguez Jiménez, Pablo García Casado y el editor Sergio Gaspar. En las notas y agradecimientos que acompañan a esta edición de 2007 la autora dice: “las enseñanzas de Pablo García Casado…en los Talleres de la Casa del Ciprés resultaron muy valiosas para mí…” Teniendo en cuenta el peso que tenía Pablo por aquel entonces en DVD, y al resto de jurado:
Valoración a priori de la ecuanimidad del Premio Andalucía Joven Poesía 2001: 3 / 10
Recordamos que esta valoración se refiere a la posibilidad subjetiva y discutible que tendría un perfecto desconocido de ganar dicho premio. Siempre hemos pensado que DVD y Visor se diferencian poco. Los hechos nos han ido dando la razón y ellos se han acercado por amor y afinidad. ¿Dios los cría?
El libro comienza con una cita de Ray Loriga, cita que no tiene más importancia que la de señalar el peso de la moda en la autora, como seguiremos viendo más adelante. Loriga, cuando se escribió el libro, era un autor famoso y “guay”, y la cita modal está a la altura de lo que será buena parte del resto del libro.
El poemario se divide en tres: Top less, Piercing y Monokini. Top less (¿sic?) abre con el poema “I will survive”, título de la canción de Gloria Gaynor. El mundo descrito por Elena, y así será un parte importante de los poemas del libro, es un mundo kitsch. Casi se podría hablar de un mundo pop-ito, dado el grado de infantilismo de muchas de las reflexiones. Surgen las referencias confesionales a Sylvia Plath y Anne Sexton pero el problema es que la autora no tiene nada que confesar porque lo que le ocurre es banal y aburrido. El abuso de la figura de la repetición retórica, “quién soy”, “besos”, “pitufos” es muy de taller, sea de ciprés o de otro material.
El segundo poema del libro pertenece al segundo estilo del poemario, estilo que hemos denominado “cordobés” por su recargamiento, en línea con la poesía que se ha escrito y escribe generalmente en la zona, y en línea también con el lugar natal de esta mujer. De repente encontramos un “en miríadas rociaron su armadura” que nos habla de una indefinición estilística propia. Autora en busca de estilo.
“Candy” es el título del siguiente poema, otro título de canción (http://www.youtube.com/watch?v=kYpiAePe-1s). Demuestra, una vez más, la afección por las modas así como un dudoso gusto musical. Una canción de 2001 que no pasará a los anales de la música precisamente sirve como introducción a un poema en el que la autora retorna al estilo kitsch del primero. Elipsis forzadas por la métrica, el manido tema de la muñeca rota, acompañado, eso sí, del arcoiris, verso inicial y final idénticos…Poppy, poppy, poppy. Vacío, en otras palabras.
“Bellum Jeans” también soporta estoicamente el motivo de la repetición con una temática insulsa e infantil, Zara efectivamente, o Nuevo Vale o Superpop. Medel va alternando poemas poperos con poemas cordobeses, como “Copero”. En “La chica del gorro azul” el título de la canción se lo lleva nada menos que “La Oreja de Van Gogh”. En este caso, el símil de que Amaya Montero es a la música lo que Elena Medel a la poesía no estaría tan desencaminado. Al fin y al cabo esto es una tercera edición. ¡Guau! Nuevo poema apoyado en la repetición. “Si comemos en el jardín”, en este caso.
Otro ejercicio métrico de taller en “Tótem”, monótono y vacuo. Apuntamos que Elena casi es mejor cuando se pone pop que cuando se pone cordobesa y muy métrica ella. A veces surge una Medel surrealista, a medio camino entre el lado popular y el cordobés. Destaca por lo negativo el poco acierto en las metáforas sexuales: “Nadie nunca / podrá verme llorar entre su clítoris de neón”. Efectivamente. La primera y soporífera parte termina con “Días de pesca”, texto de una narratividad excesiva e insulsa, que ni es poesía ni prosa poética, infantil hasta la extenuación y que acaba con una metáfora digna de…Bueno, que cada uno elija el adjetivo: “justamente ahora, / logro convertirme en anzuelo tuyo. / Al fin picas.” Como vemos, la originalidad llevada a sus extremos.
La segunda parte, “Piercing”, contiene sólo el poema que da título al libro. A un tono gótico rosa, muy en lolita japonesa, se le une el verso que llevará hasta el título, “poco antes de calzar mi primer bikini”, falsamente macarra y fuera de lugar. ¿No había otro verbo que marcara la ortodoxa acentuación en la sílaba sexta? Alguna pincelada más imaginativa añade un poco de calidad a un texto que pide diez revisiones más antes de ser publicado.
La parte final, “Monokini”, ¿sic?, es un poco más de lo mismo. Las memorias infantiles, o infantiloides, ahogan, como en “Celebración”. “Travelling” es de nuevo un confesionalismo mal entendido. La metáfora en “Ragazza” serviría perfectamente para un nuevo tema de la Oreja de Van Gogh, se pasa hasta para el Tigerlily de La Roux, como servirían a pesar del tema, varios versos del poema “Irène Némirovski”: “y soy un perro y soy un lobo / y soy un trago de vino de soledad…/Y soy tu todo y soy tu nada…” El peso de una infancia que parece no superada, de la carga de lecturas juveniles, de la televisión, se lee de nuevo en el patético “Espejo”, en el que se nos habla de quien se enamoró perdidamente de Benji o de quien “lloró verano tras verano en el entierro de Chanquete”. A veces se acuerda del cordobismo y ataca con sintagmas como “meteoritos de champán” o “tul de diamantes”. Luego la propia autora se pregunta si la llaman “kitsch o pop”. Va a ser que lo primero.
Termina este librito con “El secreto de Heidi”, dedicado a Juana Castro por la ayuda brindada. Amalgama de muchos de los estilos ya vistos: el más popero (“soy la pegatina que no viene con ningún chicle”), la metáfora aislada y deslavazada (“mapa de metáforas manchado de café”) o la reescritura del mito infantil en una línea demasiado cercana e imitativa a la de su Sexton…
Desde “Mi primer bikini” Elena Medel ha publicado dos libros más que añaden muy poco a lo leído en este primer libro. El como una persona con tan poco talento poético acaba en el jurado de un premio Nacional sólo se explica en un país tan retrasado para muchas cosas como el nuestro. La moda, la marca, en apellido y en editorial, prima muy por encima del contenido. Desde ahí, una compleja red de amistades y afinidades colectivas sitúa de repente a un grupo de personas muy similares en sus actitudes ante una cámara. La marca de la ropa es sólo parte del complemento.
Valoración del libro “Mi primer bikini”: 2 / 10
lunes, 7 de junio de 2010
Juan Antonio González Iglesias - Del lado del amor. Poesía Reunida (1994-2009)

Hola a todas y todos:
A lo largo de los años Visor ha desarrollado dos líneas poéticas muy claras. Por un lado los poetas de la experiencia, liderados por Luis García Montero. De otro lado, una corriente profundamente neo-postnovísima liderada a su vez por Luis Antonio de Villena. Independientemente del deterioro en la relación de ambos, y de cómo esto afecta y afectará al premio Loewe que Luis Antonio creó junto con Enrique Loewe hace ya unos años, Juan Antonio ha pertenecido muy claramente a esta segunda corriente hasta hace bien poco y en la actualidad se ubica en un plácido lugar intermedio. La publicación ahora de su poesía reunida, que incluye un libro inédito y un número importante de nuevos poemas, es una prueba de que quienes daban por perdido a Luis Antonio deberían de desconfiar de alguien que ha sabido resucitarse a sí mismo en varias ocasiones, como demuestra su reciente antología, tan poco ambiciosa como es habitual en él, y la poesía reunida ahora de su amigo Juan Antonio.
Del poeta publicamos en su día una reseña del libro "Eros es más", ganador del Loewe. Esta vez le toca a su poesía reunida, prologada por Guillermo Carnero, toda una declaración de intenciones culturalistas.
"La hermosura del héroe" se titula el libro que ganó el premio Vicente Núñez con un jurado que contaba además de Vicente Núñez, con Pablo García Baena, Juan Carlos Mestre y Rafael Pérez Estrada. El propio Juan Antonio, vecino entonces de García Baena, habla de cómo fue su encuentro: "El curso 92-93 fui profesor en la Universidad de Málaga. Un día, tras larguísimas dudas, me atreví a llamar a Pablo García Baena. Vivíamos, casi vecinos, en el mismo pueblecito costero. El 31 de agosto del 93 lo visité por primera vez. Con esa fecha me firmó sus obras completas. La dedicatoria asegura que estuvimos hablando de nadadores, cosa esperable entre el autor de Antiguo muchacho y aquel joven que tanto lo admiraba. Cuando ya me iba, me tendió, sin decirme nada, una tarjeta que parecía una invitación. Lo era, porque se trataba de las bases de un premio. Presenté el libro. Ganó." Uno de los poemas del libro ganador está dedicado al propio García Baena, algo curioso siendo miembro del jurado y que luego veremos que se repitió en el Loewe.
El primer libro, "La hermosura del héroe", viene precedido por un breve prólogo del autor en el que habla de la belleza como cualidad moral. En términos de teoría de la estética sería el equivalente a que un físico del siglo XXI hablara desde la física anterior a Einstein. Como lo es la presunta "teoría de la masculinidad" que pregona en el mismo lugar. Inicia el libro Juan Antonio al modo Píndaro eligiendo a un antiguo nadador de pasaporte español para glosar sus hazañas. Este "príncipe oceánida", "tibio misil", "pie mercurial y alado" y "torso tatuado en transparencia" parece no un homenaje sino una burla gigantesca al propio Píndaro y sus olímpicas. La mezcla espesa de postnovismo, Cántico y neoclasicismo, la elección de un nadador casi anónimo en unas Olimpiadas mediocres, los brutales hiperbatones, el "oro que relumbra entre los pectorales", TODO, parece una ironía involuntaria al "atleta de los émbolos".
El resto del libro, salvo algún poema corto, mantiene esa impostura artificial y artificiosa del peor culturalismo. En
En el himno a sí mismo con el que casi finaliza este primer libro Juan Antonio dice: "Yo te doy nombre de héroe porque tienes / dentro del torso un pétalo no escrito, / secreto ruiseñor que vuelve suave...". No es que los pétalos no estén escritos sino que están sobrescritos, destrozados por tanto lugar común y cursilería. Leemos asombrados este primer libro que nos cogió muy jóvenes. Quizá al autor también le cogió demasiado joven pero, ¿no ha tenido tiempo de reescribir esto? “La hermosura del héroe” se ubica en los extremos de la poesía más cursi española del siglo XX, que es decir el extremo de la poesía mundial.
"Esto es mi cuerpo" es el segundo libro de Juan Antonio. De nuevo viene precedido de un prólogo breve del mismo autor. Nos queda la duda, tras leer el mismo, sobre la forma en que el autor desaprovecha esa zona de libertad del lenguaje. El libro fue publicado ya en Visor como accésit del premio Gil de Biedma. "Del lado del amor duerme mi cuerpo" es el título del primer poema y texto que elige para el conjunto de su obra hasta
En el resto del libro se van intercambiando los poemas más aparentemente confesionales con aquellos en donde vuelve el canto estridente y empalagoso. En los pocos casos en los que Juan Antonio se muestra más vulnerable el poema no sólo se soporta sino que a veces se lee con interés. Por ejemplo en sus reflexiones cotidianas de "Una felicidad libre de euforia". O en la descripción autocontenida de "Cortito Maltés": "no tengo / tiempo para las écfrasis preciosas." En los poemas exacerbados de palabrería flor, el cansancio como lectores se hace enorme ("Momentos de una profecía"). Es curioso que un poeta que pretende impactar en su tono hímnico y preciosista sólo logre algún buen poema cuando serena su mente y su escritura.
Con su tercer libro, "Un ángulo me basta (2002)", verso que el propio poeta explica en un nuevo pequeño prólogo, Juan Antonio entra de lleno en el universo Visor al ganar el premio Generación del 27. El tono reflexivo prima sobre el descriptivo aunque la temática no abandona el amor. Descubrimos a un sujeto poético "desplazado" en misántropo, creíble sino fuera por las numerosas dedicatorias que preceden y suceden (nombres que importan como el mismo Luis Antonio de Villena, Javier Rodríguez Marcos, Jaime Siles, Guillermo Carnero, Juan Carlos Mestre, Vicente Molina Foix, José Manuel Caballero Bonald, María Victoria Atencia, José Infante...). El poema ahora es más corto y menos rebuscado el léxico y la belleza culturalista aunque continua predominando la ortodoxia métrica. En algunos poemas incluso se puede hablar de tono coloquial ("Tomás de Aquino..."), algo impensable en su primer libro. Hasta en las descripciones, como “Capoeira,” el tono es mucho más contenido. Se podría hablar de un cierto acercamiento a la poesía de la experiencia cuando habla de su amigo Fernando González, o comenta un artículo de prensa, o describe ya de manera “normal” a unos snowboarders, la discusión con un constructor, la lectura de un libro de Romilly, etc. Juan Antonio llega a escribir: "Soy lacónico yo que fui locuaz." Sólo alguna excepción, como el léxico y retórica de poemas como "Hermano" o "He detenido el vuelo de las aves", o el ambiente clásico de "Veinticuatro hexámetros" conecta sus libros anteriores con el estilo de éste.
"Selva de fábula (1995-2002)" es el poemario inédito del libro que antecede a "Eros es más". Resulta curiosa la explicación del propio poeta sobre las dos partes del libro, una de ellas muy clásica, muy Cántico y Baena, llamada "Selva" y otra más "directa" en palabras del poeta, lo que coincide con el cambio que hemos apreciado en "Un ángulo me basta" respecto a sus dos primeros libros, y que titula "Antítesis brutal a la selva de fábula". Lo dicho anteriormente respecto a los tres libros se aplica casi en su totalidad a este poemario inédito. Una primera parte de léxico barroco, descripciones cursis, algún soneto clásico y un estilo exagerado digno de carroza recubierta con pan de oro, "oh, álamo de abril". Y una segunda parte más reflexiva y contenida, con varios poemas políticos, que se alejan tanto de la poesía de Juan Antonio que se convierten en los mejores poemas del libro. Quizá por la rabia con la que están escritos, lejos de embellecedores y babas.
"Olímpicas" es un breve poemario publicado en 2005 con el tema del deporte como denominador común. Nos parece un libro menor de Juan Antonio, que trata uno de sus temas preferidos en un estilo intermedio: ni llega al espíritu de Cántico ni tampoco está tan lejos de "Un ángulo me basta". "Eros es más" ya fue comentado en este blog y no merece más comentario salvo que su relectura empeora paulatinamente el libro y hoy su valoración sería inferior. Tras “Eros es más” el poeta ubica varios poemas sueltos sin mayor importancia que el fino olfato que tiene para localizar nuevos nombres propios a los que dedicar poemas.
Antes de realizar la valoración final nos gustaría comentar un par de cosas que no nos han gustado. La más importante para nosotros tiene que ver con la composición del jurado del XIX Premio Loewe que ganó Juan Antonio: Carlos Bousoño, María Victoria Atencia, Francisco Brines, José Manuel Caballero Bonald, Víctor García de la Concha, Jaime Siles, Luis Antonio de Villena y Guillermo Carnero. A todos ellos, salvo a Víctor García de la Concha y a un Bousoño que ya era honorario, ha dedicado poemas Juan Antonio en esta poesía reunida, y alguno de ellos son buenos amigos. Sí, muy Visor, muy premio Loewe, previsible, todo lo que se quiera, pero no deja de sorprendernos y molestarnos. No hemos analizado ni el premio Generación 27 ni el accésit del Gil de Biedma pero seguro que coincide algún nombre más. También curioso que dedicara en su momento dos poemas a dos antólogos de la época hoy prácticamente olvidados: Isla Correyero y José Luis García Martín.
El otro punto, que parece resuelto en los últimos libros es la dosis de autocomplacencia algo ridícula del sujeto poético en algunos poemas. Un par de ejemplos: "Nuestros cuerpos tienen / 0% de materia grasa"; "Hay otro inconveniente: / yo / soy / no menos fuerte y atractivo."
Las razones para revisar este libro han sido varias pero sobre todo la coincidencia del nombre de Juan Antonio en varias antologías recientes. Como no nos agradan las coincidencias y no habíamos leído, por desfase espacio-temporal, la obra completa de este autor, hemos querido leer para poder opinar. Nuestra conclusión no es positiva. Juan Antonio no es un neoclásico. Es más bien lo que vulgarmente se denomina un "antiguo", adjetivo que sabemos que no le molestará. El mismo escribe que "sólo aspiro a que alguien / en alguna cultura muy antigua / me comprenda." O en otro lugar señala que "su manchado esplendor pide versos antiguos". Juan Antonio es uno más de esos poetas españoles que confunde la estética y
En esa lucha, no por cambiar la tradición sino por cambiar su propio estilo, Juan Antonio parece que sí ha tenido éxito. Pero su éxito nos da un poeta a medio camino de la experiencia, a medio camino de Cántico, en mitad de muchos lugares comunes y por tanto en mitad de
Valoración de "Del lado del amor. Poesía reunida (1994-2009)": 4 / 10
jueves, 6 de mayo de 2010
Análisis de premios: Primer Trimestre de 2010

Hola a todas y todos:
Pocos son los premios que se conceden durante estos primeros meses del año pero no por ello han sido menos sustanciosos los hallazgos, y casualidades, encontrados. Da miedo asomarse a lo que se cuece ahí afuera entre premios, jurados, diputaciones, ayuntamientos, poetas y euros. Todo se confunde y revuelve el estómago.
El poemario titulado 'Otros exilios', del malagueño Francisco Ruiz Noguera ganó el XXX Premio Hispanoamericano de Poesía Juan Ramón Jiménez, convocado por la Diputación de Huelva y dotado con 12.000 euros y la publicación de la obra. El presidente del jurado, José Infante, destacó la "unanimidad sin fisuras" respecto a este poemario. El jurado estuvo conformado, además de por José Infante, por los escritores Eva Vaz, Rosa Díaz, Eduardo García, y Julio Neira (Madrid).
Francisco Ruiz es lo que coloquialmente este colectivo llama un caza-premios y el JRJ es uno más en su nómina. La relación malagueña entre el autor-profesor-periodista y el presidente del jurado es indudable, como lo es la amplísima red de amistades de ambos, con Eduardo García (Visor) en un segundo pero nada desdeñable plano. Nuestra valoración es acorde:
Valoración subjetiva de la ecuanimidad del premio: 3/10
La escritora alicantina Francisca Aguirre ganó el Premio de Poesía Miguel Hernández 2010 por el libro "Historia de una anatomía". El jurado estuvo integrado por el director de la Institución Alfonso El Magnánimo de Valencia, Ricardo Bellveser, el editor de Hiperión Jesús Munárriz, Manuel Cifo, Antonio Moreno y fue presidido por José Luis Ferris. La dotación económica del premio se dobló por motivo del aniversario de Miguel Hernández.
No es la primera vez que aparece en estas páginas el nombre de Bellveser y la institución que representa. Ni tampoco está de más recordar que la poeta ya ganó el Premio Ciudad de Valencia de poesía del 2007 que otorga precisamente la Institución Alfonso el Magnánimo de la Diputación de Valencia. Ni que el último libro de poemas de Francisca fuera publicado en 2007 por Hiperión. Ni que en 2009 publicara un nuevo libro editado por, de nuevo, la editorial de la Alfonso el Magnánimo. Ni que sea una poeta de la Comunidad con un jurado muy valenciano. O la casualidad del destino histórico del padre y el propio Miguel.
No entendemos por qué poetas buenos se metan en estos berenjenales cuando podrían publicar su obra sin ningún tipo de problema. Es incomprensible.
Valoración subjetiva de la ecuanimidad del premio: 0/10
El Premio Emilio Alarcos de Poesía 2010 (CORREGIDO) recayó en el poeta madrileño Adolfo Cueto por 'Dragados y Construcciones'. El jurado estuvo formado por Josefina Martínez, Luis García Montero, Francisco Brines, Jesús García "Chus Visor", Aurora Luque, y José Luis García Martín.
Este premio lo organiza la Consejería de Cultura y Turismo del Principado de Asturias y tradicionalmente ha tenido un ascendente asturiano en sus ganadores. Se nos dice en la noticia que el autor tiene vínculos con Asturias pero que nació en Madrid. Desconocemos a qué vínculos se refiere el periodista exactamente. Tras el comentario de un lector cambiamos la valoración sobre el premio. Amistad con Paco Brines, a quien dedica un poema, y cercanía, al menos, desconocemos si llega a ser amistad, con Luis García Montero, a quien apoyó en aquella firma pública de amigos del poder poético.
Valoración subjetiva de la ecuanimida del premio: 3,5/10
Hablando de Brines, no hace falta hacer ningún comentario sobre su premio Reina Sofía. Nuestra nota es un rosco sobre diez, anticipado por cierto en este blog (el premio, no el rosco).
El premio XXI Premio Blas de Otero de poesía fue a parar al periodista y escritor Emilio Porta. El jurado estaba formado por la viuda de Blas de Otero, Sabina de la Cruz, el senador, diputado de la Asamblea de Madrid y Poeta, Juan Van Halen, el catedrático de la UAM, Mario Hernández Sánchez, y por miembros de la Concejalía de Cultura del municipio majariego: Ana Fernández Mayo, concejala, y por Olimpiades Rivera, director técnico de la concejalía. El premio es publicado por la Asociación de Escritores y Artistas Españoles. Según aparece en la página web de dicha asociación Juan Van-Halen es el presidente de dicha asociación y Emilio Porta el Vicesecretario y Director de Ediciones. Hermosa casualidad.
Valoración subjetiva de la ecuanimidad del premio: 0 / 10
Y con este breve pero enriquecedor recorrido por los premios más mediáticos del ultimo trimestre, terminamos por ahora. Feliz primavera.
miércoles, 5 de mayo de 2010
José Luis Rey. Barroco

Hola a todas y todos:
El XXII Premio de la Fundación Loewe fue a parar a José Luis Rey por su libro "Barroco". En su día ya hicimos una valoración respecto a la ecuanimidad aparente del premio y poco más tenemos que añadir sobre ese tema:
http://criticadepoesia.blogspot.com/2009/11/premios-de-poesia-ultimo-trimestre-de.html
Comenzaremos por los problemas menores que percibimos, seguiremos por los mayores y diremos luego lo que sí nos gusta.
Uno de los problemas menores lo hemos denominado repeticiones cargantes. Es verdad que alguna palabras se repiten de vez en cuando, como gramática, luz, naranjas, inglés, jirafa, sol, cielo y otros sustantivos. También se repiten algunas metáforas como la de los grifos. Más incomprensible y pesada, sin embargo, resulta la repetición de los meses y estaciones: "junio lleno de apóstrofes", "junio entero", "un porche en agosto", "por el túnel de junio", "caído del telar rojo de junio, "tejer el verano", "yo sería el verano", "El verano será su última hazaña", "tu pelo huele a mayo", "era junio una orden", "bajo la arena de la luz de junio"...Igualmente cargante resulta las de los temibles azules: "con sus ideas azules", "en sus piernas azules", "veo el camión azul", "recuerdo la ventana azul", "arena azul de Palestina", "el azul cereal", "el animal azul que en ellos vive"...
Un problema relacionado anímicamente con el anterior en la extensión de los poemas. Unos cuantos de ellos ocupan varias páginas y no encontramos la razón para tal verborrea. El poeta podría haber dicho lo mismo ahorrándose un buen puñado de versos pero la contención no es una de las virtudes de Rey.
Otro problema, no menor, pero tan común que hemos de reducir su importancia relativa, es la versificación tremendamente clásica y aun así fallida, a nuestro juicio, en ocasiones. Fallida por ejemplo en el endecasílabo "en la lluvia que cae sobre el mundo" o en "Ya no suele llover ni la luz entra" o en el alejandrino "en la mesa en que al fin nos reuniremos". Independientemente de estos supuestos fallos, discutibles como puede verse en los comentarios, el sonido repetitivo de endecasílabos y alejandrinos aburre la lectura. Insistimos en que es un problema generalizado pero no por ello debemos de dejar de nombrarlo. Innoven un poco, por favor. Estamos en tiempos pre-Rubén Darío en lo que a riqueza métrica se refiere.
Un problema ya no menor pero tampoco gigante, porque se suele encontrar concentrado en poemas y no repartido por todo el libro, son los versos incomprensiblemente antiguos, gastados y amanerados. Sin ánimo de ser exhaustivos aquí van unas cuantas perlas rococós: "dejaron abierto nuestro amanecer", "mar; oh límpiame mi peso", "Oh yo diré tu gloria", "Oh puro cuerpo mío", "Oh cantata del mar", "se evaporó en el libro de oro y aire.", "Y este cuerpo será copa encendida / donde posen su vuelo las infantas.", "Y eran interminables las piernas del rocío", "pespunte de los soles", "seremos la costura del fulgor", "Qué hermosa tilde el alma", "Las estrellas serán / las divisas que gane con mi gloria:"...
En ese aire apolillado que "Barroco" tiene en varias de sus páginas encontramos poemas muy malos como "El tartamudo amarillo", "La letra A", "Aventura bizantina resuelta para bien", "El incendio visto por el ratón", "Pervertido, tú siempre desearás el sol", "Mujer en el campo magnético", "La moda" y alguno más.
Dos son los problemas graves de "Barroco", problemas que empequeñecen a los anteriores. El primero, el abuso de la intertextualidad, que se puede ver detalladamente en el Apéndice a esta entrada (mucho menos exhaustiva de lo que parece). Ya lo había anunciado de manera poco clara Túa Blesa en su crítica de El Cultural, en la que, con el cariño que trata la revista al premio, decía sin ponerse colorado que todo lo viejo sonaba nuevo en manos de Rey. Lo cierto es que a nosotros, tanto verso ajeno nos suena rumiado y rerrumiado. El problema es que hemos recorrido todos los poemas de "Barroco" y en todos, todos sí, hemos encontrado citas intertextuales. Es verdad que algunos de esos versos tienen el carácter de lugar común y que en otros casos puede ser una mera coincidencia. Pero en tantos casos la virtud se hace vicio. Un poeta que presume de imaginación e imágenes no puede tirar de esa manera de los versos de otros, versos muchos de ellos malos y de poetas de segunda fila. El resultado, de lo contrario, parece un intento fallido de collage, casi un pastiche, de difícil digestión. Insufrible tanto verso de otro. Poco elegante además que no haya un epílogo de reconocimientos a los versos recogidos como suele hacerse. Mal, mal, mal.
Dejemos por un momento el segundo problema. José Luis rey titula bien los poemas, y algunos de ellos están por encima de la media de lo que solemos leer ("Academia de Junio", "El postre", "Culteranismo", "Dragón"), en especial en la primera parte del poemario. El libro contiene algunas imágenes sugerentes, pero son más retazos, versos aislados, que poemas redondos y cerrados:"sonido de mosca golpeando el cristal de la palabra mosca", "no la ventosa bíblica / que extrae los pecados.", "Mi pantalón se llena de ceniza / que sobró en Pompeya"; "¿De dónde son, de dónde son los grandes solitarios?"; "la que vende su pelo en los mercados".
Cuando el poeta tira de su propia imaginación y se olvida de imitar, logra resultados bastante mejores que cuando toma prestados versos. Lo mismo ocurre cuando se pone el gorro irracionalista y olvida su barroquismo: "Las bicicletas, los patines / han gastado la luna y tú no vienes / a merendar a casa cuando nieva. ¿No sabes? / Veo un bosque girando en una lavadora."; "hay un puerto en el techo del cuarto"; "los muertos subieron en el aire / sólo porque tosí."; "autobuses que regresan del mar", "Por junio hay fresas en su pelo / y jirafas lentísimas en el fondo del mar."; "cuando los ahogados salgan por los grifos / y las bañeras se llenen de público cuyos zapatos ya no suenan"...
El problema, y llegamos al segundo problema, es que muchos de esos versos buenos no tienen continuidad dentro del poema. Son fogonazos aislados. Tienen más una apariencia de fuego de artificio. Pueden ser versos inspirado pero desconyuntados. Para que se entienda bien lo que queremos decir, no hay un sólo poema en el libro que nos conmueva. Leemos el libro y una vez acabado no ha quedado nada dentro de nosotros. Ni existe una vivencia interesante transmitida ni hay una capacidad de desarrollo intelectual que compense la falta de vida en los poemas. Las elegías parecen bromas involuntarias y se quedan en meros juegos sin interés. Nada trasciende ni invita a la reflexión. Los versos buenos son decorativos, y es ahí donde verdaderamente es barroco el libro: en su vacuidad, en su carácter meramente decorativo en el mejor de los casos.
Autocomplacencia y superficialidad serían los verdaderos lastres de "Barroco" junto con el exceso intertextual. Para nosotros un nuevo fracaso literario de la factoría Loewe-Luis Antonio-Visor.
Valoración subjetiva del libro "Barroco": 3,5 / 10
PD.- Hemos cambiado el motor de los comentarios. Hay varias razones para ello. Creemos que ahora se verán mejor. Ya nos diréis. Ya os diremos también las otras razones detrás del cambio.
(se listan los poemas y a continuación alguna posible intertextualidad)
"Academia de Junio": "Muslo de luz" en Jorge Enrique Adoum; "Venas del verano" en Diego Muzzio; "rosa en las pupilas" en José Ortega.
"El postre": "risa atrapada" en Clara Janés por la "risa cazada"; "Gelatina del sol" en Rubén Benítez.
"Canción del perro al pasar": "Comeré nubes" en María Olmeda; "palabras blancas" en Carlos Edmundo de Ory.
"Culteranismo": "Cuando la acabe la luz" en José Viñals. "las sábanas del sol" en Juan Carlos Martini.
"El tartamudo amarillo": "pronunciaba el aire" en Alvaro Mutis por "pronuncian el aire"; "fonemas rotos" en Luis Fernando Brehm; "luz furtiva" en Ramón Guillén.
"Las gigantas y la respiración": "boca amarilla" en Pablo Neruda; "muslos elásticos" en García Márquez; "pan en los oídos" en Jules Renard; "siglos del sol" en Alberto Baeza.
"Cómo la fontanería...": "fotografía desganada" en García Márquez; "coronada de luciérnagas" en Manuel Mújica.
"Indigestión": "crujido del tiempo" en Cándido Gerón; "astilla de la luna" en Alfonso Reyes; "vomitando estrellas" en poema anónimo español.
"El ruido que hacen los vecinos": "rasga el vendaval" en Clara Janés; "noche encendida" en Jorge Guillén; "nieve en llamas" en Pere Gimferrer; "nadador en los espejos" en Héctor Villanueva; "honor de la nada" en Von Gericke y en el propio Rey en su libro sobre Gimferrer; dos últimos versos en Gamoneda y Aleixandre.
"La letra A": "floresta luminosa" en Erico Veríssimo; "mi estrella polar" en Arturo Mom.
"Entretenimientos de un vigilante nocturno": "hormigas en los párpados" en María Dolores Rodríguez Guzman; "lluvia se irisa" por "lluvia irisada" en Cintio Vitier, "el cielo una gigante boca" en Juan Martínez de la Parra, "sonrisa de pan " en Max Aub.
"Madrigal que Don Amor hizo a la Nada": "uvas en tu ojos" basado en Eugenio de Ochoa; "disfrazo de luz" por el "disfraz de luz" en Adolfo Costa.
"Los maestro cantores": "las paredes del amor" en Ricardo Zelarayán; "tiempo de hulla" en Cayetano Rosell; "girasol de la música" en Winett de Roca; "cantata del mar" en Primo Castrillo.
"Los gramáticos en la Edad Media": "barba del verano" en Juana de Ibarbourou.
"Eleanor entra por mi oído izquierdo": "madre de mi luz" basado en "madre de la luz" de Fray Luis de Granada; "respiración de la madera" en Roa Bastos, "pífano puro" como el apodo de Garcilaso. Los Beatles, repartidos.
"Aventura bizantina resuelta para bien": "tabernas de la luna" en Antonio Martínez Sarrión.
"El incendio visto por el ratón": "rozar la transparencia" en Antonio Martínez Sarrión, "final de sed" en Eduardo Zepeda, "morir fuera luz" con el "morir es luz" de José Martí.
"Aristocracia": "luz heráldica" en Pere Gimferrer, "soledad casi británica" en Bryce Echenique.
"Pervertido, tú siempre desearás el sol": "respiraba el milagro" en Enrique Jaramillo: "piernas del rocío" en Zoé Valdés; "orgasmo del mar" en Zoé Valdés.
"La caída de la casa última": "Los tejados se quiebran" en José Luis Martín.
"Noches de radio"; "puerta del aire" en Celso Emilio Ferreiro.
"El alquiler": "cavo en la luz" por el "cavar en la luz" de Juan Rejano.
"Naranjas en la mesa": "hojas del sol" en Luis de León, "Quizá vivir es sólo aprendizaje" remite al "vivir es aprender" de Bergamín.
"Mujer en el campo magnético": "palabras de chicle" en Jaime Carrero: "zapato del sol" en Rafael Ortiz, Serafina Nuñez en "tarde imantada" por "Me ha imantado la tarde".
"La moda": "hombro de la luz" en Alberti; "noche de los huesos" en Jorge Fernández; "pijama de nubes" en Lorca; "costura del fulgor" en Juan Carlos Nevado.
"Adios a la experiencia": "las venas del día" en Eduardo González Lanuza
"Después de la anunciación": "en la cima del canto" en Antonio Fernández.
"Dragón": "morder el cielo" en Gerardo Diego, "luna en llamas" en Alberti, "escrita con estrellas" en Quevedo, repite el "honor de la nada" ya comentado.
"Faltas de ortografía": varios en el caso del "alfabeto del alma". Unos pocos menos pero diferentes con el "acento del alma" en vez de la tilde; "noches en llamas" en Antonio Machado: "cielo de papel" en Alfonso Carrizo.
"Barroco": "Leer la luz" en Antonio Quintana, "sol de otra infancia" en Blas de Otero, "traje descosido de la lluvia" en Eliana Navarro.
"Mi Estonia": "noche blanca" en Manuel Machado; "cruzar el silencio" en Francisco Tobar, "volver desde la luz" en Epístola a Silvio.
sábado, 17 de abril de 2010
"Los archivos griegos", de Blanca Andreu

Hola a todas y todos:
Nos llamó la atención recientemente un lector con un correo a nuestro buzón. En él nos señalaba como en el suplemento cultural ABCD de las Letras del diario ABC, una primera reseña no muy positiva del libro de Blanca Andreu escrita por José Luis García Martín, tampoco es que fuera negativa, había sido corregida por una nueva reseña del mismo libro, escrita esta vez por ese amigo de todos y crítico con nada apellidado Jambrina. Nos sorprendió la noticia pero luego recordamos que el libro está publicado por una editorial que pertenece al grupo Planeta. Y en un país de pelotas, miserias económicas y aduladores, ¿cómo se iba a permitir un suplemento que alguien diera un poco de caña a un libro del imperio planetudo que, por cierto, acaba de comprar el 50% de Círculo de Lectores? Nos sorprende que García Martín no haya dicho nada y que el resto de sus compañeros hayan callado de esa forma. Claro que uno de ellos, el todopoderoso García-Posada, es miembro del consejo de la colección de Vandalia, donde se publica el libro.
Tampoco anda muy lejos El Cultural. Díaz de Castro es otro crítico de gustos muy conservadores y su poesía es extraordinariamente antigua y arcaica. Quizás por eso tenga las narices de decir que este es el mejor libro de Andreu en una reseña que es una de las peores del año.
"Los archivos griegos " se dividen en seis partes, la primera de las cuales lleva el mismo título que el poemario. Comienza con un primer poema, "Oda a los perros de Atenas". El verso es largo, sin llegar aquí al versículo, y el tono es eminentemente elegíaco y simbólico, a la vez que culturalista y narrativo. Alguna imagen waltdisneysca, los perros bajando de los frisos, y un tono general que, pretendido o no, suena igual de antiguo que las ruinas de las que bajan los perros-dioses de la leyenda. En "Mar griego", el poema siguiente, el tono es muy similar en forma y fondo, incluyendo su final recortado y aireado. La poeta usa tres comparaciones en el mismo poema, a cada cual peor: "Estaba triste como un traje manchado por los gorriones." La voluntad de conservadurismo poético, de sonar viejo sobre lo que ya suena viejo, es muy notable. Parece como si estuviéramos leyendo un libro escrito a comienzos de los años 80, una mala imitación de un Luis Antonio de Villena en sus peores momentos.
Hay un afán de asentamiento en el clasicismo, sin ninguna voluntad revisionista o irónica, que asombra. Si en el segundo poema las islas cimbrean, o en el primero aparece el perro esbelto como una gacela y "majestuoso como la Acrópolis", no nos extraña encontrar "se diría una herida hecha en el muro" en el tercer poema, mucho más breve que los anteriores, pero no menos relamido.
El monólogo interior en "La copa blanca", la breve elegía a Juan Benet en "A un ciprés de la Acrópolis", con la adolescente comparación ciprés vs. persona alta, las "lágrimas de dríade" en "Doradas lágrimas", la cursilería extremista en "En Lefkes", donde los pétalos del crepúsculo se abren sobre el mar "como una enorme y sorprendida rosa", todo el conjunto de esta primera parte es sorprendentemente neoclásico y culturalista en su léxico y en la forma de entender la retórica. La voluntad es de recreación en la comparación más gastada y terrible. El corazón es ahora "de terciopelo" y sólo nos queda esperar que el resto del libro cambie porque, sin quererlo, estos poemas parecen una parodia, o lo que es peor, una broma pesada.
La segunda parte lleva por título "Opus nigrum" y viene precedida por una cita del Mio Cid. Los poemas de esta sección son más heterodoxos. De un patetismo exacerbado se podría calificar el poema "Muy lentamente sobre ti", poema sobre el tiempo en el que la acumulación de metáforas que tratan de definirlo llega al paroxismo de la retropoesía, en una imitación de los peores poetas del barroco. El tiempo aquí es cinta constante que se enarbola vestido de oro y camadas de estrellas, "matemática joya", "catedral de los días", "templo de las acciones"...A continuación un poema sobre Irak y una "Primera Conclusión", que nos retrotrae en cierta manera a la primera Andreu, sin la brillantez de aquella, repetida ahora, aunque con cierta fuerza, que queda algo deslavazada entre tanto poema débil y monótono. El poema posterior, un poema amoroso de verso corto, es otro buen poema, como lo es el siguiente, "Contra faraón": "con tus oscuras patrañas negras como el terciopelo de un prestamista". Desafortunadamente, la llamada de Grecia es demasiado poderosa y termina con un poema a Aquiles, que sin llegar al patetismo de los primeros poemas, no aporta nada a esta segunda parte, deslavazada pero sustancialmente la mejor del libro.
"Dos poemas del monasterio de la luz" es el título de la tercera parte, con un primer poema breve, supuesto homenaje a Shakespeare que se queda en un simbolismo caduco y vacío. El segundo poema, "Negro espiritual", abunda en un problema que destacamos en la primera parte: la exagerada carga de comparaciones, y la nula originalidad de las mismas destrozan por completo al poema. Sólo en la primera estrofa hay seis comparaciones, algunas de esta índole: "las esperanzas volaron en bandadas como legiones de codornices". El arcángel de Medellín está asfixiado ante tanta acumulación retórica, que también incluye una buena ración metafórica ("mientras la luna latía en lo alto del cielo del pentagrama") convenientemente edulcorada.
La parte siguiente tiene el inquietante título de "Pazo de las golondrinas", y efectivamente, en cada uno de los poemas aparecen aves aunque no sean siempre golondrinas. Son poemas breves, casi todos ubicados en un entorno pastoral y bucólico, con cierto aire elegíaco, como en "Ecos", donde el cliché comienza el poema: "Miro por la ventana de mi infancia". La repetición de temática y forma, en "Es extraño": "Hay mañanas de julio que vuelan / como partituras / como invisibles golondrinas...". La variedad está en la especie de aves: "Dos pavos reales abren en el boj / sus corolas azules igual que lunas griegas", lo cual debe servir como enlace al substrato helenista del libro. Sólo un poema se salva de este horror golondrino: "Proezas". En él Andreu se baja del limbo ateniense, normaliza el lenguaje, y sitúa a su padre en un nido, con ironía inteligente, "con chaleco y bigote".
Con el título de "Marinas" Blanca agrupa un conjunto de poemas con el tema de mar como fondo. El primer poema ya nos indica lo que sospechábamos hace tiempo: que el tono general del poemario no sólo es neoclásico sino también neobarroco. Y decimos neo únicamente porque está escrito en el siglo XXI. Y decimos barroco por: "a qué prado / donde pacen / sirenas". Cuál será nuestra sorpresa ante el título del segundo poema: "Como un pastor de Garcilaso". Junto con la primera parte, ésta es la segunda gran sima del poemario. Es realmente alucinante que alguien, sea quien sea, acepte la publicación de estos versos tan rematadamente malos. El recurso de escribir un título y describir metafóricamente el mismo difícilmente puede ser hecho con peor oficio y menor originalidad. Un ejemplo:
Espuma
Gacela blanca
vuelas
sobre el arco de la ola
como un inacabable lirio blanco
o una rosa
de sal
interminable.
Entre niños días que tocan la siringa, "salados rebaños que coronan las olas", mugidos celestes y demás versos-pesadilla, terminamos con toda la rapidez posible esta parte del libro que tanto huele a algas reposadas en la orilla.
"Del otro reino" es el título de la última parte del libro. Todavía conmocionados por las marinas, los tres poemas están precedidos de una cita de Rubén Darío. Comienza con un poema titulado "El cisne negro de Granada". Se trata de un cisne cuyo cuello se dobla "como una rama al viento de la tarde", con "la quilla de su pecho de mojado azabache". El cisne le cuenta su dolor al sujeto poético-poeta, y es probablemente su dolor el tener que escuchar semejantes versos que se acercan o pasan la definición de ripio. Los dos últimos poemas, sin llegar a la bajura del cisne negro, no andan demasiado lejos.
Está claro que el director de colección y el consejo asesor de la colección Vandalia de la Fundación José Manuel Lara no son precisamente postmodernistas. Pero si están buscando algo plenamente conservador, por favor, que elijan un libro digno de ese nombre, no esta colección lamentable de lugares comunes, poemitas y malas imitaciones que reflejan como una poeta puede entrar en declive literario y que ese declive parezca que no tiene fin. Con estos críticos en primera línea de los medios, con estas editoriales poderosas publicando libros tan malos, y con poetas avanzando hacia atrás con una sonrisa en la boca no vamos a ningún sitio.
Valoración del libro "Los archivos griegos": 1 / 10
martes, 30 de marzo de 2010
Lecturas recomendadas para las vacaciones

Hola a todas y todos:
Vienen las vacaciones y es posible que algún loco quiera comprar un libro de poesía y leer. El número de novedades se ha ralentizado un poco debido a la crisis. Aqui dejamos cinco recomendaciones que han caído en nuestras manos:
- Joan Vinyoli. "Y que el silencio queme por los muertos" (Antología poética). Traducción de Carlos Marzal y Enric Soria. Edita Pre-Textos: Más que interesante antología bilingüe del poeta catalán. Es cierto que Vinyoli no es un gran renovador de la poesía, pero sus poemas son una buena muestra de que se puede ser clásico, buen poeta y estar alejado de cursilerías y clichés. Acertada reivindicación.
- Wallace Stevens. "Poemas tardíos". Versión de Daniel Aguirre. Edita Lumen: Este libro, realizado con poemas sueltos nunca publicados en vida del autor, no supone una traición a Stevens. El poeta no los publicó probablemente por falta de tiempo y porque no hay en ellos la coherencia temática que puede existir en Harmonium o en La Roca. A pesar de ese carácter más disperso, estos últimos versos demuestran en varios casos la genialidad de uno de los mejores poetas del siglo pasado.
- "Cuerpo plural", antología de poesía hispanoamericana contemporánea. Autor: Gustavo Guerrero. Edita Pre-Textos: Interesante antología de poesía de autores vivos, varios de ellos jóvenes, hispanoamericanos. Una vez que las antologías han abandonado pretensiones de canon es interesante leer esfuerzos como el de Gustavo Guerrero por sacar voces menos conocidas y a la vez válidas. Por supuesto que faltan nombres y sobran algunos pero hay buena e interesante poesía en este libro. Acertada además la inclusión de un DVD con lecturas y entrevistas.
- "El azor en el páramo", antología de 68 poemas de Ted Hughes. Traduce Xoán Abeleira. Edita Bartleby Editores: Ted Hughes ha pasado de ser uno de los poetas más leídos en lengua inglesa en nuestro país, ya en 1971 Plaza&Janés sacó una antología del autor, a un progresivo olvido. Parece acertada la reivindicación de su poesía en esta antología en la que destaca la acertada selección de poemas.
- "Habitaciones. Poema del tiempo que no pasa". Louis Aragon. Edita Hiperión. Traduce Gabriel Albiac: Aunque no es una novedad, sí es una tercera edición muy reciente en una editorial que no suele reeditar con frecuencia sus libros. No hace falta comentar mucho sobre un poeta como Aragon, aquí muy alejado ya del surrealismo que le hizo famoso (genial en "El movimiento perpetuo") pero conservando todavía su enorme talento.
domingo, 21 de marzo de 2010
Yolanda Castaño. Profundidad de campo
La belleza que la poeta se atribuye a sí misma desde el sujeto poético (su imagen aparece insólitamente hasta en la portada del libro), los "problemas" que parece acarrearle dicha belleza unido al tema de la identidad, son los ejes temáticos principales de "Profundidad de campo".
El tema de la belleza ya comienza a aparecer en el primer poema: "Como no encuentre trabajo, me marcho a las Vegas. / En los Estados Unidos soy más guapa que en ningún otro sitio." En el segundo poema se pregunta por el resultado de un accidente de tráfico: "¿Cómo quedaría mi belleza espigada...". En la parte que ella llama "Núcleo central", es dónde en mayor medida trata este tema: "Mi belleza.../ ofende.../..intimida...enerva sin hablar, / ... acobarda". En este poema la autora adopta una posición victimista, que se ve en otros poemas. Su supuesta belleza levanta suspicacias, la desvirtúa, la esconde, la negocia, la niega...Ante tanto victimismo y falta de espíritu autocrítico e irónico cabría preguntarse si el exhibicionismo plástico de la autora sería entonces una suerte de acto masoquista. Porque si "la belleza corrompe" y al mismo tiempo "La sonrisa de mis pechos dio combustible a los aeroplanos" fácil resulta observar por qué vuelan ciertos aviones. La obsesión de la autora con este tema roza el paroxismo. En otro poema: "La estrechez de mi cintura malvende mi descrédito". En otro: "Como nací guapa, debo hacer penitencia. /.../Amnistía para mis piernas que desconocen la celulitis./.../¿Usar una 36 y hacer literatura? / Quisiera pedir PERDÓN / con mis labios pequeños."
En lo temático cansa el poema por lo repetitivo, por lo victimista y por lo insoportablemente engreído en otros casos por mucho que algunos se acojan al sujeto poético. Hay decenas de poetas al menos tan guapas como esta mujer que jamás han hecho un uso tan reiterado de su imagen, y mucho menos se han centrado de manera tan egocéntrica en sus propios cuerpos ("demonizaron lo gentil y lo esbelto de mi cuello y el / modo en que nace el cabello en la parte baja de mi nuca en este / club no se admite a chicas que anden tan bien arregladas").
Es posible que Yolanda Castaño luzca una 36, pero respecto a "hacer literatura" tenemos nuestras dudas, dudas esenciales. En primer lugar, "Profundidad de campo" no hace honor a su nombre. Temáticamente es reiterativo, pesado y aburrido. Por supuesto no aporta ninguna novedad al viejo conflicto de la identidad, ni siquiera en el larguísimo poema "Freak of Nature". Sobra palabrería y falta contenido. El confesionalismo de la autora está tan gastado como manido. No hay aportación semántica. ¿Qué hay?
En lo técnico, la escritora carece de un sentido correcto del ritmo. Ni siquiera podría decirse que el poema suena arrítmico. Simplemente no suena. Ni en gallego ni en español. Aunque no abusa de la metáfora ni de la imagen, las metáforas que utiliza son medianías nada originales ("Una mariposa de frío atraviesa el paso", "Arrecife de sombra que rompe mis collares",...). A veces, sin venir a cuento, Yolanda usa un léxico voluntariamente recargado y seleccionado que no fragmenta el discurso sino que simplemente lo emborrona: ("Y mi esperanza glosa una ferocidad ágil...", "Mi belleza que me deturpa", "Dardea sin respiro la comisión del desamparo"). En otras juega a repetir versos a lo largo de poemas más largos. Su carencia técnica es enorme. Lo suyo es un vagar sin rumbo de quien no maneja bien su oficio.
Podríamos dedicar más tiempo a un análisis pormenorizado del libro poema a poema, pero no lo merece. Enhorabuena a Chus Visor que ha logrado que este libro tenga una subvención del Ministerio de Cultura, que de nuevo somos todos. Ojalá los amigos que en los agradecimientos aparecen (Elena Medel, Juan Andrés García Román y Andrés Neuman) hayan disfrutado del libro más que nosotros. Dice Castaño en su último poema: "Al resplandor que más ofende / resulta desesperado y humano y justo lapidarlo". Nada resplandece en este poemario vacuo, malo en forma y fondo. Las modas se construyen de manera sencilla en un país poético tan estrecho como España, en donde los resortes de poder están en manos de tan pocos. Pero las modas y los rostros no crean poesía. Y este libro es un ejemplo más del peor camino que lleva la poesía oficialista y resultona.
Valoración subjetiva del libro "Profundidad de campo": 2 / 10