martes, 2 de octubre de 2007

Código Deontológico Addison de Witt para Premios Literarios

Ha llegado el momento de dar nuestra opinión sobre tan espinoso tema y aportar nuestro granito de arena.

En primer lugar vamos a dar lo que podría ser un procedimiento completo de conducta para asegurar que los premios se otorgan con la mayor limpieza. Pueden existir otros procedimientos que tengan un nivel similar de equidad y transparencia, por supuesto. Este procedimiento, en cualquier caso, será enviado por fax/email a los responsables de los premios más importantes de España, incluyendo instituciones, los que pagan, y editoriales. También lo vamos a remitir a los suplementos culturales. Como no podemos llegar a todo el mundo, quien quiera es libre de remitirlo a su ayuntamiento local, caja de ahorros, foro o similar.

En segundo lugar, daremos algunas pistas sobre premios que pueden inducir a sospecha. No daremos nombres pero las pistas serán claras.

Por favor, cualquier comentario constructivo será más que bienvenido.

Código Deontológico Addison de Witt para premios literarios:

El presente procedimiento tiene como objetivo fundamental asegurar la imparcialidad en los premios literarios, aumentar su transparencia y equidad, y finalmente, incrementar la calidad de los libros premiados.

1) Composición del jurado: El jurado estará compuesto en un 1/3 por representantes de la institución que financia y promueve el premio y en 2/3 por personas independientes del ámbito académico y/o poético. Su composición la elegirá la institución que financia el premio sin que el editor pueda influir en la misma. En el jurado no estará representado ningún miembro de la editorial ni tampoco el autor premiado el año anterior. Todos los años se renovarán por completo como mínimo los 2/3 de personas independientes del jurado, que no podrán volver a formar parte del mismo hasta pasados al menos diez años desde su participación.

Hay varias razones para realizar esta composición del jurado. El que no esté incluido ningún miembro de la editorial, cuando hay publicación del libro premiado, no es un hecho insólito ni mucho menos. Con ello se pretende evitar que el editor tenga la tentación de incluir a sus propios autores en la lucha final por el premio y que dirija al resto de miembros del jurado, muchas veces elegidos por él mismo, hacia esa meta. Existen varios ejemplos de actitudes similares, en donde un autor de una editorial tiene varios premios de una misma editorial y ningún otro. De esta forma, el premio se convierte en un instrumento para aumentar el curriculum de los autores de la editorial, para publicar libros de ese autor de manera más económica y pierde su razón de ser original.

En este sentido, y para no perjudicar económicamente a la editorial a la hora de implementar el Código Deontológico, el dinero que recibe el editor por participar en el jurado podría ser compensado de la manera y forma que más conviniera a ambas partes.

La razón para no incluir al premiado en el año anterior es similar. Se nos ocurren varios premios famosos que se han ido otorgando año tras año al amigo del amigo del amigo premiado. Respecto a la renovación del jurado anualmente, se trata de nuevo de evitar el enquistamiento, el premiar siempre un mismo estilo de poesía.

En definitiva, evitar que los premios sirvan para adornar el curriculum de los autores de la editorial y evitar la consaguinidad en los premiados, son los dos problemas que se tratan de evitar en nuestro primer punto.


2) Pre-selección de autores: La recepción de los originales se realizará en el domicilio de un notario, quien abrirá los sobres, conservará las plicas, y entregará los manuscritos a la institución organizadora en tantos bloques como miembros del jurado haya. La pre-selección de autores será llevada a cabo por el propio jurado, sin que en ningún caso pueda dejarse esta tarea en manos de terceros. Así, cada miembro del jurado recibirá la parte que proporcionalmente le corresponda de acuerdo al número total de miembros del jurado. En el caso de premios con un gran número de participantes, o con poca capacidad de gestión por su tamaño, se podrán tomar cualquiera de las siguientes dos medidas, sin que ninguna de ellas sea excluyente de la otra: limitar el número de ejemplares recibidos (un máximo de 200, por ejemplo) y/o aumentar el número de miembros del jurado.

Una vez que los miembros del jurado hayan tenido tiempo suficiente para leer y valorar los manuscritos, se procederá a tener la reunión de pre-selección. En esta reunión, cada uno de los miembros del jurado entregará en un sobre los nombres de los mejores originales que a su juicio ha leído, y en número proporcional tal que la suma de las obras pre-seleccionadas por los miembros del jurado para la fase final sea como máximo de veinte.

Esta reunión será grabada en video, o con web cam, y será ubicada en cualquier dominio de Internet abierto de forma que cualquier persona pueda ver la reunión, tanto en directo como en diferido.

El objetivo de este segundo punto es el de hacer mucho más transparente un punto que suele ser tremendamente oscuro en muchos jurados: la pre-selección de libros. Muchas veces los jurados sólo acuden a la ronda final y la pre-selección la realiza no sé sabe muy bien quién, aunque suelen participar el patrocinador y la editorial. De esta manera se evita que nadie posicione a sus amigos/autores en la selección final y se eliminen injustificadamente aquellos libros buenos que pueden hacer competencia. El hecho de hacer uso de tecnologías tan al alcance de cualquiera como una web cam, ayudará a dar una mayor transparencia a todo el proceso.

El limitar la ronda final a veinte libros como máximo (puede ser mayor en premios de poesía y menor en novela) tiene como objetivo que los miembros del jurado puedan leer en profundidad los libros.


3) Selección final: Cada uno de los miembros del jurado deberá leer todos los libros de los finalistas, con un máximo de veinte, y valorar cada uno de los libros con una nota de 0 al 10. Dichas notas serán introducidas en un sobre cerrado en el que figurará su nombre como jurado, y que se llevará a la reunión final. En la reunión final, que tendrá lugar al menos dos meses después de la entrega de los seleccionados, habrá un notario que dé fe de lo ocurrido en todo momento. El notario abrirá cada uno de los sobres, apuntará las notas de cada uno de ellos y establecerá una primera clasificación, en base a la nota media obtenida.

De esta primera clasificación se obtendrán tres nombres de obras, los finalistas, que serán aquellos con una nota media mayor.

Una vez conocidos los tres nombres, cada uno de los miembros del jurado votará en sobre cerrado y secreto por uno sólo de los tres libros, o votará en blanco si considera que ninguno tiene la entidad suficiente. El autor que obtenga más votos será el ganador. En el caso de que hubiera un empate entre dos autores, ganará el autor que mayor puntuación media haya obtenido en la clasificación previa. Si dos autores empatan también en este caso, se les dará el premio ex-aequo. Y, finalmente, si el número de votos en blanco es superior al del poeta más votado, se considerará el premio desierto.

Esta reunión final también será grabada mediante web-cam o similar.

Con este proceso final, se evita el que un miembro del jurado incida y modifique el voto decidido por otros miembros del jurado. Se da además un plazo de tiempo razonable para que los miembros del jurado lean todos los libros pre-seleccionados. Y se da una mayor transparencia al lograr que cualquier persona pueda observar el proceso desde un ordenador

Ejemplo práctico:

Con el fin de aclarar cualquier tipo de duda sobre este procedimiento hemos puesto el siguiente ejemplo.

Supongamos un premio al que se presentan 178 originales. El número de miembros del jurado es de 8 personas.

1) Pre-selección: A los ocho miembros del jurado se le reparten 22 originales (22x8=176) y a otros dos, elegidos al azar, se les reparte uno a cada uno para completar el número total de originales (178). La elección del reparto es aleatoria y la realiza el notario.

Al ser ocho los miembros del jurado, cada uno de ellos deberá de elegir dos libros para la ronda final, con lo cual el número total de libros de la fase final será de 16 (8x2). Si cada uno eligiera 3 libros, el número total de libros superaría los 20 (8x3=24) que consideramos óptimo para una votación final (evidentemente es un óptimo subjetivo).

Cada miembro del jurado entregaría en sobre cerrado su votación al notario en la reunión de pre-selección. Este abriría los sobres y dejaría constancia por escrito de los 16 libros que llegan a la ronda final. A continuación, copias de estos libros se repartirían a cada uno de los miembros del jurado, de forma que todos tuvieran los 16 libros pre-seleccionados.

2) Pasados al menos dos meses desde la reunión de pre-selección tendría lugar la selección final. Cada uno de los miembros del jurado entregaría su lista de notas al notario. Éste ofrecería a continuación una clasificación de todos los libros en función de su nota media. Supongamos que los que han obtenido una mayor puntuación media han sido "Crónicas Urbanas" con un 8,25, "Mañana Hoy" con un 7,95 y "Amarga fiebre" con 7,90. Estos serían los tres finalistas del premio.

A continuación cada uno de los miembros del jurado, en voto secreto, votaría por el mejor libro, un voto, un miembro. Supongamos que existe un empate entre "Crónicas urbanas" y "Mañana hoy" cada uno con tres votos, mientras que "Amarga fiebre" obtiene un voto y hay otro voto en blanco. En este caso el ganador sería aquel libro que hubiera obtenido una nota media mayor. Como "Crónicas Urbanas" obtuvo un 8,25, el ganador sería "Crónicas Urbanas".

Todo lo anterior se retransmitiría en directo via web cam, y se almacenaría en cualquier sitio de Internet al alcance de todo el mundo.


Y ahora, ¿a qué premio me presento?

Nosotros no somos quienes para decir a qué premio te debes de presentar o no. De hecho, pensamos que los premios tienen mucha menos importancia de lo que algunos creen, y no dicen si un poeta es mejor o peor.

En cualquier caso, nos habéis hecho varias veces esas pregunta y esta es nuestra contestación. Nosotros no nos presentaríamos, si tuviéramos que hacerlo, a un premio que:

1) Suela premiar a poetas mediáticos.

2) Suela premiar a críticos de poesía.

3) Suela premiar a poetas que ya han publicado o tienen premios de la misma editorial que publica el premio.

4) Tenga un jurado que se repite anualmente o con pequeñas variaciones.

5) El editor sea miembro del jurado.

6) Sean premiados poetas que citan a otros poetas en sus poemas que en años siguientes ganan los premios.

6) Todos los premiados pertenezcan a una misma "escuela" de poesía, salvo que te sientas identificado con ella.

Todo lo anterior no quiere decir que haya premios que cumplan cada uno de los seis apartados, que los hay, y no sean justos. Dejemoslo ahí.

En general nuestra recomendación sería alejarse de los premios con un exceso de focos y atención mediática. Y esperar a ver quién se anima a presentar un procedimiento similar al que proponemos.

15 comentarios:

Sylvia dijo...

Me gustan vuestras propuestas; a ver quién se anima ahora a seguirlas. En cuanto a la utilidad de los premios, el que de verdad cree en la poesía sabe que no sirven para nada, al menos en lo que se refiere a la creación poética: nunca hay garantía de que los mejores sean los premiados -pero tampoco de que los no premiados sean genios incomprendidos-.
Sin embargo, y por desgracia, los premios son el único cauce posible hoy día para publicar -al menos el primer libro-, porque a ver quién es el guapo que se presenta a las puertas de Hiperión, o de Visor, o de Renacimiento, o de Calambur o de Pretextos o de la que sea con un manuscrito bajo el brazo...
Y como decía el gran Octavio Paz, "y mientras sube caen/ recuerdos, esperanzas/ las pequeñas mentiras y las grandes..."
Saludos

un poeta cualquiera dijo...

Me parece bastante razonable salvo el punto en que se limita la recepción de originales (igual no lo he entendido bien) y veo muy 'difícil', digamos, llegar a ver un video de cualquier tipo en internet donde salga el jurado. Aunque no voy a decir que no sería interesante, incluso fetichista... En fin, que sí, que muy bien, pero la cosa está jodida para los poetas jóvenes y no culpo al poeta que, con la intención de que le lean -de que lean lo que él considera su obra- intenta presentarse a cualquier premio para que le publiquen. El camino que nos han impuesto. Quisiera una aclaración sobre por qué deben pasar dos meses antes de la decisión del jurado. No es que me parezca mal, pero no lo entiendo del todo. Salud y a seguir así. Cuiadado, no hay que ser dogmáticos...

Addison de Witt dijo...

Muchas gracias Sylvia. Si te sirve de consuelo, estamos leyendo cosas interesantes que no están en ninguna de esas editoriales. Así que, ánimo. Hay gente que publica su primer libro, y el segundo..., sin necesidad de presentarse a ningún premio.

Hola poeta. Pues la limitación del número de originales sería para el caso de premios pequeños que no tienen dinero para tener un jurado numeroso. Una persona no puede leer bien cuarenta poemarios. Lo mismo tiene que ver con el plazo de dos meses. Es para dar tiempo al jurado a leerse, como máximo, los 20 poemarios que pasen a la fase final. Respecto a lo del video, es tan sencillo poner en marcha una web-cam que, quizas seamos optimistas, pensamos que será bastante común en el futuro (sobre todo si alguien importante da el primer paso). Y respecto a los dogmatismos, pues tienes razón. Por eso decimos al principio que este es un procedimiento más, que se puede adaptar, se puede cambiar. Sólo somos dogmáticos en la exigencia de transparencia y equidad. En lo demás, lo nuestro es tan sólo una humilde propuesta hecha con todo el cariño.

(Gracias por la corrección Tricotilomanía. Estás en todo)

LA MOSCA dijo...

Está muy bien la propuesta, pero no puede funcionar. Como la mayoría de cosas inteligentes o sensatas en este país. ¿Por qué? Porque la mayoría de premios son convocados por entidades públicas, esto es, ayuntamientos, etc., a los cuales les importa una mierda la poesía, la literatura en general. Tienen una partida presupuestaria que deben consumir. O sea, ponen la pasta, le dan algo de publicidad al evento (sólo el día del fallo o entrega, ya que no hay promoción) y luego se olvidan del asunto o lo que es lo mismo: lo dejan en manos de la editorial en cuestión. ¿Alguien cree que van a tomarse la molestia de reescribir las bases, de elegir un jurado diferente cada cierto tiempo, etc.? Y a las editoriales ya les va bien que la cosa siga así. Salvo excepciones, sólo ganan dinero (o no pierden)con las traducciones de poetas extranjeros más o menos conocidos y con los libros ganadores de certámenes más o menos prestigiosos. Dicho esto, debo decir que la cosa siempre ha estado mal. Aquí no vale eso de que cualquier tiempo pasado fue mejor. Además, es cierto que se lee mucha mierda (con perdón)ganadora de concursos, pero también se puede encontrar algún que otro libro bueno o decente. Al fin y al cabo, la misma mierda (con perdon) que se encuentra en libros no ganadores de concurso publicados en editoriales pequeñas o independientes, con la excepción de esos pocos libros buenos o decentes. Conclusión: se publican poco libros buenos o decentes de poesía en España, con o sin premio.
Enhorabuena por el blog.

Ana dijo...

Las cosas se pueden cambiar. Claro que se pueden. Y la historia está ahí para demostrarlo. Los poetas tenemos el problema de ser unos pesimistas redomados, pero está en nuestra mano, y sólo en ella, el conseguir las cosas que queremos.

Así que ánimo a todos. Besos

Montse dijo...

Creo que la Mosca, perdona por llamarte así, tiene razón en su pesimismo pero si alguien da el primer paso y adopta un procedimiento de esta forma, los demás tendrán que seguirle o se quedarán con el culo al aire.

Por otra parte no creo que se esté discutiendo si hay buenos libros premiados o no. Entre tanto premio, a la fuerza tendrá que haber libros premiados de buena calidad. Eso es obvio y no creo que sea la discusión.

Creo que el punto importante está en la transparencia de dichos premios y en su equidad. Y este sentido comparto la opinión de la gente de Addison de que ambos puntos, transparencia y equidad, son muy mejorables.

Por otra parte pienso que el gran obstáculo puede que no sean los ayuntamientos, que como dices pasan de todo, sino las propias editoriales y los jurados habituales, que no querrán que les quiten el chollo. Y por supuesto, los autores premiados, que querrán seguir acumulando.

Y sí, se publican pocos libros buenos al cabo del año...

Casi tan quemado como el rey dijo...

Vamos a ver, si tragamos con los sueldos de mierda, con los horarios de 12 horas, con un jefe corrupto, con el garrafón, con las cercanías que se rompen cada dos días, con una constitución que votaron nuestros abuelos, con un dictador 40 años........................¿cómo coño no vamos a tragar con los premiecillos de poesía?. Vamos, como que le vais a quitar el chollo a algunos.

Enhorabuena por el optimismo. Hace falta.

yo mismo dijo...

Lo importante de todo esto es que hay una nueva generación que no está dispuesta a tragar lo que muchos hemos tragado. Y tarde o temprano habrá cambios importantes, tanto a nivel editorial (los grandes se hacen mayores) como a nivel poético.

Bienvenidos sean.

Tricotilomanía dijo...

Amigos Contracríticos, esto es para vosotros, no pretendo hacer uso de vuestra página para ¿publicidad?, bueno, que si os apetece pasaos por CASPA, igual os gusta, igual no. Gracias. www.caspaypoesia.blogspot.com

Con la iglesia hemos topado dijo...

La iglesia del becerro de oro.

Veamos, supongamos que tengo un escritor en mis filas y que quiero publicar su poemario. Tengo dos alternativas:

a) Lo publico "a pelo". Consigo venderle al autor 50 ejemplares a precio de venta (500 euros si suponemos un PVP de 10 euros). En la presentación del libro vendo otros 30 libros, y como hago la presentación en un sitio público, no pago a ninguna librería. Y en librerías vendo 100. Al poeta le digo que la tirada es de 1.000 ejemplares, que nunca verá, pero en realidad he tirado 300. Resumen económico:

Coste Total: 300 libros x 2,5 euros = 750 euros.

Ingresos por venta directa: 80 libros x 10 euros = 800 euros

Ingresos por venta en librerías: 100 libros x 10 euros x 30% margen = 300 euros

Beneficio directo: 1.100 euros - 750 euros = 350 euros por edición.

Es decir, o publico mucho, o no me da ni para pagar el alquiler. Veamos la opción dos.

b) Consigo que el autor gane un premio mediano/alto.

Coste: 1.000 libros x 2 euros (mayor tirada): 2.000 euros

Ingresos por venta al patrocinador: 500 libros x 8 euros (se le descuenta un 20%) = 4.000 euros

Ingresos por jurado: 1.000 euros

Ingresos por venta: 400 libros (se vende mucho más un libro premiado, sic) x 10 euros x 30% = 1.200 euros

Suponemos que no hay un cargo de gestión del premio al financiador de turno, que puede haberlo.

Total ingresos: 6.200 euros
Total gastos: 2.000 euros

Beneficio directo: 4.200 euros

CONCLUSIÓN

En el caso de que el editor venda el libro a través del premio gana 4.200 euros por edición. Si lo vende "a pelo", gana 350 euros por edición, gracias a la compra de ejemplares del pobre poeta.

Poderoso caballero es don Dinero. Y difícil de parar. Aunque torres más altas han caído.

Gracias por un blog tan clarividente

Tricotilomanía dijo...

"Carlos Bousoño vende por cinco millones de euros el archivo de Vicente Aleixandre"

Es que así estmaos, Señores. Así. Y punto.

M. dijo...

Me parece genial la propuesta, aunque algo utópica, muy especialmente el tema de los vídeos, como se ha señalado.

Y me animo a levantar la mano como poeta joven (20poquísimos años) cuyo libro está a punto de ser editado sin premio por una editorial (no Hiperión,Visor,etc) de no poco prestigio.
Como muchos de mis amigos dijeron al enterarse: hay esperanza, sí.

Addison de Witt dijo...

Hola a todos y gracias por vuestra participación.

Mosca, tienes buena parte de razón respecto a los ayuntamientos, donde ganan dinero las editoriales, etc. Y también respecto a que por supuesto que hay libros buenos premiados, aunque sea una minoría (como lo es en los no premiados). Pero nosotros, independiente de la calidad, estamos preocupados por la ética de todo el proceso, aunque eso no le interese a nadie. Y sí podría funcionar, como se ha comentado, si algún premio comenzara a implantarlo.

Ana, la lucidez provoca pesimismo, es verdad. Pero nosotros no nos vamos a rendir. Si nos nos hacen caso ahora, seguiremos insistiendo en el futuro.

Montse, de acuerdo en todo. No podemos añadirte nada.

Casi tan quemado...efectivamente notamos cierto churrascamiento en tu post. Siempre tienes la alternativa de intentar cambiar de curro, mandar a la mierda a tu jefe, denunciarlo, hacer botellón contra el garrafón, no votar...Y tratar de que no existan los chollos poéticos.

Yo mismo...no estamos tan seguros que nuestra generación sea tan distinta a las anteriores. Tenemos que demostrarlo todavía. Aunque ya se huele algo.

Tricotilomanía, por una vez y sin que sirva de precedente, te dejaremos hacer publi. !!!!!Pero deja de quitarte pelos!!!!!.

Iglesia, que bien dominas el tema económico. Tu comentario es más clarividente todavía.

Y Trico, lo de Bousoño es...Podríamos escribir casi un libro sobre este personaje que ni nos gusta como poeta ni como persona. ¿Alguien se acuerda del crítico de ABC que echaron a la calle fulminantemente por criticar un libro suyo?. Un personaje que ha sido poderosísimo en el peor sentido de la palabra, pero que en estos momentos está enfermo.

¿Por qué no existe la expropiación cultural?.

Carlos dijo...

Pues Addison, vaya propuesta, está muy buena. Por que no la implantas en este mismo blog. Un concurso internacional, sin premio económico, con las reglas publicadas puestas en práctica, un ganador y dos finalistas, que sea obligatorio ser un autor inédito. Envíos por correo electrónico. Los poemarios ganadores se presentan a todas las editoriales mayores a ver cual quiere publicarlo. Sería interesantísimo y saldrían a la luz autores novedosos y brillantes.

Antonio dijo...

Respecto a la regla 1:
Si la insitución que financia es una editorial, ¿cómo se hace para conciliar su tercio del jurado con el hecho de que la editorial no tenga participación en la decisión final?