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lunes, 3 de agosto de 2009

Recomendaciones II



Nos mandaba esta semana uno de nuestros amigos un correo que decía únicamente:

"Extraña esta desolación"
José Miguel Ullán

Y tenía razón. Menudo verano, queridos lectores. Y menudo año poético que llevamos. Con cuentagotas se presentan las escasas novedades desde hace un mes y medio. Casi podríamos decir desde la feria del libro de Madrid. El sopor y el calor parecen que han terminado de rendir a no pocos editores, que han apretado el botón de piloto automático hasta que lleguen mejores tiempos con la esperanza de un futuro mejor, pero sin cuestionarse nada de su trabajo.

Algunos caerán en el camino para bien o para mal. Y algunos puede que se lo hayan ganado a pulso, convirtiendo su aventura editorial en una camino en el que ha primado la amistad y el dinero (algunas "prestigiosas" aceptan desde algún tiempo dinero a cambio de publicar) muy por encima de la calidad.

Hemos estado repasando lo publicado y reseñado en los últimos tres meses y es de pena. Con muy pocas excepciones el nivel de la poesía publicada, y de casi toda la poesía reseñada, es muy bajo. Hemos girado la vista a ABCD, obviando un Cultural en horas bajas y un Babelia en situación similar, para ver si valía la pena cambiar de visión y hemos encontrado cosas como éstas:

Jambrina haciéndole la reseña a su compi Siles:

http://www.abc.es/abcd/noticia.asp?id=12250&sec=32&num=911

O el innecesario y omnipresente García Posada en una reseña inaudita sobre Andrés Neuman:

http://www.abc.es/abcd/noticia.asp?id=12281&sec=32&num=912

También nos preguntamos de qué sirve la mala leche, estéril, de José Luis García Martín, o qué hace Amalia Iglesias en el cementerio de los elefantes.

De acuerdo, somos insistentes en la necesidad de cambio del statu quo, y obvios por tanto, pero ni éste se va a producir en dos días ni siquiera el cambio será importante mientras todas las estructuras de poder operen de manera tan imbricada como lubricada.

El resultado del oficialismo, del dinero que entra por varios lados y siempre sale por el mismo agujero, de una crítica mediocre en forma y fondo, y de una parte de la poesía joven genuflexionada en espera, es casi palpable: las secciones de poesía de las librerías, y las especializadas, están literalmente vacías. Sólo si el objetivo de esta gente es que de verdad se iguale el número de lectores al de poetas, y que éste último se vaya reduciendo hasta el oficialismo por un lado y el amauterismo por otro, se puede entender una forma de hacer y vivir la poesía que lleva marcado el RIP a fuego.

En estos últimos meses hemos podido hablar con compañeros de otros países sobre el estado de la poesía española actual y su opinión suele coincidir: no dan crédito al nivel de mediocridad que, al menos la poesía española oficial con honrosas excepciones, ha alcanzado en la última década y media. Fuera de nuestras fronteras no interesamos a nadie. Esa es la cruda realidad. Mientras que parte de las ventas y de los mejores libros de poesía que se publican en España están siendo traducciones, nuestros libros tienen una demanda de traducción escasísima. Otro día traeremos datos numéricos pero las cifras son espeluznantes (chequead el Index Translationum: http://portal.unesco.org/culture/en/ev.php-URL_ID=7810&URL_DO=DO_TOPIC&URL_SECTION=201.html)

Así que no es de extrañar que el ritmo de este blog también se haya moderado en los últimos tiempos. No sólo porque la producción ha caído sino porque lo poco nuevo que nos llega es, en general, muy poco recomendable.

A las cuatro recomendaciones que publicamos la última vez, y que pueden salvar un verano, añadiríamos dos más, y no son precisamente novedades:

Ada Salas ha publicado una poesía reunida, "No duerme el animal", que en las circunstancias actuales es un pequeño oasis de buena poesía y lucidez. Sin ser nuestra poeta favorita de su generación, Ada Salas sí es uno de sus nombres imprescindibles y la lectura de su obra confirma nuestros buenos recuerdos así como la necesidad de una avance en el aspecto más técnico. Para una editorial que lleva un largo tiempo en picado, y no precisamente mirando el cielo, esta poesía reunida debería ser un regalo sino fuera por la pésima distribución.

Todavía más revival constituye la poesía reunida de Jorge Luis Borges que publica Destino. Es cierto que en sus 650 páginas se demuestra no sólo que Borges era un escritor irregular sino que la poesía no era su mejor terreno para este cuentista excepcional. Pero con todos los cuidados y problemas que puede tener como poeta, la brillantez como escritor del argentino hace que, a pesar de sus limitaciones formales, algunos poemas sean auténticas joyas.

¿Y no hay más? Pues de momento, no. Seis libros están bien para un verano al que cada vez le queda menos y que muestra como la crisis ha dado de lleno en la poesía en todos los nivcles.

A veces las crisis son momento de oportunidad y de autoexamen. Veremos.

PD.- Los libros que habéis mandado en las últimas semanas para la sección de Secretos todavía no han sido leídos por todos. Que nadie se sienta aludido por lo dicho. Y muchas gracias por vuestra colaboración.

miércoles, 4 de marzo de 2009

Premios Ausiás March a los mejores poemarios de 2008


Hola a todas y todos:

Perdón por la foto pero Google ya no es lo que era.

Por fin llegó el día. Ha sido un largo proceso de lectura y de selección de libros. Antes que nada, muchas gracias a los autores y editoriales por los envíos de libros, envíos sin los cuales esta locura anual y ciertamente colectiva no sería posible.

Hemos variado algo el mecanismo de valoración que utilizamos el año anterior. Este año el número máximo de poemarios que podían ser seleccionados por cada uno de los cinco miembros del colectivo ha sido de quince. Tras una primera ronda de selección hicimos públicos, entre nosotros, nuestras votaciones y cada uno fue sometido a un examen por el resto de miembros que, uno por uno, examinaba cada poemario tanto desde el punto de vista de objetividad como desde el punto de vista literario y poético. Después de esa primera discusión se realizaron dos lecturas adicionales de los libros que habíamos seleccionado y finalmente cada uno realizó su votación definitiva final. Un libro votado debía tener una valoración mínima de 7 sobre 10 para ser seleccionado dentro los quince posibles. Un proceso complejo, largo, pero que asegura que la calidad final de los poemarios seleccionados sea elevada. Enhorabuena a todos.

Ganadores del premio Ausiás March 2008 - Mejores poemarios del año (por orden alfabético)

Juan Gelman - "Mundar" - Visor

Como comentamos en nuestra crítica, no estamos ante el mejor Juan Gelman, pero el poeta tiene la suficiente calidad como para que Mundar haya superado el notable para todos los miembros del colectivo. Destaca su magnífica construcción técnica, en especial a nivel prosódico, y su continuo atrevimiento estilístico. Por el lado negativo, alguna barroquización fuera de lugar, ciertas metáforas poco acertadas y varias figuras retóricas que desentonan algo en un poemario que es de lo mejor publicado en el año en España.

Crítica del libro: http://criticadepoesia.blogspot.com/2008/04/mundar-de-juan-gelman-billy-collins.html


Tomás Segovia - "Siempre todavía" - Pre-Textos

En la nueva lectura obligada que hemos realizado de los libros, el libro de Tomás ha perdido algo del entusiasmo con el que lo recibimos hace ya unos meses. La razón fundamental es que nuestra percepción sobre el exceso de carga lírica que veíamos en algunos de sus poemas se ha acrecentado con segundas y terceras revisiones del texto. A pesar de que nuestra valoración hoy sería algo más baja, "Siempre todavía" es también otro de los mejores libros del año. El poeta muestra un lado optimista, otro pesimista, otro juguetón y en ningún caso pierde altura poética ni voz propia. Hay mucha poesía en los versos de Tomás, y también una enorme sabiduría vital.

Crítica: http://criticadepoesia.blogspot.com/2008/05/toms-segovia-con-siempre-todava-y.html


Accésit al premio Ausiás March 2008 - Mejores poemarios del año (por orden alfabético)

Con 4 votos de los cinco posibles:

Concha García - "Acontecimiento" - Tusquets

Uno de los dos accésit del año va a parar a la poeta Concha García por su libro "Acontecimiento". Un libro de poesía pausada, en el que lo cotidiano se convierte en acontecimiento, en pequeños sucesos que a los ojos de un buen poeta transcienden la mirada y la propia existencia. La poeta tiene muy buenos ojos para mirar el entorno y una elevada capacidad poética para hablarnos de él. Por el lado que menos nos gusta, algunas metáforas (las imágenes nos parecen más logradas), y una segunda parte que cae en exceso en lo narrativo. Concha se mueve mejor en el terreno fragmentado y derruido sintácticamente.

José María Millares - "Liverpool" - Calambur

Magnífico rescate de este poemario publicado en 1949. El papel relevante de Liverpool está no en el hecho de ser un poeta seguido sino por lo contrario: por estar en las antípodas de lo que se escribía en ese momento. Un libro moderno sesenta años después, escrito en verso libre y de obligada lectura para los estudiosos de la poesía de postguerra, obsesivamente enfocados en grupos como Cántico, de influencia funesta y conservadora en parte de la poesía española más oficial.


Finalistas al premio Ausiás March 2008 - Mejores poemarios del año (por orden alfabético)

Este año no hay poemarios con tres votos, de manera que aunque propiamente dicho los libros con dos votos serían semifinalistas, hemos preferido utilizar el nombre de finalistas:

Enrique Falcón - "Taberna roja y otros poemas" - Baile del Sol

"Taberna roja..." es un libro de una marcada irregularidad. En ocasiones, desgraciadamente no las más comunes, el poeta es excelente. En muchos otros casos, sin embargo, hay un abuso de clichés, el lenguaje metafórico no logra su objetivo, el poema parece supeditado a lo semántico y, en línea con otro finalista, Juan Carlos Mestre, se abusa de la anáfora y de otras figuras basadas en la repetición. Recomendación no pedida: salir del calor del círculo de amistades y afinidades y ampliar el abanico de lecturas, sin prejuicios ideológicos (o reduciéndolos ampliamente).

Juan Andrés García Román - "El fósforo astillado" - DVD

Interesante la prosa poética que Juan Andrés exhibe en su último poemario, obra de teatro imaginaria (o real, quién sabe). El poeta descarga un torrente de imaginación y originalidad más que bienvenido en estos páramos y sin duda es el libro de poesía más divertido del año. Es cierto que en ocasiones hay un exceso de ornamentación imaginista y que el humor no siempre logra su objetivo pero todo se ve compensado por versos escritos en un estado de gracia con la poesía y, por tanto, con el mundo.

Oscar Hahn - "Poemas de la era nuclear" - Bartleby

El chileno Oscar Hahn nos presentó el pasado año estos "Poemas de la era nuclear" en los que, sobre todo en su primera parte, el poeta adopta un tono visionario y bíblico que eleva el poemario a cotas bastante elevadas, a pesar del riesgo. Por el lado que no ha gustado a los quienes no le votaron se destaca la rima fácil en cierto casos, el abuso del hipérbaton, una cierta exageración expresiva y un tono a veces algo arcaico. Con todo, la primera parte del libro, que incluye algunos de estos posibles defectos, contiene elementos de un lirismo maravilloso y a la vez crítico.

Yaiza Martínez - "Agua" - Idea

Yaiza repite buena posición este segundo año en los premios aunque no logra subir tan alto como el pasado año. De nuevo aparece lo mejor de su poesía, en especial el manejo de la sintaxis, la desnudez no forzada, la semántica cuidada y el lirismo. Quizás el mayor problema con el que se enfrenta la poeta es la progresión de su estilo. Cómo dar el siguiente paso, el que un nuevo libro no sea la continuación del siguiente sino un nuevo riesgo, es el mayor reto de una poeta con futuro.

Fernando Menéndez - "Un hombre por venir" - Icaria

Fernando Menéndez presenta un libro de poesía en prosa imaginativo, bien escrito, con un estilo personal y asentado. Por el lado negativo, cuando el poeta se queda en lo esencial, en la anorexia poética que tan de moda parece estar, el resultado es desalentador. El poemario, como unos cuantos de los finalistas, ha pasado prácticamente desapercibido para la crítica oficial y es tan recomendable como el resto. Un poeta a seguir.

Juan Carlos Mestre - "La casa roja" - Calambur

Otro buen poemario que tampoco es el mejor del autor. Como también comentamos en su día, "La casa roja" de Juan Carlos Mestre tiene varios aspectos muy positivos: magia, un irracionalismo a veces brillante, algunas imágenes y metáforas fantásticas, un fino sentido del humor y un enorme cuidado en los finales. Por el lado negativo, destacamos el abuso de la anáfora, de la imagen y la metáfora, y un esteticismo que a veces aparece de manera gratuita o poco acertada.

Un apunto fuera del poemario aunque no sea el momento: a este colectivo no le ha gustado lo ocurrido con los premios Ojo Crítico de RNE. Cuanto más sabemos, menos nos gusta. Y no es la primera vez que pasa en relación con el mismo entorno. Motivo de reflexión.

Crítica del libro: http://criticadepoesia.blogspot.com/2008/09/juan-carlos-mestre-la-casa-roja.html

Esther Ramón - "Reses" - Trea

Otro de los libros irregulares entre los finalistas y uno de los dos premios Ojo Crítico. A veces la poeta es sencillamente brillante. Otra veces cae en la metáfora leída, el cliché o en lo simplemente narrativo, extendiendo el poema más allá de lo aconsejable. Indiscutible la originalidad del libro en lo temático, sobre todo en su combinación, y mucho más discutible la presunta modernidad en lo formal. La poeta se mueve mejor en el terreno de lo irracional y en la imagen, y en el poema corto que en el versículo.

Ada Salas - "Esto no es el silencio" - Hiperión

Ada Salas, con "Esto no es el silencio", ha iniciado un nuevo camino poético cuyos resultados más positivos están todavía por ver. Un poemario marcado por el dolor, un dolor existencial y vital, que contiene algunos de los mejores versos del año, ubicados al lado de otros versos y poemas que hacen difícil imaginar la misma mano. Algo de repetición estilística, de comparaciones excesivas, casi de tremendismo, pero con momentos brillantes que muestran a una poeta de raza y con talento. Riesgo, con toda humildad, le pedimos. Puede ir mucho más allá.

Crítica:
http://criticadepoesia.blogspot.com/2008/05/ada-salas-esto-no-es-el-silencio.html


Por terminar, las votaciones desglosadas de los cinco miembros son las siguientes:

Nº1

Ángel Padilla Funerales del caballo La Garúa
Ángel Petisme Demolición del arcoiris Baile del Sol
Concha García Acontecimiento Tusquets
Dolan Mor Los poemas clonados de Anny Bould Centro del libro de Aragón
Esther Ramón Reses Trea
Jorge Riechmann Rengo wrongo DVD
José María Millares Liverpool Calambur
Juan Gelman Mundar Visor
Julia Barella Aguas profundas Huerga y Fierro
Julia Castillo Febrero Abada
Mario Cuenca Sandoval Guerra del fin del sueño La Garúa
Raúl Nieto de la Torre Tríptico del día después Vitruvio
Tomás Segovia Siempre todavía
Pre-Textos

Nº 2

Ada Salas Esto no es el silencio Hiperión
Concha García Acontecimiento Tusquets
Coral Bracho Cuarto de hotel Pre-Textos
Enrique Falcón Taberna roja y otros poemas Baile del Sol
Esther Ramón Reses Trea
Inmaculada Pelegrín Óxido Pre-Textos
José María Millares Liverpool Calambur
Juan Andrés García Román El fósforo astillado DVD
Juan Carlos Mestre La casa roja Calambur
Juan Gelman Mundar Visor
Miguel Ángel Bernat La belleza del silencio Calambur
Tomás Segovia Siempre todavía
Pre-Textos
Yaiza Martínez Agua Ediciones Idea

Nº 3

Ada Salas Esto no es el silencio Hiperión
Ana Delgado Cortés Poemas del amor sumiso Torremozas
Concha García Acontecimiento Tusquets
Fernando Menéndez Un hombre por venir Icaria
José María Cormán El canibal Celya
José María Millares Liverpool Calambur
Juan Andrés García Román El fósforo astillado DVD
Juan Gelman Mundar Visor
Julia Otxoa La lentitud de la luz Cálamo
Mari Ángeles Maeso Basura Mundi Huerga y Fierro
Miguel Ángel Curiel Diario de la luz DVD
Pureza Canelo Dulce nadie Hiperión
Sofía Rhei Otra explicación para el temblor de las hojas Ayuntamiento Granada
Sopa de poetes Piedra, papel, tijera Rúbrica Editorial
Tomás Segovia Siempre todavía
Pre-Textos

Nº 4


Agustín Romero Pareja Eternidades Vitruvio
Concha García Acontecimiento Tusquets
Darío Jaramillo Cuadernos de música Pre-Textos
Enrique Falcón Taberna roja y otros poemas Baile del Sol
Fernando Beltrán Mujeres encontradas Sins Entido
Fernando Menéndez Un hombre por venir Icaria
Jorge Sánchez Aguilar Estar en el mundo Amargord
Juan Gelman Mundar Visor
Juan Manuel Barrado Fragmentos de cal Gaviero
Oscar Aguado El corazón más feo del mundo Amargord
Oscar Hahn Poemas de la era nuclear (antología) Bartleby
Raúl Nuñez Marihuana para los pájaros Baile del Sol
Tomás Segovia Siempre todavía
Pre-Textos
Yaiza Martínez Agua Ediciones Idea

Nº 5
Alejandro Céspedes Los círculos concéntricos Asociación de escritores y artista españoles
Ángel González Nada grave Visor
Antonio Méndez Rubio Razón de más Igitur
Ben Clark Cabotaje Delirio
Eladio Orta Traductor del Medium Idea
Francisco Castaño Avisos y cautelas Hiperión
Juan Carlos Mestre La casa roja Calambur
José María Millares Liverpool Calambur
Juan Gelman Mundar Visor
Leopoldo María Panero Sombra Huerga y Fierro
Oscar Hahn Poemas de la era nuclear (antología) Bartleby
Rodrigo Galarza Parque de destrucciones Amargord
Teresa Soto Un poemario Rialp
Tomás Segovia Siempre todavía
Pre-Textos

sábado, 31 de mayo de 2008

Ada Salas. Esto no es el silencio. Babelia, dos últimas semana de mayo, 2008

Hola amigas, amigos, y enemigos varios:

La penúltima semana de mayo Babelia incluyó dos reseñas de poesía, las dos escritas por Javier Rodríguez Marcos. Una de ella fue de un libro ya criticado y contracriticado aquí, Mundar, y la otra fue del nuevo libro de Ada Salas "Esto no es silencio".

"Esto no es silencio" fue el XV Premio de Poesía Ciudad de Córdoba "Ricardo Molina". El jurado estuvo compuesto por Pablo García Baena, Francisca Aguirre Benito, su marido Felix Grande Lara, Juana Castro Muñoz, y el propio Jesús Munárriz, dueño de la editorial. Un jurado pequeño, con varios premios de la galería Hiperión, y en el que resultó premiada una histórica de Hiperión, como es el caso de Ada Salas, cuyos últimos cuatro libros, desde 1994, han sido publicados únicamente en esta editorial. Casualidades de nuestra vida poética.

Valoración a priori de la objetividad del jurado en nuestra opinión: 4 / 10

Respecto a la objetividad del crítico respecto a la autora y la editorial, la desconocemos por completo. Si conocemos nuestra objetividad, que en este caso, y por múltiples razones, es baja: 4 /10

Ya el título del libro, "Esto no es el silencio", tiene algo de provocador. La poética de Ada Salas, que muchos han asimilado a la poética del silencio (nomenclatura absurda como otras muchas) de José Angel Valente, entendemos que a nivel estilístico porque les separa un abismo de calidad, sufre un giro importante en este libro como anticipa el título del poemario. Los poemas se hacen mucho más largos, algunos se acercan casi a lo confesional, y se nota que la poeta tiene algo importante que contar. Algo grave, dramático, ha sucedido en su vida, y respetando la intimidad de la poeta sobre la fuente de su dolor, ese algo sirve de catalizador a una escritura escrita más desde el alma que desde el cortex cerebral, lo que da una mayor hondura a una obra que, releída ahora, ha sido sobrevalorada por algunos poetas jóvenes de la corriente de la amistad interesada y también por algunos críticos.

Comienza el libro con "El óxido..." (los poemas no están titulados así que utilizaremos las primeras palabras de cada uno como hace el propio índice del poemario), uno de los mejores del libro. La poeta no se encuentra bien en la vida (...No es hospitalario / este lugar. Es hosco). Y ella misma proclama recordando el título:

"y sin embargo
esto no es el silencio"

La segunda mitad de este primer poema no está a la altura de la primera, tanto por una paradoja algo adolescente ("y por eso / oh ciegos / nos parece inaudible") como por un final que usa la comparación, y que está lejos de ser brillante ( este tipo de final comparativo será utilizado en más ocasiones por la poeta, casi siempre de manera poco afortunada).

El segundo poema, "El frío...", nos presenta un poema inferior al anterior, poniendo ya en claro desde el principio la enorme irregularidad del libro. Hay poemas muy buenos y poemas de calidad literaria muy discutible, si se nos permite el eufemismo. Éste segundo poema pertenece al grupo de los poemas de calidad, para nosotros, manifiestamente mejorable. Sólo el primer verso, "El frío ha convocado a la ceniza", peca ya de oído, rebuscado y principiante. De nuevo un final comparativo lejos de cualquier brillantez.

En "Otros..." la poeta, en un nuevo poema no muy afortunado, nos presenta otra de las características del libro. De vez en cuando, el lenguaje se acerca al expresionismo, casi al tremendismo, muy alejada de la contención de otros poemarios. Esto no es ni bueno ni malo per se. Depende de la habilidad del poeta. Ada escribe: "A tu derecha has visto / los despojos de un hombre / calcinado por la sed" o "Si desfalleces mira a los ojos del buitre".

En el poema "Excavacación primera" incluso hay elementos narrativos. "Excavación segunda" es otra de las pocas pero buenas joyas del poemario. En este caso, un poema breve, casi místico, de un lirismo extraordinario. Qué pena que el resto del libro no esté ubicado en estas alturas.

El expresionismo se mantiene en el aplastamiento a un escarabajo, en la sangre que suena...En poemas de nuevo menores. "Una vida comienza" dice Ada, quizás la suya que recomienza. Y llegamos afortunados a una nueva zona de mejores poemas. En "Una mirada..." la poeta vuelve a centrarse en la memoria como objeto pesado y lastrante. Y esta vez si termina el poema de una manera excelente, cuando dice: "y que el frío/.../sea sólo la llaga que recuerda a los hombres / su cuerpo de animales / ateridos".

Tras una breve referencia metapoética, el poemario tiene varias de estas referencias, otro nuevo buen poema, "Leo a Caeiro...", sencillo pero casi mágico poema sobre el dolor. Casi el mismo nivel obtiene en "Muchos años...", poema que roza lo confesional, en el que nos habla de su hija por primera vez, y que comienza con dos buenos versos: "Muchos años temblé bajo las sábanas / y era aquella la forma del silencio y del miedo", nivel que no mantiene el resto del poema.

De ahí pasamos a un poema lleno de tópicos como "No conozco...". De nuevo continua con varios poemas que pasan sin mayor gloria hasta alcanzar el siguiente monte, "Oblicuos...": "Yo sé de vuestro nombre / porque a veces me roza vuestro cuerpo". Esta vez, el final comparativo sí funciona y lograr cerrar perfectamente el poema.

Poema en el valle "Lo que duerme...", para subir en "No empuño...", marcado por un final expresionista: "De todas formas / muerden / hasta hacer de mis manos un despojo sangriento". Parece echar la culpa a alguien en "Qué os debo..." y de nuevo recurre a las imágenes fuertes en "Debe de estar...", poema más oscurecido que la media del poemario, claramente simbólico. Siguen varios poemas no destacables hasta "Golpeándome...", un poema de dolor y recuerdo. En "Quien podría" la poeta utiliza un lenguaje casi elegíaco, y en "He olvidado", la magnífica metáfora de los ciervos se ve de nuevo contrarrestada por otra comparación de cierre que no logra su objetivo. Tras una serie de varios poemas de nivel medio bajo, marcados por ciertas imagenes que rozan el tremendismo ("ahogados en el fango de sus tripas"), alguna metáfora mejorable ("Sentémonos/.../a la mesa del tiempo") y de nuevo finales que no están a la altura del resto del poema (".../los cristales / limados / y con ellos compongo / un puzzle silencioso en busca de sentido").

Uno de los últimos poemas buenos del libro es "Dónde vas", donde ésta vez, un final sencillo, sin intenciones de cerrar con fuegos artificiales que la poeta no domina, crean de nuevo un poema del que se disfruta en su relectura. "Qué fuerza" y "En qué empresas" se ubicarían en el terreno medio que no abunda para bien y para mal en el poemario, que finaliza con tres poemas de los que destacaríamos dos: "Yo entraba..." y "Hunde...". En el primero, a pesar del comienzo, la poeta remonta ("Era una soledad más sabia / que la mía / y en ella me deshice") en un poema completamente alejado de su estilo, y que puede abrirle nuevas vías creativas. En el segundo, aunque el tema de las ruinas sea tópico, la poeta se suministra su propia medicina, usando una de las palabras fetiche del poemario: "Acostúmbrate al frío".

"Esto no es el silencio" es un poemario difícil de valorar dado su irregularidad. La lectura del mismo hace entender que el libro está escrito en un momento complicado para la poeta, tanto desde el punto de vista personal como desde el punto de vista de exploración de nuevos terrenos poéticos, hasta ahora demasiado acotados por ella misma. Creemos que el paso de Ada es un paso positivo, porque se había ubicado en un terreno del que no sólo es difícil salir sino que además se erosiona con mucha rapidez. De la misma forma, se percibe que la poeta puede llegar a dominar esos nuevos espacios pero que aún le queda un aprendizaje no necesariamente corto. Dicho todo lo cual, y con independencia de que no nos gustan este tipo de premios concedidos a personas que son familia poética de la editorial, el libro de Ada, en un panorama poético como el de este año, que de momento está siendo bastante decepcionante, estaría claramente por encima de la media de los libros publicados por poetas españoles. A Ada, como a otros muchos poetas de su generación o algo mayores, creemos que les faltan personas que las adulen menos y que les digan la verdad sobre sus trabajos. Ojalá de esta humilde y subjetiva crítica, querida Ada, saques algo que te pueda servir.

Valoración del libro "Esto no es el silencio": 6,5 / 10

En la última semana de mayo Babelia no trajo ninguna reseña de poesía. No sólo eso sino que olvidó por completo el cincuenta aniversario de Juan Ramón para traernos una portada futbolera. La crisis intelectual de los suplementos literarios se agudiza hasta extremos nunca vistos y de manera paralela al gregarismo y adormecimiento de gran parte de la intelectualidad, incapaz ya de alzar su voz contra nada, preocupada sólo de sus intereses personales. No son tiempos buenos para la cultura. Ni para la libertad.

martes, 4 de diciembre de 2007

Luis A. de Villena:"...podemos preguntar...si es bueno que las editoriales y las instituciones pacten premios.Porque es una costumbre generalizada"

Nos habían hablado de esta frase pero no nos la podíamos creer hasta que esta mañana hemos bajado al kiosko y hemos comprado el número 188 de la revista Leer, que dedica un artículo completo al famoso caso Premio Parnaso de Valdepeñas, incluyendo una pequeña entrevista.

Nos habíais pedido un comentario sobre dos premios recientes y hemos querido comenzar con estas declaraciones, más importantes, y sobre el propio premio Parnaso. En concreto, la frase de Luis Antonio en la revista Leer es: "Vivimos en un mundo dominado por el dinero y donde las editoriales, es verdad, se arriesgan poco. Nos podemos preguntar, de paso, si es bueno que las editoriales y las instituciones pacten los premios. Porque es una costumbre generalizada".

Hemos contado hasta 1000 antes de seguir hablando, porque cualquiera de nuestros comentarios iniciales iba a contener un insulto o algo parecido. La poesía no es dinero, no es poder, no es salir en una foto con la barbilla bien alzada, no es engañar a los sueños de cientos de jóvenes que se gastan su dinero en fotocopias, no son las gastadas antologías, ni el pacto de premios, ni siquiera los putos premios.

Nos parece una desfachatez esas declaraciones, pero como son verdad, al menos esperamos que a nadie le quepa la menor duda de la realidad de los premios importantes en España a partir de ahora.

La pena es que no pasará nada. Los jóvenes se seguirán presentando a los premios con la esperanza de ser algún día parte del pastel que ahora ven desde abajo.

Nuestra actitud desde este momento es animar a todo el mundo a que no se presente a ni un solo premio donde no exista la máxima transparencia en todo el proceso de concesión. Y en estos momentos esa transparencia no existe en ningún premio importante de poesía. Vosotros sois los que podéis hacer cambiar las reglas con vuestro silencio, con vuestra rebeldía civil y cívica. Ya basta de sectas, de endogamias, de monipodios y de todos estos cánceres que pululan por nuestro país poético. Acabar con ello, por favor.

Qué asco.

En referencia a los dos premios que citabais, pues sí. El premio Ricardo Molina, edita Hiperión, lo ha ganado Ada Salas, que es una histórica de Hiperión desde el 94 que ganó el premio Hiperión. Una casualidad. Y es una buena poeta. Y el premio Ciudad de Torrevieja, editado por Plaza&Janés, lo ha ganado Coloma Fernández Armero, una narradora que escribía su primer poemario y que había publicado dos novelas con Plaza&Janés. Otra casualidad. Por cierto que de nuevo Pepe Caballero Bonald en este premio al que dijo que no volvería. Pepe, coño, estás en el Parnaso, estás de nuevo en el Torrevieja. A tu edad y con tu carrera, ¿qué necesidad tienes de esto?.

Sinceramente creemos que hemos llegado a un nivel tal que no se puede seguir excavando. En vuestras manos, sobre todo, está el cambiar esta situación. Respecto a los tres compañeros del premio Parnaso de Valdepeñas, si como decís en el correo que nos habéis enviado hay algún poema ya publicado con anterioridad, (el libro del premio, asombraros, ya se ha publicado), creemos que tenéis casi el deber de llevar este asunto a los tribunales y que ellos decidan. Ya es hora de pegar un portazo y os lo han puesto bien fácil.

Día triste.