jueves, 17 de abril de 2008

José-Miguel Ullán. Ondulaciones. Poesía reunida 1968-2007

Vamos a tratar en esta crítica uno de los libros que llevábamos retrasados. Se trata de la "Poesía reunida 1968-2007" de José-Miguel Ullán. Edita Galaxia Gutenberg - Círculo de Lectores. El prólogo está escrito por Miguel Casado.

La crítica la realizó en su momento Túa Blesa (http://www.elcultural.es/HTML/20080403/LETRAS/LETRAS22813.asp), que no presenta problemas de objetividad sobre la editorial ni el poeta. Nosotros tampoco.

Sobre la crítica, aunque se apoya algo en el excelente prólogo de Miguel Casado, al menos lo reconoce, no como otros, y está por encima de lo que venía siendo habitual en este crítico.

De un libro que supera las 1.300 páginas no vamos a poder realizar un análisis pormenorizado como los que solemos hacer desde hace unos meses. Esa tarea supondría un acercamiento más próximo a la tesina que a la propia crítica.

Antes de comenzar, felicitar a los editores por el excepcional trabajo de edición que este libro debe haber conllevado. Para un poeta que mezcla tanto el hecho visual con el lingüístico, el volumen refleja perfectamente la singular personalidad plástica de la poesía de Ullán.

Comienza el libro con la tercera sección de "Mortaja", "Ficciones", poemario de 1968. Se nos advierte que el autor ha tomado "la decisión definitiva de excluir de su obra poética algunos libros y cuadernos pertenecientes a la década de 1960-1970". Estamos por tanto ante una edición de autor en la que Ullán ha reordenado parte de los poemarios, ha suprimido otros, edición de autor que deja las puertas abiertas a una edición crítica

"Ficciones" viene a ser un conjunto de poemas-noticia, noticias de sucesos concretamente, que nos recuerda a poetas anteriores que hicieron un uso similar de esta técnica. Termina este breve poemario con un poema a modo de testamento en el que Ullán da una clave visionaria y unitaria de lo que será su propia obra:

"la voz es voz

no existe"

El siguiente poemario es "Maniluvios" (1969-1970). En él, Ullán procede sin contemplaciones a la deconstrucción de la palabra en muchos de sus poemas. Onomatopeyas, aliteraciones, encabalgamientos feroces, yuxtaposiciones de planos líricos, enumeraciones, poesía en verso, en prosa, neologismos, paronomasias, palabras en diversos idiomas, ironía, culturalismo, hermetismo, metapoesía... Un auténtico arsenal de mundos diversos se nos presenta en sólo un poemario. Sólo la relectura comienza a dar pistas del alcance sensorial de sus versos

¿Quizás hay algo de automatismo en el proceso creador? Pudiera ser que sí. No sabemos si este poema es una pista:

"todo es azar el papel

y la herida que lo habi

ta mas necesita eso sí

un raro candil - la sed"


El poeta, consciente del riesgo asumido en cada verso, recordemos el año y comparemos, sabe de su lucha:


"JURO

seguir soñando

con la mano

armada"

Y termina el poemario con un breve poema en prosa escrito en francés, en el que el autor vuelve a dejar caer una de sus claves: la parole sacrifiée mais toujours attendue.

El siguiente poemario, "Funeral mal", abarca un largo periodo de tiempo, 1972-1982, tiene varias etapas y se editó en colaboración con algunos de los mejores artistas plásticos del momento. Comienza con Adoración, de 1972, que se realizó en colaboración con Eduardo Chillida. Naturaleza, sintaxis retorcida por bruscos hiperbatones, desierto, mar, el paso del tiempo, todo en poemas no puntuados, con largos silencios intercalados.

"Ardicia", de 1973, en colaboración con Pablo Palazuelo, comienza con una serie de poemas en prosa en donde el poeta ahonda en su hermetismo. Ecos expresionistas, mistéricos, de nuevo el paso del tiempo, dios, y a continuación fragmentos de textos recortados y pegados a modo de collage y en varios idiomas.

"Acorde", de 1974, se realizó en colaboración con Vicente Rojo. En este caso, la fusión poesía e imagen es total y todos los textos, ordenados alfabéticamente, se enmarcan en unidades plásticas con una sola palabra arriba y un sintagma abajo. Termina el poemario con tres recuadros en blanco y uno sólo escrito, arriba a la izquierda: "rodea la impureza del signo". Queda aclarada la intención estética de ambos artistas.

"Asedio", de 1975, se produjo en colaboración con Antonio Saura (vaya lujo de colaboraciones). Al primer poema, un peculiar soneto, le siguen dos textos en francés tachados, magistralmente tachados habría que decir, por la pluma de Antonio Saura.

"Alarma", de 1975, en colaboración con el desgraciadamente olvidado Eusebio Sempere, los textos son tachados con mayor profusión, y solo las palabras rodeadas y salvadas como si fueran ninots de la zona de Eusebio, nos permiten avanzar en la polisemia del texto, que termina con la palabra hablar subrayada.

"Anular", de 1975, se hizo en colaboración con Antoni Tapies, que pasa su gruesa brocha y la arrastra hasta casi secarse, por encima de los textos minúsculos sobre los que sobresalen frases en letra más grande, a veces buscando cacofonías, aliteraciones, juegos ("lucha la lengua contra usura huera"), y en donde el propio Antoni se atreve a escribir sus propias letras como forma de diálogo con el poeta.

Y el último bloque de este poemario lo constituye "Almario", de 1982. Continúan los juegos de palabras, se busca la rima, hay una cierta imaginería tanto irracional como surrealista. Los poemas mezclan a partes casi iguales francés y español. Algunos poemas son dibujos, pero nunca son mezclados.

El poemario que sigue cronológicamente por fecha de inicio es “De un caminante enfermo que se enamoró donde fue hospedado” (1973). Comienza con una primera parte de texto denso, similar en lo técnico a Maniluvios, pero el texto es concentrado ahora y los cambios de plano son continuos en una mezcla por un lado de escritura automática y por otro de un cierto hermetismo, como si estuviéramos en un patio y nos hablaran diez personas desde diez altavoces distintos. Si el texto es leído sin la menor intención de obtener un significado del conjunto, la impresión es de dureza, de sentimientos extremos, acompañados en ocasiones de noticias de sucesos que enlazan con el primer poemario del libro. En la segunda parte el texto se espacia, y tanto la tercera como la cuarta son partes gráficas para terminar con Luís de Góngora.

En el siguiente poemario, Frases (1974), fotografías y poemas chinos se entrelazan con frases rodeadas de rectángulos.

"Soldadesca", 1974, nos aproxima a "De un caminante...". El texto se vuelve a concentrar. En el aviso al lector que precede, el poeta advierte que las "tramposas palabras estacan jovialmente su lascivia traición". Cada uno de los largos textos, sin ninguna puntuación ni punto de referencia, con un lenguaje a veces antiguo, son como breves mensajes que se van acumulando en el cerebro hasta que la concentración sémica alcanza cotas elevadas. Termina el poemario un aviso concluyente para amar y otro aviso para los lectores de su poesía: "Mas las palabras del cantor quien no las cree no las entiende".

"Manchas nombradas" (1976-1977) es un poemario largo y enormemente rico y plural tanto desde el punto de vista técnico como desde el punto de vista temático. La edición original contó con la colaboración de Saura, Sempere o Palazuelo entre otros. Entre muchos de los temas, destaca la metapoesía ("El poeta reclama espuela y freno"), el amor, la mitología…todo ello con un lenguaje bello y más cercano de lo que acostumbraba el poeta, y ayudado de cierta ironía. Tras los poemas, un teatro poético titulado "Las cuatro estaciones": "La pasión no es palabra. Es el espacio mudo que tú viste al fondo de esa imagen mudada en primavera." Tras varios poemas-imagen y una nueva serie de poemas breves termina Ullán con unos "Responsos" en los que no falta de nuevo la ironía.

Después de un breve poemario, "Rumor de Tánger" (1983), el siguiente libro del poeta es "Visto y no visto" (1988-1993), que compone como un diario en la forma, aunque en el fondo las entradas son fragmentarias y prosaicas. Le sigue al diario un conjunto de poemas dedicados la mayoría a poetas, simpático el dibujo de la poesía de Monterroso, en donde roba un pedazo de alma a cada uno de ellos, y en donde destaca por extensión y terminación el dedicado a José Ángel Valente.

"Manchas nombradas" tiene una segunda parte (1985-1992), en la que el texto recupera todo el protagonismo en poemas de distinta variedad y tipo, pero en el que predomina el verso pausado, alejado de juegos, concentrado, imaginativo, casi esencial por momentos.

"Razón de nadie" (1990-1993) es otro extenso poemario en donde el texto sigue como eje de la comunicación poética del autor. Ullán mantiene el tono de la segunda parte de Manchas nombradas. La reflexión, el recuerdo o la descripción se hacen desde una perspectiva puramente lírica, en general, con un verso corto y aligerado aunque no falta el poema en prosa. El lenguaje se abre casi por completo en su significado, muy alejado del hermetismo de otros poemarios. El propio poeta escribe: "Cómo no repetirse / en exceso" y realmente cumple su objetivo. Un poema largo, de los mejores del libro, "El viento", da término al poemario que acaba con un poema en prosa iniciado por el verso "LO INESPERADO es vínculo del viento" y que termina con un tierno "Anda / llévame contigo".

Los siguientes poemarios son muchos más breves. En "Alfil" (1992) el poeta vuelve a insertar sus versos fuera de su ámbito natural en una edición original que estuvo a cargo de José María Sicilia. "Favorables Cancún Poema" (1995) es un pequeño casi diario de viaje escrito en clave irónica. También existe ironía en su siguiente poemario, "La dictadura del jaykú". Tras "El desvelo" (1995) llega un poemario con un título ciertamente original: "Testículo del anticristo", poemario gráfico en casi su totalidad.

Después de otro poemario muy breve, "Sentido del deber" (1996), llega "Órganos dispersos" (1995-1999) que recupera al Ullán lírico, que se acerca y se aleja de sus juegos cuando y como quiere, y que aquí muestra su cara seria, adulta, sin que ello suponga infravalorar el poeta juguetón y hermético, que hasta rescata el culturalismo perdido. Algunos poemas, como el dedicado al propio Casado, sobresalen especialmente: "que nada espera / salvo adentrarse, / como la yedra, / en lo que de palabra la detiene".

Tras otro breve poemario, "Ni mu" (2002), totalmente visual, precedido de una cita de la Mala Rodríguez que contrasta, seguro que con toda la intención, con las citas de lo mejor de nuestro siglo de Oro en poemarios precedentes, llega "Con todas las letras" (1984-2002), otro poemario visual en el que se intercalan letras de canciones de amor de toda la vida. "Amo de llaves" (2003) es una colección de 125 rensakus de todos los estilos, pero en el que predomina el gusto del poeta por los juegos de palabras, a veces cómicos, a veces amorosos, y que termina con un poema más largo, lleno de cromatismo, titulado "El camaleón". La última parte del libro, "Otros poemas" (1991-2007) trae básicamente los poemas inéditos del libro, ricos en forma y estilo, como resumen de la larga trayectoria artística de este poeta que termina en su último poema diciendo:


/ ¿ Y después?

Ondú

late

con indolencia, incluso

desvergonzada,

sobre la cuerda floja

ahí caída.


Ullán es un poeta singular y moderno, especialmente si tenemos en cuenta el panorama ferozmente conservador de buena parte de la poesía más mediática. Su obra es a la vez vanguardista, clásica, técnica, cuidada en el descuido, seria, irónica, abstracta, figurativa, reflexiva, descriptiva, barroca a lo Villamediana, minimalista...En definitiva, un mundo en sí mismo. Dentro de ese mundo, nos gustan menos los poemas que se apoyan excesivamente en el juego con la palabra, o los que se acercan más al pastiche por el exceso de intertextualidad de todo tipo o los que abusan de la deconstrucción. Estos poemas se desgastan con la relectura. Y nos gustan aquellos en los que la innovación o el atrevimiento técnico están al servicio del fondo y no de la forma. Aquellos también en los que la riqueza léxica es un medio, no un fin. Ullán, con sus virtudes y sus defectos, es un ejemplo de personalidad poética firme al margen de modas. Su obra completa hasta la fecha, Ondulaciones, es un ejemplo de poesía que se ha quedado al margen de la realidad poética española actual gracias al pensamiento único que llevamos sufriendo desde hace quince años, pero que merece un rescate por su brillantez, por su atrevimiento, y por qué no decirlo, por su poesía.

Valoración del libro “Ondulaciones”: 7,75 / 10

martes, 15 de abril de 2008

Poesía en el aire - Idea Vilariño

Hola:

El amigo anónimo nos dio una idea al tratar de localizar los archivos de voz de Idea Vilariño a través del enlace a La Pata Maldita. Algunos nos escribisteis para decirnos que os costaba llegar hasta el final.

Así que hemos llegado a los archivos sonoros, los hemos unidos en dos bloques correspondientes a sus dos mejores poemarios, "Poemas de amor" y "Nocturnos", hemos creado un podcast y de vez en cuando subiremos archivos sonoros para complementar las críticas.

Realmente la voz de Idea nos ha sorprendido y cautivado. Uno de los rasgos que diferencia a un poeta bueno de un poeta extraordinario es cómo recita. Y hay que descubrirse ante el tono, cadencia, y como decía Montse, magia que Idea logra transmitir. Maravillosa:

http://poesiaenelaire.mypodcast.com/index.html

Para escucharla: o bien hacéis click en donde pone "download" o bien en el icono de play.

Disfrutadla amigos :))

sábado, 12 de abril de 2008

Idea Vilariño. Poesía completa. Segunda semana de abril 2008

Hola a todas y todos:

El primer libro reseñado por el Cultural es la "Poesía completa" de Idea Vilariño. Publica Lumen. La reseña la realiza el poeta Joaquín Marco. Joaquín, desde hace un tiempo, sólo escribía crítica de novela en el mismo medio. No sabemos si esto significa que va a haber cambios en el banquillo latinoamericano...

¿No trabajó el sr. Marco en la editorial Lumen hace unos años?. Así aparece al menos en Internet. Por tanto:

Objetividad a priori del crítico en este caso en nuestra opinión: 3 / 10

Respecto a nuestra parte, no tenemos ningún problema con este gigante editorial. Con total honestidad, sí nos sentimos muy incómodos teniendo que valorar a una poeta viva de 88 años: 5 / 10

La crítica de Joaquín, correcta. Conoce de lo que habla, y aunque no estamos de acuerdo en algunas de las cosas que dice, algo normal por otra parte, en general su reseña está bastante por encima de las críticas a poetas latinoamericanos que hemos ido leyendo en los últimos meses en este mismo medio.

Idea Vilariño nació en Montevideo, Uruguay, en 1920. Pertenece a la denominada "Generación crítica" o del 45, que tiene como denominador común una cierta queja existencialista, término que odia la poeta, que prefiere calificar su poesía como nihilista.

Estamos de acuerdo en la partición de Gregorich de la obra poética de la poeta, siendo el punto de inflexión el poemario "Nocturnos". Hasta ese momento la poesía de Idea Vilariño está muy influenciada por el modernismo en la forma y el post-romanticismo en el fondo.

En el primer poema de "Nocturnos", "Qué fue la vida", aparece una de las características estilísticas de la poeta en aquel momento: unir en el mismo poema sustantivos y adjetivos bellos y casi parnasianos con otros casi expresionistas. En este primer poema, a modo de ejemplo, junta a la rosa o la nube rosa con la "podrida manzana" o el asco.

Desde el lado semántico, hay un rechazo a la mentira social, al mundo falso en el que debemos vivir: "Hasta cuando.../la mascarada atroz/de ser cálido y fuerte/y andar entre las cosas/inanimadas frías"

Surge también la decepción ante la vida: "...madrugadas sórdidas / en asco / en tareas sin luz / en rutinas / en plazos".

Obsérvese como Idea prescinde del uso de acentos. El verso es corto y suele guardarse en sintagmas que a veces rompe recordando al Shakespeare de la última época, que rompía los yámbicos en un punto inconcebible hasta ese momento. Idea fue traductora del genio inglés.

Hay una desesperanza existencial clara en sus versos: "si estoy aquí sin sueños / sin esperanzas y /sin nada que me sirva". Más adelante, en "Eso" termina el poema diciendo: "en fin / mi pobre vida". En el poema "Ven", la situación anímica de la poeta casi llega a su culminación temprana cuando invita a la muerte a venir a ella: "ven muerte ven / que espero".

Desesperanza existencial que puede tener su origen en la soledad involuntaria. Y así, en "Noche de sábado" nos dice: "es la noche del sábado / yo estoy solo sola / y estoy sola / y soy sola/...Más adelante, en el poema "Noche desierta" nos dice: "Y nadie a quien poder / abrazarse llorando". Y en el poema "Se está solo", dedicado en exclusiva a la soledad, con algún apunte expresionista además: "solo como un muerto en su caja doble / golpeando la tapa y aullando", expresionismo que se hace más fuerte en el poema sobre la muerte titulado "Lo que siente la mano" en el que su cadáver se va despojando de todo lo que fue "pudriéndose / pudriéndose / volviéndose ceniza". Y de nuevo en "Cerrada noche humana" en donde se puede concluir que es la noche la que concentra los sentimientos de soledad de la poeta: "Aquí estoy entregada en / la oscura humana noche / sin nadie más / sin nadie". Lo mismo dirá sobre la noche en "Noche sin nadie". La soledad llega a asociarse, además de con la noche, con la conciencia: "esta soledad esta soledad la conciencia".

Observad el curioso encabalgamiento de algunos de los versos del párrafo anterior. Hay ecos clarísimos de William Carlos Williams.

Continua la poeta con una declaración casi nihilista: "soy la vida / y no soy nada / nadie / un pedazo animado / una visita / que no estuvo / que no estará después", declaración que también puede escucharse en "Volver": "Quisiera estar dormida entre la tierra / no dormida / estar muerta y sin palabras / no estar muerta / no estar / eso quisiera". O a lo largo de todo el poema "No hay ninguna esperanza".

La duda es expresada en múltiples ocasiones en los poemas, en especial en "Pasar", en el que comienza con "Quiero y no quiero". Dudas que afectan a la identidad del yo: "Quién / yo / aquélla o ésta...", identidad sobre la cual también dialoga en "Cuando compre un espejo".

Entre los mejores poemas destaca sin duda "Si muriera esta noche", como grito de dolor marcado por una magnífica metáfora, o "De nuevo", donde la muerte "me marca / me precisa / para mejor borrarme", o "Más soledad", donde una imagen poderosa es capaz de transmitir la intensidad de sus sentimientos.

Una de las curiosidades de este poemario es que la poeta le ha ido añadiendo nuevos poemas con los años. Y así, aunque la mayoría de poemas están escritos en los años 50, hay hasta un poema de 2001, donde la angustia existencial y nihilista, a pesar de los 50 años pasados sigue tan viva como siempre: "Pero ahí está la náusea/.../basta/basta/morirse". Y termina con un poema del mismo año que cierra con el siguiente verso: "el pobre corazón como un pañuelo"

En 1957 publica el poemario "Poemas de amor", dedicado a Juan Carlos Onetti, con quien mantuvo una relación sentimental que eufemísticamente podríamos calificar de compleja, entre muchas razones porque Onetti estaba casado. El propio Onetti le dedicó su novela "Los adioses".

Ya en el primer poema define bien parte de esa relación. Onetti es un huésped "Sos un extraño / un huésped / no que no busca no quiere / más que una cama / a veces /.../ Pero yo vivo sola". Insiste en esa perspectiva en "No te amaba": "viendo / que venías / por fin / que llegabas / de paso".

Es una soledad, la de la amante, que Idea no acepta: "Dónde estás / dónde estás" nos dice en "Escribo pienso leo". Se queja de que el amante no se ponga en su lugar en "No miraste".

Por eso su forma de ver este amor no sea positiva: "todo iba /encaminado/.../para que lo pisaras". O cuando dice en "Te estoy llamando": "te estoy llamando / como a la muerte / amor / como a la muerte".

Algunos de los mejores poemas son los que celebran el amor, el erotismo y la sensualidad: "La piel", "La noche" ("y era su amor en mí / invadiendo tan lenta / tan misteriosamente"), "Entre" o "Quiero"

A veces la poeta introduce la angustia existencial ligada al amor, como en el poema "Estoy tan triste", "Tango" o en el extraordinario "Ya no": "Ya no será / ya no / no viviremos juntos /.../No me abrazarás nunca / como esa noche / nunca. / No volveré a tocarte. / No te veré morir."

Otras veces parece que la brevedad de ese amor, que la poeta cifra en ese momento en sólo nueve noches "tal vez / pueda vivirse / como de un largo amor / toda una vida".

Y quizás lo más triste de ese amor vivido por la poeta, es que en un poema del mismo poemario escrito en 1970 dice que "aquel amor/.../está/todavía/sangrando", a pesar de que en otro gran poema, "Adiós", de 1961, parecía despedirse definitivamente de ese amor. El mismo título de "Adiós" se repite en otros dos poemas en años anteriores y posteriores, lo que da una idea de que el adiós no fue nunca definitivo, y que su cerebro era incapaz de alejarla de una relación autodestructiva.

A veces aparece un sentimentalismo casi adolescente como en la "Carta II", o una mujer casi arrastrada y humillada en su amor como en la "Carta III". Y aunque la segunda parte del poemario es menos interesante que la primera, de nuevo mucho más tarde que la fecha inicial de publicación encontramos un poema de 1990: "Anoche entre mis sueños/.../hice el amor contigo/../contigo que hace tanto/ hace tanto estás muerto." En 1992, en la "Última carta" lo llama "amor de mi vida", aunque habla de haber amado a un hombre que no era exactamente el hombre que ella amó.

Termina el poemario con el poema "El amor", perfecto resumen terrible y angustioso, de lo que el amor pensaba que significaba para ella, a pesar de estar escrito en 1955: "por qué entre tantas noches no hubo nunca / una noche un amor / un amor / una noche de amor / una palabra."

Claramente "Poemas de amor" es el mejor poemario de la autora. Poesía confesional en su mayor parte, indaga y transmite sus sentimientos a lo largo de la tormentosa relación con su amante, y explica en qué medida esta relación influyó en su carácter destructivo. Lo hace además sin caer en cursilerías, gracias quizás al lenguaje cercano que emplea. Desde una lucidez en la que ella misma se describe como lo que vulgarmente se llamaría un "títere". El amor y el poder de Onetti hunden su personalidad, la aniquila y se queda a expensas de él, como un juguete.

El siguiente poemario se titula "Pobre mundo" dividido en dos partes. En la primera nos habla sobre todo de la naturaleza y en la segunda la poeta se nos presente en su vertiente política. Buena parte de los poemas están escritos en Las Toscas, una zona turística de playas de Uruguay. El poemario, sin embargo, comienza un poema de denuncia política, en este caso, ecológica: "Pobre mundo".

La naturaleza, en su más pura concepción de beatus ille, gracias en parte a la experiencia en Las Toscas, aparece en varios poemas como "Constante despedida", "Cada tarde", "Techo divino", "Mar", "En este misma tarde", "Yo la vi", "En el centro del mundo", "Por allá estará el mar", etc. Curioso el poema "Sueño", que nos recuerda a la Chantal de "Hilos".

En esta primera parte, para terminar, surge un poema que rompe de alguna manera el hilo conductor del poemario, "Me voy a morir", y que nos retrotrae al poemario "Nocturnos".

La segunda parte, más política, comienza con un poema, "En la noche de luna", en donde la poeta enfrenta la paz de la naturaleza con la barbarie humana. Después de un retorno al existencialismo, "La isla", hay un poema político bien resuelto, "A Guatemala", seguido de otros poemas políticos, ejecutados con mayor o menor eficacia, dependiendo de los casos: "Playa Girón", donde Cuba paró al ejército norteamericano; "Digo que no murió", sobre el Che; "Agradecimiento", sobre fotografías de guerrilleros muertos; "René Zavaleta" en donde la poeta parece promover la destrucción como solución; y el último, "Con los brazos atados", sobre las torturas.

En general, estos poemas pierden parte del carácter lírico de los anteriores y presentan un lado más narrativo.

Tras tres poemas dedicados a tres poetas, ¿el ataque a Baudelaire es sincero?, el último poemario es "No", una colección de 58 poemas breves, en los que la poeta ofrece de todo: aforismos, juegos de palabras ("Podés creer que nada / le sirve nunca / a nadie / para nada"), autodestrucción nihilista (que la sirena...me arrastre al fondo, "quiero morir"); pequeñas reflexiones, descripciones de aspecto oriental, algo de ironía. En general, muchos de los poemas resultan fallidos (Tanto da / o da tan poco. / Ni me va / ni me viene.), y como ella misma dice al final con toda lucidez: "Inútil decir más".

Es difícil, y hasta incómodo como decíamos antes, hacer una valoración de una poeta viva mayor, especialmente de alguien que durante una parte de su vida ha sufrido tanto como esta poeta. Quizás la parte de su poesía que mejor aguantará los avatares del tiempo sea su poesía amorosa, donde la sinceridad con la que escribe, y su enorme capacidad para transmitirnos su papel de amante, de segunda, su soledad y su angustia, sin duda conmueven y nos hace encontrarnos con lo mejor de su poesía.

Por lo que se refiere a la técnica, el verso es libre o medido dependiendo del caso. Hay un claro abuso a lo largo del libro de determinadas figuras retóricas de repetición, como la anáfora, la geminación y otras muchas basadas siempre en la repetición como si la poeta no se sintiera cómoda con el ritmo que marca el verso libre por si solo. También se abusa de la paradoja.

La ausencia de comas, por otra parte, no es gratuita y forma parte del modo de escribir de la poeta. Tampoco es gratuito el acertado uso del encabalgamiento. La elipsis, muy usada, casi siempre es acertada y produce el efecto buscado.

El mayor problema del libro es que la mayoría de poemas giran en torno a lo mismo: la soledad, la muerte, la angustia existencial sin que se produzca una aportación original sobre los mismos. El a veces abusivo uso de ciertas figuras de repetición se extrapola a los propios poemas como unidades de un conjunto, de forma que hasta la poeta titula un poema "Más soledad". Sin duda Idea logra comunicar sus sentimientos pero hay una reiteración sobre los mismos que reduce la intensidad dramática del dolor que percibimos. De la misma forma, la expresión de los poemas no presenta novedades significativas en cuanto a la temática ni en cuanto a la forma de expresión. La falta de originalidad se puede resumir en este breve poema: "Como un disco acabado / que gira y gira y gira / ya sin música / empecinado y mudo / y olvidado. / Bueno / así". Aun así, la brillante presentación oral de los poemas compensa con creces los problemas señalados.

Sin duda, hay poemas buenos dentro del libro, se agradece el lenguaje sencillo, lejos de amaneramientos, para cantar al desamor, la poeta maneja bien el verso corto y tallado, pero los problemas antes señalados llevan a que nuestra valoración personal sobre el conjunto del libro no pueda pasar de una nota media/alta, sin duda ayudada por la extraordinaria capacidad de comunicación de la poeta cuando recita.

Valoración del libro "Poesía completa" de Idea Vilariño: 7 / 10

La otra reseña de la semana en El Cultural la realiza Antonio Colinas sobre una antología de Oscar Milosz (no confundir con el premio Nóbel) publicada por Devenir. Ni en las librerías ni a través de la propia editorial hemos podido encontrar el libro. Por otra parte, comienzan a llegar los libros retrasados a nuestras manos, por lo que esperamos que pronto esteremos al día.

En la sección de breves, Ainhoa nos recuerda tres libros. De los tres recomendamos especialmente el ensayo de nuestro admirado Rafael Cadenas titulado "Habla Walt Whitman". Edita Pre-Textos.

martes, 25 de marzo de 2008

Premios Ausiás March a los mejores poemarios editados en España en 2007 en castellano

Hola poetas y amigos:

Llegó el momento deseado por todos. Ya tenemos los resultados finales y los comentarios a los premios. Y lo publicamos con nocturnidad y alevosía. La hora bruja. Las doce.

Antes de nada, cualquier premio tiene como consecuencia un mayor número de frustraciones que de alegrías. Nuestra opinión es una más, tan válida e inválida como cualquier otra. Lo importante es, amigos poetas, creer en vosotros mismos y leer más que escribir. A partir de ahí, la suerte, siempre necesaria, y el trabajo duro, pondrán las cosas, ojalá, en su sitio.

Algunos libros que nos gustaron especialmente y que no pueden estar en los premios por ser reediciones son: "Ciudad en obras" de Pedro Enríquez Martínez, "Los campos de Dios" de Rosa Diaz, ambos editados por Alhulia, o "Grietas. Poemas del Cabo de Gata" de Raúl Quinto, editado por La Garúa. Esperamos encontrar el hueco para de una u otra manera incluir alguno en nuestra sección de Secretos de Poesía.

Muchísimas gracias a todos por vuestra participación y por vuestro apoyo, en especial a los autores y editoriales que de manera anónima y numerosa, han querido participar en esta locura de proyecto.


Premio Ausiás March del público a los mejores poemarios en castellano publicados en 2007 en España

Estos son los premiados por vosotros con vuestro votos. Como viene siendo habitual, no comentamos vuestros votos aunque sí debemos aclarar una cosa. Se presentan ocho libros porque en realidad, el segundo libro más votado por vosotros, la obra completa de Rafael Cadenas, no cumple los requisitos que marcamos en cuanto a reedición. Más de un 25% del texto poético ya había sido publicado en la antología de Visor. En el mismo sentido también había sido publicado uno de los tres poemarios que contiene Calcomanías pero sí cumplía el requisito del 25%.

Nuestra más sincera enhorabuena a todos los premiados.




Votos
Total votos

318


1º Chantal Maillard (1951) Hilos 177
(Rafael Cadenas (1930) Obras enteras 136
2º Joan Margarit (1938) Casa de misericordia 103
3º Oliverio Girondo (1891-1967) Calcomanías 98
4º Juan Antonio González Iglesias (1964) Eros es más 85
5º Eduardo Moga (1962) Cuerpo sin mí 66
6º Clara Janés (1940) Espacios traslúcidos 52
7º Antonio Orihuela (1965) Durruti en Budilandia 41


Premios Ausiás March a los mejores poemarios en castellano publicados en 2007 en España


Presentamos a los ganadores por estricto orden alfabético de nombre. No hemos llegado a los siete poemarios en total porque no se ha producido la circunstancia de que hubiera siete poemarios que cada uno de los cinco miembros del colectivo votaran de manera individual. Tal circunstancia se ha producido en cinco poemarios. Al final de esta entrada tenéis los resultados individuales de cada miembro del colectivo. De nuevo, enhorabuena a los ganadores.


Antonio Cisneros por "Un crucero a las islas Galápagos". Edita Pre-textos: En menos de cuarenta páginas de prosa poética, termino que Antonio odia, este poeta peruano nos transporta en sus cantos marianos a mundos imaginarios, y a veces casi reales, de los que no nos gustaría salir. Es Cisneros en estado puro: simbolismo, misticismo, un sentido del humor tan elegante como a veces negro, una particular visión de la especie humana, animales fetiche...Esta vez alejado de diálogos superfluos o historicistas, Cisneros se centra en su yo, en su vejez y en lo que le rodea abandonando la épica y adoptando un tono más íntimo y cercano, pero a la vez maravilloso por su valentía y su optimismo. El poeta crea su propia religión, seculariza a la Virgen y la hace tan humana como cualquiera de nosotros. Un magnífico poemario.


Chantal Maillard por “Hilos”. Edita Tusquets: Hilos es un libro en donde el dolor interior de la poeta es descrito tanto en el fondo como en la forma del poemario. La fragmentación del verso, su reducción hasta casi la unidad, el recortado sintáctico de la frase a través de la elipsis, la puntuación y el anantapódoton, las repeticiones numerosas tanto en anadiplosis como en epanodiplosis ayudando a crear un ambiente difícilmente soportable. La metapoesía, la reflexión, todo se mezcla en un poemario original en su planteamiento estético, de una arquitectura desenfocada, que tiene sus mayores virtudes tanto en la habilidad técnica de la poeta como en la enorme capacidad de comunicación lírica de algunos poemas. Por el lado negativo encontramos un abuso, en determinados momentos, de ciertas figuras retóricas ya comentadas, una excesiva repetición de conceptos y reflexiones, algunas ramificaciones que nos alejan y se pierden y un exceso de versos en varios poemas sin cuya presencia el poemario no perdería nada y ganaría en agilidad y capacidad de reelectura. Aún así y con todo, uno de los mejores poemarios publicados en 2007.


Jorge Riechmann por “Conversaciones entre alquimistas”. Edita Tusquets: Encontramos en este libro las mismas virtudes y los mismos defectos que han acompañado a este poeta durante años. Por una parte, brotes de talento muy brillantes en unos poemas, en donde se muestra hasta donde podría llegar el poeta si se centrara en el aspecto lírico de su poesía. Por otra parte, el esfuerzo por colocar eslóganes y "vender" ideología ya vendida, la falta de ritmo poético y un exceso de narratividad, pretensiones y prosaísmo contrarrestan parte de los méritos que el talento de este poeta muestra. Si el poemario tuviera 50 páginas menos sería el mejor libro de 2007 sin discusión. Como está se queda en uno de los mejores poemarios de 2007, lo cual tampoco está nada mal.


Oliverio Girondo por “Calcomanías”. Edita Renacimiento:
Excelente edición de los tres primeros poemarios del argentino Oliverio Girondo. Su desbordante imaginación, su atrevimiento brutal en su vanguardismo, sus imágenes brillantes, capaz de sorprender en cada nuevo verso, sea en prosa poética o en verso, su inteligentísimo sentido del humor, su ternura, sensualidad...Un poeta que conmueve, que emociona, que hace pensar, que provoca preguntas, que estremece, desgarra, hace reir, llorar. Un poeta que ya es un clásico. Vértigo.


Rómu
lo Bustos por “Sacrificiales”. Edita veintisieteletras: Extraordinario como los anteriores es el nuevo poemario del colombiano Rómulo Bustos. De una agudeza lírica enorme, el poeta canta a lo pequeño. Con la mirada de niño, de buen poeta, mira a la naturaleza y lo cotidiano y nos saca de donde nos ha metido en un solo verso, lo diario mezclado con la ciencia. A veces un humor salvífico, a veces una religión de nuevo propia convertida en poesía, la poesía a su vez como sacramento. En ocasiones, el poema se acerca en exceso a lo narrativo y pierde cierta tensión lírica que se recupera casi de inmediato. Una pequeña joya.


Accésit a los Premios Ausiás March a los mejores poemarios en castellano publicados en 2007 en España

Los siguientes poemarios han obtenido tres de los cinco votos del colectivo. En teoría deberían de ser finalistas. Pero dado que ningún poemario ha obtenido cuatro votos, y ante la disyuntiva de dejar los accésit desiertos o bajarlos a tres votos, hemos optado por lo más generoso para los autores. Son accésit del premio los siguientes poetas:


Juan Antonio Marín por "Ciudad Iluminada". Edita Vitruvio: Una de las sorpresas de los premios. Un poeta que ganó el Adonais cuando todavía no había bajado la calidad de un premio que lo fue todo durante décadas, Juan Antonio nos trae un poemario en prosa que sin duda es uno de los mejores poemarios en prosa del año. Los setenta poemas giran en torno a la ciudad, y lo hacen desde una sencillez poco impostada, desde una reflexión serena y consecuente, con una capacidad de observación de auténtico poeta. Juan Antonio conseguir dar un ritmo natural a su prosa nocturna, nos hace vivir sus vivencias, compartimos sus reflexiones, su sentido del humor, sus imágenes brillantes, su soledad y su alucinógeno lirismo, capaz de brotar de los sitios más insospechados.


Miguel Bermejo por “Lúpulo Fernándes de Silva”. Edita Icaria: Probablemente uno de los libros más originales del año. Miguel Bermejo tiene voz propia y singular, lo demuestra en cada una de las páginas de su libro, y eso hace que el libro sea personal e intrasferible. El autor parece que ha bebido en las mejores fuentes del creacionismo, el surrealismo y el irracionalismo y nos presenta una fábula alegórico-lírica que dice mucho más de lo que parece en una primera lectura, y que lleva envuelta en papel oscuro una carga de profundidad terrible y maravillosa. Un poemario atrevido, oscuro, de una combinación narrativo-lírica difícil de lograr, bello y terrible a la vez, celiano, que pasa a ocupar un lugar único en la poesía publicada en 2007. Si éste ha sido su primer poemario, no podemos dejar de pensar en el segundo.


Rodolfo Hinostroza por “Poesía completa”. Edita Visor: Otra de las apuestas editoriales arriesgadas del año. Se inicia con uno de los poemarios fundamentales de la segunda mitad del siglo XX en Perú, "Consejero del lobo", poemario sólo por el cual vale la pena comprar el libro, como heredero del simbolismo de Saint-John Perse con detalles de Pound. Su segundo libro, "Contranatura", es un libro claramente influenciado por el vanguardismo, que fue premiado en España a comienzos de los 70, cosa que ahora veríamos como imposible, y que Rodolfo llevó hasta casi el extremo con una poesía fragmentaria, cargada de signos, donde el significante puede ser tan importante como el significado…Con un lenguaje lírico de imágenes poderosas, Rodolfo es a la vez bíblico, vanguardista, ritual, mistérico, culturalista, mágico, astrólogo, biógrafo…Un libro recomendable escrito por una compleja personalidad.


Yaiza Martínez Montesdeoca por "El hogar de los animales Ada". Edita Devenir: Otra de las agradables e inesperadas sorpresas con la que nos hemos encontrado. En tan sólo su segundo poemario, Yaiza nos introduce en un matriarcado poético repleto de símbolos y de mitos reinventados. Con un verso muchas veces corto, denso y afilado, el poema se oscurece ante la necesidad de lo que nos rodea, y se superponen distintos planos de realidades, incluyendo lo palpable y lo onírico, el poema y el metapoema, lo fantástico y lo cotidiano. Un libro profundo, enigmático, bello y diferente.


Verónica Volkow por "Litoral de Tinta". Edita Renacimiento: Es cierto que la mejicana Verónica Volkow no es la poeta más original de su país, y que la sombra de Octavio Paz es alargada y profunda. Pero hay algo en esta poeta que la hace estar muy por encima de la media. Para empezar, una poesía como la suya muy basada en la imagen y la metáfora, ha de ser brillante para que a estas alturas nos conmueva poéticamente. Y Verónica es brillante en sus imágenes. Sus descripciones, especialmente cuando vienen acompañadas de una profunda capacidad de reflexión, son poesía pura. Cuida bien los finales, maneja el ritmo minuciosamente, a veces se excede en sus enumeraciones metafóricas pero en general el elevado lirismo, a veces frío y a veces emotivo, cautiva al lector. Si Trotsky levantara la cabeza estaría orgulloso de su nieta rubia y mejicana (y esto no es una metáfora).


Finalistas a los Premios Ausiás March a los mejores poemarios en castellano publicados en 2007 en España

Los siguientes libros han obtenido dos de los cinco posibles votos que podían obtener. Dado que los libros con tres votos han sido considerados como accésit, por lógica los libros con dos votos serán considerados como finalistas.

Estos han sido los finalistas, por orden alfabético:


Adolfo Burriel por "La memoria es el viaje". Edita Vitruvio.

Angel Guinda (1948) por "Claro interior". Edita Olifante Ediciones.

Antonio Méndez Rubio (1967) por "Para no ver el fondo". Edita Ediciones Idea.

Begoña Callejón Aliaga (1976) por "Extraña claridad". Edita Devenir.

Carlos Pardo (1975) por "Echado a perder". Edita Visor.

Carmen Ana (1959) por "Vitral". Edita Torremozas.

Eduardo Mitre (1943) por "Vitrales de la memoria". Edita Pre-Textos.

Eduardo Moga (1962) por "Cuerpo sin mí". Edita Bartleby Editores.

Emilio Ruiz Barrachina (1963) por "Arroyo". Edita Sial/Contrapunto.

Ernesto Pérez Zúñiga (1971) por "Cuadernos del hábito oscuro". Edita Candaya.

Hugo Gutierrez Vega (1934) por "Antología con dudas". Edita Visor.

Jesús Jiménez Dominguez (1970) por "Fundido en negro". Edita DVD.

Juan Carlos Abril (1974) por "Crisis". Edita Pre-Textos.

Julio César Quesada Galán (1978) por "Tres veces luz". Edita La Garúa.

Luis Carlos López (1883-1950) por "Posturas difíciles". Edita Renacimiento

Luis Rogelio Nogueras (1945-1986) por "Hay muchos modos de jugar". Edita Visor.

Manuel García (1966) por "Poemas para perros". Edita Point de lunettes.

María do Cebreiro Rábade (1976) por "Objetos perdidos". Edita Trea.

Miguel Angel Muñoz Sanjuán (1961) por "Cartas consulares". Edita Calambur.

Rosana Curiel Defossé (1957) por "El buen amor siempre tiene dientes en la boca". Edita Baile del Sol.

Vinyet Panyella (1954) por "Taller Cézanne". Edita La Garúa.


Premio especial del jurado

De manera extraordinaria, dado que se trata de un libro reeditado en más de un 25%, el jurado acuerda por unanimidad conceder el Premio especial del jurado a las "Obras enteras" de Rafael Cadenas, editado por Pre-textos. Desde esta modesta tribuna apoyaremos cualquier iniciativa para que Rafael Cadenas, nacido en 1930, sea premiado con el Premio Cervantes, que sin lugar a dudas merece desde hace ya tiempo. Por supuesto, no es el único que lo merece pero quizás sea el más urgente.


Apéndice de premiados por miembro del colectivo

Miembro nº1

Antonio Cisneros (1942) Un crucero a las islas galápagos Pre-textos
Antonio Méndez Rubio (1967) Para no ver el fondo Ediciones Idea
Begoña Callejón Aliaga (1976) Extraña claridad Devenir
Carlos Pardo (1975) Echado a perder Visor
Carmen Ana (1959) Vitral Torremozas
Chantal Maillard (1951) Hilos Tusquets
Diego Medrano Fernández (1978) El viento muerde La Garúa
Emilio Ruiz Barrachina (1963) Arroyo Sial/Contrapunto
Ernesto Pérez Zúñiga (1971) Cuadernos del hábito oscuro Candaya
Joaquín Iriarte Callejas El segundo principio de la termodinámica Ediciones Idea
Jorge Riechmann (1962) Conversaciones entre alquimistas Tusquets
Juan Antonio Marín (1968) Ciudad iluminada Vitruvio
Julio César Quesada Galán Tres veces luz La Garúa
Luis Rogelio Nogueras (1945-1986) Hay muchos modos de jugar Visor
Manuel García (1966) Poemas para perros Point de lunettes
María do Cebreiro Rábade (1976) Objetos perdidos Trea
María Eloy García (1972) Cuanto dura cuanto El Gaviero
Miguel Bermejo (1952) Lúpulo Fernandes de Silva Icaria
Oliverio Girondo (1891-1967) Calcomanías Renacimiento
Rafael Cadenas (1930) Obras entera en verso y prosa. Pre-Textos
Rafael Fombellida (1959) Canción oscura Pre-Textos
Rodolfo Hinostroza (1941) Poesía completa Visor
Rómulo Bustos (1954) Sacrificiales Veintisiete letras
Vinyet Panyella (1954) Taller Cézanne La Garúa



Miembro nº2

Alfonso Berrocal (1973) La habitación del huesped Vitruvio
Angel Guinda (1948) Claro interior Olifante Ediciones
Ángeles López (1969) Mishima, locura por el mundo Huerga y Fierro
Antonio Cisneros (1942) Un crucero a las islas galápagos Pre-textos
Antonio Orihuela (1965) Durruti en Budilandia Baile del Sol
Begoña Callejón Aliaga (1976) Extraña claridad Devenir
Chantal Maillard (1951) Hilos Tusquets
Ernesto Pérez Zúñiga (1971) Cuadernos del hábito oscuro Candaya
Francisco Onieva Ramírez (1976) Perímetro de la tarde Rialp
Hugo Gutierrez Vega (1934) Antología con dudas Visor
Jesús Jiménez Dominguez (1970) Fundido en negro DVD
Jorge Riechmann (1962) Conversaciones entre alquimistas Tusquets
Juan Antonio Marín (1968) Ciudad iluminada Vitruvio
Juan Carlos Abril (1974) Crisis Pre-Textos
Luis Carlos López (1883-1950) Posturas difíciles Renacimiento
Luisa Futoransky (1939) Següana Barrosa EH Ediciones
Manuel Jurado López (1942) En cielo ajeno Algaida
Oliverio Girondo (1891-1967) Calcomanías Renacimiento
Rafael Cadenas (1930) Obras entera en verso y prosa. Pre-Textos
Ricardo Díez Pellejero (1971) El cielo del sol mecido Olifante Ediciones
Rómulo Bustos (1954) Sacrificiales Veintisiete letras
Silvano Andrés de la Morena (1953) Castilla, roca y verbo Celya
Verónica Volkow (1955) Litoral de tinta Renacimiento
Yaiza Martínez Montesdeoca (1973) El hogar de los animales Ada Devenir



Miembro nº3

Adolfo Burriel La memoria es el viaje Vitruvio
Antonio Cisneros (1942) Un crucero a las islas galápagos Pre-textos
Carlos Pardo (1975) Echado a perder Visor
Chantal Maillard (1951) Hilos Tusquets
Dolan Mor (1968) Nabokov's butterflies Editorial Aqua
Eduardo Mitre (1943) Vitrales de la memoria Pre-Textos
Eduardo Moga (1962) Cuerpo sin mí Bartleby Editores
Emilio Arnao (1966) Entre la carne y la rosa Calima
Emilio Ruiz Barrachina (1963) Arroyo Sial/Contrapunto
Héctor Arnau (1976) Y el hambre y los ciegos Huesos Húmeros
Joaquín Pérez Azaustre (1976) El precio de una cena en Chez Moritz Algaida
Jorge Riechmann (1962) Conversaciones entre alquimistas Tusquets
Julio César Quesada Galán (1978) Tres veces luz La Garúa
Julio Espinosa (1974) NN Gens
María do Cebreiro Rábade (1976) Objetos perdidos Trea
Miguel Angel Muñoz Sanjuán (1961) Cartas consulares Calambur
Miguel Bermejo (1952) Lúpulo Fernandes de Silva Icaria
Miguel Galanes (1951) La vida por dentro Huerga & Fierro
Oliverio Girondo (1891-1967) Calcomanías Renacimiento
Rafael Cadenas (1930) Obras entera en verso y prosa. Pre-Textos
Rómulo Bustos (1954) Sacrificiales Ventisiete letras
Rosana Curiel Defossé (1957) El buen amor siempre tiene dientes en la boca Baile del Sol
Rubén Martín (1980) Radiografía del temblor Renacimiento
Verónica Volkow (1955) Litoral de tinta Renacimiento


Miembro nº4

Ana Isabel Conejo Alonso (1970) Rostros Hiperión
Antonio Cisneros (1942) Un crucero a las islas galápagos Pre-textos
Antonio Méndez Rubio (1967) Para no ver el fondo Ediciones Idea
Beatriz Russo (1971) La prisión delicada Calambur
Carmen Ana (1959) Vitral Torremozas
Cesar Ibáñez París (1963) Églogas invernales Vitruvio
Chantal Maillard (1951) Hilos Tusquets
Hugo Gutierrez Vega (1934) Antología con dudas Visor
Jorge Riechmann (1962) Conversaciones entre alquimistas Tusquets
Juan Antonio Marín (1968) Ciudad iluminada Vitruvio
Juan Carlos Abril (1974) Crisis Pre-Textos
Luis Carlos López (1883-1950) Posturas difíciles Renacimiento
Luis Rogelio Nogueras (1945-1986) Hay muchos modos de jugar Visor
Manuel García (1966) Poemas para perros Point de lunettes
María Salvador Cabrerizo (1986) El origen de la simetría Icaria
Mariano Peyrou (1971) Estudio de lo visible Pre-Textos
Oliverio Girondo (1891-1967) Calcomanías Renacimiento
Peru Saizprez (1971) Un corazón con pelos Arrebato Libros
Rafael Cadenas (1930) Obras entera en verso y prosa. Pre-Textos
Rodolfo Hinostroza (1941) Poesía completa Visor
Rómulo Bustos (1954) Sacrificiales Ventisiete letras
Sara Mesa Villalba (1976) Este jilguero agenda Devenir
Vinyet Panyella (1954) Taller Cézanne La Garúa
Yaiza Martínez Montesdeoca (1973) El hogar de los animales Ada Devenir


Miembro nº5

Adolfo Burriel La memoria es el viaje Vitruvio
Angel Guinda (1948) Claro interior Olifante Ediciones
Antonio Cisneros (1942) Un crucero a las islas galápagos Pre-textos
Chantal Maillard (1951) Hilos Tusquets
David González (1964) Algo que declarar Bartleby Editores
David Moreno Hernández (1978) Parole, parole y otras palabras Trashumantes
Eduardo Mitre (1943) Vitrales de la memoria Pre-Textos
Eduardo Moga (1962) Cuerpo sin mí Bartleby Editores
Jesús Jiménez Dominguez (1970) Fundido en negro DVD
Jorge Riechmann (1962) Conversaciones entre alquimistas Tusquets
José Cereijo (1957) Música para sueños Pre-Textos
Juan José Almagro Iglesias (1966) El hombre bañera Bartleby Editores
Miguel Angel Muñoz Sanjuán (1961) Cartas consulares Calambur
Miguel Bermejo (1952) Lúpulo Fernandes de Silva Icaria
Oliverio Girondo (1891-1967) Calcomanías Renacimiento
Oscar Curieses (1972) Sonetos del útero Bartleby Editores
Rafael Cadenas (1930) Obras entera en verso y prosa. Pre-Textos
Reyes Cáceres Molinero Vivir en ámbar Verbum
Rodolfo Hinostroza (1941) Poesía completa Visor
Rómulo Bustos (1954) Sacrificiales Ventisiete letras
Rosana Curiel Defossé (1957) El buen amor siempre tiene dientes en la boca Baile del Sol
Sara Herrera Peralta (1980) La selva en que caí Torremozas
Verónica Volkow (1955) Litoral de tinta Renacimiento
Yaiza Martínez Montesdeoca (1973) El hogar de los animales Ada Devenir



lunes, 17 de marzo de 2008

Chantal Maillard y Jorge Riechmann en versión 2.0

Hola amigas y amigos:

Sentimos el retraso en dar a conocer los premios. La tarea es tan compleja como agotadora. Recta final.

Como algunos recordaréis, hace tiempo se cambió a nuestro titular que escribe las críticas. Desde ese momento, muchos de vosotros nos habéis escrito para que rehiciéramos las críticas de "Hilos" y de "Conversaciones entre alquimistas". Pues aquí están, para quien le apetezca leernos durante esta santa semana. Si alguno quiere añadir un comentario sobre cualquiera de las dos, os pedimos que por favor lo haga en la entrada respectiva.

Gracias a todos y nos vemos pronto. Pasadlo bien estas fiestas y sed prudentes en la carretera. Sólo ahí.

Crítica de "Hilos":

http://criticadepoesia.blogspot.com/2007/07/sobre-la-crtica-de-el-cultural-hilos.html

Crítica de "Conversaciones entre alquimistas":

http://criticadepoesia.blogspot.com/2007/06/contracrtica-primera-semana-de-junio.html

lunes, 10 de marzo de 2008

Premios Gilgamesh y Arthur Rimbaud a los mejores poemarios de 2007 traducidos al castellano

Hola a todos y todas:

Hemos decidido comenzar por dar a conocer en primer lugar los premios Gilgamesh y Rimbaud a los mejores poemarios editados y traducidos en España, dado que al final nos ha resultado más "sencillo", y además, tenemos la sensación de que las mayores expectativas están en los premios a los mejores poetas españoles, así que dejaremos estos últimos para el final.

Sin duda, ha habido unos cuantos poemarios publicados en 2007 que habrían estado en esta lista si no hubieran sido reediciones. Entre estos podemos nombrar a Ungaretti, a Gottfried Benn, a Ives Bonnefoy, a Philip Larkin, a Stephen Spender o Auden por nombrar a los más conocidos.

Antes que nada, muchísimas gracias a las editoriales que han colaborado de manera desinteresada prestándonos su material, y muchas gracias también a los que habéis votado a la lista de mejores poemarios traducidos.

Estos han sido vuestro votos, que al ser vuestra decisión no vamos a comentar. Al final de esta larga entrada, tendréis los datos pormenorizados tanto de vuestros votos como de los nuestros, en un apéndice.


Premio Nacional Gilgamesh, votado por el público, a los mejores poemarios traducidos al castellano en 2007 (por orden de mayor número de votos)

1º.- William Carlos Williams (1883-1963) por "Cuadros de Brueghel". Norteamericano. Edita Lumen. Traducción de Juan Antonio Montiel.

2º.- Seamus Heaney (1939) por "Distrito y circular". Edita Visor. Inglés. Traducción de Dámaso López.

3º.- Adonis (1930) por "Primer cuerpo…último mar". Edita Huerga y Fierro. Sirio. Traducción de Rosa Isabel Martínez Lillo.

4º.- Adam Zagajewski (1945) por "Antenas". Edita Acantilado. Polaco. Traducción de Xavier Farré.

5º.- François Cheng (1929) por "La escritura poética china seguido de una antología de poemas de los Tang". Chino. Edita Pre-Textos. Traducción de J. Delmont y E. Montejo.

6º.- Anne Carson (1950) por "Hombres en sus horas libres". Edita Pre-textos. Canadiense. Traducción de Jordi Doce.

7º.- Jorie Graham (1950) por "La errancia". Edita DVD. Norteamericana. Traducción de Julián Jiménez Heffernan



Premio Nacional Arthur Rimbaud a los mejores poemarios traducidos al castellano en 2007 (por orden alfabético de autor)

Los siguientes poemarios fueron votados unánimemente por todos y cada uno de los cinco miembros del colectivo. Hacemos un breve comentario de cada libro sin que pueda llegar a hablarse de reseña.

- Adonis (1930) por "Primer cuerpo…último mar". Edita Huerga y Fierro. Sirio. Traducción de Rosa Isabel Martínez Lillo: Como dijimos en su día cuando realizamos la crítica de este libro, "Primer cuerpo...último mar" es un poemario que trata sobre todo del amor, aunque por supuesto va más allá de él, o mejor dicho, explora otros territorios adyacentes. Lo mejor del poemario se encuentra cuando Adonis, como ha hecho de manera más profunda en otros poemarios como "El libro", se vuelve complejo, creativo, innovador, hermético, torrencial, místico, surreal y profeta. Es cuando la poesía de Adonis se convierte en visión, "ru'ya", en "un salto hacia afuera del orden establecido", cuando Adonis se hace grande. Cuando nos recuerda que el sufismo y el surrealismo tienen mucho en común. Es ese Adonis, que encontramos por supuesto en este libro, aunque nos hubiera gustado verlo en toda su presencia, el poeta extraordinario y sublime.

- Al Berto (1948-1997) por "El miedo". Edita Pre-textos. Portugués. Seleccionan y traducen Cidalia Alves dos Santos y Javier García Rodríguez: Ya habían sido publicados poemas de este libro. De los tres libros editados antes sobre el autor, "La secreta vida de las imágenes", por Amarú, y "Una existencia de papel", por Pre-textos, contienen poemas también incluidos en esta antología. Pero el libro tiene más de tres cuartos de textos no reeditados y por tanto puede participar. "Canto del amigo muerto" y "Luminoso afogado" se publicaron en un mismo libro de Celya y no aparecen en este libro. En este singular autor se confabulan de una parte irracionalismo, de otra malditismo, más vital que literario, hedonismo, patetismo, erotismo, un cierto nihilismo, todo ello envuelto en un celofán transparente y ensuciado, propio de ciertas prácticas sexuales. Es decir, una combinación explosiva que la mayoría de las veces, sobre todo cuando abandona el territorio narrativo y se sumerge de lleno en el lírico, hace que la poesía entré directamente en vena de manera extraordinariamente lírica. Un poeta maravilloso.

- Denise Levertov (1923-1997) por "Arenas del pozo". Edita La poesía, señor hidalgo. Selecciona y traduce José Manuel Rodríguez Herrera. Esta sorpresa nos la chafó, para bien del editor, Babelia y Martín López Vega. Como dijimos hace poco en la crítica de este libro, un poemario que aúna a la vez mística y cotidianidad, capaz de atrapar la epifanía del momento espiritual y sensitivo. En él, los lectores encontrarán esa iluminación de revelaciones que ayuda a sobrevivir, a sobrevivir en espíritu a la vez que en cuerpo. Alta poesía.

- Hilda Doolittle (1886-1961) por "Helena en Egipto". Norteamericana. Edita Igitur. Traduce Alfredo Martínez: H.D. nos contó en este maravilloso poemario la versión femenina de la eterna heroína griega. A modo casi de respuesta a los Cantos de Pound, Helena en Egipto es un tratado de modernismo imaginista de una tensión lírica casi inconcebible para un poemario tan largo. Cada vez que se relee este libro, aparecen nuevas y escondidas joyas que todavía lo iluminan más. Esta Helena mucho más profunda y verdadera que la de Homero, se sumerge en las profundas formas de peregrinaje interior y de autoreconstrucción y logra convertirse en uno de los personajes femeninos más complejos de la historia de la literatura. Una historia épica sin historia, visionaria, de un lenguaje sencillo, que constituye una de los poemarios que mayor profundidad han alcanzado a la hora de entender la psicología del personaje, todo escrito de una manera profundamente lírica y poética.

- Jorie Graham (1950) por "La errancia". Edita DVD. Norteamericana. Traducción de Julián Jiménez Heffernan: Escrito por una de las poetas norteamericanas más importantes de los últimos 30 años, "La errancia" es Jorie Graham sin añadidos ni complementos. Es una poesía compleja, casi hermética a veces, de largos poemas en las mejores ocasiones, que deben ser leídos como quien bebe un whiskey de muchos años, con lentitud, sin prisas, con ganas de volver. Jorie es maestra en retórica en Harvard, y con esa base teórica monumental que tiene, retuerce la sintaxis y nos corta a mitad de frase, o nos deja un espacio en blanco para nosotros pongamos la palabra, o comienza a mitad de verso, todo con un dominio exacto de lo que hace, de donde está una vez acabado su triple salto mortal. Con una visión poética majestuosa, elegante, en donde la religión, casi obsesiva, se intrinca en la cotidianidad o en imágenes absolutamente originales, Jorie se transforma en una iluminada que habla una poesía tan compleja como grande es la recompensa de su entendimiento.

- Varios por "La diferencia entre Pepsi y Coca-Cola. Antología de poesía norteamericana contemporánea". Edita Vitruvio. Selecciona y traduce Julio Mas Alcaraz: Es curioso que la primera vez que leímos en castellano a Jorie Graham fue en esta antología, a la que meses más tarde se unió el libro de "La errancia". De los diez autores que nos propone el traductor y antólogo, dos poetas ya habían sido en parte traducidas al español, Sharon Olds y Louise Glück, y Billy Collins que salió casi a la vez en un libro de Bartleby, al que al final del año siguió un libro también de DVD. El resto de poetas incluidos en este libro son: Robert Hass, James Tate, David Lehman, Tony Hoagland, Dean Young y Denise Duhamel. Algunos de estos otros poetas verán a la luz próximamente nuevos libros, lo que de alguna manera confirma el acierto a la hora de elegir los poetas. Además, el mismo acierto se consigue en la selección de poemas, que sin duda están entre los mejores de cada uno de los poetas seleccionados. La mayoría de los poemas son auténticas obras maestras que deberían de estudiarse en cualquier escuela de poesía. Y algunos, en contra de la opinión de algún mediático, son poemas a la vez maravillosos y divertidos. Por lo demás, cada poeta consigue conservar su voz original, riesgo que siempre suele aparecer en las antologías traducidas, y cada poeta es muy distinto del resto, lo que convierte al libro en algo rico, lejos de maniqueísmos de escuelas. La antología es bilingüe. Un excelente retrato de la mejor poesía norteamericana del momento.

- William Carlos Williams (1883-1963) por "Los cuadros de Brueghel". Edita Lumen. Traduce Juan Antonio Montiel: Aunque hemos encontrado alguna crítica a la traducción de este libro en Internet, ningún poemario es perfecto y mucho menos una traducción, la importancia del libro y el ser una novedad ha contrarrestado los posibles y en todo caso pequeños defectos de traducción del poemario. Además, el poemario es bilingüe por lo que se puede apreciar en toda su fuerza la sonoridad y ritmo del "variable foot" que inventó este médico que pasará a la historia por su poesía. A veces irregular, algo común en sus poemarios, sin embargo "Cuadros de Brueghel" contiene algunos de los momentos más inspirados del autor. Sus poemas, como suele ser habitual, son breves, concisos, encabalgados con la precisión de un cirujano, sensoriales frente a la reflexión, lo cotidiano visto casi fotográficamente, sin adornos, visual, tal cual. Puro WCW. Poesía.


Accésit Premio Nacional Arthur Rimbaud a los mejores poemarios traducidos al castellano en 2007 (por orden alfabético de autor)

Estos poemarios fueron votados por cuatro de los cinco miembros del colectivo:

- Billy Collins (1941) por "Navegando a solas por la habitación". Edita DVD. Norteamericano. Traduce Eduardo Moga: Este poemario bilingüe es una recopilación de poemarios anteriores del autor. En él quizás encontramos al Collins más prototípico: metáforas brillantes, finales muy cuidados, un afinado sentido del humor, lo cotidiano llevado a veces a lo más profundamente lírico, casi a lo sublime. Collins no tiene buena prensa entre sus colegas. Vende demasiados libros para ellos y es muy claro en su poesía. Lo cierto es que es tan claro como difícil de imitar. Lorca o Alberti también fueron poetas populares que escribieron unos cuantos poemas al alcance de un lector normal de poesía, y eso no significa que el poeta sea menos poeta. Tan buen poeta es Billy Collins como Jorie Graham. Y el que no sepa disfrutar de ambos se está perdiendo una poesía muy buena.

- Georg Johannesen (1931-2005) por "Antología poética". Edita Bassarai Ediciones. Noruego. Traduce Francisco J. Uriz: La antología de Johannesen se divide en 5 partes, además de los cuatro poemas de Tu Fu. Sin duda, la más relevante, y uno de los poemarios más importantes para la poesía del siglo XX en Noruega, es Ars moriendi, un poema dividido en sietes semanas, los siete pecados capitales, en donde cada día es un poema distinto de tres estrofas de tres versos. Aparentemente difícil, la ausencia de rebuscamientos léxicos así como de retórica hace que la dificultad sea menor, y la lectura del poema se abre a múltiples significados y referencias de una manera natural, nada forzada. Al final del libro el propio poeta dedica un par de páginas a darnos claves de la simbología del poemario, pero puede leerse perfectamente sin la ayuda. En el resto del libro, bilingüe, se incluye tanto lo que podría considerarse una continuación de Ars moriendi, Ars vivendi, como otros poemarios muy bien seleccionados que nos presentan a un poeta mucho menos simbólico que en los Ars pero de una extraordinaria intuición lírica para la imagen y el verso. Un poeta muy interesante, inédito, hasta lo que nosotros sabemos, en España.

- Ghérasim Luca (1913-1994) por "El inventor del amor / La muerte muerta". Rumano. Edita La poesía, señor hidalgo. Traducción de Eugenio Castro: Contiene dos poemarios: "El inventor del amor" y "La muerte muerta". De muy interesante se puede calificar el rescate de este poeta surrealista, políticamente incorrecto y de gran sentido del humor, bastante negro a veces, que emigró a Francia y escribió en francés parte de su obra. Aquí se presenta la versión francesa de los poemas a parte de la versión en castellano. Perteneciente al grupo de Bucarest, que a mediados de los años 40 produjo una especie de renacimiento del surrealismo desde su aislamiento forzado, surrealismo que proponía como novedad una mayor implicación del arte en la lucha por cambiar el mundo. "El inventor del amor" tiene algo de manifiesto poético pero sobre todo es un canto al amor, sin duda original, por cuanto tiene de violento e intranquilizador, de reinvención del propio amor, y de locura en el sentido de extremo. "La muerte muerta", por otra parte, trata en mayor medida de la propia muerte, aunque comienza con un acto amoroso, como espejo de contrarios del primer poemario, y nos habla de la soledad y del suicidio, aunque siempre con un inteligente y corrosivo sentido del humor. En resumen, un poeta que además entretiene, sorprende, lúcido, genial y divertido. Un magnífico re-descubrimiento.



Finalistas Premio Nacional Arthur Rimbaud a los mejores poemarios traducidos al castellano en 2007 (por orden alfabético de autor)

Estos poemarios fueron votados por tres de los cinco miembros del colectivo:

- Anne Carson (1950) por "Hombres en sus horas libres". Edita Pre-textos. Canadiense. Traduce Jordi Doce: Auténtico melting pot el de Anne Carson en este libro. Acude por una parte al ya antiguo oficio de cambiar de espacio-tiempo a los mitos grecolatinos, a la intertextualidad, salvaje en ocasiones, neologismos, irracionalismos, pura posmodernidad. Una parte importante del texto difícilmente entraría en la categoría de poesía por su acentuado prosaísmo incluyendo géneros tan dispares como el cuento o el ensayo. Pero es en los momentos verdaderamente poéticos, de una clara naturaleza fragmentaria y yuxtapuesta, poemas fracturados a propósito, desubicados de su semántica y sintaxis en cada giro, en donde Carson logra los mejores momentos de su libro. En el peor de los casos, Anne Carson hace pensar, aunque no sea poesía. En casi ningún momento encontraran los lectores un ritmo poético, ni siquiera dodecafónico. Pero es de agradecer el enorme riesgo que Anne asume en cada libro.

- Anne-Marie Berglund (1952) por "El alba en pedazos". Edita Alhulia. Finlandesa. Traducción de David Guijosa Aeberhard: Poeta de poemas cortos, a veces de dos versos, esta finlandesa que escribe en sueco presenta un poemario algo irregular en cuanto a calidad pero en el que hay un buen número de poemas de factura notable. Muchas veces es una sola idea, una breve reflexión, incluso una frase, la que constituye el poema. Otras veces, en poemas más largos, la poeta se atreve a introducir imágenes surrealistas y lo hace en el momento más adecuado. Y en otras la poeta nos sorprende con un giro social inesperado o con un detalle cotidiano marcado por un único verso. Hay también una cierta mirada existencial que a veces se manifiesta de manera expresionista. En definitiva, una poeta con un estilo muy peculiar y muy definido. A destacar el excelente poema que comienza con el verso "Nuestra madre muere en la cruz".

- C.K. Williams (1936) por "Reparación". Edita Bartleby Editores. Norteamericano. Traduce Jaime Priede: A veces, si uno lee superficialmente a C.K, puede llegar a creer que está leyendo prosa y no verso. Pero este poeta tan bueno está solo jugando con nosotros y tarde o temprano llegará la poesía en ese mismo poema y lo hará de manera deslumbrante. Con versos algo más cortos de lo que acostumbra, "Reparación" es uno de los mejores poemarios de C.K., que brilla sobre todo con su forma rica y detallada de describir el mundo que le rodea, sea para reflexionar sobre el mismo o casi por el mismo y maravilloso hecho de la contemplación.

- Henrik Nordbrandt (1945) por "Armenia". Edita Bassarai Ediciones. Danés. Traducción de Francisco J. Uriz: Un poemario original que gira en torno al holocausto armenio perpetrado por los turcos a comienzos del siglo XX, pero que sirve como muestra de la estupidez y la irracionalidad de cualquier guerra. Apenas dividido intuitivamente por los espacios de las hojas, el poema se desarrolla de manera casi ininterrumpida, manejando con enorme habilidad las partes más narrativas para dotarlas siempre de un componente lírico. Aunque a veces peca de un excesivo alargamiento del poema, hay momentos de verdadera genialidad por parte del poeta, que construye un juego de espejos, metáforas, narraciones y horrores que conecta directamente con nuestra situación actual y con fenómenos tan corrientes ahora mismo como el exilio. Memoria de la historia versus memoria personal, Armenia es un poemario que se lee de una sola vez, escrito por uno de los mejores poetas nórdicos vivos del momento.

- Sebastiano Grasso (1947) por "El talco bajo las bailarinas". Edita Huerga y Fierro. Italiano. Traducción de Fabio Rodríguez Amaya y Nieves Arribas Esteras: Esta magnífico poemario de amor sobre Giuliana, que tiene voz en el poemario a diferencia de otras amadas, y al que el protagonista contesta en cada poema, es un poemario de amor epistolar. Poesía en prosa, apasionada y erótica en fondo y forma, moderna en su uso del lenguaje, desprovisto de cualquier adorno innecesario, Sebastiano logra por una parte que su prosa sea verdaderamente poética y que la narración subyacente, la historia de los dos enamorados a lo largo del tiempo, nos interese. En la segunda parte, el sujeto masculino transforma todo su amor en un odio adolescente y creíble, mediocre, y por tanto, real. Un excelente poemario, prologado por José Saramago.

- Wislawa Szymborska (1923) por "Dos puntos". Edita Igitur. Polaca. Traducción de Gerardo Beltrán y Abel A. Murcia Soriano: Termina el poemario como anuncia el título. Con dos puntos y el vacío. En su segundo poemario tras la consecución del nobel, Wislawa nos presenta un poemario con algunos poemas excelente como "La cortesía de los ciegos" o "Monólogo de un perro con la historia" que si se hubieran mantenido en el resto del libro habría sido un libro claramente ganador. Su poesía continúa siendo aparentemente simple, sucinta, de una enorme dificultad, sin embargo, en la traducción por lo "cotidiano" de su lenguaje, por la búsqueda de rimas más o menos evidentes. Quizás esa cotidianidad, su lucidez y aparente sencillez, es lo que ha hecho de ella una poeta popular, como lo fue Frost. Un libro que, a pesar de los altibajos, se queda acaba demasiado pronto.

- Yannis Ritsos (1909-1990) por "Testimonios II y III". Edita Icaria. Griego. Traducción de Román Bermejo: La segunda y tercera parte de Testimonios nos presenta al Ritsos de poema corto, alejado de los largos monólogos dramáticos de otros poemas. Es el poeta que habla de la vida que le rodea quien se pronuncia en estos testimonios, sea como observador de su propia existencia, como reflexión del pasado griego en su confluencia con el presente, o como anecdotario. Y lo hace Ritsos muchas veces mezclando la fantasía dentro de la realidad como si en realidad fuera una sola, soñando despierto en su sencillo mundo para transformarlo a su antojo, punteando con brillantes imágenes algunos de los versos, otras veces dejando caer el peso del poema enteramente en su reflexión u observación. Uno de los mejores poetas griegos del siglo XX.


Semifinalistas Premio Nacional Arthur Rimbaud a los mejores poemarios traducidos al castellano en 2007 (por orden alfabético de autor)

Estos poemarios fueron votados por dos de los cinco miembros del colectivo:

Christoph Martin Wieland (1733-1813) por "Juno y Ganímedes". Edita Bartleby Editores. Traducción de Ibón Zubiaur.

Nathan Zach (1930) por "Continente perdido". Edita Visor. Traducción de Jenaro Talens.

Park Je-Chun (1945) por "La canción del dragón y otros". Edita Verbum. Traducción de Ming Yong-Tae.

Apéndice

Distribución de los votos recibidos por los lectores:


Votos Total Votados


318 209
William Carlos Williams (1883-1963)
78 24,53% 37,32%
Seamus Heaney (1939)
64 20,13% 30,62%
Adonis (1930) 62 19,50% 29,67%
Adam Zagajewski (1945) 49 15,41% 23,44%
François Cheng (1929) 37 11,64% 17,70%
Anne Carson (1950) 34 10,69% 16,27%
Jorie Graham (1950) 22 6,92% 10,53%


Votos de cada uno de los cinco miembros del colectivo Addison de Witt:


Miembro 1

Adam Zagajewski (1945) Antenas
Adonis (1930) Primer cuerpo…último mar
Al Berto (1948-1997) El miedo
Anne Carson (1950) Hombres en sus horas libres
Anne-Marie Berglund (1952) El alba en pedazos
Billy Collins (1941) Navegando a solas por la habitación
C.K. Williams (1936) Reparación
Denise Levertov (1923-1997) Arenas del pozo
Georg Johannesen (1931-2005) Antología poética : Ars moriendi, Ars vivendi y otros poemas
Hilda Doolittle (1886-1961) Helena en Egipto
Jorie Graham (1950) La errancia
Nathan Zach (1930) Continente perdido
Park Je-Chun (1945) La canción del dragón y otros
Varios La diferencia entre Pepsi y Coca-Cola. Antología
William Carlos Williams (1883-1963) Los cuadros de Brueghel


Miembro 2

Adonis (1930) Primer cuerpo…último mar
Al Berto (1948-1997) El miedo
Billy Collins (1941) Navegando a solas por la habitación
Christoph Martin Wieland (1733-1813) Juno y Ganímedes
C.K. Williams (1936) Reparación
Denise Levertov (1923-1997) Arenas del pozo
Georg Johannesen (1931-2005) Antología poética : Ars moriendi, Ars vivendi y otros poemas
Ghérasim Luca (1913-1994) El inventor del amor / La muerte muerta
Hilda Doolittle (1886-1961) Helena en Egipto
Jorie Graham (1950) La errancia
Park Je-Chun (1945) La canción del dragón y otros
Varios La diferencia entre Pepsi y Coca-Cola. Antología
William Carlos Williams (1883-1963) Los cuadros de Brueghel
Wislaya Szyborska (1923) Dos puntos
Yannis Ritsos (1909-1990) Testimonios II y III


Miembro 3


Adonis (1930) Primer cuerpo…último mar
Al Berto (1948-1997) El miedo
Anne-Marie Berglund (1952) El alba en pedazos
Denise Levertov (1923-1997) Arenas del pozo
Georg Johannesen (1931-2005) Antología poética : Ars moriendi, Ars vivendi y otros poemas
Ghérasim Luca (1913-1994) El inventor del amor / La muerte muerta
Henrik Nordbrandt (1945) Armenia
Hilda Doolittle (1886-1961) Helena en Egipto
Jorie Graham (1950) La errancia
Nathan Zach (1930) Continente perdido
Sebastiano Grasso (1963) El talco bajo las bailarinas
Varios La diferencia entre Pepsi y Coca-Cola. Antología
William Carlos Williams (1883-1963) Los cuadros de Brueghel
Wislaya Szyborska (1923) Dos puntos
Yannis Ritsos (1909-1990) Testimonios II y III



Miembro 4

Adonis (1930) Primer cuerpo…último mar
Al Berto (1948-1997) El miedo
Anne Carson (1950) Hombres en sus horas libres
Billy Collins (1941) Navegando a solas por la habitación
C.K. Williams (1936) Reparación
Denise Levertov (1923-1997) Arenas del pozo
Ghérasim Luca (1913-1994) El inventor del amor / La muerte muerta
Henrik Nordbrandt (1945) Armenia
Hilda Doolittle (1886-1961) Helena en Egipto
Jorie Graham (1950) La errancia
Sebastiano Grasso (1963) El talco bajo las bailarinas
Varios La diferencia entre Pepsi y Coca-Cola. Antología
William Carlos Williams (1883-1963) Los cuadros de Brueghel
Wislaya Szyborska (1923) Dos puntos
Yannis Ritsos (1909-1990) Testimonios II y III


Miembro 5

Adonis (1930) Primer cuerpo…último mar
Al Berto (1948-1997) El miedo
Anne Carson (1950) Hombres en sus horas libres
Anne-Marie Berglund (1952) El alba en pedazos
Billy Collins (1941) Navegando a solas por la habitación
Christoph Martin Wieland (1733-1813) Juno y Ganímedes
Denise Levertov (1923-1997) Arenas del pozo
Georg Johannesen (1931-2005) Antología poética
Ghérasim Luca (1913-1994) El inventor del amor / La muerte muerta
Henrik Nordbrandt (1945) Armenia
Hilda Doolittle (1886-1961) Helena en Egipto
Jorie Graham (1950) La errancia
Sebastiano Grasso (1963) El talco bajo las bailarinas
Varios La diferencia entre Pepsi y Coca-Cola. Antología
William Carlos Williams (1883-1963) Los cuadros de Brueghel