domingo, 7 de octubre de 2007

Código Deontológico Addison de Witt para Suplementos Culturales

Hemos creído que nuestro fax/email a los suplementos en referencia a los premios nos iba a quedar un poco cojo si no le añadíamos su propio código deontológico.

Si nos quedaba algún amigo en algún suplemento cultural, creemos que definitivamente lo vamos a perder...


Código Deontológico Addison de Witt para Suplementos Culturales

1) Las críticas de libros publicados por editoriales pertenecientes al grupo mediático del periódico, así como las de los columnistas y colaboradores del mismo, llevarán en un sitio visible un aviso de que la crítica que se realiza es de un libro/autor que pertenece al ámbito económico del periódico y que, por tanto, la objetividad de la reseña puede verse afectada.

2) El número de críticas de editoriales pertenecientes al grupo mediático del periódico así como el número de páginas dedicadas a entrevistas/laudatorios/similar de autores del grupo nunca superará el 10% del total del suplemento cultural.

3) La selección de los libros que cada semana son reseñados será realizada en base a criterios puramente literarios, independiente de las presiones editoriales y de marketing. Ninguna editorial o grupo editorial podrá al cabo de un año ocupar más de un 10% del total de reseñas.

El momento de la selección de las obras que se reseñan es el punto que nos resulta más difícil de resolver de una manera práctica.

4) Los críticos literarios serán preferentemente miembros de universidades, en ningún caso novelista o poetas. En el caso de que un novelista o poeta ocupe el cargo de crítico, deberá aceptar que durante su pertenencia a la plantilla de críticos sus libros no sean reseñados en el medio donde escribe. Durante el tiempo que permanezcan en activo, los críticos no realizarán antologías de su especialidad crítica.

Se tratar de evitar que unos críticos de un mismo grupo se critiquen entre ellos de manera "suave". Todos sabemos que existen poetas y/o novelistas que si no fueran críticos en un medio de comunicación, sus reseñas o no saldrían o serían mucho más duras y objetivas. Para aquellos críticos con una enorme vocación crítica, siempre está el ámbito editorial y universitario para escribir todos los artículos y libros que se deseen.

5) Ninguno de los críticos literarios, así como el personal directivo del suplemento cultural, podrá tener intereses directos o indirectos en ninguna editorial.

6) En general los críticos literarios no aceptarán puestos de jurados en premios literarios. En el caso de que los aceptaran, no podrán ejercer la crítica sobre libros de la editorial que participe en el premio. Los directivos del suplemento cultural nunca podrán aceptar puestos de jurado en premios literarios privados o en donde exista una editorial particular involucrada.

Se trata de evitar que, por una parte, la objetividad de un crítico se vea afectada por el hecho de ser premiado. Por otra parte, como en varias ocasiones hemos comentado, se trata asimismo de evitar que un premio sea otorgado a un crítico para conseguir que sus reseñas sean más amistosas.

7) El máximo tiempo que un crítico realizará crítica en un mismo suplemento cultural será de 4 años.

El objetivo es evitar la creación de castas de críticos que llevan a la consanguinidad y a la arterioesclerosis poética.

8) El máximo tiempo que un directivo permanecerá al frente de un suplemento cultural concreto será de 8 años.

Un cargo con tanto poder como éste, en el que se quiera o no se van haciendo tantos amigos gracias al puesto, y enemigos por qué no, no puede ser vitalicio, precisamente para evitar lo comentado en el punto anterior.

9) Con el fin de promover el arte joven, un 25% de las reseñas serán de autores nóveles o que tengan como máximo dos obras publicadas.

Es un porcentaje subjetivo cuyo fin es más que evidente.

10) El suplemento cultural ubicará en un sitio visible de sus páginas su código deontológico.

Esperemos que alguno se atreva, sea con partes de este, y con las suyas propias, o sea creado totalmente desde cero. Pero la cultura española se merece una mayor transparencia en todos sus aspectos, y los suplementos culturales son una parte importante de ella.

6 comentarios:

M. dijo...

El punto nueve sería una bendición, sin duda. Y acabar con el crítico-poeta corrupto, otra aún mayor.

Montse dijo...

Excelente de nuevo, chic@s. Tenéis el cerebro bien amueblado.

Cuando mandéis esto, será interesante saber si os contestan y qué os contestan.

Mantenernos informados.

Bsos

Juan dijo...

Todo parece posible menos el punto de que los directores dejarán su puesto a los 8 años. Ni los geos quitan a alguien de un puesto bien pagado y de tanto poder.

Por lo demás, perfecto.

Helena dijo...

Mi comentario:

1) Afecta realmente solo a El Pais. Conociendo a Cebrian y compañía, no creo que nunca lo lleven a cabo. Es más, ira a peor.

2) Idem respecto al primer punto.

3) Eso es más fácil de cumplir. Será interesante si al final de año podéis sacar las cuotas que han tenido las distintas editoriales de poesía. Esclarecedor me atrevo a señalar.

4)Significará cambiar unos cuantos puestos. Dificil. Por otra parte hay criticos que no hacen crítica de poesía española, lo que me parece mucho mejor. Pero sí, deberían de aceptar lo inaceptable: que no se reseñen sus libros. Es quitar a la casta su poder. Bueno pero complicado.

5) Fácil porque afecta a muy pocos.

6) Uyyyy, el chollo de los premios y los críticos. Debería ser el primer mandamiento.

7) Me parece poco tiempo. Pero es inteligente limitar su participación.

8)Me parece igual de inteligente, si no más, pero a ver quien tiene lo que hay que tener para decirle a la señora Berasátegui que ha vencido su plazo.

9) Bonito y posible. Pero que no sea laudatorio por favor.

10) Este es de relleno, ¿no?. Habría sido mejor señalar lo que a veces decís: los críticos realizarán crítica.

Felicidades por el buen trabajo y ánimo si os sentís en el desierto.

Anónimo dijo...

El punto uno no se aplica sólo a El País. ¿O es que no se ha denunciado aquí mismo la sintonía entre El Mundo y Visor? Los periódicos conservadores tienen tantos intereses como los "progresistas", que nadie se lleve a engaño.

marola dijo...

ME GUSTA, ES DIFERENTE Y AL MENOS NOS INTERESA TODOS LOS "NO PROFESIONALES". UN SALUDO